martes, 2 de octubre de 2012

Sí al referéndum en Catalunya (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 1 de octubre de 2012

Este artículo analiza las limitaciones de la democracia en España que dificultan el desarrollo de referéndums tanto a nivel autonómico como local. Por otra parte, la democracia española no reconoce la plurinacionalidad del Estado español que determina la demanda popular de que se realice un referéndum en Catalunya sobre el futuro de su articulación con el resto de España.

Uno de los puntos más flacos de la democracia representativa es que se realiza predominantemente a través de partidos políticos que, por definición, tienen una visión totalizante de la realidad y que, por lo tanto, ofrecen propuestas de resolución en casi todas las áreas de esta realidad en la que intervienen. De este modo, su oferta electoral contiene gran variedad de políticas, tales como políticas fiscales, políticas educativas, políticas de transporte, y un largo etcétera. Ahora bien, el problema que tal aspecto de la democracia tiene es que cuando un ciudadano vota por la opción política A, le da, en teoría, su voto a toda su oferta programática, de manera que ésta se considera así legitimada para llevar a cabo todos los elementos de su programa.

Pero ahí está la enorme debilidad de la democracia representativa. El ciudadano puede estar de acuerdo con, por ejemplo, la política educativa de la opción A, pero prefería la política sanitaria de la opción B. Y sin embargo, no se le permite al ciudadano votar selectivamente. Tiene que votar todo el programa, o no lo vota. Es todo o nada. Y ello limita enormemente la democracia y su representatividad. Esta limitación es incluso más acentuada al reducir la democracia a votar cada cuatro años por programas totalizantes (es decir que cubren diferentes tipos de intervenciones).

Ni que decir tiene que los partidos quieren hacer creer a la ciudadanía que el votante les apoya en todos los elementos de su programa. Pero la evidencia muestra que ello raramente es el caso. Así, las encuestas mostraban que la mayoría de la ciudadanía que votó al candidato Reagan en EEUU estaba en desacuerdo con la mayoría de su programa de claro corte neoliberal. Pero le votaron porque esperaban que controlara la inflación, problemática que se había identificado con el presidente Carter, su adversario político.

Una situación semejante ocurre en España. Incluso la gran mayoría de votantes del PP están frecuentemente en desacuerdo con las decisiones del gobierno Rajoy, no sólo con aquellas que no estaban en su programa electoral –como los recortes- sino también algunas que sí estaban incluidas en su programa. Y lo mismo ocurre en Catalunya, donde el voto al partido nacionalista conservador-liberal, CiU, que gobierna la Generalitat de Catalunya, se debió en gran parte a su nacionalismo, aún cuando había gran desacuerdo con sus políticas públicas, no sólo las que no ha respetado en su programa electoral –como los recortes, que no constaban en su programa-, sino también algunas que sí que estaban en él.

La democracia directa: la necesidad de referéndums

De estas limitaciones de la democracia indirecta representativa (que reducen la democracia a votar cada cuatro años por partidos que son totalizantes, es decir, que cubren toda la realidad que nos rodea en sus intervenciones) se generó una demanda por formas de mayor participación ciudadana, tales como los referéndums, una forma de democracia casi inexistente en España, cuya Constitución y el sistema democrático que este documento sintetizó, son resultado del miedo y cautela entre los personajes y fuerzas políticas que elaboraron tal documento que parecían temer a la población limitando extensamente su participación.

Este miedo y cautela explican también la escasísima proporcionalidad del sistema electoral español que no respeta el principio básico en la democracia que cada ciudadano tiene que tener la misma posibilidad, a través de su voto, de configurar la gobernanza de su país. Esto no ocurre en España, resultado de un diseño que tenía como objetivo discriminar contra las izquierdas y muy en particular contra el Partido Comunista que lideró la resistencia contra la dictadura y que era percibido por la nomenclatura del aparato dictatorial (que dominó el proceso inmodélico de la dictadura a la democracia) como su máximo enemigo.

El dominio conservador del aparato del estado explica, como he documentado en mis escritos (tal como Bienestar insuficiente, democracia incompleta. De lo que no se habla en nuestro país y el Subdesarrollo social de España: Causas y consecuencias), el enorme retraso y subdesarrollo social de España, que continúa siendo uno de los países con un gasto público social por habitante más bajos de la Europa de los Quince (UE-15), el grupo de países de la UE de semejante desarrollo económico a España, así como la falta de reconocimiento de su plurinacionalidad, ocultado por un estado de las autonomías que, con “su café para todos”, negaba tal pluralidad. En tal estado de las autonomías se confundió descentralización con autodeterminación. Resultado de esta confusión se ha llegado a afirmar que España, en la práctica, ya es un estado federal, lo cual traduce un desconocimiento de cómo funciona un estado federal. He vivido en uno de tales estados, EEUU, y no hay ni punto de comparación entre el estado de las autonomías español y el sistema federal estadounidense. Sería impensable que un estado, como el estado de Maryland en EEUU, tuviera que pedir permiso al gobierno federal o al Congreso de EEUU para realizar un referéndum. En España, Catalunya no puede hacer un referéndum sin la autorización de las Cortes Españolas en Madrid.

El referéndum en Catalunya

Cualquier persona de sensibilidad democrática debería estar de acuerdo con el derecho de la población catalana a votar si quiere ser independiente, si quiere tener un Estado propio, si quiere estar confederada o federada, o si quiere continuar como ahora. Muchos se oponen a la realización de tal referéndum. Y mientras que los predecibles opositores de fuera de Catalunya ya han aparecido con toda intensidad, los opositores dentro de Catalunya aparecen más sutilmente. Y entre ellos está una amalgama de intereses que, paradójicamente, se presentan como las fuerzas democráticas, justificando sus exigencias de elecciones ahora en este momento en base a su supuesto compromiso democrático. Entre ellos está el partido conservador liberal, CiU, que gobierna la Generalitat de Catalunya, que en teoría está exigiendo que se respete el derecho a decidir (derecho que yo pedí mucho antes que él o que CiU lo pidiera) sin especificar la naturaleza y temática de tal referéndum.

En realidad el Parlamento catalán ya tiene la mayoría necesaria para convocar un referéndum a fin de preguntarle abiertamente al pueblo catalán qué es lo que desea (independientemente que sea legal o no). Pero CiU no eligió esta vía. En su lugar, el partido gobernante decidió canalizarlo a través de los partidos, convocando elecciones que, deliberadamente, se presentan como constituyentes (pues asumen que la independencia seria el resultado de tal referéndum), con el objetivo de votar a los partidos según su relación con la independencia de Catalunya, identificando al presidente (que será un candidato y que paradójicamente nunca cita independencia) como el líder de tal movimiento. En realidad, el propio presidente Mas lo dijo muy claro en el Parlament sin ocultar tal manipulación. Indicó que aquéllos que defendían un referéndum (supuestamente, aunque nunca claro, sobre la independencia) tenían que apoyarle a él, pues le reforzaría cara a sus opositores (españoles).
El partido gobernante, CiU, que estaba entrando en una bajada de popularidad debido a sus enormes políticas de austeridad y crecientes casos de corrupción, jugó exitosamente la baza nacionalista, detrás de la cual hay unas políticas sociales reaccionarias que desaparecen del debate al centrarse en el tema independentista. Esta estrategia, que es obvia, les está funcionando debido en parte a la bochornosa utilización de los medios públicos de la Generalitat (Catalunya Ràdio y TV3). La evidencia de tal manipulación es abrumadora. Pero es un enorme error que esta realidad se interprete fuera de Catalunya como que el movimiento independentista es simplemente un instrumento de CiU. Tal movimiento parte de la sociedad civil y está basado en un hartazgo que he también anunciado y documentado en artículos recientes (“¿Qué ocurre en Catalunya, y en España?”, Público. 20.09.12, y “Las consecuencias de la transición inmodélica”, El Plural. 24.09.12). Está claro, sin embargo, que CiU apoyó, y sus medios alentaron, tal movilización. Después de todo, otras manifestaciones, sin ser tan numerosas, alcanzaron dimensiones también enormes (la organizada en Barcelona por el 15-M por ejemplo), y no tuvieron ninguna, repito, ninguna visibilidad mediática.

Lo que está ocurriendo en Catalunya es un hartazgo con la España actual que para muchos (seamos o no independentistas) no es la nuestra. Luchamos por otra España justa, democrática, y que fuera plurinacional. Esta España, centrada en el establishment que tiene como base Madrid, no es nuestra España. Esta España existente se ha impuesto a las fuerzas democráticas, que tuvieron que aceptarla porque no había otra alternativa en una situación supervisada por el Ejército. Pero sí que la hay hoy. Y los que han salido a la calle en distintas ciudades en España, incluyendo Barcelona y Madrid, son los gérmenes de esta otra España y otra Catalunya más democrática, más justa y más plural. Lo que vemos en Catalunya es un intento de las derechas nacionalistas de liderar este proceso de cambio, a base de hacer olvidar al pueblo catalán que habiendo sido el partido gobernante durante la mayoría de años desde que Catalunya y España han tenido democracia (desde 1978), comparte responsabilidades por el enorme retraso social de Catalunya, pues el déficit fiscal (llamado “expolio” en su lenguaje belicista) -que existe y debe corregirse- es insuficiente para explicar tal retraso. Ha sido su apoyo en las Cortes Españolas a las fuerzas conservadoras que también han dominado la vida política de España y de las Cortes Españolas, votando conjuntamente las políticas regresivas fiscales y ahora los recortes que son la causa del enorme, (sí, hay que enfatizar lo de enorme) retraso social de Catalunya y de España.

2º NIVEL INTERMEDIO DE INGLÉS - ESCUELA OFICIAL DE IDIOMAS DE PONFERRADA -

Hoy empieza el nuevo curso en la Escuela Oficial de Idiomas de Ponferrada, este año empiezo con mayor ilusión aún que el año pasado, porque voy a clase con mis compis del año pasado que ¡son un encanto! ¡estoy muy contenta!
Confío en que aprendamos mucho este año y lo pasemos tan bien como en el anterior.
Anina

lunes, 1 de octubre de 2012

La gran estafa: el Presupuesto de 2013 (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLICO, 30 de septiembre de 2012

Este artículo analiza el contexto político que configura una serie de hechos, incluyendo la preparación del presupuesto 2013 propuesto por el gobierno del Partido Popular, acentuando el papel de las fuerzas financieras, económicas y políticas que han determinado su contenido.

Estos últimos días de septiembre ocurrieron cuatro hechos que definen con toda claridad la raíz del problema al que España se enfrenta. Uno fue la presentación del presupuesto por parte del Gobierno español en el que se indica que el Estado tendrá que pagar casi 40.000 millones de euros a los acreedores (la mayoría bancos extranjeros y españoles) para cubrir lo que se les debe como consecuencia de tener que abonarles los intereses de la deuda pública española que poseen. Esta elevada cantidad se debe a los altos intereses de tal deuda, consecuencia, en gran parte, no de la especulación de los mercados financieros –como constante y erróneamente se asume en los medios donde la sabiduría convencional se reproduce– sino de la oposición del Banco Central Europeo a comprar deuda pública en los mercados primarios, es decir, directamente al Estado español, como hace cualquier Banco Central digno de su nombre (tal como el Federal Reserve Board de EEUU, el Banco de Inglaterra en Gran Bretaña o el Banco de Japón). Los máximos beneficiarios de estos pagos del Estado a los acreedores son los bancos españoles y europeos (entre los cuales sobresalen los alemanes que tienen una excesiva dimensión, influencia y protagonismo en las instituciones de la Eurozona) que recibieron prestado dinero del mismo BCE a unos intereses por debajo de un 1%, con el cual compraron deuda pública española a unos intereses del 6% y el 7%. Un negocio redondo para tales instituciones financieras, que consiguieron gracias a la ayuda del BCE, que no es un banco central sino un lobby de la banca y muy en especial de la banca alemana. A aquellos que consideren el término lobby una exageración les aconsejo que lean, no ya las actas del BCE (que son secretas) sino las publicaciones de tal institución. Y verán si dicho término es o no adecuado para definir el BCE, el mayor promotor hoy en la Eurozona de las políticas de austeridad (austeridad, por cierto, que no aplica a su propio comportamiento, pues acaba de estrenar una sede exuberante en Frankfurt que ha costado seis veces más de lo inicialmente calculado y que albergará a los funcionarios mejor pagados del establishment público europeo). En tales boletines, la defensa de los intereses de la banca es central en la percepción de lo que el BCE considera ser su función. Tal defensa se viste con el traje de que “su misión es controlar la inflación”. En esta defensa de sus intereses, irán a extremos que van desde desmantelar la Seguridad Social en España, hasta recuperar la semana laboral de seis días. Es, como bien dice Noam Chomsky, la lucha de clases unilateral de una minoría –la banca– en contra de todos los demás.

El poder de la banca: el endeudamiento de España

Esta deuda, sin embargo, está basada, en parte, en la enorme influencia de la banca no solo sobre el BCE sino también sobre el Estado español. Hoy, la influencia de la banca sobre la sociedad española rebasa cualquier límite tolerable en un sistema democrático. Todos –desde los partidos políticos, a la prensa, las empresas y las familias– están enormemente endeudados con la banca. La actitud tan poco crítica de los medios de información hacia el comportamiento de la banca y su dominio de la vida política y mediática del país se basa precisamente en este hecho. En lugar de denunciar esta relación obvia entre las instituciones financieras y las instituciones políticas, los medios de mayor difusión y los partidos mayoritarios atribuyen el endeudamiento al comportamiento supuestamente irresponsable de las familias, de las pequeñas y medianas empresas (las grandes tienen ya más dinero de lo que necesitan para invertir) y del Estado. Es lo que se llama en inglés, el “victim blaming”, es decir responsabilizar a la víctima de su propia tragedia.
En tal argumentación se ignoran y/u ocultan varios hechos. El endeudamiento de las familias se debe a la disminución de su capacidad adquisitiva, resultado del descenso de las rentas del trabajo como porcentaje de la renta total del país, descenso que ha sido mucho más acentuado durante los últimos años debido a las reformas laborales y a la disminución salarial que tales reformas intentaron y alcanzaron exitosamente.

El endeudamiento de las medianas y pequeñas empresas se debe, en parte, al descenso de la demanda de sus productos y servicios, consecuencia de la disminución de la capacidad adquisitiva de las clases populares y también a la gran carestía del crédito, resultado de la desviación de la actividad crediticia de la banca hacia actividades especulativas más rentables como las inversiones inmobiliarias, habiéndose establecido el maridaje banca-sector inmobiliario que llevó al desastre.

El endeudamiento del estado se debe a las políticas fiscales regresivas que han beneficiado sistemáticamente a las rentas del capital y a las rentas superiores a costa de las rentas del trabajo. Esta regresividad explica la gran pobreza del estado (los ingresos al estado español son los más bajos de la UE-15, un 31% del PIB, comparado con un 44% en el promedio de la UE-15 y un 54% en Suecia). Y este problema se acentuó todavía más mediante las reformas fiscales regresivas aprobadas en el momento de expansión económica (estimulada por la burbuja inmobiliaria). Así, como resultado de la reforma tributaria del 2006, el estado dejó de recoger en 2008 19.600 millones de euros (según los datos del Servicio de Estudios y Estadísticas Fiscales del Ministerio de Economía y Finanzas). Los impuestos sobre el capital descendieron un 39% y los de las rentas superiores un 11%.

España no se hubiera endeudado tanto si hubiera tenido un sistema tributario más justo y más avanzado. La bajada de impuestos explica que el estado tuviera que pedir prestado a los bancos para cubrir el agujero creado en sus arcas precisamente como consecuencia de la bajada de impuestos a las rentas del capital y rentas superiores. Como resultado de esta situación, el estado, además de bajarles los impuestos a los súper ricos, ahora les paga unos intereses muy altos, a través de los bancos, por los bonos que han comprado con el dinero conseguido en los recortes de impuestos. Otro negocio más que redondo, para el beneficio primordialmente de lo que se llamaba burguesía financiera y los súper ricos.

Pero esta enorme necesidad de endeudamiento fue una gran golosina, no sólo para la banca española sino también para la banca europea y, muy en especial, la banca alemana. De ahí que la banca alemana tenga hoy casi 200.000 millones de euros prestados en el territorio español, tanto en deuda pública como privada. Y está hoy muy preocupada pues el estallido de la burbuja inmobiliaria (a la que contribuyó en gran medida a que se inflara) puede arrasar toda la banca, incluida la alemana.

El llamado rescate al sistema bancario

Lo cual me lleva al segundo hecho acaecido el 28 de septiembre. La decisión del gobierno español de pedir el rescate a la banca, mediante el préstamo de 40.000 millones de euros (casi la misma cifra que el estado español tendrá que pagar a la banca por la deuda), para asegurarse lo que se llama “la viabilidad del sistema bancario español”, a lo que tendría que haberse añadido “y de la banca alemana”. Es decir que el estado pide dinero (que tendrá que devolver el propio estado, pagado por el ciudadano español) a las autoridades de la eurozona, donde la banca alemana es muy influyente, para ayudar a la banca, asegurándose así que no quiebre y que se pague a la banca alemana (entre otras). Como bien dijo el asesor económico al gobierno alemán, el Sr. Peter Bofinger, en su comentario sobre la aprobación de 100.000 millones de euros para el rescate a la banca española “Esta ayuda no es a estos países en problemas (como España) sino a nuestros propios bancos que poseen una gran cantidad de deuda privada en estos países”.

Las condiciones leoninas del rescate: el presupuesto del Estado

Este rescate se hace en condiciones leoninas que tendrán que pagar las clases populares a base de enormes sacrificios y recortes, incluidos los recortes que recoge el presupuesto propuesto por el gobierno el día 27 de septiembre, el tercer hecho digno de mención. La falta de medidas de protección de la capacidad adquisitiva de los pensionistas y de los desempleados es un ejemplo más de la insensibilidad social del presupuesto que aparece con toda intensidad en los recortes de gasto público social y disminución muy notable de la protección social. Su brutalidad queda demostrada en que incluso la Troika indicó que las medidas tomadas por el gobierno iban incluso más allá de lo que la propia Troika les exigía. El gobierno español ha sido siempre el alumno aventajado del establishment neoliberal que domina las estructuras de la gobernanza de la eurozona.

Y todas estas políticas se presentan como las únicas posibles, negando y ocultando la evidencia fácilmente accesible de que sí las hay. El BCE podría actuar, por ejemplo, como un banco central, con el objetivo de estimular la economía y no sólo controlar la inflación. El estado español podría haber tenido ya en anteriores presupuestos y en los actuales una política fiscal mucho más progresiva, de manera que en lugar de recortar las pensiones (para conseguir 1.200 millones de euros) podría haber mantenido el impuesto de patrimonio (consiguiendo 2.100 millones) o anulado la bajada del impuesto de sucesiones (consiguiendo 2.552 millones) o anulado la bajada de impuestos a las personas que ingresen más de 120.000 euros al año (consiguiendo 2.500 millones). O en lugar de recortar 6.000 millones en sanidad, podrían haber anulado la bajada del impuesto de sociedades de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año (y que representan sólo el 0,12% de todas las empresas), consiguiendo con ello 5.300 millones.

O en lugar de recortar 200 millones a los servicios de atención a las personas con dependencias, podrían haber eliminado el subsidio del estado a la Iglesia Católica para que enseñe religión católica en las escuelas públicas del estado. Y así una larga, larga lista mostrando que sí que hay alternativas, como Juan Torres, Alberto Garzón y yo hemos documentado en el libro Hay alternativas.
Y el estado español podría dejar colapsar bancos en España (Bankia es un caso claro), estableciendo bancas públicas o subvencionando cooperativas de crédito que lo garanticen. El rescate financiero es una ayuda más a la banca y a las rentas superiores que son los mayores accionistas de tales bancos, sin que se garantice el crédito. Hoy el obstáculo mayor al ofrecimiento de crédito es la banca, cuyo poder en España es único en la UE y en la OCDE. Lo que ocurre con los desahucios es un escándalo sin paralelo en otros países.

Estos tres hechos ocurridos al final de septiembre son indicadores del enorme poder de una minoría que está consiguiendo lo que siempre desearon: la destrucción de los sindicatos, la eliminación de la protección social, la bajada de salarios y la desaparición del estado del bienestar.

Permítanme que añada otro hecho digno de mención. El cuarto hecho: las movilizaciones del movimiento 15-M y otros movimientos para denunciar al Congreso, en Madrid. Fue sabio de este movimiento renunciar a la ocupación del congreso. Pero fue digno de ser aplaudido que intentaran denunciar lo que estaba ocurriendo dentro de él, pues los otros tres hechos son un indicador de la violación a la democracia que está ocurriendo en España. Ninguna de tales políticas traducidas en aquellos tres hechos tiene un mandato popular. Hoy, la mayoría del Congreso es un instrumento que claramente ni representa ni está al servicio de la mayoría de la población española. Sus políticas no han sido aprobadas por la ciudadanía española. No son los que se manifiestan los que están atacando a la democracia sino los que están dentro (refiriéndome a los partidos que están aprobando tales políticas sin mandato popular) que están violando la democracia.

Otra estafa: El test que han hecho a los bancos también tiene trampas (JUAN TORRES LÓPEZ)

En diversas ocasiones he demostrado que la crisis que padecemos es en realidad una sucesión de estafas cometidas por los banqueros, las agencias de calificación, los gobiernos, los grandes medios de comunicación, y los bancos centrales, entre otros (ver La crisis, una estafa detrás de otra).

La sucesión de engaños es realmente impresionante y es raro que pase una semana o dos sin que tengamos que hacernos eco de una nueva. La penúltima, en España, han sido los desvergonzados Presupuestos Generales del Estado que ha presentado el Gobierno de Rajoy y sobre los que escribí ayer (Presupuestos 2013, un engaño más). Pero es que el mismo día en que fueron presentados volvimos a sufrir una nueva estafa, ahora con el test que acaban de realizar a los bancos españoles supuestamente con el fin de conocer rigurosamente su situación patrimonial presente y futura.

La verdad es que era fácil aventurar que algo de eso iba a ocurrir dado que diversos portavoces del gobierno y de la banca llevaban días diciendo que las necesidades eran más o menos de 60.000 millones de euros. Y, sobre todo, sabiendo que quien iba a hacer el test es Oliver Wyman, la consultora que, entre otros grandes hitos financieros, calificó a Anglo Irish como el “mejor banco del mundo” poco antes de que quebrase.

¡Y así ha sido! Pero resulta que no se ha tardado ni 48 horas en descubrirse que las cifras del test están trucadas para que saliese la cantidad que previamente habían decidido que tenía que salir.

Efectivamente, nada más conocerse los resultados del test, diversos analistas han puesto de relieve que está hecho a base de mentiras y trampas ( ver El test de Oliver Wyman ha cocinado la cifra de 60.000 millones para la banca y no son datos creíbles).

El truco

Los temas financieros suelen ser complicados y difíciles de entender para la gente normal y corriente pero creo que en este caso se puede explicar fácilmente donde radica el engaño para que cada uno saque entonces conclusiones.

Antes que nada hay que saber que estos test son sencillamente un ejercicio de simulación: se establecen unos escenarios hipotéticos para la economía, y se analiza cómo pueden afectar a los créditos que han dado los bancos para saber, finalmente, cuántas pérdidas van a tener y, si las tienen, si les hará falta o no capital adicional para absorberlas.

La clave, por tanto, está en acertar en tres cuestiones:

a) el escenario que se cree que se va a dar.

b) los diferentes activos o créditos que tienen los bancos y cómo les va a afectar cada situación,

c) la exigencia de capital necesario para hacer frente a cada situación.
Pues bien, al análisis que ha hecho la empresa Oliver Wyman por encargo del gobierno se le descubren fácilmente los siguientes “fallos”:

El primero podría ser más discutibles y es que los escenarios que contempla (uno base más favorable y al que califica como adverso) son demasiado optimistas, de modo que los efectos sobre la situación de los bancos es mucho más suave que los que se deducirían si se hubiera establecido otros más realistas.

El segundo es que, para que le salgan los números que antes de hacer el examen se quería que saliesen, contempla dos exigencias de capital distintas en cada escenario. En el favorable se fija que los bancos deben mantener en el llamado capital core (es decir, en el capital puro con el que de verdad pueden hacer frente a supuestas pérdidas) el 9% de los créditos concedidos. Un porcentaje que no es gratuito sino que es el establecido este verano pasado por el propio gobierno siguiendo las directrices europeas. Sin embargo, en el escenario adverso solo fijan el 6%.

De esta forma, no solo se contraviene la legislación sino que se comete un absurdo: se pide a los bancos menos capital para hacer frente a pérdidas si la situación es peor que si es mejor . Y el absurdo se refleja con toda nitidez en el propio informe que señala que al Banco de Santander y al BBVA le “sobrará” menos capital en la situación favorable que en la situación adversa (al primero, 19.181 millones de euros y 25.297 millones de euros, respectivamente, y al BBVA 10.945 millones y 11.183 millones).

El examen también tiene un fallo garrafal a la hora de considerar los activos o créditos que pueden dejar de cobrarse en cada escenario.

Efectivamente, para deducir las posibles pérdidas de los bancos españoles se contabilizan el total de 1,4 billones de euros que tenían concedidos en créditos a finales de 2011 (227.000 a empresas inmobiliarias, 602.000 en hipotecas hogares, 254.000 a grandes empresas, 237.000 a Pymes y 115.000 en otros créditos diversos). Y a partir de ahí se estima que en el escenario favorable los bancos perderían 129.400 millones de euros (64.900 millones de inmobiliarias, 10.900 millones de hipotecas a familias, 14.000 de las grandes empresas y 25.000 millones de las Pymes). En el escenario adverso las pérdidas se serían 209.100 millones de euros.

Al comparar esas pérdidas estimadas con el capital de cada uno de los bancos es como se deduce que las exigencias de capital total serán de 26.000 millones de euros en el escenario más favorable y de 54.000 millones en el escenario adverso (59.300 millones sin considerar los procesos de fusión y el impacto fiscal).

Ahora bien, el optimismo de esas cifras proviene, en primer lugar, de que el examen no ha tomado en cuenta los créditos que la banca española ha concedido al Estado español y que según el Banco de España a finales de agosto alcanzaban una cifra de 184.511 millones de euros.

Es mucho suponer que la banca española vaya a cobrar todo ese crédito soberano, es decir, que a corto o medio plazo no se vaya a producir en España una quita o reestructuración de la deuda que suponga pérdidas adicionales a los bancos que la posean.

Y en segundo lugar, algún analista también ha detectado que hay trampas en los cálculos efectuados para cada una de las entidades. Así Guru Huky demuestra que con otras hipótesis más realistas que las del examen de Oliver Wyman a La Caixa no le sobrarían 5.700 millones de euros sino que le faltan casi 4.800 millones de euros (ver Informe Oliver Wyman. Tres trampas y una mentira y La trampa del test de estrés de Oliver Wyman. En realidad sólo 4 bancos no necesitán más capital).

Y a estas trampas hay que sumar evidentemente el mismo engaño que se produce cada vez que se le da dinero a bancos: que todo se hace para que vuelvan a dar crédito a empresas y consumidores. Incluso el muy optimista test de Oliver Wyman demuestra que la banca española va a acumular enormes pérdidas en los próximos años y que tendrá que ir reduciendo “apalancamiento”, es decir, el porcentaje de crédito sobre su capital. Por lo tanto, será prácticamente imposible que el crédito fluya mientras se siga esta política de rescatar a bancos que están medio muertos para salvar a los banqueros.

¿Hasta cuándo?

En conclusión, los ciudadanos vamos a ser engañados una vez más: ya lo hicieron hace unos meses cuando después de examinar a Bankia el Banco de España afirmaba que estaba perfectamente, tal y como sucedió en otros países con otros bancos, que cayeron pocos meses o semanas después de haber superado “exitosamente” test de solvencia bancaria como los de ahora.
Tienen previsto darle a los banqueros lo que haga falta para salvarlos y ya han decidido que el dinero lo pongamos la gente normal y corriente. Y punto. Si hace falta inventarse continuamente números, informes y mil excusas, se inventan.

Lo impresionante es el poder de manipulación tan imponente que han acumulado y que les está permitiendo robar a plena luz del día sin que haya una movilización social gigantesca que les pare los pies de una vez por todas.

1º NIVEL BÁSICO DE ALEMAN - ESCUELA OFICIAL DE IDIOMAS DE PONFERRADA -


Hoy comienza el curso 2012-2013 en la Escuela Oficial de Idiomas de Ponferrada, este año me he animado a estudiar alemán, la verdad es que estoy algo asustada porque parece un idioma tan difícil, espero que empecemos desde cero y poquito a poco. A ver que tal se da esta nueva aventura.
Anina

sábado, 29 de septiembre de 2012

Presupuestos 2013, un engaño más (JUAN TORRES LÓPEZ)

Como se recordará, el Gobierno de Rajoy retrasó la presentación de los Presupuestos de 2012 hasta después de celebradas las elecciones andaluzas para ocultar a los electores sus incumplimientos y los recortes tan duros que les imponía, en contra de lo prometido en su programa electoral.

Este año vuelve a haber citas electorales pero no puede hacer lo mismo. En lugar de ello, ha optado por presentar unos presupuestos para 2013 falseados, evitando producir un impacto muy negativo en la opinión pública (por ejemplo, sin hacer referencia a lo que hará con la obligada revalorización de las pensiones, que debería constar en estos Presupuestos) y a sabiendas de que en los próximos meses, o incluso semanas, tendrá que ir corrigiendo lo dicho ahora porque será imposible que, con los números presentados, se cumplan los objetivos que va a exigir Europa y que el propio Partido Popular dice haber asumido.

Sin perjuicio de que haya que analizar con más detalle el documento presupuestario, las claves principales del que nos acaban de presentar son las siguientes.

Escenario irreal

En primer lugar, los Presupuestos 2013 están basados en un escenario macroeconómico completamente irreal. Es materialmente imposible que, con las políticas que se están aplicando y con las previstas, así como con la evolución presente de nuestra economía se pueda conseguir que la caída del PIB sea solo del 0,5% en 2013. Como también lo es que el consumo privado disminuya tan escasamente como se prevé (-1,4%), que la inversión solo descienda un 2,1%, frente a la caída de quizá más del 10% que va a tener en 2012, que las importaciones disminuyan tan poco (-1,5%), cuando lo más seguro es que el precio del petróleo suba bastante, o que las exportaciones crezcan un 6% (frente a un 1,6% estimado para 2012) cuando sabemos que nuestra producción de automóviles, por ejemplo, está cayendo un 22%, que las pernoctaciones turísticas disminuyeron un 10% en este verano, o que la economía europea se va a resentir cada vez más por el efecto de las políticas de austeridad.

Lo que hace el gobierno es recurrir a un viejo truco: se infla la proyección de crecimiento y así las cifras presupuestadas de ingresos son mayores, pudiendo presentar entonces mejores registros de saldo presupuestario.

El tiempo dirá quién lleva razón. De momento, como se puede demostrar leyendo el libro Lo que España se necesita, quien está equivocándose y mintiendo es el gobierno y por mi parte me permito asegurar que con estos Presupuestos y con los recortes que conllevan incluso será imposible que se alcance el objetivo de déficit de 3,8% del PIB de la Administración Central y la Seguridad Social previsto para 2013. El gobierno de Rajoy está engañando una vez a los españoles.

Maniatados por la deuda

La segunda característica de los Presupuestos de 2013 a mi juicio es que ya muestra que la carga de la deuda y de los intereses es materialmente insoportable. Uno de cada cuatro euros de gasto público irá destinado a pagar intereses (38.590 millones euros, y eso en una previsión igualmente optimista), de modo que el recorte conjunto que deberán hacer los diversos ministerios (3.883 millones de euros) apenas sirve para cubrir la mitad de los que van a aumentar respecto a 2012 (9.742 millones de euros, como he dicho, en estimación optimista).

Si a los intereses se añade el principal de la deuda que España va acumulando, es fácil deducir que estos Presupuestos no resuelven nada porque dejan a nuestra economía y a la sociedad en su conjunto con las manos atadas: una deuda artificialmente alimentada y encarecida nos consume sin remedio.

Recortes profundamente antisociales

El Ministro de Hacienda miente también ante los españoles cuando afirma que “el ajuste no se está haciendo sobre el gasto social”. La afirmación es tan falsa y demagógica que avergüenza, máxime cuando son sus propios compañeros de gobierno y de partido los que difunden a los cuatro vientos que el Estado de Bienestar es una carga insoportables y que hay que reducirlo drásticamente.

Los Presupuestos de 2013 hacen recaer el ajuste en los derechos sociales y van a suponer una nueva rebaja del gasto social en España por varias razones:

- Siguen suponiendo una pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores tanto por la congelación de salarios directos (empleados públicos), como por la reducción de salarios indirectos (educación, sanidad, servicios de dependencia) o salarios diferidos (pensiones).

- Los recortes que se vienen realizando y que profundizan los Presupuestos de 2013 son también muy antisociales porque debilitan, por no decir que destrozan, las fuentes de creación del capital social (formación, investigación, transferencia del conocimiento, redes sociales, infraestructuras…) que son mucho más necesarias para la población de menos renta de cara a generar por su cuenta nuevas fuentes de ingresos y bienestar.

- El gobierno del Partido Popular sigue renunciando a realizar un ajuste fiscal progresivo, equitativo y que equilibre el sacrificio de los diferentes grupos sociales. En lugar de afrontar una lucha efectiva contra el fraude y una reforma impositiva que permita aumentar la recaudación sin deprimir el consumo y el empleo, se ha limitado a realizar cambios mínimos que más bien pueden ocultar nuevas facilidades a especuladores, poseedores de dinero negro y promotores.

- Miente también el Ministro en este aspecto si se tiene en cuenta que las transferencias a las comunidades autónomas (que principalmente se dedican luego a gasto social) disminuirán en 2013 en 1.175 millones de euros (o en más si, como en 2012 hay recortes adicionales).

Nuevas leyes para concentrar privilegios y poder en los mercados

Como en otras ocasiones, la presentación de los Presupuestos se aprovecha para anunciar una batería muy amplia de normas orientada a reforzar la libertad de las grandes corporaciones en perjuicio de los intereses generales o incluso de los principios básicos de los estados democráticos.

Esto último es lo que implica en mi opinión la creación de una autoridad fiscal independiente que solo se puede interpretar como el dar un paso más para vaciar de contenido a los parlamentos a la hora de hacer que se ejecuten las preferencias que los ciudadanos expresan cuando votan.

Y junto a esta propuesta, otras encaminadas, según dice el gobierno, a liberalizar los mercados, pero que en realidad solo se destinan a proteger aún más a los grupos económicos y financieros más poderosos. Su resultado será el mismo que el alcanzado en otras ocasiones cuando, defendiendo la libertad de mercado con grandes proclamas, se han eliminado normas regulatorias y protección de los consumidores: mercados más concentrados, precios más elevados, ingresos más altos para los grandes propietarios.

En definitiva, estos Presupuestos son un engaño más del gobierno de Mariano Rajoy: no se van a cumplir, pero contienen nuevos recortes y medidas depresivas que van a empeorar aún más la situación. Los empresarios pequeños y medianos, los que se dedican a crear riqueza y precisan de financiación y demanda, no van a obtener lo que precisan y estarán en peores condiciones para crear empleo o simplemente para mantener abiertos sus establecimientos; los trabajadores y los pensionistas van a ganar menos; España va a seguir perdiendo capital social e intangible… Eso sí. El Partido Popular habrá sorteado mintiendo una dificultad más procurando perder los menos votos posibles, que es lo único que parece interesarle

La complicidad de Bruselas

Una última consideración. Podría sorprender, que a pesar de que sea evidente que parten de estimaciones inasumibles y nada realistas, Bruselas haya dado enseguida su visto bueno a estos Presupuestos, diciendo que incluso van más lejos de lo esperado. A mi juicio es normal: no les preocupa que España se recupere o no, ni siquiera que llegue a cumplir sus propias exigencias de déficits (ellos saben mejor que nadie que con más austeridad es imposible lograrlo porque los ingresos caen mucho más que los gastos: usan la exigencia como excusa no como objetivo posibilista). Lo que buscan es simplemente que los bancos españoles paguen sus deudas a los centroeuropeos y preparar el definitivo asalto a nuestra economía que se producirá en la ya inmediata oleada de privatizaciones que van a darse en España, unas preparados en bandeja directamente por el gobierno, y otras como inevitable consecuencia del deterioro de los servicios públicos mal financiados.

Hay que romper la soga

Los Presupuestos 2013 tensan aún más la soga que nos tiene atrapados y no hay más remedio que cortarla cuanto antes.

Pero el problema ya no es solo económico o financiero sino político y social.
El PSOE primero y ahora el PP han descoyuntado a España. Ahora no hay otra solución a nuestros problemas que poner sobre la mesa la imperiosa necesidad de lograr un nuevo acuerdo de salvación social y nacional (que dada la realidad de nuestro Estado debería ser en realidad,  de unidad plurinacional, federal). A estas alturas me temo que no hay más que dos alternativas: mantener una confianza suicida en que la misma Europa que nos hundió va a rescatarnos, o confiar en nosotros mismos y, por primera vez, hacer frente a lo que nos está condenando inútilmente al desastre y decir ¡Basta!, naturalmente, sin que eso signifique que no debamos mirarnos al mismo tiempo hacia dentro y afrontar también nuestras propias debilidades con transparencia.

Sin poner sobre la mesa un NO radical a seguir aplicando políticas que nos arruinan, sin proponer una quita de nuestra deuda, repudiando la ilegítima, y sin una renegociación con Europa de la política económica y de las condiciones generales de consolidación del euro no tenemos solución. Si los españoles quisiéramos, podríamos conseguir darle la vuelta a la situación.

viernes, 28 de septiembre de 2012

El fracaso de la mentalidad privada empresarial en el sector público (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 27 de septiembre de 2012

Este artículo analiza estudios realizados en EEUU que señalan que los hombres exitosos en el mundo de los grandes negocios privados, y los partidos políticos próximos a los intereses empresariales privados, no son (como comúnmente se cree) los personajes o los partidos más eficaces en la gobernanza económica de los países. El artículo discute la relevancia de estos estudios para España.

Una de las percepciones más generalizadas sobre el Tea Party en EEUU fue que éste era un movimiento popular (que recordaba a las revueltas populares del pueblo llano estadounidense frente al imperio británico) frente al poder del gobierno federal (ver mi artículo El Tea Party en EE.UU. (y en España), El Plural, 03.09.12). Tal percepción, claramente promovida por grandes empresas estadounidenses (los sectores más reaccionarios de lo que en EEUU se llama la Corporate Class), ha sido aceptada, no sólo por los mayores medios de información, sino incluso por algunos autores de la izquierda española.

La breve existencia de tal movimiento ha mostrado claramente que es un movimiento de la ultraderecha estadounidense, ampliamente financiada por grupos económicos afectados negativamente por las decisiones del gobierno federal presidido por el presidente Obama. Su máxima victoria ha sido el control del Partido Republicano dirigido por un hombre de negocios, el Sr. Mitt Romney, que ha hecho su fortuna a base de la especulación financiera, basada en Wall Street, el centro de la banca de EEUU. Este dirigente, candidato republicano a la Presidencia de EEUU, ha enfatizado su experiencia exitosa como “hombre de negocios” como su mayor mérito frente al actual presidente, el Sr. Barack Obama, al cual considera inepto para la gobernanza del país por no haber tenido nunca experiencia empresarial. Tal cultura e ideología empresarial ha alcanzado su máxima expresión en el apoyo del candidato Romney a la propuesta del mayor especulador del sector inmobiliario, el Sr. Donald Trump, de modificar la Constitución de EEUU para añadir que sólo los ciudadanos nacidos en EEUU y que hayan tenido un mínimo de experiencia como businessman, es decir como gestor de empresas privadas, pueda ser presidente de EEUU.

Tal énfasis en la importancia de la experiencia empresarial para ser presidente de EEUU ha generado toda una serie de análisis politológicos para ver si es cierto que los presidentes que hayan tenido una experiencia como hombres de negocios hayan sido mejores presidentes, responsables de políticas que hayan obtenido mejores resultados económicos (utilizando como indicadores de eficiencia económica el crecimiento económico, la producción de empleo y la rentabilidad de las inversiones en Bolsa). Pues bien, según tales estudios (ver Timothy Egan, “Business, Mitt Romney and the Presidency” The New York Times.com 2/05/12), la historia económica de las diferentes Presidencias muestran que los peores presidentes han sido precisamente los “hombres de negocios” que habían sido exitosos en el mundo privado. Ninguno de los más exitosos en el mundo privado fue un Gran Presidente. En realidad, los que tuvieron mejores indicadores económicos (incluyendo los indicadores citados) fueron Franklin D. Roosevelt, John F. Kennedy, Bill Clinton, Dwight Eisenhower y Harry Truman. Sólo este último había sido un businessman exitoso antes de ser elegido presidente. Los peores fueron Herbert Hoover, George Bush, padre e hijo, y Jimmy Carter, todos ellos “hombres de negocio” exitosos.

Otro estudio ha llegado a la misma conclusión (Paul Bedard, “80-year study: Democrats better at Economics”). El Partido Republicano, en general, más cercano al mundo empresarial de la Corporate Class, ha sido menos exitoso en producir empleo, en estimular la economía y en aumentar la rentabilidad de las inversiones en Bolsa que el Partido Demócrata. Durante los 40 años de gobierno Republicano una inversión de 100.000 dólares al principio del periodo republicano daba, como promedio al final del periodo, 126.027 dólares. En los 40 años del gobierno Demócrata tal cantidad produjo 3.912.210 dólares. Como bien indica Paul Bedard, a la luz de estos datos parecería sorprendente la fama que tiene el mundo empresarial de ser muy eficiente. En realidad, la enorme crisis financiera y empresarial (resultado de la excesiva influencia del mundo financiero y empresarial sobre las instituciones políticas) debería cuestionar tal inmerecida fama de competencia.

En realidad, la propia experiencia del “hombre exitoso de negocios”, el Sr. Mitt Romney, añade más evidencia al error de la tesis de que la experiencia empresarial privada sea un valor añadido de gran importancia y relevancia para la gestión pública, Durante su mandato como gobernador del Estado de Massachussets, tal Estado fue de los estados de EEUU con menor creación de empleo, acumulando a la vez la mayor deuda pública por habitante. Mitt Romney hizo grandes recortes del gasto público que ralentizó su crecimiento económico sin resolver el déficit público ni la deuda pública de su Estado.

Otros ejemplos, en este caso en el Partido Demócrata, uno de los mayores desastres creados  en EEUU fue la desregulación de los mercados financieros, diseñada y promovida por el banquero Robert Rubin (de Goldman Sachs) cuando fue Ministro de Economía y Hacienda, nombrado por el Presidente Clinton. A la luz de éstos y otros muchos casos, sería aconsejable que se desanimara a “hombres exitosos en el mercado privado” a que se les diera responsabilidades públicas, pues la aplicación de los principios y modos de operación de la empresa privada pueden ser no sólo ineficientes, sino incluso peligrosos en la gestión del sector público.

La relevancia de lo dicho para España

Estas observaciones son relevantes para España, donde existe una percepción generalizada de que el sector de las grandes empresas es más eficiente que el sector público, creyéndose, como consecuencia de ello, que el gran empresario (frecuentemente referido como un “técnico”) tiene una experiencia que se valora muy positivamente en la gestión de lo público. Así, como ya he comentado en el artículo citado anteriormente, el economista Xavier Sala i Martín, próximo al mundo empresarial catalán, en su entrevista en las elecciones del 2006 al entonces candidato a la Presidencia de la Generalitat de Catalunya, el Sr. Montilla, criticó en La Vanguardia (16.10.06) su inexistente experiencia empresarial en el mundo privado, considerando tal hecho como un handicap en su candidatura.
Hoy en día, en los gobiernos, tanto español como catalán, existen “hombres de negocios” responsables de muchos Ministerios (Defensa, cuyo Ministro procede de la industria armamentista), y Consejerías (Sanidad en Cataluña, cuyo Conseller era Presidente de la Patronal Hospitalaria privada) en sectores en los cuales habían trabajado, proyectando sus valores y su experiencia en la gestión de lo público, con resultados previsibles en la optimización de los intereses privados a costa de los públicos.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

25 de septiembre, versos para lotófagos (ISMAEL SERRANO)

Este jardín baldío que será el paisaje que habitamos
necesita de tu camino sin ortigas ni avisperos.
Cuánta melancolía entre el rumor
de furgones policiales y de escudos,
cuántas ganas de estrellar el cántaro en el suelo,
abandonar el surco que lleva hasta la fuente
y rodear con antorchas el palacio de otoño.

La casa está incendiándose y ellos señalan la cama sin hacer

y recuperan el blanco y negro de los nodos y los cuervos.

Dónde está el poeta aquel que señale al rey desnudo,

dónde las canciones y las crestas coloreadas,
melodías de los clash como un adaggio
nocturno de tierras subterráneo.

Nueva York sin Lorca es una estatua sin antorcha ni pasado

y un registrador de la propiedad sonríe desde la tribuna
y habla de una España inventada: silenciosa y silenciada.

“Quiero felicitar a los cuerpos de seguridad del estado”

dices tan rubia y tan lejana,
tan miércoles de ceniza y vivaespaña,
tan tarde de pilates y barrio Salamanca.

Neptuno atlético, vencido, acorralado

regala su tridente al indignado
y así estamos rezando al dios del mar
para que sople las velas de tu barco
y te salve del exilio que elegiste
al comer la fruta del árbol Loto.

En tu ausencia te diré

que cíclopes y dioses asediaron nuestra casa,
 que tratamos de salvar los muebles y la vida,
que este jardín baldío
que será el paisaje que habitamos
te espera con la lluvia de este otoño.
Un otoño de comienzos y bigbanes
en que el mundo entero está mirando
tu regreso, tus dudas, tu lamento,
tu hueco en el jardín abandonado.

Portugal enseña el camino, pero hay que ir más lejos aún (JUAN TORRES LÓPEZ)

Las amplias movilizaciones sociales que han tenido lugar en Portugal han obligado a su gobierno a dar macha atrás, indicándonos así cuál es el camino para evitar la ruina y el desastre que viene imponiendo la Unión Europea para salvar la cara y el bolsillo de los banqueros y de las grandes corporaciones: salir a la calle y presionar en todos los frentes.
El tiempo se va acabando. Si se deja que el gobierno del Partido Popular siga aplicando las medidas suicidas que aplica (y además con gran incompetencia técnica), España y su economía serán un erial en poco tiempo. Y no solo va a destruir más nuestra economía sino que acabará con la ya de por sí escasa democracia que tenemos provocando, además, una fractura social de incalculables consecuencias.
En otros escritos he propuesto medidas alternativas concretas para salir de la situación y no voy a repetirlas aquí. Algunas son urgentes, como la nacionalización de los bancos para garantizar que fluya el crédito a las empresas y también la de las grandes empresas que fueron privatizadas y que están imponiendo un sobre coste terrible a la actividad económica (como las eléctricas); o como la puesta en marcha de un plan nacional de lucha contra la corrupción y el fraude y de recuperación de la demanda y del mercado interior. Pero, sobre todas ellas, hay que empezar a exigir ya que se comience a negociar una reestructuración de la deuda. España ni puede ni debe pagar una deuda impuesta y que la estratégicamente consentida actuación de los especuladores ha convertido en insoportable.
Claro que esto (es decir, el empezar a tomar medidas que de verdad permitan salir de la crisis generando más empleo y bienestar, en lugar de seguir hundiéndonos más en la recesión) es prácticamente imposible que se pueda hacer con el actual estado de cosas. Hay que lograr un gran acuerdo de los de abajo y dejar atrás el marco político actual sustentado desde hace años en la alianza estratégica tejida con acuerdos por arriba entre el PP, el PSOE y la burguesía catalana. Y para ello habría que materializar un gran encuentro social en las bases y pactos entre todas las organizaciones, partidos, sindicatos, movimientos o asociaciones de todo tipo que se oponen a las políticas suicidas que se vienen realizando para reclamar un referendum y nuevas elecciones en las que candidaturas de nuevo tipo, no sometidas a las burocracias partidarias, populares y participativas, y con un programa de actuación serio y riguroso asumido por todos, reflejaran el nacimiento de esa nueva mayoría social imprescindible para iniciar el cambio de rumbo que España necesita.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Préstamos a estudiantes: otro negocio en la recámara (JUAN TORRES LÓPEZ)

Publicado Madrid 15-M, nº 6, septiembre de 2012

Los bancos suelen di­fundir la idea de que la deuda aumen­ta porque la gente quiere vivir por en­cima de sus posibilidades, pe­ro la realidad es otra. El nego­cio de los bancos es prestar, y es por eso que hacen todo lo posible para que los gobiernos adopten políticas y condicio­nes de vida que obliguen a las familias y a las empresas a re­currir constantemente al crédi­to. Por ejemplo, reduciendo los salarios de los trabajadores o los ingresos de los autónomos y los pequeños y medianos em­presarios, o impidiendo que haya un amplio mercado de al­quiler de viviendas.
Además, cuando un banco da un crédito no deja el con­trato en un cajón de sus ofici­nas, sino que  -para sacarle todavía más rendimiento- lo “tituliza”, es decir, que lo ven­de a otros inversores que, a su vez, lo venden a otros, y éstos a otros, y estos a otros más… en una espiral especulativa sin fin. Hasta que todo eso esta­lla, cuando alguien deja de pa­gar su crédito y entonces echa por tierra toda la inversión su­cesiva.
Decimos que se ha produ­cido una burbuja cuando el precio de esos contratos (pu­ro papel) sube y sube sin cesar simplemente porque los inver­sores los compran porque sa­ben que su precio va subiendo. Y saben que el precio va a su­bir sencillamente porque ellos mismos (y todos los que ac­túan así) hacen que suba cuan­do compran.
Así se formó la burbuja de las hipotecas basura. Los bancos de todo el mundo ha­bían invertido billones de eu­ros y dólares en papeles “de­rivados” de los contratos de préstamo hipotecarios origi­nales, y cuando miles de per­sonas dejaron de poder pa­garlos en Estados Unidos todo se vino abajo: los bancos que­braron y su capital perdió una gran parte de su valor. Los go­biernos deberían haberlos de­jado caer y recurrir a ban­cos públicos, pero en lugar de eso cedieron al enorme poder de los banqueros y les dieron ayudas multimillonarias para que los más poderosos saliesen adelante. Ahora estamos viendo que eso solo ha servi­do para hacerlos aún más ricos y no para salir de la crisis, co­mo decían.
Esas burbujas se forman gracias a que las autorida­des han renunciado a vigilar a los bancos y a poner límites a la creación casi ilimitada de crédito que llevan a cabo pa­ra ganar cada vez más dine­ro. Y, por supuesto, proporcio­nan beneficios gigantescos a los grandes inversores y a los bancos. Por eso los bancos es­tán constantemente estudian­do las fórmulas que les permi­ten difundir más crédito, crear más deuda, causando así nue­vas burbujas.
Ya he mencionado la vía de reducir salarios y la de promo­ver la adquisición de viviendas en lugar de alquilarlas. Es evi­dente que así se obliga a pedir más créditos. Pero en los últi­mos años han utilizado tam­bién otro procedimiento que están tratando de impulsar en España: los préstamos a los es­tudiantes para que éstos pue­dan pagarse los estudios.
¿Cómo hacer para que ha­ya miles de estudiantes que pi­dan préstamos y así aumente aún más el negocio y el bene­ficio de los bancos? Muy sen­cillo. Primero se hacen refor­mas fiscales que disminuyan los ingresos del Estado, y lue­go se aprovecha que hay que hacer gastos extraordinarios debido a la crisis y que ambas circunstancias producen dé­ficit público. Entonces se di­ce que no hay dinero suficien­te y se suben los precios de las matrículas hasta llegar a nive­les que es imposible que pue­dan pagarlos familias de in­gresos medios o bajos que, sin embargo, siempre van a estar dispuestas a todo con tal de que sus hijos estudien.
En Estados Unidos, don­de este negocio bancario de los préstamos estudiantiles ha crecido extraordinariamen­te en los últimos años, la ma­trícula de los colleges públicos ha subido un 73% de 1999 a 2009, y el de los privados un 34%, mientras que los ingre­sos familiares medios han des­cendido un 7% (lógicamen­te, mucho más en las clases de ingresos más bajos). A es­cala nacional, la financiación estatal y local por estudiante se redujo en un 24% de 2001 a 2011 mientras que las matrí­culas aumentaron en un 72%. En el Reino Unido el precio de las matrículas universitarias ca­si se triplicó a partir de la últi­ma reforma, y el PP ha llegado a incrementarlas en España el 65% en algunos casos.
Paralelamente a estas su­bidas se pone en marcha y se incentiva un sistema de prés­tamos a los estudiantes que se presenta aparentemente como muy atractivo y generoso, pe­ro que a la larga se convierte en una losa de la que miles de jóvenes no pueden liberarse.
En Chile se calcula que hay entre 100.000 y 200.000 atra­pados por créditos y literal­mente acosados por los ban­cos porque al final suman tres veces más cuantía de la cifra inicial(El millonario robo del Crédito Corfo: Más de 100 mil ex estudiantes viven acosados por los bancos, en http://bit.ly/KwcrIL). En Estados Uni­dos, el 94% de los estudiantes que obtuvieron una licenciatu­ra pidieron prestado para pa­gar una educación universita­ria (casi un 45 por ciento más que hace veinte años), y eso ha hecho que la deuda estudian­til sea ya de un billón de dóla­res (he dicho bien: un millón de millones) a finales de 2011, aumentando a razón de 3.000 $ por segundo (Stephen Lendman, America’s Student LoanRacket. Global Research 9 de junio de 2012, en: http://bit.ly/QfTyQX). Y también allí un porcentaje cada vez mayor de ellos no puede devolverlos, so­bre todo teniendo en cuenta que el 53,6% de los gradua­dos menores de 25 años o no tienen trabajo o están subempleados, lo que hace que au­mente sin cesar la carga de los intereses que tienen que so­portar.
Todo esto es lo que están tratando de establecer en Es­paña. La presencia de los ban­cos, y muy especialmente del Banco de Santander, en las universidades no se debe, co­mo se quiere hacer creer, a su espíritu filantrópico. Como tampoco es casual la composi­ción de la comisión de “sabios” formada por el ministro Wert para reformar la universidad y en la que también se encuen­tra uno de sus más destacados consejeros.
Al igual que sucede cuan­do recortan el gasto sanitario o en pensiones para promover el negocio privado, suben aho­ra los precios de la matrículas universitarias para ir preparan­do el terreno a este nuevo tipo de préstamos, que, como ocu­rrió con el endeudamiento de los últimos años, al final solo es una nueva fuente de negocio para la banca y mucha más es­clavitud para la sociedad.
Todavía estamos a tiempo de impedirlo.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Santiago Carrillo y la Transición (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 21 de septiembre de 2012

Este artículo analiza la figura de Santiago Carrillo en la Transición y los acuerdos y desacuerdos que el profesor Navarro tuvo con él. Es paradójico (y predecible) el homenaje que el establishment español está haciendo a su figura a la vez que ha hecho todo lo posible para que el proyecto que Carrillo representó desapareciera. 

Conocí a Santiago Carrillo a través de mi amigo Manolo Azcárate. Manolo, una de las personas de la resistencia antifascista que más me impresionó por su compromiso, integridad y dedicación a conseguir una España justa, democrática y plural, era la persona encargada de las relaciones internacionales del Partido Comunista de España, el PCE. Fue para mí un honor colaborar con aquel partido que dirigía la resistencia frente a la dictadura. Fruto de tal colaboración, tuve la oportunidad de conocer a Manolo y, a través de él, más tarde, a Santiago Carrillo. En una de estas colaboraciones, Manolo me pidió que intentara organizar una visita de Santiago Carrillo a EEUU y al mundo político de Washington. Mi amigo David Harvey, entonces profesor de geografía humana en la The Johns Hopkins University, y yo, también profesor (de Políticas Públicas de tal Universidad), visitamos al Presidente de nuestra Universidad, proponiéndole que se invitara al Secretario General del Partido Comunista de España. Al Presidente le pareció una idea excelente. Se organizó una visita a Hopkins, incluyendo una reunión con la plana mayor del Departamento de Estado del Gobierno Federal de EEUU en el SAIS, el Centro de Estudios Internacionales Avanzados de la Johns Hopkins University. Este centro tradicionalmente ha estado muy próximo a dicho departamento del Gobierno Federal de EEUU.

Santiago me pidió que le acompañara durante toda la visita, actuando como traductor suyo en muchas de estas reuniones, incluyendo la reunión con el Departamento de Estado de EEUU. En tal reunión, Carrillo expuso con toda claridad la España que el PCE deseaba, una España democrática, justa y plural, que no perteneciera a ningún bloque militar. Y subrayó los principios del eurocomunismo.

Fue durante aquellos días intensos en su visita a EEUU que tuve la oportunidad de hablar con él de muchos temas. Y a mi respeto por él como persona se añadió la estima personal, estima que continuó hasta su último día. Guardo con gran cariño la carta reciente que me envió agradeciéndome el trabajo de desmitificación de la sabiduría convencional que se impone y reproduce diariamente en los mayores medios de información y persuasión del país que estaba haciendo.

Tal estima (que creo era mutua) continuó a pesar de los desacuerdos que también tuvimos, de los cuales los más importantes eran sobre la visión de la Transición, desacuerdos que también he tenido con otros protagonistas de la Transición a los que tengo también gran estima. Mi desacuerdo no era tanto en cómo se hizo (aunque también creo que hubo errores, por parte de las izquierdas, incluido el PCE, que Santiago admitió más tarde), sino en cómo se la definía. Creía, y continúo creyendo, que era un gran error definirla como modélica, pues si así fuera, se deberían considerar sus resultados, tales como el sistema democrático que la Transición produjo, también como modélico. Y ahí sí que creo que será difícil para una persona de izquierdas admitir que tal democracia era modélica. Es cierto que como bien me respondía Santiago “Vicenç, el punto clave de la Constitución, la gran victoria de las izquierdas, es que admite que la soberanía viene del pueblo”. Y esto era un avance enorme, y a las izquierdas correspondía el mayor mérito de que así pasara. Basta comparar los documentos que habían preparado los primeros gobiernos nombrados por el Monarca (que no tenían nada de democráticos) con el resultado final. Sin las movilizaciones obreras, que forzaron tal rediseño de tales borradores (movilizaciones en las cuales el PCE tuvo mucho que ver), tal principio de soberanía popular no habría constado en aquel documento.

Pero –y ahí estaba mi crítica- definir la Transición como modélica llevaría a considerar la Constitución, también como modélica. Y ahí sí que pensaba y continúo pensando que la Constitución y la Transición que la produjo dejaba mucho que desear como modélica. Es más, el Estado continúa dominado por las fuerzas que habían dominado la dictadura, lo cual no quiere decir que no haya fuerzas democráticas en tal Estado. Pero están en una situación dependiente. La continuidad de la Monarquía era un elemento y condición clave de la continuidad de tal dominio.

Es cierto, de nuevo, que como Santiago me decía, la situación en España en aquel momento no daba para más. Bien, aceptemos esto, si ello era cierto (y creo que Santiago llevaba razón). Pero por favor –le decía yo- no le llaméis modélico. Y continúo pensándolo. La Constitución era resultado de un enorme desequilibrio de fuerzas, entre unas derechas que controlaban el Estado y unas izquierdas que acababan de salir de la clandestinidad. Era una Constitución que solidificaba unas relaciones de poder que no deberían considerarse eternas. La pobreza del Estado social español (continuamos a la cola de la UE en gasto público social) y la irresolución de las articulaciones de las distintas nacionalidades dentro del Estado (fenómeno que aparece con toda claridad ahora, con el crecimiento del independentismo en Catalunya, como escribo en mi artículo en Publico “¿Qué pasa en Catalunya, y en España?”), se basa en aquel desequilibrio de fuerzas.
Me alegra constatar que en la misma manera que Santiago me convenció de que no había otra manera de hacer la Transición, creo que ya con el tiempo Santiago vio que aquella Constitución debía ponerse al día en muchas áreas, que sería resultado de una presión de las fuerzas democráticas que probablemente liderarían las izquierdas (y digo en plural, porque Santiago estaba trabajando para que se hiciera una amplia coalición de todas las fuerzas de izquierdas, ampliada a movimientos democráticos y movimientos sociales, con gran presencia de los sindicatos). Era la necesidad de una nueva Transición de la democracia incompleta a una democracia completa que diera origen a una España más democrática, más justa y más plural, incluyendo la pluralidad nacional.

Una última observación. En contra de lo que constantemente se anuncia, no son las grandes personalidades las que escriben la historia. Santiago Carrillo hubiera sido desconocido si no hubiera sido porque representaba a miles y miles de militantes del PCE que dieron lo mejor de su vida para conseguir tal democracia y tal libertad. El país debe un homenaje a tales militantes desconocidos. Carrillo supo representar tal sentido de compromiso y sacrificio, que cumplió con gran dignidad y gallardía. Pero no fue él, sino los miles y millones que él representaba (y que hoy están brutalmente discriminados en España) los que hicieron posible la visibilidad de su dirigente y la mal llamada e inexistente reconciliación. Aquel establishment que ahora le aplaude hizo todo lo posible para que el proyecto que él representaba desapareciera de España. Y el hecho que el establishment fuera exitoso en ello ha debilitado enormemente a todas las izquierdas, un punto que la socialdemocracia española nunca entendió.

Vemos ahora cómo el establishment español intenta hacer suya la figura de Carrillo. Cuando se dice que fue una persona clave en la Transición, se olvida que había miles y miles de personas, que él representó, que fueron las que hicieron posible tal Transición. Y hay que reconocer también que sus seguidores consideran que tal agradecimiento por lo que llaman reconciliación, no será real hasta que aquellos representados por largos periodos de tiempo por Santiago, vean sus demandas por más justicia, más libertad, más democracia y más pluralidad, convertidas en realidad en nuestro país.

Sobre las causas de los grandes incendios forestales (Rafael Yus, Juan Terroba y Paco Puche

Málaga en llamas

¡Ayúdanos a liberarlas! Las Pussy Riot somos todos y todas - AMNISTÍA INTERNACIONAL -

El 17 de agosto, tres miembros del grupo musical Pussy Riot fueron condenadas a dos años y medio de cárcel por interpretar pacíficamente una canción contra Putin en una catedral ortodoxa de Moscú. Y ahora las tres jóvenes son presas de conciencia, detenidas únicamente por ejercer su derecho a la libertad de expresión.

Pero el 1 de octubre tenemos una nueva oportunidad. Los tribunales rusos decidirán si son puestas en libertad o se confirma la condena.

Por eso, el 27 de septiembre, a las 11:30h, queremos concentrarnos frente a la embajada de Rusia en Madrid (calle Velázquez, 155 Madrid) y entregar a las autoridades rusas miles de firmas pidiendo su liberación.


La imagen de Marina, Ekaterina y Nadezhada con la cabeza cubierta por pasamontañas de colores mientras realizaban su acto-protesta ha dado la vuelta el mundo. Estas prendas se han convertido en todo un símbolo de la lucha por la libertad de expresión.

Como muestra de apoyo, queremos concentrarnos con la cabeza cubierta. Y para eso necesitamos tu colaboración para conseguir los pasamontañas que luciremos ese día. Cuanta más ayuda tengamos más fuerte será la denuncia y más impacto tendrá sobre las autoridades rusas.


Y, si puedes, acude el día 27 y ponte el pasamontañas. Porque todos y todas somos las Pussy Riot.

Un fuerte abrazo,

Esteban Beltrán,
Director Amnistía Internacional – Sección Española (@amnistiaespana)

SHELL SE RETIRA DEL ÁRTICO - GREENPEACE -

Gracias a tu apoyo continuamos trabajando en la protección del Ártico y tenemos buenas noticias.
Desde hace más de seis meses hemos estado presionando a Shell para que se retirase del Ártico y acabase con sus proyectos de extracción de petróleo. Hace unos días los responsables de la petrolera anunciaron que desistían del plan de perforación que tenían previsto para este año 2012.
¡Lo lograste! Shell se retira del Ártico... por ahora.
Con vuestra ayuda hemos difundido el mensaje de rechazo por las perforaciones que se están proyectando en el Ártico. Somos más de 1.800. 000 personas las que hemos firmado para conseguir un santuario global en el Ártico.
¡Juntos lo conseguiremos!
Te seguiremos informando.

jueves, 20 de septiembre de 2012

¿Para qué ha servido rescatar a los bancos? (JUAN TORRES LÓPEZ)

Publicado en Sistema Digital el 20 de septiembre de 2012

Cuando ya estamos en el quinto año de crisis los gobiernos llevan dedicados sumas verdaderamente impresionantes para ayudar a los bancos y siguen estando dispuestos a seguir gastando dinero público para rescatarlos, como si esa receta hubiera funcionado y fuese necesario seguir usándola.
En España se está negociando la forma de hacer efectivo el primero de los rescates y cómo se aplicará finalmente el definitivo porque, como ya señalé en otro lugar (Un mal rescate que nos empujará al abismo), el inicial de los 100.000 millones de euros no va a servir de mucho. Por eso, cuando se sigue estando dispuesto a actuar con la misma generosidad con la banca que al principio, sigue siendo obligado preguntarse para qué han servido esos rescates.
La primera y principal evidencia es que por mucho dinero que se ha puesto a disposición de los bancos seguimos padeciendo el problema principal que sería necesario resolver para que la economía vuelva a tener capacidad de generar actividad y empleo: la falta de financiación. El crédito necesario para que las economías funcionen no ha vuelto a fluir en la medida necesaria y el poco que hay se concede a tipos de interés realmente leoninos que son una verdadera vergüenza y una inmoralidad tremendas: los bancos que ahora dan préstamos al 10% o al 12% a empresas productivas, o que cobran tipos de hasta el 31% para el crédito asociado a tarjetas o a exceso de límites, tienen a su disposición en el Banco Central Europeo todo el dinero que quieran al 0,75%.
Solo esta circunstancia debería ser suficiente para concluir que la política de rescatar a la banca como forma de salir de la crisis es un fiasco tremendo (o una gigantesca estafa, como ustedes quieran) que no sirve para lo que se dice que sirve. Está siendo solo la forma de que los banqueros recuperen la iniciativa, el capital y el poder que tenían antes de la crisis y que les permitió llevar a cabo las tropelías criminales que la han provocado.
La segunda evidencia, al menos en Europa, es que rescatar a la banca para que siga actuando como financiadora de las gobiernos es el desastre más inmenso que le ha podido ocurrir al proyecto europeo.
Impedir que el Banco Central Europeo financie a los estados ya obligaba a éstos a soportar un exceso de coste brutal en beneficio de los bancos privados antes de la crisis. Pero después, cuando los gobiernos han debido de aumentar sus gastos y han visto reducidos al mismo tiempo sus ingresos por la crisis, la situación se ha hecho insoportable. Al tener que recurrir a la banca privada, la factura de los intereses se ha disparado para algunos países como el nuestro (y no necesariamente por sus condiciones objetivas sino por la presión artificial ejercida contra ellos por los mercados). Y así, al problema de falta de financiación para empresas y consumidores que paraliza las economías, se ha añadido otro de deuda soberana que es de casi imposible solución si no se cambian las condiciones de partida. Si en lugar de haberse prohibido que el Banco Central Europeo financie a los gobiernos se hubiese recurrido a esa fórmula Europa no estaría padeciendo los problemas que padece ahora. Es verdad que a corto plazo se benefician de esto los bancos y los países que se financian casi a tipos negativos, pero a la larga todos pagarán un error tan grande que hará que la unión monetaria y quizá la propia Unión Europea salte por los aires.
La tercera evidencia también había sido advertida por muchos economistas desde el principio: si se rescata a la banca dándole todo el dinero que pida sin modificar el entorno financiero, sin cambiar radicalmente las condiciones en que se desenvuelven los bancos y sin prohibir las operaciones que mayoritariamente realizan, es decir, sin acabar con el casino financiero en que se ha convertido la economía mundial, lo que ocurrirá con toda seguridad es que antes o después vuelvan a reproducirse las circunstancias que dieron lugar a esta crisis. El rescate es, en realidad, un incentivo perverso para que los banqueros sigan actuando irresponsablemente: cuando caigan los levantará el Papá Estado al que tanto critican cuando a los que ayuda son los de abajo.
Y eso es lo que realmente está sucediendo.
Un reciente estudio de Michael Brei y Blaise Gadanecz, publicado en el último número (septiembre de 2012) de Quarterly Review del Banco Internacional de Pagos (Have public bailouts made banks’ loan books safer?)  pone de manifiesto algunas conclusiones interesantes.
Han estudiado las operaciones de préstamo que realizan 87 grandes bancos que representan el 52% del total de los activos bancarios mundiales y de los cuales 40 fueron rescatados entre 2008 y 2010, recibiendo por ese concepto unos 350.000 millones de dólares (una cifra que en realidad es muy baja porque no tiene en cuenta todos los conceptos por los que recibieron ayudas). Y lo que concluyen es que los bancos que fueron recapitalizados con dinero público “no redujeron el nivel de riesgo de sus nuevas carteras de préstamos significativamente más que los bancos que no recibieron ayuda pública”, lo que viene a probar lo que acaba de señalar. El rescate ha sido un incentivo moral inadecuado que deja a los bancos de nuevo en condiciones para seguir haciendo las mismas operaciones que provocaron el derrumbe del sistema financiero mundial a partir de 2007-2008. Pueden apostar, pues, a que los bancos volverás a provocarlo.
Las medidas que están poniendo en marcha para rescatar a los bancos españoles haciendo que España asuma un crédito multimillonario asociado a condiciones macroeconómicas que van a hundir nuestra economía durante años tampoco servirán para lo que dicen.
La solución no pasa por salvar a una banca zombi y arruinada como consecuencia de su propia irresponsabilidad. Hay que pedir cuentas a los banqueros que han destrozado el sistema financiero pero no se puede confiar en ellos para ponerlo de nuevo en pie. Hay que salvar a la economía y a las personas pero no a los banqueros ni a instituciones corruptas que no cumplen con la función que deben desempeñar. Hay que poner en pie un nuevo tipo de sistema financiero, con diferentes niveles de acción, globalizado cuando se trate de financiar actividades internacionales pero principalmente descentralizado y vinculado a la economía del día a día que desarrollan las empresa productivas, los trabajadores o las familias, firmemente anclado a principios éticos, ajeno a la lógica compulsiva de creación de dinero mediante la deuda, cooperativo y democrático. Y para ello es imprescindible nacionalizar la banca para partir de cero y limpiar un sector que hoy día básicamente se orienta a ganar dinero mediante la especulación financiera y a acumular poder político, lo que para nada resuelve los problemas que tiene una economía real al servicio de las personas y de sus necesidades.