martes, 9 de diciembre de 2008

VAYA DEPRESIÓN (CIFU)

Recientemente me he enterado de que el Departamento de Ciencias de la Salud Mental del Colegio Universitario de Londres ha desarrollado un test que puede medir la posibilidad de riesgo en caer en depresión en el próximo año de quien haga ese test, y los estudios establecen para la población española una media del 15 % de probabilidades. He realizado ese test (está en www.ucl.ac.uk/predict-depression) y para mi sorpresa supero la media nacional, pero no me extraña un pelo dado el panorama que se nos presenta, con toda esta oferta de crisis revoloteando sobre nuestras cabezas, lo que se ha destapado de los vuelos de Guantánamo para vergüenza nacional, la violencia asesina de ETA y el otoño deshojado en general que parece que a veces ahoga el alma. Y es que cuando las cosas se ven desde este cristal oscuro todo sale del revés.
El otro día fui a apuntarme a la piscina municipal con mi pareja, con la que tengo descendencia y estoy empadronado en esta bendita ciudad, con la intención de obtener el precio más económico, que es casi la mitad, y para mi sorpresa no es un derecho del que me pueda beneficiar dado que no estamos casados. Ni siquiera vale ser pareja de hecho, y para nada cuenta el pagar las mismas tasas al Ayuntamiento como cada hijo de vecino.
Parece que una cosa tan aparentemente alejada como es el ejercicio del deporte y la salud de los ciudadanos pasa por la reglamentación marital y su valoración en cuanto a lo pecaminoso de las relaciones de pareja, lo que me lleva a pensar que los casados 'como dios manda' deben de ser unos grandes deportistas, dada la relación directa que este Ayuntamiento concede a ese hecho.
No sé bien quién es el que establece esas reglas del juego en las ordenanzas municipales, pero alguna idea de ello me voy haciendo, y me parece lamentable que a estas alturas de estado declarado constitucionalmente como laico desde hace ya treinta años, los que ejercemos el amor sin papeles nos veamos señalados con el dedo y justificando nuestro modelo de convivencia al funcionario de turno de la concejalía de deportes. Deberían ponerle mejor el nombre de Concejalía de Deporte y Matrimonio para evitar equívocos. Qué depresión.

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