domingo, 20 de abril de 2014

COMIDA EN CASINA CON MARI, MANOLO Y JUANMA (CELEBRANDO NUESTROS CUMPLES)




Hoy vinieron los padres de Juanma, Mari y Manolo, a pasar el día con nosotros y así celebrar tanto el cumple de Juanma como el mío. Mari que cocina de escándalo, preparó empanadillas (que me encantan!), ensaladilla, pulpito rico con cachelos y sus riquísimos dulces: tarta de manzana y buñuelos de crema! así que nos pusimos las botas!! 
Muchas gracias por todo, por la comida, por los regalitos y por vuestra compañía!! os queremos.
Anina.

¡¡MI 33 CUMPLEAÑOS!!


sábado, 19 de abril de 2014

¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, JUANMA!!

"huyamos
amor
de este mundo
para inventarnos otro

huyamos
pero sin irnos de aquí
sin irnos de este reducto de libertad
de este lugar que mece nuestras palabras
para que no las roturen los nervios
dejemos de desenterrar el pasado
y adivinemos el futuro
construyamos una alegría tan firme
como los días que vivimos y nos dimos

vivamos
(es tiempo de vivir
y de soñar
y de creer)
como un reloj sin agujas
vivamos días como por encargo
vivamos haciendo sonar nuestras cuerdas
vivamos sin apatías ni letargos

llévame amor
a donde sólo tú sabes
a donde sólo tú puedes
llévame prendido
aunque sólo sea 
de un imperdible
para que no me pierdas
para no perderte

huyamos 
de tanta realidad
de tanta pleitesía
abarrotemos la simiente
la huerta de la alegría
que no haya más nudos
que nuestros desnudos
que no haya más cielo
que nuestro cielo
que no haya papeles
que no existan los documentos
sólo besos en efectivo
sólo nuestra suerte
que ella decida
porque estoy seguro de que hay abrazos
que duran toda una vida

huyamos
amor
de este mundo
para inventarnos otro"

Ainda - a cor das bágoas -

¡FELIZ DÍA ... COMPAÑERO!
Anina

jueves, 17 de abril de 2014

HASTA SIEMPRE, GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ


Bajo un aguacero extraviado, el 6 de marzo de 1927, nació Gabriel José García Márquez. Hoy, jueves 17 de abril de 2014, a la edad de 87 años, ha muerto en México DF el periodista colombiano y uno de los más grandes escritores de la literatura universal. Autor de obras clásicas como Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera, El coronel no tiene quien le escriba, El otoño del patriarca y Crónica de una muerte anunciada,fue el creador de un territorio eterno y maravilloso llamado Macondo.
Nació en la caribeña Aracataca, un poblado colombiano, un domingo novelable a partir del cual el niño viviría una infancia a la que volvió muchas veces. Entró a la literatura en 1947 con su cuento La tercera resignación; la gloria le llegó en 1967 con Cien años de soledad, y su confirmación en 1982 con el Nobel de Literatura. Ahora, el ahijado más prodigioso de Melquiades se ha ido, para quedarse entre nosotros un hombre que creó una nueva forma de narrar; un escritor que con un universo y un lenguaje propios corrió los linderos de la literatura; un periodista que amaba su profesión pero odiaba las preguntas; una persona que adoraba los silencios, y con un encanto que cautivó a intelectuales y políticos, y hechizó a millones de lectores en todo el mundo.
Gabriel no iba a ser su nombre. Debió llamarse Olegario. Acababan de sonar las campanas dominicales de la misa de nueve de la mañana cuando los gritos de la tía Francisca se abrieron paso, entre el aguacero, por el corredor de las begonias: “¡Varón! ¡Varón! ¡Ron, que se ahoga!”. Y nuevos alaridos enmarañaron la casa. Una vez liberado del cordón umbilical enredado en el cuello, las mujeres corrieron a bautizar al niño con agua bendita. Lo primero que se les vino a la cabeza fue ponerle Gabriel, por el padre, y José, por ser el patrono de Aracataca. Nadie se acordó del santoral. De lo contrario, se habría llamado Olegario García Márquez.
Aquel domingo 6 de marzo de 1927, Aracataca celebró la llegada del primogénito de Luisa Santiaga y Gabriel Eligio. Fue el mayor de 11 hermanos, siete varones y cuatro mujeres. En realidad, para los cataqueros había nacido el nieto de Tranquilina Iguarán Cotes y el coronel Nicolás Ricardo Márquez Mejía, los abuelos maternos con quienes se crio hasta los diez años en una tierra de platanales bajo soles inmisericordes y vivencias fabulosas. Era un pelaíto en una casa-reino de mujeres, acorralado por el rosario de creencias de ultratumba de la abuela y los recuerdos de guerras del abuelo, el único hombre junto a él. ¡Ah! y un diccionario en el salón por el que entra y sale del mundo.
Diez años que le sirvieron para dar un gran fulgor a lo real maravilloso, al realismo mágico.
Los cuentos fueron para él ese primer amor que nunca se olvida, el cine los amores desencontrados y las novelas el amor pleno y correspondido.
De todos ellos, creía que la historia que no embolatará su nombre en el olvido es la de sus padres recreada en El amor en los tiempos del cólera.
García Márquez, que será conocido por sus amigos como Gabo, vive un segundo tiempo cuando a los 16 años, en 1944, sus padres lo envían a estudiar a la fría, helada, Zipaquirá, cerca de Bogotá. Descubre sus primeros escritores tutelares, Kafka, Woolf y Faulkner.
El zumbido de la literatura y el periodismo lo rondan.
Allí, en el frío del altiplano andino, lo sorprende el cambio de destino del país y el suyo. Estudia Derecho, cuando el 9 de abril de 1948 es asesinado el candidato presidencial Jorge Eliécer Gaitán. Un suceso conocido como El bogotazo. Fue el antepenúltimo germen de un rosario de conflictos políticos y sociales, conocido como La violencia que habrán de germinar en sus obras.
Después de El bogotazo volvió a sus tierras costeñas con una mala noticia para sus padres: deja la carrera de Derecho. A cambio empieza en el periodismo. Primero en el periódico El Heraldo, de Barranquilla, entre otras cosas como crítico de cine bajo el seudónimo de Séptimus; luego en El Universal, de Cartagena de Indias, hasta volver a Bogotá, en 1954, a El Espectador, el diario que en 1947 había publicado, un domingo, su primer cuento.


Además de crónicas y reportajes escribía para las páginas editoriales y la sección Día a Día, en la que se daba cuenta de los hechos más significativos de aquella Colombia donde la violencia corría en tropel. En 1955 escribe la serie sobre un suceso que terminará llamándose Relato de un náufrago.
Ryszard Kapuscinski aseguró que, aunque lo admiraba por sus novelas, consideraba que “la grandeza estriba en sus reportajes. Sus novelas provienen de sus textos periodísticos. Es un clásico del reportaje con dimensiones panorámicas que trata de mostrar y describir los grandes campos de la vida o los acontecimientos. Su gran mérito consiste en demostrar que el gran reportaje es también gran literatura”.
Mientras trabaja como periodista escribe cuentos y no se desprende de una novela en marcha que lleva a todos lados, titulada La casa.
Ese mismo año aparece su primera novela, La hojarasca. Después viaja a Europa como corresponsal del diario bogotano y recorre el continente, e incluso los países de la “cortina de hierro”. En 1958 vuelve y se casa con Mercedes Barcha. Hasta que se instala en México DF, en 1961, donde hace vida con sus amigos, las parejas Álvaro Mutis-Carmen Miracle y Jomí García Ascot-María Luisa Elío (dos españoles exiliados de la guerra). Un día Mutis le da dos libros y le dice: “Léase esa vaina para que aprenda cómo se escribe”. Eran Pedro Páramo y El llano en llamas, de Juan Rulfo. Ese año publica El coronel no tiene quién le escriba.



—“¿Fue tu abuela la que te permitió descubrir que ibas a ser escritor?”, le preguntó en los años setenta su amigo y colega Plinio Apuleyo Mendoza.
—“No, fue Kafka, que, en alemán, contaba las cosas de la misma manera que mi abuela. Cuando yo leí a los 17 años La metamorfosis, descubrí que iba a ser escritor. Al ver que Gregorio Samsa podía despertarse una mañana convertido en un gigantesco escarabajo, me dije: ‘Yo no sabía que esto era posible hacerlo. Pero si es así, escribir me interesa”.
La escritura no le da para comer y trabaja en cine y publicidad. Llega 1965. Pronto terminarán cuatro años de sequía literaria. El embrión es La casa. Páginas que no terminan de coger forma. Hasta que un día, mientras viaja en un Opel blanco con su esposa Mercedes y sus dos hijos de vacaciones a Acapulco, ve clara la manera en que debe escribirla: sucedería en un pueblo remoto, y descubre el tono: el de su abuela que contaba cosas prodigiosas con cara de palo, y la llenaría de historias: las contadas por su abuelo en la Guerra de los Mil Días de Colombia. Y el comienzo de la novela: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.
Ha sido el soplo divino de Kafka, Faulkner, Sherezada, Rulfo, Verne, Woolf, Hemingway, Homero… y sus abuelos Tranquilina y Nicolás.
Da media vuelta y regresa en el Opel blanco a su casa de San Ángel Inn, en México DF.
Una vez llega, coge sus ahorros, 5.000 dólares, y se los entrega a su esposa para el mantenimiento del hogar mientras se dedica a escribir. La Cueva de la Mafia es la habitación de su casa donde esa primavera se exilia con la enciclopedia británica, libros de toda índole, papel y una máquina Olivetti. Vive y disfruta ese rapto de inspiración al escribir hasta las ocho y media de la noche al ritmo de los Preludios de Debussy y Qué noche la de aquel día de los Beatles.
En otoño el dinero se acaba y las deudas acechan. García Márquez coge, entonces, el Opel y sube al Monte de Piedad a empeñarlo. Es una nueva tranquilidad para seguir escribiendo, aumentada por las visitas de sus amigos que les llevan mercaditos.
Al llegar el invierno de 1965-1966 pone un punto y aparte, y llora, llora como ni siquiera en sus novelas está escrito. Tenía 39 años Gabriel García Márquez cuando, esa mañana de 1966, salió de La Cueva de la Mafia, atravesó la casa y se derrumbó en lágrimas sobre la cama matrimonial como un niño huérfano. Su esposa, al verlo tan desamparado, supo de qué se trataba: el coronel Aureliano Buendía acababa de morir. Era el personaje inspirado en su abuelo Nicolás.
Muere orinando mientras trata de encontrar el recuerdo de un circo, después de una vida en la que se salvó de un pelotón de fusilamiento, participó en 32 guerras, tuvo 17 hijos con 17 mujeres y terminó sus días haciendo pescaditos de oro.
Un duelo perpetuo para el escritor que, el 5 de junio de 1967, ve recompensado al saber que esa historia comandada por el coronel, bajo el título de Cien años de soledad, inicia su universal parranda literaria en la editorial Sudamericana, de Francisco Porrúa, en Buenos Aires. Todos quieren conocer la saga de los Buendía.
La novela impulsa la universalización del boom de la literatura latinoamericana. “Verdaderamente fue a partir del triunfo escandalosamente sin precedentes de Cien años de soledad”, afirmaría José Donoso en Historia personal del boom.
En medio de la algarabía, García Márquez se va a vivir a Barcelona donde afianza su amistad con autores como Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa y Julio Cortázar. El éxito es rotundo y trasciende a otros idiomas. Luego empieza a escribir El otoño del patriarca (1975) como un ejercicio para quitarse de encima la sombra de su obra maestra. Para entonces ya es muy activo con la causa cubana y está más presente en Colombia. En 1981 publica Crónica de una muerte anunciada.
La noticia del Nobel lo sorprende en México en 1982. En la frontera del amanecer del 10 de octubre el teléfono lo despierta. Con 55 años se convierte en uno de los escritores más jóvenes en recibir el máximo galardón de la literatura. En diciembre rompe con la tradición al recibir el premio vestido con un liquiliqui, una manera de rendir homenaje a su tierra costeña y compartirlo con su abuelo Nicolás que usaba trajes así en el ejército. Una ausencia que acompañó al escritor desde los 10 años, cuando este murió, y convirtió en incompletas todas sus alegrías futuras, por el hecho de que el abuelo no las sabía, escribe Dasso Saldívar en la biografía Viaje a la semilla.
Tres años después culmina la historia de sus padres: El amor en los tiempos del cólera. Siguen El general en su laberinto (1989) y Del amor y otros demonios (1994).
Hace realidad uno de sus sueños, en Cartagena de Indias: la creación de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano y se une a otros proyectos informativos. Son los años de su vuelta al periodismo. Al principio de todo.
En 1999 le detectan un cáncer linfático. Todo ello mientras termina de escribir sus memorias, Vivir para contarla, a las que cuando puso punto final se topó con la muerte de su madre, Luisa Santiaga Márquez Iguarán. Un domingo lo trajo ella al mundo; y un domingo lo dejó ella. Fue la noche del 9 de junio de 2002. Dos años más tarde escribe su última creación: Memoria de mis putas tristes.
Sus recuerdos empiezan su peregrinación.
Hasta que se han ido del todo al encuentro de los Buendía.
Y de no haber sido escritor, lo que realmente hubiera querido ser Gabriel García Márquez también tiene que ver con el amor, presente en todas sus obras. Lo supo hace muchos en Zúrich cuando una tormenta de nieve tolstiana lo llevó a refugiarse en un bar. Su hermano Eligio recordaría cómo él se lo contó:
—“Todo estaba en penumbra, un hombre tocaba piano en la sombra, y los pocos clientes que había eran parejas de enamorados. Esa tarde supe que si no fuera escritor, hubiera querido ser el hombre que tocaba el piano sin que nadie le viera la cara, solo para que los enamorados se quisieran más”.
Entre realidades, deseos, sueños, alegrías, agradecimientos, imaginaciones y, sobre todo, por el paraíso irrepetible de su lectura, Gabriel García Márquez está ahora en el mismo lugar donde él llevó a Esteban en su inolvidable cuento El ahogado más hermoso del mundo, después de que a la gente del pueblo “se le abrieran las primeras grietas de lágrimas en el corazón”… Porque una vez comprobado que había muerto “no tuvieron necesidad de mirarse los unos a los otros para darse cuenta de que ya no estaban completos, ni volverían a estarlo jamás”… El rumor del mar trae la voz del capitán de aquel barco, que en 14 idiomas, dice señalando al mundo, por encima del promontorio de rosas amarillas en el horizonte del Caribe: “Miren allá, donde el viento es ahora tan manso que se queda a dormir debajo de las camas; allá, donde el sol brilla tanto que no saben hacia donde girar los girasoles; sí, allá, es el pueblo” de Gabriel García Márquez.

Libros inolvidables

García Márquez ha vendido más de 40 millones de ejemplares en más de 30 idiomas.
Novelas: La hojarasca (1955), El coronel no tiene quien le escriba (1957), La mala hora (1961), Cien años de soledad (1967), El otoño del patriarca (1975), Crónica de una muerte anunciada (1981), El amor en los tiempos del cólera (1985), El general en su laberinto (1989), Del amor y otros demonios (1994), Memorias de mis putas tristes (2004).
Grandes reportajes: Relato de un náufrago (1970), Noticia de un secuestro (1996), Obra periodística completa (1999). Primer tomo de sus memorias, Vivir para contarla (2002).
Cuentos: Ojos de perro azul (1955), Los funerales de la Mamá grande (1962), La irresistible y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1972), Doce cuentos peregrinos (1992).

MAGRET DE PATO CON SALSA DE PERAS AL VINO TINTO


Hoy hemos comido Magret de pato con salsa de peras al vino de José Andrés, Juanma lo ha emplatado de maravilla ¡se nota que algo de esto sabe! jejeje. Estaba muy rico, la salsa es bastante dulce y las peras quedan buenísimas, un rico contraste con el magret de pato, ¡me ha gustado mucho!, Juanma lo ha comido sólo porque no le gustan las salsas dulces, y también le ha gustado, que nunca había probado el pato.
¡Comimos de maravilla!
Anina.

martes, 15 de abril de 2014

PATRIMONIO HISTÓRICO Y NATURAL CASTILLA Y LEÓN - LIBRO DE PLATA DE CASTILLA Y LEÓN - (JAVIER RIVERA BLANCO Y FRANCISCO JOSÉ PURROY IRAIZOZ)


Mis tios Mario y Ampa, me han regalado por mi cumple este estupendo libro del patrimonio histórico y natural de Castilla y León, en el que Javier Rivera Blanco nos habla del patrimonio histórico (el arte de los primeros cristianos, visigodos, musulmanes, mozárabes, el románico, el gótico, la edad moderna, el neoclasicismo y el siglo XX) y Francisco José Purroy Iraizoz (catedrático de biología animal de la Universidad de León, al que conocí en el Curso de Verano de Guía Intérprete de los Espacios Naturales), nos habla del patrimonio natural (geografía y relieve, vegetación, aguas y fauna). 
Es un libro muy visual, con unas imágenes preciosas, que nos muestran la belleza de nuestra comunidad, ¡me ha encantado el regalito! 
Mil gracias, os quiero!!
Anina.

PREPARANDO EL JARDÍN CON PAPÁ


Y hoy ha tocado jardín, que poco a poco ha ido preparando mi padre, con la ayuda de mi madre, y hoy he colaborado yo un poquito, ¡cuanto trabajo! y ¡que bonito queda al final!
Anina

lunes, 14 de abril de 2014

CON PAPÁ EN "EL SOTO" Y "LA IGLESIA"




 


 


Hoy fui con mi padre que tenía que hacer labores agrícolas en "el soto", desde donde hay unas preciosas vistas, ¡que maravilloso es el Bierzo! y luego fuimos a mullir los ajos a "la iglesia", que está preciosa con los cerezos en flor. ¡Cómo he disfrutado!,
Anina.

A MI ABUELO RAMIRO

"esta tierra
está pintada alrededor de mi pupila
esta acuarela de verde uva
verde encina
verde de manzana escarchada
este animal en calma
de castaños frioleros en otoño
de bruma tenue en su mirada
me da risa y me da llanto
me arrastra como el fol de la gaita
como el hogar de una palloza
mete hollín en mis ojos perdidos
y llena de gentes mi alma
ese algo extraño
que no se puede definir
si no con esa palabra
y que quizás tenga algo que ver
con esto de lo que os estoy hablando

siento cada nube
como un beso suave y callado
de los labios de quien amo
cada monte
cada río
cada paisano
cada pueblo
cada casa de piedra y pizarra
y sí
es verdad
también cada uno de los recuerdos  
que tengo aquí plantados
como árboles perpetuos
recuerdos ajenos al tiempo
como si nada fuera con ellos
si nada pudiera golpearlos

al fin y al cabo
si tanto nombro este pedazo de tierra
este cachito de mundo
puede que se deba en parte
a la memoria de lo aquí vivido
a lo que aquí tengo
a lo que he tenido."  
(Ainda - a cor das bágoas)


A ti... abuelo
Anina

domingo, 13 de abril de 2014

WIM MERTENS (WHEN TOOL MET WOOD)


Este es mi regalo de cumpleaños para mi padre, al que le encanta Wim Mertens.
Lo hemos escuchado estos días que he estado en casa y cuanto más lo escuchamos más nos gusta, ¡como siempre!
Anina.

viernes, 11 de abril de 2014

CENA "CUMPLE DE PAPÁ" EN EL MESÓN BERCIANO






Hoy es el cumpleaños de mi padre, ¡así que no podía faltar! jejeje.
Cuando llegué a casa ya me estaban esperando papá, mamá y Elena, para irnos a cenar al Mesón Berciano, ¡todo riquísimo! y Leo nos trató de maravilla, como siempre. Ya veis que limpitos dejamos los platos, jajaja.
Me lo he pasado muy bien, gracias por la cena y la estupenda compañía, no podía ser mejor, os quiero, 
Anina.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, PAPÁ!



"deja que el fuego encienda la piel del río
deja que den su fruto los desvaríos
deja que el mar se seque
que el sol se enfríe
que haya recuerdo en el olvido

deja que abran las puertas del laberinto
deja que del silencio se escape el ruido
deja que el rayo cese
que el viento calme
que den a luz los clandestinos

deja que mi locura y yo
corramos el peligro
te digo deja
deja te pido

deja que suba al cielo de los caprichos
deja brotar la fuente de los prodigios
deja que corra el aire
que llegue el día
que encuentre paz el fugitivo

deja que no me importe el renglón torcido
deja sentir cercano lo que es esquivo
deja que el árbol vuele
vivir la vida
que de dolor no sea el quejido

deja que mi locura y yo 
corramos el peligro
te digo deja 
deja te pido"

FELICIDADES PAPÁ!!
espero que este día de cumpleaños sea feliz, que disfrutes de las pequeñas cosas, que al final uno aprende poco a poco, que son las más grandes!
Eres esa persona que busca llenar su corazón y su alma de belleza: la belleza de la música que no importa lo lejes que esté siempre estás dispuesto a ir a buscar, la belleza de las buenas personas que cada día nos enseñan cosas y nos hacen creer que hay otro mundo posible, la belleza de estar abierto siempre a lo diferente, lo nuevo, de dejarse llenar por otras vidas, otras experiencias, otras formas de ver el mundo...
De ti y de mamá aprendí (y sigo aprendiendo) muchas cosas: "a dejar que den sus frutos los desvaríos, a dejar que abran las puertas del laberinto, a dejar que del silencio se escape el ruido, a dejar que el árbol vuele, a vivir la vida, a que de dolor no sea el quejido".
Gracias por hacer que sea la persona que soy, la que casi nunca encaja en ningún lugar, porque quizá siempre está buscando más allá, creo que es lo que me hace libre y lo que me hace crecer, al fin y al cabo "mi locura y yo tenemos que correr el peligro"!!
Os quiero,
Anina

martes, 8 de abril de 2014

PEDRO GUERRA (30 AÑOS)


Tenía muchas ganas de tener este disco de Pedro Guerra, con un repaso a todas sus canciones, de llenarme con la dulzura de su voz y sus magníficas letras y musicalidad, ¡me encanta!
Anina.

domingo, 23 de marzo de 2014

PROMESAS DE TIERRA (POR JAVIER LIMÓN)


Encontré por casualidad en la tienda de discos, este trabajo de Javier Limón, no lo conocía, pero sé muy bien que Javier Limón hace siempre unos trabajos formidables, así que no lo dudé, es un bonito regalo para mi padre, una de las personas a las que más le gusta la música que yo conozco.
Lo hemos escuchado en casa estos días, y suena de maravilla, ¡un disco precioso!.
Anina.

miércoles, 19 de marzo de 2014

A MI PAPÁ!!!




Querido papá, 

Hoy no estoy ahí contigo para darte un achuchón fuerte, pero tú sabes que siempre estamos juntos de una u otra manera...
gracias por cuidar de mí siempre, gracias por quererme tanto y haberme enseñado tantas cosas, tantas cosas importantes y tantas pequeñas cosas que hacen que la vida sea un poquito más hermosa, gracias por creer siempre en mi, gracias por tantas cosas... 
eres la persona más especial del mundo!! 
te quiero!!

Anina

domingo, 9 de marzo de 2014

COMIDA CON MARI, MANOLO Y JUANMA EN EL RESTAURANTE JUANJO II



Hoy vinieron los padres de Juanma, Mari y Manolo, a pasar el día con nosotros. Ellos habían estado con unos amigos suyos en un restaurante cerquita de León que les había gustado mucho, así que para allá nos fuimos, nos costó un poquito encontrarlo, pero al final llegamos. 
Comimos muy bien y nos trataron estupendamente. 
Ha sido un fin de semana estupendo, me lo he pasado muy bien. Ayer quedé después de muchísimos años sin vernos, con mi amiga de la facultad, Sara y su novio Phil, al que todavía no conocía. Se han venido a vivir una temporada a León, así que ahora espero que nos veamos más!! me lo pasé genial de charla con ellos, como si no hubiera pasado el tiempo, y la verdad es que echaba mucho de menos esas tardes de charla con buenas amigas! fue como en los viejos tiempos! jejeje.
Y hoy me lo he pasado muy bien también con Mari y Manolo, que siempre nos tratan tan bien y nos cuidan tanto, muchas gracias por todo.
Anina.

sábado, 8 de marzo de 2014

LOCOS DE AMOR (PETTER NAESS, 2005)


Historia de amor sobre una pareja que sufre una forma de autismo que va acompañada de disfunciones emocionales que pueden hacer fracasar su romance. Donald (Josh Hartnett), un joven taxista obsesionado con los pájaros y con el cálculo numérico, padece el Síndrome de Asperger, y su vida se rige por estrictos patrones y rutinas. En sus ratos libres dirige a un grupo de personas que sufren ese mismo síndrome. La llegada al grupo de la bella y compleja Isabel (Radha Mitchell) dará un vuelco en su vida y a su corazón. (FILMAFFINITY)

CRÍTICA:
 
"Material (...) tratado con con razonable inteligencia y autenticidad. (...) Desde el comienzo hay una agradecida ausencia de alegato especial, o de examen microscópico, en el acercamiento a la historia por parte de Naess."
Todd McCarthy: Variety

Ayer vi esta película en la tele, entretenida,
Anina.

miércoles, 5 de marzo de 2014

CONCURSANTE (RODRIGO CORTÉS, 2007)


Ácida sátira de la sociedad actual. Martín Circo Martín, el afortunado ganador del mayor concurso de la historia de la televisión, recibe un premio valorado en tres millones de euros. Sin embargo, el golpe de suerte de Martín dará un vuelco a su vida convirtiéndola en una auténtica pesadilla. “Un golpe de suerte… puede arruinar tu vida”. (FILMAFFINITY)

PREMIOS: 2007: Festival de Málaga: Premio de la Crítica

CRÍTICA:

"Una película de narrativa cocainómana, scorsesiana, avasalladora, conspiranoica y laberíntica (...) una de esas raras películas que estallan (de energía, inteligencia y talento) en la pantalla."
Jordi Costa: Diario El País

"Con brillantez y osadía novata, Cortés recubre el argumento con un flambeado estilístico tan radical y agobiante como, paradójicamente, 'entorpecedor'. (...)."
Javier Cortijo: Diario ABC

Ayer vi esta peli en la tele, es muy rara, pero te hace pensar...
Anina.

domingo, 2 de marzo de 2014

TARTA DE FRESA Y YOGURT - THERMOMIX -


Esta es la Tarta de fresa y yogurt - La Juani de Ana Sevilla -, que preparé ayer, ¡¡ha quedado preciosa!!
Anina

CAMARÓN (JAIME CHÁVARRI, 2005)


Biografía del genio del flamenco José Monge Cruz, conocido como "Camarón de la Isla". Un recorrido por su vida y obra, un acercamiento a este genial cantaor que innovó en el flamenco, influyó en las nuevas generaciones y rompió barreras sociales y artísticas. Sus deseos, sus éxitos, sus luchas son ingredientes de una trayectoria personal que se ven reflejados en su visión particular de hacer música, una forma nueva de hacer y escuchar flamenco y que Camarón enseñó al mundo. Camarón esta dividida en tres etapas: el descubrimiento, la confirmación y reconocimiento-despedida. En cada una de ellas Camarón de la Isla está arropado por personajes de la cultura flamenca como Paco de Lucía, Tomatito, Paco Cepero, etc. y el precioso legado de sus canciones irán jalonando la historia como elemento imprescindible. Su etapa más prolífica, presenta luces y sombras reflejadas en sus enredos amorosos, su reconocimiento nacional e internacional, la grabación de discos que revolucionan la interpretación del flamenco, su boda con Dolores “La Chispa”, el coqueteo con las drogas y su deterioro físico a muy pronta edad. (FILMAFFINITY)

PREMIOS:  2005: 3 Premios Goya: Mejor actor principal (Óscar Jaenada), maquillaje y vestuario

CRÍTICA:  

"Perjudicada la esquina vital del cantaor referida a su toxicomanía por algunas prohibiciones de los herederos (...) rabia, pasión y talento que ha impuesto Óscar Jaenada, que va mucho más allá de la pura imitación (por otro lado, perfecta) para anclarse en el de la verdadera creación."
Javier Ocaña: Diario El País

"Un duende llamado Óscar Jaenada. (...) retrato entre sincero y verídico del cantaor; ni siquiera cae en el tópico de forzar el drama (...)."
E. Rodríguez Marchante: Diario ABC


Ayer vi de nuevo esta película, que ya había visto hace tiempo, y que dieron en la tele como homenaje a estos dos grandes del flamenco, Camarón y Paco de Lucía, 
Anina.

sábado, 1 de marzo de 2014

TOMATES VERDES FRITOS (JON AVNET, 1991)


Evelyn (Kathy Bates), una mujer madura que vive frustrada por su gordura y por la insensibilidad y simpleza de su marido, conoce casualmente en un asilo a Ninny (Jessica Tandy), una anciana que le va contando poco a poco una dramática historia ocurrida en un pequeño pueblo de Alabama. El relato se hace cada vez más fascinante: gira en torno a la gran amistad entre dos mujeres (Mary Stuart Masterson y Mary-Louise Parker) y al misterioso asesinato del marido de una de ellas. Adaptación de una novela de Fannie Flagg. (FILMAFFINITY)

PREMIOS:
 
1991: 2 nominaciones al Oscar: Mejor actriz de reparto (Jessica Tandy), guión adaptado
1991: 3 nominaciones al Globo de Oro, incluyendo Película comedia o musical
1992: 2 nominaciones BAFTA: Mejor actriz (Jessica Tandy) y actriz sec. (Kathy Bates)

CRÍTICA:

Entretenidísima historia que, cual salsa hogareña con receta de la abuela, mezcla con gran acierto pequeñas dosis de melodrama, humor, ternura e intriga para conseguir uno de los grandes éxitos "boca a boca" del cine norteamericano de los años noventa -recaudó en Estados Unidos +80 millones de dólares-. Tomates verdes fritos iba a ser una cinta de mujeres destinada a una audiencia femenina adulta, pero conquistó igualmente a todo tipo de público. Con mucho encanto.
Pablo Kurt: FILMAFFINITY

Ayer vi esta bonita y entretenida película, que me gustó mucho,
Anina.

miércoles, 26 de febrero de 2014

HASTA SIEMPRE, PACO DE LUCÍA


Enmudeció el pellizco genial de la guitarra de Paco de Lucía. El intérprete flamenco ha muerto en México a los 66 años, según confirman fuentes de su entorno y del Ayuntamiento de Algeciras (Cádiz), su ciudad natal y a cuyo perfil portuario estará para siempre asociado su inimitable sonido con las seis cuerdas. De Lucía se encontraba jugando con sus nietos en una playa en Tulum, donde poseía una casa, cuando se ha sentido súbitamente indispuesto, según un amigo íntimo del músico, Victoriano Mera.
El artista ha muerto de camino al hospital. Las primeras conjeturas apuntan a que el guitarrista, galardonado con el Príncipe de Asturias de las Artes en 2004, guía del arte jondo por nuevos e inexplorados caminos al frente de su sexteto de trazas jazzísticas y eternamente recordado por su asociación en el olimpo del flamenco con Camarón durante los 60 y 70, ha fallecido a causa de un infarto. 
El músico vivía desde hace años en Palma de Mallorca, tras su paso por lugares como la Península del Yucatán o Toledo, donde se dejaba ver (poco), con una mezcla irresistible de bonhomía y reclusión. En los últimos tiempos fijó su residencia en Cuba. Los que lo trataron en Mallorca lo recuerdan con una cierta alergia hacia la guitarra, que dejó de tocar durante un tiempo, con ganas de compartir ratos con gentes sencillas, alejado de los cenáculos artísticos e intelectuales y dedicado a sus dos hijos de corta edad.
Era la forma en la que Francisco Sánchez Gómez, tal era su nombre real, huía de su propia leyenda. Un mito que también obtuvo sus recompensas comerciales; en 1973, su celebérrima rumba Entre dos aguas lo aupó a lo más alto de las listas de éxitos con la conjura propia de las casualidades. La composición fue la última en entrar en el repertorio de aquel disco que acabaría invadiendo centenares de miles de hogares aquellos años en los que España se sacudía el polvo negro de la dictadura.
Ya solo su asociación con Camarón de la Isla, la entente de dos amigos de infancia curtidos en los tablaos que en aquellos setenta andaba dando sus últimas bocanadas, le habría servido para ingresar en las enciclopedias de la música popular. Pero habría mucho más. Sus primeros escarceos con el jazz, por los que fue acusado de bastardización del arte jondo, datan de finales de la década anterior, cuando colaboró, aunque sin figurar, en los discos de jazz flamenco del saxofonista navarro Pedro Iturralde. A mediados de los 70, fue dando forma a una banda irrepetible, nutrida del talento de sus hermanos, Pepe de Lucía y Ramón de Algeciras, y los jóvenes Jorge Pardo, Carles Benavent y Rubem Dantas, con el que se introdujo el cajón peruano en la ecuación flamenca. La cristalización de la leyenda de aquella banda única se dio a principios de los 80, con los discos Solo quiero caminar (1981) y Live... One summer night (1984).
De los ochenta data también su asociación con dos titanes de la improvisación a las seis cuerdas: Al di Meola y John McLaughlin. Juntos giraron por todo el mundo asombrando a auditorios de todas las clases y tamaños con su contagioso virtuosismo. 
Además de cruzar flamenco con jazz, De Lucía hizo lo propio con el blues, la música hindú, la salsa, la bossa nova o la música árabe. También contribuyó a difuminar las frontera entre la música culta y la popular con históricos registros en el Teatro Real.
Doctor honoris causa por la Universidad de Cádiz y el Berklee College of Music, el jurado de los Premios Príncipe de Asturias le reconoció su "honradez interpretativa" y su capacidad de trascender "fronteras y estilos" que le convirtieron en "un músico de dimensión universal". "Todo cuanto puede expresarse con las seis cuerdas de la guitarra está en sus manos", destacó el fallo.
El Ayuntamiento de Algeciras, que ha decretado tres días de luto oficial, está haciendo las gestiones, en contacto con la familia, para facilitar la posible repatriación del cadáver. Además, esta mañana, se han suspendido todos los actos municipales previstos para esta jornada.

MI HERMANO MAYOR (Javier Limón)

Muy pocos pueden presumir de su gigantesca estatura humana. Haber sido su amigo es el mayor orgullo de mi vida

En estos momentos tan difíciles, queda al menos un consuelo: Paco de Lucía ha muerto muy joven, pero ha vivido tres vidas al menos. Quizá nadie ha tocado más horas la guitarra que él y desde luego muy pocos pueden presumir de su gigantesca estatura humana. Haber sido su amigo es el mayor orgullo de mi vida.
Para mí, Paco empezó siendo un ídolo para convertirse en un maestro y acabar haciendo las veces de un hermano mayor. Era esa persona a la que siempre podías acudir para preguntarle qué era lo más conveniente para tu carrera, porque él había pasado por todas las etapas posibles. De ahí que todos los flamencos hayan amanecido este día tan gris huérfanos del faro que nos indicaba el camino.
Era, muy probablemente, el mejor guitarrista de todos los tiempos. Y todos los intérpretes con los que yo me he cruzado en la vida, de Keith Richards a Pat Metheny, lo han reconocido. Pero no solo eso. Justo es recordar ahora su faceta como el gran productor y compositor del flamenco. Casi todos los elementos que definen el género desde un punto de vista contemporáneo, desde los coros hasta el cajón o ciertos toques y modos de hacer, se los debemos a él.
Quizá eso se deba a que siempre estuvo en contacto con las nuevas generaciones y era el más joven de todos los guitarristas flamencos. Aquellos que asistieron a su investidura como doctor honoris causa por el Berklee College of Music lo recordarán a buen seguro con esa vitalidad contagiosa, que era capaz de hechizar también a leyendas como el pianista Chick Corea.
Recuerdo una anécdota entre ambos que explica bien el magnetismo que era capaz de desplegar Paco: en cierta ocasión Corea le dijo: ‘Paco, salgamos de gira con mi banda y tú tocas. O vamos con tu banda y yo toco. O sino, toca tú y yo bailo’. Chick, como todos los músicos del mundo, se conformaba con cualquier cosa, siempre que fuese tocar con él.
Hoy, llena de tristeza a músicos y aficionados de todo el mundo saber que vivía lleno de proyectos. Había ido a pasar unos meses en La Habana, quería que sus hijos, Antonia y Diego, conocieran aquello. Fue a ver tres veces a Los Van Van, el legendario grupo cubano, y pensaban trabajar juntos en una próxima colaboración. En Cancún estaba porque quería grabar un disco de flamenco.
Desgraciadamente, nunca lo escucharemos.
Javier Limón es músico y productor

LA CUARTA DIMENSIÓN (Gerardo Núñez)

La cabeza y las manos que se han detenido para siempre son las de un semidiós que mantuvo su independencia y su libertad

Escribo bajo los efectos del mazazo tremendo de las muertes imprevistas. Me repito: “Se ha muerto Paco”, y no consigo entender qué es lo que me digo. La cabeza y las manos que se han detenido para siempre son las de un semidiós que, manteniendo con un orgullo infinito su independencia y su libertad, elevó nuestra música, el flamenco, a la cuarta dimensión de la música grande. Y lo hizo sin doblegarse, sin conceder una uña a señoritos ni a mandamases efímeros, sin deberle nada a nadie, inyectando en los flamencos jóvenes orgullo, conciencia, autoestima y fuerza suficiente para liberarse de la sumisión de las ventas y de las fiestas, de los lazos casi tribales de una cultura gris en la que hasta entonces jugaban el papel de bufón. Abrió la puerta de una casa cerrada, se enfrentó a tormentas y a demonios. Como Ulises, hizo un viaje peligroso para que después lo hiciéramos todos. Nos salvó. Y ahora, un rayo lo ha alcanzado a la orilla del mar, ¿dónde si no iba a morir Paco? Paco, no sé qué decirte. Grande. Grande. Grande.

 EL MÁS ROTUNDO DE TODOS (Carmen Linares)

Carmen Linares destaca su capacidad para hermanar lo que dictaba su cabeza y lo que fluía de su corazón

Ha sido el artista rotundo, el mejor artista que ha dado el flamenco. Otros artistas tenían sus defensores y sus detractores pero él era tan grande que le gustaba a todo el mundo. Ha sido un genio y la palabra genio no se puede aplicar a todo el mundo, pero él lo era sin discusión.
Ha llevado el flamenco a la máxima categoría. Paco decía siempre: ‘El corazón me pide tradición y la cabeza, innovación’. Esta frase marca lo que ha sido, alguien que ha bebido de los grandes maestros a quien luego la cabeza le pedía estar al día. Es un artista que se ha hecho con muchas raíces pero que luego ha querido volar solo. Un artista tiene que estar en el mundo en el que vive y él lo hacía. No se ha conformado, ha pensado que tenía que hacer su propia música y fue capaz de experimentar con el jazz y otras músicas. Él es un gran ‘culpable’ del flamenco actual.
En la manera de tocar la guitarra, creó una escuela. Era todo un caudal de arte. Fue un gran amante del cante, del que bebió mucho… por eso tocaba muy bien para cantar y tocaba igual de bien para bailar. Porque antes de volar solo se trabajó a fondo el oficio.
Tenía una técnica increíble, podía expresar todo lo que le pasaba por la cabeza y el corazón porque su técnica se lo permitía, a lo que se sumaba su libertad para tocar. No sabría definir su toque pero llegaba directamente al corazón.
Es una pérdida tremenda, una desolación. Pero los artistas como Paco de Lucía no se van nunca, nos ha dejado tanto que nunca se irá. Es un artista universal, el más rotundo de todos.

EL MOTIVO QUE ME EMPUJÓ A LA MÚSICA (Alejandro Sanz)

Alejandro Sanz recuerda su estrecha vinculación familiar con el guitarrista flamenco

Paco de Lucía es pura historia de mi vida. No es solo que mi padre y él se conocieran de chicos, no es solo que desde chico el nombre de Paco fuera como hablar de un héroe en Algeciras. Conocí a Paco cuándo en verano visitaba su casa de El Rinconcillo, él y sus hermanos, Pepe y Ramón y también toda la chiquillería que revoloteábamos alrededor de esa familia... tocando la guitarra a todas horas, soñando con un ole que saliera de la boca del maestro dirigido a cualquiera de nosotros. No es solo que Paco fuera la inspiración.. el motivo por el que me dediqué a la música... Es que era el padrino de mi hijo Dylan, que, hoy, cómo son las cosas de la vida, se ha levantado enfermo y triste, incluso sin conocer las desgraciadas noticias que nos iba a traer este ingrato día de febrero.
Me ha dado por pensar, claro, en cómo lo estará pasando la familia y también de qué manera estarán transcurriendo, lentas y dolorosas, las cosas en Algeciras, donde todo el mundo conocía y quería a Paco. Ellos, mi padre y el maestro, se trataron en aquellos años juveniles. Y cuando Paco ya era toda una figura, también pero menos. Luego, con el tiempo, echó a andar mi carrera musical. Él me llamó un buen día, sus hijas querían conocer al inexperto cantante que yo era por aquel entonces, imagínense.
Después, disfruté algún tiempo de una especie de peña inolvidable en Madrid: la Banda del Tío Pringue. Un puñado de amigos de infancia que junto a Pepe de Lucía y el propio Paco me dejaron disfrutar de las noches de los viernes... Quedábamos unos cuantos, nos dábamos unas vueltas por La Latina, nos dejábamos caer por los tablaos y no parábamos de reír y de disfrutar de las cosas de la vida.
Porque a Paco le gustaba entre otras cosas... reírse y en ello invertía mucha de su energía, era profundo pero también era tremendamente generoso con las debilidades de los demás y le quitaba importancia a la solemnidad.
Y así lo recuerdo; en nuestra última conversación mantenida por mensajes de teléfono, epílogo fatal a unos meses en los que nos vimos constantemente, aquí en Madrid o allá en Mallorca, o en México nos reíamos pensando que en Cuba quizá le tenían pinchada la línea. En aquella charla también planeamos una próxima visita a México, que no, ya nunca será.
Podía parecer reservado, pero que nadie se confunda: era una persona genial en el trato. Tal vez no muchos le conocían, pero todos le querían. Músicos y aficionados. Yo creo que eso era porque transpiraba una enorme capacidad intelectual y emocional. Y, créanme, sus generosidades eran de las que cambiaban las cosas. Un empujón suyo podía mover montañas. Recuerdo especialmente una entrevista en EL PAÍS en la que dijo que se sentía más cerca de Alejandro Sanz que de muchos otros músicos. En un tiempo en el que lo más fácil y obvio era la crítica, él estuvo allí el primero con un apoyo que nunca, ni por un momento, retiró.
Por todo lo cual, hoy me siento tan triste como si se hubieran muerto mi padre y mi madre al mismo tiempo. Gracias Paco, comparito... tú te vas.. y nosotros nos quedamos… ya sabes lo que quiero decir.

 Y EL INVENTO CUAJÓ (Jorge Pardo)

Jorge Pardo compartió giras, grabaciones, conciertos y juergas por todo el mundo como integrante del Paco de Lucía Sextet

Cuando cumplí mi primer contrato con Paco de Lucía debía de tener unos 18 años. Aterrizamos en Bruselas para el concierto. Era ya tarde, y el taxista, que nos llevaba directamente al teatro, quiso que conociéramos mejor la ciudad. Cuando al fin llegamos Paco estaba a punto de salir al escenario. Se dice que el flamenco es más espontáneo que ensayado. Así que él, consciente o no, no nos había dado demasiadas instrucciones. Ya en el escenario, cuando íbamos a tocar el arreglo de la Danza del fuegode Falla, va y me dice Paco: “¡Solo de flauta!”. Y yo: “¿Cómo?”. Y él: “¡Que toques algo solo!”. Así que en ese momento no me quedó otra que buscarme la vida.
 Antes de aquella noche inolvidable, nos habíamos encontrado en 1979 en los estudios de la Philips en Madrid, donde empezábamos a grabar, con el grupo Dolores, el disco Asa-Nisi-Masa, mientras él ultimaba su homenaje discográfico a Manuel de Falla. Nos invitó a grabar con él la Danza del fuego y La canción del fuego fatuo. Él registró para nosotros un tema titulado ¿Por dónde caminas? Ahí comenzó una relación que se extendió durante años de giras, grabaciones, conciertos y demás juergas.
Son cientos las anécdotas que se atropellan en mis recuerdos. Paco, a sabiendas de que parte de la tradición flamenca iba a rechazar el nuevo sonido que surgía, fue fiel a su tiempo y a lo que le tocó vivir. Y aireó por el mundo un concepto diferente del flamenco hasta entonces conocido. Recuerdo otra noche de 20 años después, con Rubem Dantas, Carles Benavent, Joaquín Grilo, Duquende y Ramón de Algeciras. Estábamos en Japón, durante una gira del sexteto. Él dijo que ninguno de los que estábamos allí, ni él mismo, teníamos, dos décadas atrás, la conciencia de estar creando nada tan duradero. Y que tan solo tratábamos de vivir el presente con ilusión y buena energía.
Pero el invento cuajó. Y disfrutamos de hacer música juntos durante todo ese tiempo, en el que éramos como una verdadera familia. Aunque en estos momentos, obviamente, me tengo que acordar de su familia más cercana, que sufren su más auténtica ausencia.
La última vez que lo vi fue el pasado diciembre, en su casa de Yucatán, disfrutamos de unas tardes charlando de la música, de los compañeros….
Comparto con muchos aficionados a la música y al flamenco, además del duelo, que para mí Paco también ha sido un faro que no se extingue con su desaparición de este mundo, aunque yo además lo disfruté como un hermano mayor, también disfruté con su salero especial de su humanidad contradictoria, su pausado inconformismo, su rebeldía conservadora y su imaginación realista.
Así que: ¡Paco!, sin prisa, mírate a ver un bolito allá donde estés.
Jorge Pardo es saxofonista y premio al mejor músico de jazz europeo de 2013. Fue miembro del Paco de Lucía Sextet.

PACO, EL CHIQUILLO ETERNO (Rubén Blades)

En escena desaparecía en su fuego y destreza

Pocas cosas nos estremecen más que la muerte de un ser querido.Sentimos como una patada en el alma, que nos saca de orden y nos disminuye.
Cuando el que se va es un contemporáneo, la conciencia de nuestra mortalidad se afirma, implacable y serena.
Los hombres no aman sin amarse, dijo Camus y por eso nadie muere sin que todos muramos también un poco. Eso lo reconoce todo el que como yo tiene mas pasado que futuro.
No presumo de haber sido un íntimo de Paco. Simplemente fui un cómplice, de los muchos que debe haber acumulado en su insigne carrera musical y foja de vida.
Así compartimos la mirada corroborativa, la incrédula, la solidaria, el silencio cuando lo que había que hacer era callar, la sonrisa simultánea, la risa completamente desnuda, la coincidencia...
Fue en Puerto Rico la última vez que lo vi y hablamos, en una de sus siempre excelentes presentaciones que después me comento no considerar de las mejores. Su genio nunca estuvo conforme con su virtuosismo evidente, y nunca me lució satisfecho, ni con elogios. Decir que era de pocas palabras es ya hablar mucho. En escena daba la impresión de querer desaparecer en el medio de las notas, su fuego y destreza luego atenuados entre tema y tema por una extraordinaria timidez que nunca dejó de sorprenderme.
Una vez, en Hong Kong, lo llegué a ver molesto por lo que consideró una mala actitud de un colega, y su encojonamiento y acción me confirmaron que era un hombre como yo, capaz del enojo. Pero pasado el temporal, desconcertante para quien lo conocía solo experimentando la consideración en su trato y por el brillo de sus ojos de chiquillo eterno, regresaba la mirada y pausa que distinguía al espacio entre sus palabras y transcurríamos a otro tema, sin residuo de relámpago, de trueno, o conflicto.
Nos cagábamos de risa, fumábamos como chimeneas, tomábamos tragos y hablábamos de música durante ese pedazo del camino, periodos de constante viaje, enredo, trabajo, despedidas y encuentros.
Hace unos años acordamos hacer un disco juntos y como siempre ocurre, otras cosas nos distraían constantemente. En marzo planeaba ir a Costa Rica para reunirme con EDITUS, el excelente trío costarricense con el que trabajé los álbumes TIEMPOS y MUNDO, para entregarles los boleros que escogí y pedirles que hicieran las maquetas de los temas y enviárselos a Paco, para que las revisase y estudiase.
El proyecto ha quedado hoy en suspenso. Otra razón para lamentar el creer que el tiempo puede esperar.
Consuela un poco pensar que estaba contento, con su familia, y que no sufrió dolor alguno. Eso espero.
A Gabriela y familia solo les digo que mi afecto por ellos es inextinguible.
Todos sabemos que la muerte es un inconveniente inevitable.
Pero gente como Paco de Lucia debieran de ser excluidos de la lista.
Reciba mi admiración y cariño, Maestro.

Rubén Blades, nacido en 1948 en Panamá, es compositor musical, cantante, actor de cine, ex—candidato a la presidencia de su país y ex–ministro de Turismo. Blades publicó este artículo en su página digital oficial http://www.rubenblades.com/

UÑAS EN LAS CUERDAS Y LA MADERA (Carlos Galileo)

Conoció el desasosiego y la angustia que produce la creación. Se sentía libre cuanto más lejos tocaba de su país

Llevaba el nombre de su madre, Luzia, portuguesa de Castro Marín, aunque casi todo se lo debía a su padre. Antonio le decía con mirada imperativa “coge la guitarra” y obligó al quinto de sus hijos a estudiar: de los seis años hasta los catorce, diez horas todos los días, sentado en una silla dejándose las uñas y las yemas en las cuerdas y la madera.
Tuvo suerte de oir música desde que nació, con los vecinos y los amigos artistas que el padre llevaba a casa de madrugada tras el trabajo. Pasó su niñez en Algeciras rodeado de flamencos. Y uno es lo que es su niñez. Vivió en su piel la desazón de su padre, que se iba de noche a tocar para señoritos por los pocos duros que cayeran. Aunque nunca faltó de comer en casa, ni en la calle de San Francisco, con su patio y el árbol con rosales, ni en la de Barcelona, en el mismo barrio de la Bajadilla.
Al cumplir los 12 andaba ya ganando sus primeros dineros para la familia. Había que ser hombre pronto. Los hermanos iban al colegio hasta los once años, luego había que ayudar. Pero tenía el recuerdo de una infancia feliz.
Con Camarón sacó al flamenco de aquellas juergas que no eran de vino y alegría para todos. Un gitano y un payo, venerando las raíces y mirando ‘pa´lante’, con conocimiento, sensibilidad e intuición. Creó ese toque rápido, rítmico, poderoso... de gran sentido melódico. Tocaba con rabia por inseguridad: lo que le gustaba a él era cantar. Y eso hacía con su guitarra.
Conoció el desasosiego y la angustia que produce la creación. Y le tenía pánico a repetirse. Si no le abrumó que le concedieran el Príncipe de Asturias, a él que se confesaba ‘muy metío pa´dentro’, fue por el reconocimiento oficial a un arte maltratado. Malito de perfeccionismo, sufrió cada vez que tuvo que someterse al juicio de sus compatriotas: se sentía libre cuanto más lejos tocaba de su país. Grabados estaban los surcos en el rostro. Porque a veces Francisco Sánchez Gómez se cansaba de Paco de Lucía. Si no del músico, sí del personaje al que han puesto en un pedestal.
Hace unos años se refugió en Playa del Carmen: para escapar del instrumento de dolor y placer. Con Gabriela, su compañera mexicana, y Antonia, su hija pequeña. Un equipo de televisión rodó un documental en aquella casa de la costa del Yucatán. La cámara mostraba a un hombre relajado, yendo a comprar al mercado, disfrutando de la pesca submarina... Que se ponía melancólico al pensar en la vuelta a la rutina de maletas, hoteles y aeropuertos.
Se convirtió en uno de esos músicos que se lo ponen muy difícil a los que vienen detrás. Para una mayoría será siempre el guitarrista de ‘Entre dos aguas’; para la gente de la clásica, el flamenco que se atrevió a grabar a Falla y Joaquín Rodrigo; para los viejos aficionados el jovencillo imberbe que tocaba al estilo del Niño Ricardo y siguió el consejo de Sabicas de crear cosas propias.
El Mambrú que en Madrid se dejaba caer por los billares de la plaza de Callao, con su hermano Pepe y con Camarón —que sólo se sintió Paco tras la muerte del cantaor—, aquel niño, que en el fondo nunca salió de Algeciras, posiblemente estaba aún tratando de encontrarse. Un genio irrepetible este Francisco Sánchez Gómez, al que los flamencos llaman Paco.

PROMESA CUMPLIDA (Juan Manuel Cañizares)
  
Con 13 años, Paco de Lucía me dijo que un día me llamaría para tocar con él. Al cabo de de diez años sonó el teléfono de casa

Cuando conocí al maestro Paco de Lucía yo tenía 13 años. Fue después de su concierto en Barcelona, le visité en su camerino y tuve la suerte de tocar mis temas delante de él. Me dijo: “Sigue estudiando mucho la guitarra, cuando seas grande, te llamaré para que me acompañes”.
Y Paco cumplió su palabra. Diez años después sonó el teléfono de mi casa. Paco de Lucía no olvidó su promesa y me llamó para invitarme a entrar en su Trío de Guitarras con José María Bandera. Esa llamada me cambió la vida. Le dio un giro radical.
La vivencia con Paco durante 10 años fue un Master Class constante. Un día estando en un teatro de México, justo antes la función, me comentó: “Mira Juan, esta noche este teatro estará lleno. Pero cuando vine aquí la primera vez hace ya tiempo, solo había cuatro filas de butacas ocupadas. Me entregué todo, todo lo que podía dar de mí. Al año siguiente este mismo teatro se llenó hasta la mitad, y en el tercer año se llenó completamente hasta el día de hoy”. Tengo de Paco un montón de recuerdos bonitos y millones de cosas que aprendí. Esas palabras se quedaron grabadas fuertemente en mi mente. Y con ellas aprendí lo importante que es dar siempre lo mejor de ti.
En la grabación de su disco Concierto de Aranjuez me pidió que transcribiera tres piezas de la Suite Iberia. Viajábamos en coche por Italia durante una gira. Paco conducía y yo iba haciendo transcripciones en un cuaderno. Esa oportunidad fue el embrión de mis proyectos de transcripción y grabación de obras de música clásica para guitarra. Paco en mi recuerdo siempre está sonriendo e irradiando luz. La misma que alumbra en estos momentos las avenidas oscuras de mi alma y de mi corazón. Aún no me puedo creer que él nos haya dejado solos… en un desierto de tristeza. Queridísimo Paco, descansa en paz.
Juan Manuel Cañizares es guitarrista.

EL PLAN MAESTRO (Ricardo Pachón)

Paco ya tenía la hondura flamenca cuando escuchó el primer disco de Sabicas, gitano de Pamplona exiliado tras la guerra

De pronto me ha llegado el primer recuerdo de Paco. Es una historia que me contó su amigo Manuel Molina de cuando eran adolescentes y juntos jugaban a la pelota en el patio de un corral de vecinos en Algeciras. Los chavales jugaban y Paco, desde una ventanita, los veía jugar.
Paco estaba encerrado con su guitarra y un viejo gramófono en el que sonaba una y otra vez la Rondeña de Don Ramón Montoya. Eran los últimos deberes que le había puesto su padre y, hasta que la aprendiese a la perfección, no podría salir al patio. Así empieza la historia de este genio que nos ha abandonado por sorpresa. Un padre severo, una disciplina férrea y una juventud vivida entre las seis cuerdas. Don Phoren en su libro El plan maestro narra con detalle la importancia de Antonio Sánchez Pecino, padre y primer maestro de Paco, en la formación del guitarrista. Paco, como todos los de su generación, empezó bebiendo en la fuente del Niño Ricardo, una guitarra flamenca llena de duende e inspiración. El Niño Ricardo y Paco de Lucía llegaron a grabar juntos un disco memorable de El Lebrijano.
Paco ya tenía la hondura flamenca cuando escuchó el primer disco de Sabicas, gitano de Pamplona exiliado tras la guerra. Con Sabicas descubre la perfección, la limpieza de ejecución y la brillantez del sonido. Supo hacer la gran síntesis entre un Ricardo, pleno de inspiración pero cortito de técnica, y un Sabicas pletórico de facultades, pero cortito de flamencura. Y nace Paco para dejar asombrados a todos sus contemporáneos. El Paco con Camarón, con Manuel de Falla, con el Maestro Rodrigo, con Chick Corea, con John McLaughlin, con Al di Meola, con Santana… ¿hay quien dé más?
¡Salve Paco!

 HAY QUIEN DICE QUE SE FUE (Hugo Britzmann)

Algunos dicen que se fue, que se ha muerto, pero yo sé bien que es mentira. Créanme, cierro los ojos y las cuerdas de su guitarra siguen vibrando apasionadas e inmortales.
Algunos dicen que se fue, que ha muerto. Qué tontería, no han entendido nada, deben de ser los mismos que ignoran que Camarón aún canta como el agua. Pruebe el descreído a cerrar los ojos, en silencio. Podrá viajar desde Almoraima rumbo a la Caleta, siempre entre dos aguas. Si pasa por la cueva del gato conocerá al tío Sabas. Y a través de Zyryab llegará muy lejos, alcanzando con Chiquito pasión y fuego inagotables, propios de una rumba improvisada.
Algunos dicen que se fue, que ha muerto. No hagan caso, no nos quedaremos solos. En la memoria queda que tú, flamenco exacto y universal, maestro en la ciencia de la armonía, nos iniciaste en las reglas de la complejidad con la precisión de tus dedos y la sencillez de tu duende. Paco, Paco de Lucía: mañana, como ayer, tu semilla brotará de una guitarra, ¡de todas las guitarras!, que para siempre evocarán tus tangos, tus alegrías, tu Aranjuez y tus bulerías.
Algunos dicen que se fue... no importa. Ahora, ya solo quiero caminar. ¡Gracias, Maestro!— Hugo Britzmann.

LA IMPOSIBLE PUREZA FLAMENCA (Antonio Parra)

La figura del guitarrista Paco de Lucía subraya, ante todo, más allá de su genialidad creativa e interpretativa, algo: la imposible pureza del flamenco, su sustancioso origen “turbio” y “bastardo” y, consecuentemente, su inevitable evolución mestiza, por usar esta palabra que tanta fortuna ha tenido en el ámbito de la reflexión política y cultural y en los últimos años. Estos  días, en estas horas, con seguridad  numerosos expertos, flamencólogos y amigos, van a repasar  enjundiosamente sus virtudes musicales, lo que trajo al flamenco, que fue mucho, un indudable antes y después; su fructífera relación con el también desaparecido Camarón, que tanto revuelo produjo en los  años setenta  del pasado siglo en las entonces severas y “puras” aguas del mairenismo reinante hasta ese momento.
Pero Paco de Lucía, como Camarón, con representar  un surco nuevo en el barbecho jondo, no supusieron sino una variante lógica en la naturaleza misma del flamenco, que nunca fue ni puro ni primordialmente original en esta o aquella manera de entenderlo, en tal o cual estilo melódico, rítmico o de medida acompasada.
Y es que el flamenco, obra tardía –o mejor cabría decir reciente- de profesionales sólo se forma a partir de un sedimento –ese sí, antiguo, lejano en el tiempo y complejo en sus fuentes e influencias culturales y musicales- diverso, mezclado, contaminado, contaminación que siempre ha dado lo mejor en lo cultural y hasta en la genética humana, que tampoco puede reclamar  desde etnia alguna la primacía inaugural.
Si pensamos, por  ejemplo, en el baile flamenco, es imposible separarlo, como si tuvieran orígenes distintos y caminos paralelos intocados entre sí, de la Escuela Bolera, de la llamada danza estilizada española, con el genio de la Argentina, la Argentinia o Pilar López y Antonio, entre otros ,y hasta de las danzas populares españolas, y no solo las andaluzas. Y en definitiva, en el baile de Candil, decimonónico,  en los entreactos de los teatros o en los cafés cantantes. Y se fue formando en un continuo viaje de ida y vuelta entre lo culto y lo popular, entre la danza clásica europea y las gitanerías de Jerez o Triana, y entre España y América.
Y lo mismo ocurre con la guitarra flamenca, que muestra desde el principio su turbiedad sonora frente a otro tipo de sonoridad en las cuerdas, como muy bien ha demostrado un estudioso como Norberto Torres.
De manera que ha muerto un revolucionario, sí, pero un revolucionario que no hizo en su fecunda  carrera, ahora frustrada, sino dar una vuelta  más, como desde siempre se hizo, al flamenco, a su imposible pureza.

ALGUIEN QUE HABLABA POCO Y REÍA MUCHO (Curro Romero)

Cuando he conocido la noticia de la muerte de Paco me ha embargado una pena muy grande. Ha sido una sorpresa muy triste, y no solo por la juventud del amigo, sino porque se ha apagado una enorme capacidad creativa.
Mantenía con Paco una buena amistad, y nos admirábamos mutuamente desde los tiempos en que nos reuníamos con Camarón, otro grande del arte.
Creo que Paco de Lucía era un ser extraordinario, una buena persona, que hablaba poco y reía mucho. Sin duda alguna, su muerte es una pérdida irreparable para sus amigos y para todos los amantes del arte.
Paco ha sido un auténtico revolucionario; ha dado vida a la guitarra, del mismo modo que Camarón se la dio al cante. Lo que más lamentoen estos momentos es que hacía tiempo que no hablaba con él. Claro que él vivía en México y yo en el Aljarafe sevillano. Y yo salgo poco, y me veo cada vez menos con los amigos, pero mantengo el afecto con todos ellos. Recuerdo que la última vez que estuvimos juntos fue en Madrid, en un restaurante, hará cosa de un par de años.
La verdad es que no me hago a la idea de que Paco, tan lleno de arte, esté muerto. Siento de verdad que ha desaparecido un amigo, pero el mundo ha perdido a un gran artista.
Curro Romero fue matador de toros y amigo de Paco de Lucía.

Hasta siempre, Paco de Lucía, nos queda tu música!
Anina.