lunes, 22 de diciembre de 2008

León introduce especies leñosas y herbáceas que se transformarán en dos plantas de biomasa en pellets o vapor

Los cultivos alternativos darán ocasión al desarrollo de un proyecto industrial de 'energía limpia'. Ugal y una empresa energética cuentan con el apoyo institucional para este proyecto.
El campo leonés iniciará la próxima primavera un proyecto de cultivos alternativos como fuentes energéticas. Detrás, además de la colaboración imprescindible del sector primario, se asoma la iniciativa industrial el respaldo institucional del Ministerio de Medio Ambiente (a través de la Fundación Biodiversidad y matizado con una aportación de cientos de miles de euros) y de la consejería de Medio Ambiente de la Junta, que ya ha mostrado su interés en participar de la sociedad resultante.
Ugal pondrá en marcha la actividad de los cultivos, en ensayo en una primera fase: se ponderará el rendimiento de plantaciones de chopos italianos, especies determinadas de salix, cañas o paulonias. En todos los casos de especies leñosas, cuyo comportamiento se analizará en masas de tierra de una hectárea, se planifican periodos de 15 años de desarrollo de las plantas y cortas cada dos años. En todos los casos se trata de especies capaces de presentar un crecimiento y un rendimiento elevado.
El proyecto en el que la organización Ugal y una empresa de energías renovables de presencia internacional van de la mano, incluye la planificación de obtención de energía a partir de cultivos herbáceos, sobre todo desde variantes destinadas a obtener forrajes. Miscantus, capaces de alcanzar alturas de dos metros y medio y posibilidad de cortes cada segundo año, o cereales orientados a la materia de forraje (centeno o avena gigantes), pasto del sudán o la brasica carinata, cuya materia esencial aporta una gran poder calorífico.
En un segundo nivel del proyecto aparece la iniciativa industrial, con la construcción de dos plantas para la obtención de energía a través de la materia prima lograda en los cultivos alternativos. Una de ellas se orientará hacia la producción de briquetas y pellets y estará asentada en la mitad norte de la provincia, más próxima los lugares en los que se desarrollen los cultivos leñosos; la otra recibirá la producción de los herbáceos y podrá producir electricidad a partir de la obtención de vapor desde la biomasa que queme en sus instalaciones.
La colaboración institucional pendiente se va a concretar en los próximos días, mientras que el desarrollo industrial que se deriva del proyecto necesitará de un sustento de, al menos, seis mil hectáreas de terreno dedicada en exclusiva al cometido de alimentar los transformadores de energía.
La novedad de las especies alternativas en León se traduce, además, en un sistema de manejo hasta ahora ajeno a los hábitos del campo leonés. Algunas plantas alcanzan periodos de rendimientos de quince años y cortas de bianuales, lo que puede llegar a garantizar hasta 1.000 euros por hectárea. La implantación de cultivos alternativos mejora las perspectivas de la renta en el campo leonés.
fuente: L. Urdiales - www.diariodeleon.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario