miércoles, 12 de septiembre de 2012

Se va el verano (ISMAEL SERRANO)

Es septiembre y apenas sé nada de la vida.
He nadado en el mar primigenio,
aquel del que escaparon los primeros fugitivos
que treparon al árbol del pecado.
He percibido radiación de fondo,
sombras de la primera explosión,
en lo oscuro de un cuarto a las 4 de la tarde.
Todos los otoños son los primeros
cuando las hojas amarillas se apartan de tu paso,
cuando todos los misterios dibujan de nuevo
un interrogante alado en la arena de mis playas.
Es verdad que el tiempo me ha enseñado
que no todas las derrotas son hermosas,
que no todos los borrachos son hombres sabios
con polvo estelar en sus zapatos,
pero no por eso he perdido la costumbre
de buscar amaneceres que nos nombren.

Como quien busca a tientas la salida
o el interruptor, en lo oscuro 
de una casa sin relojes ni bombillas,
como quien recibe cartas de un extraño,
factura de promesas que incumpliste,
lloramos cansados y perdidos.
Velamos al verano. Ya se han muerto
los días del espejismo en que juramos
tendidos en la playa: no regreso,
que vengan a buscarme. No regreso.

Y aquí estamos. 
Reconociendo mi ignorancia ante la vida,
buscando algún refugio en los poemas,
en la cama deshecha por tu insomnio,
en las pecas de tu rostro que se alejan
como aves migratorias que prometen
regresar cuando el invierno nos de tregua.

Arde septiembre como los bosques de un verano
descalzo, maltratado y aturdido.
Y en su luz curamos el jet lag,
y yo, que apenas sé nada de la vida,
intuyo que ésta, la vida digo, nos espera
luminosa y escondida allí, en tu vientre,
hablando el idioma de las caracolas
nombrándome en la noche mientras duermo.

Por qué la decisión del BCE es una golosina envenenada (VICENÇ NAVARRO)


Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 13 de septiembre de 2012

Este artículo critica la euforia que se ha creado en círculos financieros y políticos de España acerca de la última decisión del Banco Central Europeo, aceptando la compra de bonos públicos a corto plazo en los mercados secundarios. El artículo señala los costes que tal compra puedan significar para el Estado español.

El pasado jueves el Sr. Draghi informó de que a partir de ahora el Banco Central Europeo (BCE) compararía bonos públicos de los Estados que lo solicitaran (en cantidades ilimitadas) asegurándose así de que los Estados no colapsen bajo el peso de tener que pagar precios prohibitivos por los intereses de su deuda pública. Ante este hecho, la gran mayoría de creadores de opinión lanzaron las campanas al vuelo, asumiendo que lo que erróneamente se llamaba “el problema de la deuda pública” por fin se había resuelto. Y con ello se permitía ahora que los Estados pudieran conseguir dinero prestado a intereses más bajos, permitiendo que su deuda pública como porcentaje del PIB disminuyera.

Pero tal optimismo ignora varios hechos. Uno de ellos es que los bonos públicos que el BCE está dispuesto a comprar son bonos públicos a corto plazo, es decir, que el préstamo que supone la venta del bono público debe retornarse en un periodo no más largo de tres años, lo cual limita en gran manera lo que un Estado puede hacer. La mayoría de proyectos que un Estado realiza, tanto en infraestructura social como física, requiere inversiones a largo plazo. De ahí que el periodo de préstamo sea muy importante para definir los usos a los cuales el préstamo puede asignarse.

El segundo problema es que comprar tales bonos en los mercados secundarios facilita el existente parasitismo de lo público por parte de lo privado. Es un subsidio a la banca privada a costa del sector público. Hoy nos encontramos en una situación en la que el BCE está estimulando el mercado secundario, donde el BCE presta dinero a la banca privada (pero no al Estado) con unos intereses bajísimos (menos de un 1%) y, con ello, ésta compra bonos públicos (a unos intereses tres o cuatro veces superiores). La decisión del BCE prioriza el mercado secundario donde se realiza tal transacción. Si en realidad el BCE quisiera ayudar a los Estados, podría haberle prestado dinero al Estado (comprándole deuda pública directamente en el mercado primario, en lugar de hacerlo a través de la banca privada).

Pero el mayor problema (la parte envenenada de la golosina) es que la compra de bonos públicos se hace con la condición de que el Estado pida ayuda a EFSF/ESM (los fondos públicos establecidos por las autoridades de la Eurozona para ayudar a los estados) la cual sí que podrá comprar bonos públicos a largo plazo (es decir, de los bonos más importantes) y en el mercado primario. Ahora bien, el EFSF/ESM pondrá criterios muy austeros para hacer tal tipo de compra. Es decir, antes de que el pobre Estado sediento pueda beber el vaso de agua, tendrá que sudar mucho más. Y las  condiciones las pondrán los talibanes neoliberales (que controlarán aquellos fondos mal llamados de ayuda y que acaban de exigir a Grecia que recupere la semana laboral de seis días). Estas condiciones incluirán imponer todavía más y más austeridad, empeorando más y más la situación económica. En toda la euforia que se ha creado a partir de la decisión del BCE, se olvida que el mayor problema que tiene la Eurozona es la falta de demanda, acentuada por los recortes y por la bajada de salarios. Este es el mayor problema que los talibanes neoliberales están y estarán provocando. A no ser que se anulen las medidas de austeridad y, como están pidiendo los sindicatos en la UE, sean sustituidas por políticas expansivas, la Eurozona no saldrá del hoyo en el que se encuentra.

martes, 11 de septiembre de 2012

La polarización social en el sistema educativo (VICENÇ NAVARRO)


Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 11 de septiembre de 2012

Este artículo señala como el sistema educativo reproduce la polarización social a través de la transmisión de valores que cambian según las distintas clases sociales del país.

Una de las características del sistema educativo de los países del sur de Europa (que en muchos aspectos se parece más al latinoamericano que al europeo) es su polarización por clase social. Los hijos de las familias de renta mediana alta y alta (lo que solía llamarse burguesía, pequeña burguesía y clase media  profesional) van por lo general a escuelas privadas y los hijos de las familias de las clases populares (clase trabajadora y clases medias de renta mediana y baja) tienden a ir a las escuelas públicas. El sistema educativo sirve así una función importantísima en la reproducción de la estructura social de tales países. Un caso claro de ello es la situación en España.
Son estos países del Sur de Europa, por cierto, los que han tenido menor movilidad social ascendente en la Unió Europea (UE), siendo su sistema escolar un elemento importante en el establecimiento de una sociedad de clases en que el mejor predictor de la clase social a la que una persona pertenece continúa siendo la clase social a la cual pertenecen sus padres.
Ni que decir tiene que todas las sociedades, incluidas las más avanzadas política y socialmente, como son las sociedades escandinavas, tienen escuelas privadas que, en general, educan a los hijos de las  elites financieras, económicas, mediáticas y políticas. Pero en ninguno de estos países, el fenómeno de estratificación social es tan acentuado y masivo como en los países del sur de Europa. Y, dentro de ellos, España es uno de los países donde tal estratificación social es más acentuada. Paradójicamente, gran parte de estas escuelas privadas que educan a la infancia y juventud de las familias de mayores ingresos son escuelas de la Iglesia Católica. Y digo paradójicamente porque en sus postulados tal institución se autoidentifica como servidora de los sectores sociales más necesitados, humildes y con menos ingresos. Esta relación preferencial de tales escuelas confesionales con las clases más pudientes responde a la identificación de las instituciones religiosas con las estructuras de poder, un hecho históricamente evidente en España con la Iglesia Católica, una de la máxima valedora de tal estructura.
¿Cuáles son los valores que se transmiten en tales escuelas?
Como he indicado antes, la existencia de dos tipos de escuelas (privada y pública), sirviendo sectores sociales según clase social, aunque es particularmente acentuada en España, existe en prácticamente todos los países. En EEUU (donde hay un porcentaje mayor de niños y adolescentes en escuelas públicas que en España), se ha hecho un estudio de los valores que se reproducen en los distintos sectores de la población, a través de toda una serie de instituciones que van desde la familia hasta las escuelas. Este estudio, realizado por los profesores Paul K. Piff, Daniel M. Stancato, Stephane Cote y Rodolfo Mendoza de la Universidad de California y por el Profesor Dacher Keltner de la Universidad de Toronto, financiado por la institución científica de mayor prestigio de EEUU, (The National Science Foundation) ha tenido gran impacto en aquel país.
Los resultados de este estudio son preocupantes pues muestran que las sociedades  con mayor nivel de desarrollo económico están lejos de ser cohesionadas, transmitiendo valores a través, entre otras instituciones, de las educativas, que subrayan autoridad, mando y jerarquía a unos sectores de la población  que gozan de mayores rentas y riquezas, a la vez que enfatizan docilidad, obediencia, y resignación, cuando no pasividad, a los mayores constituyentes de las clases populares. Es también importante señalar que la propia realidad cotidiana que las clases sociales experimentan en su vida, marca y deja huella profunda en la adquisición de tales valores. El estudio citado anteriormente muestra, por ejemplo, que valores de solidaridad, atención a las personas con mayores dependencias y vulnerabilidades, son más comunes entre las clases populares (por haber experimentado situaciones que requerían tales acciones de solidaridad y apoyo de otras personas) que entre las personas más pudientes que se caracterizaron por sostener valores más individualistas, más centrados en uno mismo, y menos sensibles a las necesidades de otros. Actitudes de tolerancia hacia actitudes incívicas –tales como “hacer lo que te dé la gana”- eran mucho más comunes entre adolescentes de clases pudientes que entre los pertenecientes a las clases populares.
Un estudio semejante no se ha hecho en España. En nuestro país, las instituciones científicas de mayor prestigio, profundamente conservadoras, no tocan temas que puedan incomodar a las estructuras de poder. Pero es más que probable que si tal estudio se realizara en España, el resultado sería casi idéntico o incluso peor. Y digo peor porque existe evidencia de que las clases pudientes de España son más insolidarias que sus homólogas en otros países. Ejemplos hay varios. Uno de ellos lo vimos recientemente, cuando los súper ricos en Francia y Alemania indicaron su voluntad de pagar más impuestos como acto de solidaridad con el resto de la población en un momento de crisis. Conocidos súper ricos en España, representativos de los puntos de vista de las clases más adineradas del país, se distanciaron claramente del apoyo a tal medida, expresando su profundo desacuerdo. En realidad, tales clases pudientes evitan el fisco (incluso con medidas ilegales mediante el fraude fiscal) en proporciones mucho más elevadas que sus homólogos en otros países. Las  causas de esta mayor insolidaridad de tales clases se debe a su propia historia. Ganaron una guerra enormemente sangrienta y establecieron una dictadura enormemente represiva en defensa de sus intereses. Su arrogancia, intolerancia, hostilidad a la diversidad y pluralidad, y comportamiento incívico (donde el insulto sistemáticamente sustituye al argumento y debate) son síntomas de una clase que se considera a sí misma como la clase dirigente (bien por derecho natural o divino) y que se expresa a través de aquellas instituciones mediáticas y políticas que controlan o tienen mayor influencia.

lunes, 10 de septiembre de 2012

El dogma económico de la “austeridad expansiva” (VICENÇ NAVARRO)


Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 10 de septiembre de 2012

Este artículo analiza la génesis, reproducción y promoción del dogma de la “austeridad expansiva” que domina la cultura académica, económica y mediática, así como política, de España y que está dañando enormemente la calidad de vida de la mayoría de la ciudadanía española.

Por definición, dogma es un sistema de creencias basadas en la fe y no en la evidencia científica. Y mientras que hay conciencia de las consecuencias, muchas de ellas negativas, que los dogmas religiosos han tenido a lo largo de la historia, hay poca percatación de los impactos sumamente negativos que los dogmas económicos han tenido en nuestra realidad, como lo demuestra la aplicación del dogma neoliberal en la situación presente. La aplicación de las políticas derivadas de tal dogma está llevando a España, a Europa y al mundo a un desastre. Y la evidencia científica de que esto es así es robusta y abrumadora, lo cual no es un obstáculo para que tales políticas continúen promocionándose en los medios y aplicándose por las autoridades públicas.
Un principio básico de tal dogma neoliberal es lo que éste define como “austeridad expansiva” (en inglés, Expansionary Austerity). Los generadores de tal principio son dos profesores de la Harvard University, Alberto Alesina y Silvia Ardagna que, a través de sus escritos sostienen que las políticas de austeridad (la manera como definen los recortes de gasto público y muy en especial del gasto público social, así como las medidas orientadas a reducir los salarios) estimulan el crecimiento económico, pues, según ellos, tales políticas de rectitud fiscal y ortodoxia económica dan confianza a los mercados financieros, que son los que en definitiva juegan un papel clave en la provisión de fondos invertidos en un país. Que la deuda pública de un país tenga unos intereses altos o bajos depende primordialmente –según tales autores- de la famosa confianza de los mercados financieros (que quiere decir de la Banca, de las compañías de seguros, de los capitales de alto riesgo y de otras entidades financieras) en la capacidad de los Estados de poder pagar los intereses de su deuda pública.
Y la reducción de los salarios es –de nuevo, según ellos- buena, pues facilita la competitividad y las exportaciones, que son el motor de la economía. Esta bajada de salarios (facilitada por las reformas laborales, cuyo objetivo, casi nunca explicitado en sus propuestas, es precisamente bajar los salarios) y la eliminación o reducción de la protección social y del Estado del Bienestar, que protege primordialmente a las clases populares, incluyendo a los trabajadores, es parte de lo que se llama la devaluación doméstica. Al no poder reducir el precio de los productos mediante la devaluación de la moneda, los países de la Eurozona tienen que conseguir la reducción de los precios de los productos y servicios que produce, a fin de hacerlos más competitivos, a base del descenso de los salarios.
Hasta aquí el dogma. Y las políticas que del dogma se derivan (recortes de gasto público y bajada de salarios) se han implementado en los países de la Eurozona durante estos años de crisis bajo el supuesto de que, a más recortes, habrá mayor crecimiento económico y, a más reducción de los salarios, habrá más crecimiento de las exportaciones y más estímulo y crecimiento económico. Este dogma tiene sus sacerdotes –los economistas que gozan de gran proyección mediática, algunos con llamativas chaquetas que ayudan a dar visibilidad a tales argumentos, otros con la pomposidad de autodefinirse como los guardianes de la ortodoxia económica-. Todos ellos gozan, no sólo de amplias cajas de resonancia en los medios, sino de amplio apoyo financiero de la banca y de las grandes empresas en el país. Existe así toda una retahíla de centros llamados de investigación económica (FEDEA, IESE, y centros de estudios del BBVA y del Banco de España, entre otros) financiados o próximos a la banca que promueven el dogma.
El hecho de que, a pesar de que la evidencia científica muestra lo erróneo de sus supuestos, se continúe promoviendo es porque, como todo dogma, sirve a unos intereses financieros y económicos: la banca y la gran patronal, que lo financian y promueven. La gran mayoría de medios de información están profundamente endeudados y son dependientes de la banca. De ahí la gran visibilidad mediática de tales economistas, visibilidad que se debe a su función apologética del poder financiero y empresarial y no a su fortaleza argumentativa que es escasa, cuando no nula.
Hoy la Eurozona está en una crisis profunda, muy acentuada en los países GIPSI (Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia). Tras cuatro años de aplicación de tales políticas, ¿dónde está la expansión económica prometida? En realidad, no está, pues el dogma es profundamente erróneo. Estos recortes han contribuido a crear la recesión. Han creado un problema gravísimo de falta de demanda. El enorme endeudamiento de las familias (endeudamiento que benefició a la banca) limita las posibilidades de reavivar la economía, problema agravado todavía más con la reducción salarial. En estos momentos, el único sector que puede reavivar la economía es el público, que precisamente está siendo también recortado, creando la enorme recesión (ver “El euro no tiene problemas; las clases populares sí que los tienen”. Social Europe Journal. 17.08.12, en www.vnavarro.org).
Lo que estamos viendo es un ataque frontal al mundo del trabajo (la mayoría de la población) por parte del mundo del capital especulativo (una minoría de la población) que controla las instituciones europeas, incluyendo el BCE, que no protege a los Estados frente a la especulación de los mercados. Es la lucha de clases, no sólo de la burguesía frente al mundo obrero (que existe y continúa), sino de una minoría frente a la gran mayoría de la población.
Una última observación. En 2010, veinte economistas escribieron una carta en el Sunday Times de apoyo a las propuestas de austeridad del Ministro de Economía del gobierno conservador, el Sr.George Osborne (medidas llevadas a cabo al poco de proponerse), indicando la urgencia y necesidad de que se tomaran tales medidas para reavivar la economía de Gran Bretaña. Tales economistas eran economistas de universidades europeas de gran prestigio o miembros de grandes empresas financieras. Este Agosto, más de dos años después, y en la economía británica casi en recesión, la revista semanario News Statesman les ha entrevistado preguntándoles si, a la luz del fracaso de tales políticas de austeridad, cambiarían de opinión (“Even the economists who endorsed the Chancellor are abandoning him” New Statement. 20.08.12). La revista ha publicado algunas de las respuestas. Y es interesante que algunos (como el profesor Danny Quah, de la London School of Economics, y el economista de Capital Economics, el Sr. Roger Bootle) tienen ahora dudas de la utilidad de tales medidas.
Los economistas españoles firmantes de la carta mostrando la intensidad de su fe en el dogma vigente, no admiten ningún error ni ninguna duda. La mayoría, sin embargo, sí que manifiestan reservas. Está claro que se encuentran incómodos.
Es una lástima que ningún diario o semanario español haya hecho la misma pregunta a los casi cien economistas, la mayoría académicos, que firmaron la carta, promovida por Fedea, pidiendo políticas de austeridad (que incluiría las reformas del mercado laboral) a fin de –según su discurso- facilitar la creación de empleo y disminución del desempleo. A la luz del fracaso de tales medidas, uno esperaría un mínimo de autocrítica. Pues no, aunque ninguna revista española les ha preguntado si se arrepienten de su firma, es predecible que la respuesta sería un rotundo no, afirmando que llevaban y continúan llevando razón. En realidad, la gran mayoría de firmantes continúan promoviendo tales políticas. Los dogmas en España, sean religiosos o económicos, siempre han dominado la vida política, económica y cultural del país. Y así nos va.

Gastos ineludibles del gobierno español para no provocar un colapso financiero (JUAN TORRES LÓPEZ)

El Boletín del Estado del pasado 8 de septiembre incluía un Real Decreto para conceder un crédito extraordinario de 1.782 millones de euros en el presupuesto del Ministerio de Defensa para atender el pago de obligaciones por entregas ya realizadas.
Una de las razones que da el Real Decreto para aprobar el crédito es que si no se concede se producirá un “Colapso financiero de los programas internacionales y consecuente deterioro de la imagen de España”.
¡Dios mío!, si es por eso, ¡adelante! ¡No podemos consentir que por culpa de los prejuicios antimilitaristas de unos cuantos perroflautas hagamos que se hundan de nuevo las finanzas internacionales.  ¡Evitemos otro colapso!
Ahora en serio: el Decreto demuestra claramente quién tiene prioridad y quién no a la hora de recortar gastos y derechos. Las armas primeros, las personas después. A continuación va el detalle de los gastos ineludibles:

Hundirán a Portugal como hicieron con Grecia (JUAN TORRES LÓPEZ)

Siguen aplicando recortes en Portugal (como en España) a pesar de que no funcionan y de que producen (como advertimos los economistas críticos) el efecto contrario del que predicen las autoridades neoliberales. Impusieron subidas brutales del IVA asegurando que al subir la recaudación aumentarían casi un 12% los ingresos públicos en 2012. Los críticos advirtieron (como advertimos en España) que eso no funcionaría así y lo cierto es que a finales de julio habían bajado un 1,1%. Ahora en nuestro país vecino aplican nuevos recortes de salarios diciendo que son imprescindibles para recuperar su economía (como harán dentro de muy poco aquí) pero tengan por seguro que su efecto será el contrario: se destruirá más actividad y empleo y la economía irá a peor.
La razón de por qué se empeñan en aplicar medidas que todo el mundo puede comprobar que no funcionan es clara: no pretenden solucionar los problemas económicos ni hacer que la economía y la sociedad funcionen mejor. Si fuese así no seguirían aplicando las que están empeorándolos al aumentar el cierre de empresas, el paro, la pobreza y la mortalidad (ésta ha subido un 20% en Portugal sobre todo porque hay muchas personas mayores que han dejado de ser atendidas al encarecerse los servicios médicos y de transporte). Lo que buscan es otra cosa: simplemente, que los grupos sociales ya más ricos y poderosos aumenten aún más su riqueza y poder y se queden con todo. Unos lo llaman expolio. Yo veo en ello a la vieja lucha de clases, esa que algunos dicen que es un invento que ya no existe.

domingo, 9 de septiembre de 2012

UN DÍA EN LEÓN CON MIS PADRES





Ayer vine a León con mis padres, que tenían boda aquí. Durmieron en casa y hoy desayunamos en casa unos muffins muy ricos que hice yo misma ¡que nadie lo dice! (ya lo digo yo, jajaja!) fuimos al mercadillo (compramos alguna cosilla), a visitar San Isidoro, el museo del Instituto Bíblico y oriental, luego fuimos al Húmedo a tomar algo y a comer fuimos a "El Besugo" y comimos de maravilla ¡todo muy rico! (las fotos son robadas de mis padres, jajaja).
Anina

sábado, 8 de septiembre de 2012

FUEGO EN LOMBILLO



Así quedaron nuestros montes vecinos... que horror
Anina

CONCIERTO EL PESCAO Y HOMBRES G (Auditorio Municipal de Ponferrada)

Este ha sido el único concierto que he ido a ver en las Fiestas de La Encina (me perdí el de Marea, mecachis! que rabia!).Fuimos Bea, Vega, Enci y su amiga Dalia.
Se me hizo un poco pesado el concierto de El Pescao (que no lo había escuchado nunca y ¡no me gusta nada!) y la verdad que ahora Hombres G ya no me dice mucho, pero cuando era una enana ¡me encantaba! ¡jajaja! (recuerdo que vinieron de aquella a Zona 5 e hice a mis padres llevarme a verlos! jajaja! la de años que van de eso!). Así que lo pasamos bien y recordamos las viejas canciones, y sobre todo ¡pasamos un rato juntas que cada vez es más difícil juntarnos!
Anina

viernes, 7 de septiembre de 2012

Ahora, más que nunca, se necesitan políticas de pleno empleo (VICENÇ NAVARRO)


Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 7 de septiembre de 2012

Este artículo subraya que el problema económico, además de social y humano más importante que España tiene es el desempleo, requiriéndose políticas públicas orientadas explícitamente a la creación de empleo a través de inversiones públicas tanto en las infraestructuras sociales como físicas del país, mostrando ejemplos del tipo de intervenciones que deberían realizarse.

En un momento en que el desempleo es la mayor característica de los mercados laborales de la mayoría de países a los dos lados del Atlántico Norte, es sorprendente (aunque predecible) que nadie hable de la necesidad de desarrollar políticas de pleno empleo. Parece como si la crisis económica y financiera hubiera eliminado completamente cualquier inquietud sobre la necesidad de que el Estado (que incluye tanto el central como el autonómico y el municipal) intervenga en la economía para producir ocupación y alcanzar el pleno empleo. Nadie habla, ni en los círculos financieros y económicos ni en los mayores fórums mediáticos y políticos del país, de la necesidad de políticas que produzcan pleno empleo. De lo que sí se habla, en cambio, es de facilitar la destrucción de empleo a partir de reformas laborales que permiten mayor flexibilidad laboral y facilitan el despido. De esta manera, el Estado está aprobando leyes que facilitan tal despido, a la vez que está destruyendo empleo público (en teoría para reducir el gasto público y con ello reducir el déficit público).
Esta situación, repito de nuevo, es predecible. Aclaro esto porque en los debates de política económica se habla con excesiva frecuencia de que los resultados de la aplicación de tales políticas públicas, que están logrando resultados opuestos a lo que en teoría persiguen (todas las reformas laborales realizadas durante la crisis se presentaron retóricamente como necesarias para disminuir el desempleo), se deben a la incompetencia de las autoridades públicas o a su insuficiencia, argumento este último repetido por los economistas neoliberales que dominan los medios de mayor difusión en España, que proponen reformas y recortes todavía más radicales.
No es incompetencia (sin negar que ella también exista), sino diseño. Estas políticas estaban destinadas a incrementar el desempleo, en parte para forzar el descenso del salario. Y así lo han estado consiguiendo. Lo último que tales autoridades públicas desean es crear empleo y todavía menos alcanzar pleno empleo. Uno de los economistas más brillantes que hubo en el siglo XX, Michal Kalecki, lo escribió muy claro en un libro que significativamente lleva el título de ‘Aspectos Políticos del Pleno Empleo’. Fue de los pocos economistas que analizó las políticas económicas dentro del contexto político que las determinan. La ausencia de este tipo de análisis explica que hoy se centre el debate en Europa sobre la viabilidad del euro, asumiendo que el euro puede desaparecer por propia lógica económica, sin percatarse de que la creación, existencia y mantenimiento de tal moneda respondieron a las coordenadas de poder existentes en Europa y, muy en especial, al capital financiero alemán, para el cual el euro le está siendo sumamente beneficioso, utilizando sus instrumentos, como el Banco Central Europeo, para alcanzar sus objetivos (ver mi artículo “El euro no tiene problemas, las clases populares sí”. Público 24.08.12). Y uno de sus objetivos ha sido controlar la inflación, a costa del crecimiento de desempleo. El elevado desempleo existe porque así ha estado diseñado en un proyecto altamente exitoso pues están consiguiendo lo que querían.
Y el hecho de que no se hable de políticas de pleno empleo en los mayores círculos mediáticos del país (y por lo tanto tampoco en los mayores fórums políticos) se debe precisamente al enorme poder que el capital financiero (la Banca, las compañías de seguros y las empresas financieras de alto riesgo, entre otras, definidas y analizadas por Juan Torres y por mí en nuestro libro “Los Amos del Mundo” de próxima publicación) tiene sobre las instituciones llamadas representativas. El control de la inflación a través de las políticas de austeridad, incluyendo reducción de salarios y gasto público, creación de desempleo (disminuyendo así la demanda y el crecimiento económico) es el objetivo del proyecto neoliberal presentado como el único posible. De ahí que el desempleo aumentara y el crecimiento de la economía productiva disminuyera en el promedio de los países de la Eurozona, a partir del establecimiento del euro. El único crecimiento era el facilitado por las burbujas financieras especulativas, como pasó en España.
A aquellos lectores que duden de la existencia de tal proyecto, les aconsejo que miren los datos. El crecimiento español se debió a las burbujas estimuladas por el capital financiero alemán y español (que empobreció enormemente al país, absorbiendo recursos que deberían haberse invertido en actividades más productivas y necesarias), creando empleo de bajo coste y baja productividad. Y todo ello ocurrió con la participación y complicidad de las estructuras de gobierno de la Eurozona (incluido el Banco Central Europeo, el Consejo Europeo y la Comisión Europea) y de los sucesivos gobiernos españoles. Detrás de este entramado político estaban los amos del mundo, es decir, el capital financiero.

¿QUÉ DEBERÍA HACERSE?

En realidad, la respuesta es muy fácil. Recuperar las políticas de pleno empleo, mediante (como ocurrió en situaciones históricas anteriores en países en depresión) la creación de empleo financiado públicamente en infraestructuras sociales (sólo un adulto de cada diez trabaja en los servicios públicos del Estado del Bienestar en España, comparado con uno de cada cuatro, en el caso de Suecia), creando cinco millones de nuevos puestos de trabajo, en muchas áreas productivas como los sectores verdes -tanto en mantenimiento como en creación de nuevas formas de energía- con lo que deberían crearse otros nuevos cinco millones de puestos de trabajo.
Estos gastos podrían financiarse fácilmente, asegurándose de que los ingresos al Estado alcancen los porcentajes del PIB que tienen los países más avanzados económica y socialmente, como los países nórdicos de Europa (en España es el 35%, en Suecia es el 51%), sin que el mayor incremento impositivo recayera en la ciudadanía normal y corriente. En realidad, la mayor aportación debería venir del causante de la crisis actual, es decir, el capital financiero. No es cierto que la Banca no tenga liquidez. La tiene, y mucha. Lo que ocurre es que la tiene guardada, entre otros lugares, en el Banco Central Europeo. El BCE ha prestado desde finales del año pasado a unos intereses bajísimos (menos del 1%) un billón de euros (sí, ha leído bien, un billón de euros) a la Banca europea. De esta cantidad, la mitad (500.000 millones de euros) a la Banca española e italiana. Y la Banca española depositó gran parte de estos fondos en el BCE, sin utilizarlos para cumplir su función social, que es la provisión de crédito. Hoy la Banca española es enormemente parasitaria: está absorbiendo dinero público tanto del BCE como del Estado español, sin que ello se refleje en incremento del crédito.
Sería, por lo tanto, lógico que el Estado nacionalizara la Banca y/o permitiera la existencia de la Banca privada sólo con la condición de que ofreciera crédito a unos intereses regulados públicamente que garantizaran su accesibilidad y disponibilidad. Y, sobre todo, que se gravara masivamente, intentando reducir su tamaño y eliminar su comportamiento especulativo, centrándose en su función social, que es la única que justifica su existencia.
Mi amigo Robert Pollin, Catedrático de Economía de la Universidad de Massachussets, acaba de publicar un libro, ‘Back to Full Employment’, de la editorial MIT, que detalla como la inversión en actividades productivas de los fondos depositados por la banca privada en el Banco Central Estadounidense, el Federal Reserve Board, (1,6 billones de dólares) podría convertirse en uno de los mayores fondos para crear empleo. También recomienda que los préstamos del Estado Federal a la Banca se condicionen a la capacidad productiva de empleo por parte de sus actividades financieras. Y debería también gravarse masivamente todas las transacciones financieras que conducen a actividades especulativas. Incluso Gran Bretaña, sede de la City, grava los bonos públicos (0.155) y los derivados (0.005). Todo ello podría y debería ocurrir sin que se requiriera gran inversión pública, pues sería forzar a la Banca a que pagara a la sociedad, compensando por el enorme daño que ha creado. Que no se consideren estas propuestas razonables se debe al excesivo poder que los ”amos del mundo” tienen sobre el BCE y sobre las autoridades públicas.

Ni Eurovegas ni Barcelona World son fruto de la casualidad (JUAN TORRES LÓPEZ)

La instalación de Eurovegas en Madrid para hacer grandes negocios con la prostitución y el juego o la respuesta de la Generalitat catalana promoviendo el complejo Barcelona World, que albergaría seis parques temáticos, no son fruto de la casualidad.
En mi artículo Contra el pacto del euro: democracial real en Europa ¡Ya! , de junio de 2011, afirmaba textualmente que el capital europeo va buscando convertir a Europa en un gran parque de atracciones. Concretamente escribí lo siguiente:
“En lugar de hacer que Europa sea más competitiva, el Pacto del Euro convertirá a Europa en una especie de gran parque de atracciones de bajo costo del que solo se aprovecharán, como hemos dicho, las grandes empresas europeas que tienen mercados cautivos dentro y fuera de Europa y que son verdaderamente las que han impulsado este pacto y obligado a los gobiernos a firmarlo” (resto del artículo aquí).
La realidad va confirmando que llevaba razón y que no se trataba de una simple figura literaria. Es realmente lo más que puede ofrecer hoy día un capitalismo vetusto y fracasado, ajeno a la insatisfacción de millones de personas, especulador, inmoral y simplemente depredador de seres humanos y de naturaleza.
¿Qué proyecto económico hay en la cabeza de políticos que lo único que se le ocurre promover para crear actividad económica son casinos, prostíbulos o montañas rusas? ¿Qué tipo de sociedad pueden traer consigo “empresarios” -entre comillas bien grandes- cuyo único objetivo es dar grandes pelotazos con la complicidad corrupta de las administraciones públicas?
¡Ni el capitalismo es ya el sistema innovador que fuera ni el empresariado se merece ese nombre! De la mano de estos políticos neoliberales obsesionados por echar abajo las estructuras del bienestar para ayudar mejor al capital parásito, la economía capitalista se está convirtiendo en una cloaca que nos consume. Hay que acabar con ella.
Como trato de mostrar en mi libro Contra la crisis otra economía y otro modo de vivir cada vez es más necesario romper con un sistema podrido de producir y consumir encontrando fórmulas que nos permitan humanizar las relaciones económicas y garantizar la satisfacción integral y en armonía con la naturaleza de nuestras necesidades.
Cuando unas 40.000 personas mueren de hambre al día en el mundo y cuando casi una de cada siete en España tiene dificultades serias para satisfacer necesidades básicas, dedicarse a promover con recursos públicos este tipo de negocios me parece que es una verdadera ignominia.

jueves, 6 de septiembre de 2012

La dimensión política de Eurovegas (VICENÇ NAVARRO)


Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 6 de septiembre de 2012

Este artículo analiza las consecuencias políticas de la ubicación de Eurovegas en España.

Las Vegas es conocida coloquialmente en EEUU como “la capital del vicio” o, según algunos, “la capital del mal”, expresión utilizada no sólo por los conservadores, sino también en bastantes círculos progresistas. Y una de las causas de esta valoración negativa por parte de los progresistas es el profundo anti-sindicalismo de la industria lúdica basada en tal ciudad, junto con una gran discriminación en contra de los trabajadores latinos, que representan una cuarta parte de toda la fuerza laboral de tal industria lúdica. Las Vegas está hoy en medio de un gran conflicto laboral, resultado del intento de los trabajadores de los casinos y casas de juego de sindicalizarse.
En EEUU, la ley Taft-Hartley Act, aprobada por el Congreso de EEUU en los años post II Guerra Mundial (a pesar del veto del presidente Truman), resultado de una alianza entre el Partido Republicano y los congresistas del Partido Demócrata del Sur de EEUU (la zona más conservadora de aquel país) prohíbe a los sindicatos de EEUU comportarse como sindicatos de clase. Es decir, que cada grupo de trabajadores (dividido en miles de categorías) debe espabilarse por su propia cuenta, sin poder contar con la movilización de otros grupos que tengan en común las mismas condiciones de trabajo y las mismas reivindicaciones. Tal Ley debilita enormemente a los sindicatos, como aparece ahora claramente en Las Vegas, donde, a pesar de la gran simpatía a nivel popular que la movilización laboral para poder establecer tal sindicato ha despertado, es muy poco lo que otros sindicatos pueden hacer en su apoyo.
Es una lucha dura y enormemente desequilibrada, pues frente a los trabajadores que intentan sindicalizarse hay los grandes intereses empresariales de tal industria, financiados, por cierto, por los grandes bancos (como el Deutsche Bank y JP Morgan entre otros), que tienen a su vez gran número de cajas de resonancia mediática movilizadas para desacreditar a los trabajadores. Uno de los ejes de la campaña anti-sindical es acentuar que la sindicalización sería un desastre para los trabajadores y para la industria (los trabajadores de la industria lúdica de Las Vegas están entre los peor pagados en EEUU). El mundo empresarial envía mensajes a los trabajadores, que rezan como sigue: “No pidas la sindicalización. No firmes la petición a favor de la sindicalización. No pongas en peligro tu trabajo, sobre todo ahora cuando, si miras alrededor de ti, verás que no hay otros puestos de trabajo disponibles” (“Don’t sign a union card. Don’t put your job in jeopardy, specially when there is no job outside”. Labor Notes. September 2012).
La movilización empresarial se caracteriza por una gran brutalidad, que se ejerce con la complicidad de las autoridades públicas y la policía estatal (150 personas ya han sido detenidas). El Estado de Nevada, donde está situada Las Vegas, tiene como primer sector de empleo el sector lúdico de tal ciudad, lo cual explica que existan relaciones muy estrechas entre tal industria y las autoridades -llamadas representativas- de aquel Estado (el Estado de Montana es uno de los pocos Estados donde está legalizada la prostitución), y también, por cierto, del Estado central federal. En EEUU, donde el proceso electoral está privatizado y las campañas electorales son financiadas, en su mayoría, por fondos privados procedentes de grandes empresas, la clase política está sumamente influenciada por los intereses de los que la financian. El mayor propietario de Las Vegas, el Sr. Sheldon Adelson (que quiere establecer Eurovegas en España), es uno de los mayores financiadores del Partido Republicano. En el primer viaje que hizo el actual candidato a vicepresidente de Estados Unidos, el Republicano Paul Ryan, máximo exponente del Tea Party, fue a ver al Sr. Adelson, después de ser nombrado para tal candidatura (la cual recibió una donación de respaldo de 100 millones de dólares por parte de Adelson). Mientras, los trabajadores, liderados por los trabajadores de la cocina de los restaurantes y casinos –el sindicato de los empleados de las cocinas, Culinary Union, que tiene 55.000 miembros- continúan presionando para poder tener el derecho de organizarse en defensa de sus intereses.
Una última observación. Mucho se ha escrito sobre los méritos y deméritos de establecer en España (bien en Cataluña, bien en Madrid) un centro lúdico, referido en los medios como Eurovegas, propiedad de la empresa del Sr. Adelson. En un momento de elevado desempleo, es comprensible que tal desarrollo se vea por sectores de la administración pública, tanto autonómica como municipal, con buenos ojos para crear puestos de trabajo.
Ahora bien, en la evaluación de los pros y los contras de este centro debería también tenerse en cuenta su impacto económico, laboral, social y político. La industria de la cual la empresa Adelson es un importante componente, es conocida por sus posturas profundamente conservadoras, siendo uno de los principales financiadores del Tea Party –la ultraderecha estadounidense- y uno de los mayores proponentes de las medidas económicas sumamente reaccionarias propuestas por tal movimiento (favorable a la eliminación de la universalización de los derechos laborales y sociales), incluyendo su oposición a la sindicalización de sus empleados y trabajadores. Tal postura, bien conocida en EEUU, reforzará, sin lugar a dudas, a la ultraderecha en España, pues es característico del comportamiento de tal sector intervenir activamente en el contexto político donde su ubica para optimizar sus beneficios empresariales que considera unidos a la promoción de su ideario político. Su decisión final dependerá, en gran manera, de la afinidad política del Sr. Adelson y Co. con las autoridades gubernamentales del lugar de su ubicación. Sería un error que las fuerzas progresistas apoyaran tal proyecto.

FIESTAS DE LA ENCINA (PONFERRADA)

¡¡FELICES FIESTAS!!
 

miércoles, 5 de septiembre de 2012

El desempleo es incluso mayor de lo que se indica (VICENÇ NAVARRO)


Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 4 de septiembre de 2012

Este artículo señala que el desempleo real es mucho mayor que el que indican las cifras oficiales, debido en parte a la metodología de cómo se define desempleo en España. El artículo subraya la necesidad de que el Estado intervenga activamente para resolver el problema humano, social y económico más grave que tiene el país.

La manera como se calcula la tasa de desempleo es mirando cuánta gente desea trabajar y no encuentra trabajo. El porcentaje que este número representa sobre el primero se llama tasa de desempleo. Se dice que en España es ya casi el 23% (lo cual quiere decir que el 23% de la población que quiere trabajar no encuentra trabajo) y no se descarta que se aumente el año próximo a un 26% (e incluso algunas instituciones más pesimistas hablan del 29%).
El problema con esta tasa de desempleo es que es un indicador muy sencillo que no refleja suficientemente la naturaleza del problema del desempleo. Tal tasa incluye a la gente que ha estado buscando trabajo activamente en las últimas cuatro semanas. Pero hay muchísima gente que ya ha abandonado el intento de encontrar trabajo, pues lo han estado buscando por mucho tiempo sin encontrarlo. Tales cifras no son siempre fáciles de encontrar. Y tal número no aparece reflejado en las cifras de la tasa de desempleo.
Otro problema es que encontrar trabajo no dice nada sobre el tipo de trabajo que la persona ha encontrado. En realidad, puede que una persona tenga un trabajo parcial, por solo unas horas, cuando verdaderamente le hubiera gustado trabajar a tiempo completo. O puede tenerlo por un periodo muy corto, cuando le hubiera gustado tener un trabajo por un periodo más largo o indefinido. La tasa de desempleo no nos dice nada del tipo de empleo que el trabajador ha conseguido. Estas situaciones, de abandono de búsqueda de trabajo o de tener un trabajo muy temporal, son situaciones muy generalizadas que la tasa de desempleo no clarifica.
En EEUU, la agencia estatal equivalente al Ministerio de Trabajo del gobierno español recoge cifras creíbles de la situación del mercado de trabajo y calcula que la tasa de desempleo que incluye a las personas que desean trabajo pero que, al no encontrarlo, se han desmotivado y han dejado de buscarlo, así como a las personas que están trabajando parcialmente, por no encontrar trabajo a tiempo completo, es un 16%, un  porcentaje que es casi el doble de la tasa de desempleo oficial (9%). En España, aplicando el mismo criterio, la tasa de desempleo sería mucho mayor. Y podría casi doblar el porcentaje de personas desempleadas.
Otro indicador también importante es el que recoge el porcentaje de la población que está trabajando. En este caso, el denominador es toda la población que podría trabajar. La importancia de este indicador es que nos orienta hacia saber cuanta gente está empleada, tanto a nivel de toda la población, como entre las mujeres y entre los jóvenes. Este indicador nos informa de cuanta población está creando riqueza, está contribuyendo a la seguridad social y está pagando impuestos. Muestra también la capacidad de producir puestos de  trabajo en una sociedad. Gran parte de la mayor riqueza que tienen los países nórdicos escandinavos sobre los países del sur de Europa se debe a que el porcentaje de la población adulta que trabaja es mucho mayor en aquellos países que en éstos y ello como consecuencia de la mayor integración de la mujer al mercado de trabajo, mediante una red de servicios públicos que permiten y facilitan tal integración.

¿Por qué el desempleo en España es elevado?

Las causas son varias. Pero una de las más importantes es que la economía está en baja forma. En realidad, en España, la economía, medida por el tamaño del PIB, está decreciendo en lugar de creciendo. No hay suficiente demanda de bienes y servicios, con lo cual, las empresas han dejado de producir. Y, si pueden, han estado despidiendo a más y más trabajadores aumentando con ello el desempleo. Este aumento del desempleo contribuye, a su vez, a que disminuya más y más la demanda, generándose así un círculo vicioso, en el que España está metida.
Este aumento del desempleo afecta también a la población empleada, temerosa de que pueda también perder el trabajo, lo cual hace que acepte rebajas de salario que contribuyen también a que disminuya la demanda. Esto es también lo que está ocurriendo en España donde los salarios están bajando y bajando dificultando con ello la recuperación económica que requiere un aumento y no un descenso de la demanda.
Otro factor que contribuye al descenso de los salarios es la respuesta de los empresarios a la crisis que además de reducir el número de trabajadores y disminuir salarios exportan también parte de la producción a otros países que tienen menores costes salariales y peores condiciones de trabajo.

¿Qué debería hacer el gobierno?

La respuesta es clara: crear empleo a fin de recuperar la demanda. Debería hacer lo opuesto a lo que está haciendo. Hoy está destruyendo puestos de trabajo en el sector público y facilitando que tal destrucción ocurra también en el sector privado. Y sus sucesivas reformas laborales tienen como objetivo disminuir los salarios, en parte mediante el crecimiento del desempleo. Esto raramente se dice pero es obvio que es lo que tales reformas deseaban pues no podían llevar a otro resultado que al que han llegado: el bajón salarial. Es lo que llaman “devaluación doméstica”, es decir que los salarios bajen, en teoría para hacer “al país más competitivo”. Lo que están logrando es acentuar más y más la recesión, como consecuencia del descenso de la demanda.
El gobierno puede facilitar la creación de empleo de muchas maneras. Una de ellas es invirtiendo en sectores que necesitan mucho empleo. Y entre ellos, los más deficitarios son los servicios públicos del estado del bienestar, tales como sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios domiciliarios, servicios sociales y otros. En España, sólo un adulto de cada diez trabaja en tales servicios. En Suecia, en cambio, es uno de cada cuatro. Si en España tuviéramos uno de cada cuatro habrían 5 millones más de puestos de trabajo, (con lo cual, se eliminaría el desempleo). No existe plena conciencia en el establishment político y mediático del país del enorme déficit de personal en tales servicios, en parte porque tales establishments no utilizan los servicios públicos. Utilizan más los servicios privados y no son conscientes (no lo viven en su propia carne) de las enormes insuficiencias que tienen tales servicios públicos, insuficiencias que están acentuándose con los recortes de gasto en tales servicios, los cuales tienen un papel esencial en garantizar el bienestar y calidad de vida de las clases populares.
Tampoco la estructura de poder, la mayoría hombres (y algunas mujeres) de la burguesía, pequeña burguesía, y de la clase media de renta alta profesional, son conscientes del enorme impacto positivo que tales inversiones sociales tienen sobre la economía española, aumentando su productividad. El único sector que ven que tiene utilidad económica es la educación sin cerciorarse de que los otros servicios públicos del estado del bienestar (desde la sanidad a las escuelas de infancia) tienen un enorme valor no solo humano y social (aumentando la cohesión social) sino también económico. El Estado puede obtener los ingresos que permitirían financiar tales inversiones, tal como hemos señalado Juan Torres, Alberto Garzón y yo, en Hay Alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España. Otro sector que genera gran cantidad de empleo son las inversiones verdes. Está bien documentado que estos sectores crean gran número de empleos, sobre todo en España donde tal sector está todavía poco desarrollado.
Otra medida que el estado podría tomar para facilitar la creación de empleo es garantizar el crédito, a base primero de establecer bancos públicos y cooperativas de crédito, en lugar de las excesivas ayudas que se han dado a la banca privada que han tenido resultados muy insuficientes para cubrir las necesidades de las pequeñas y medianas empresas, así como de las familias súper endeudadas. Tal medida debería ir acompañada de medidas más contundentes para estimular el mercado inmobiliario (hoy paralizado por el sector bancario), gravando enormemente las casas vacías, impidiendo su existencia.
Ni que decir tiene que tales medidas serían facilitadas, con otro marco europeo diferente al existente. Por ejemplo, facilitaría la recuperación económica que el Banco Central Europeo fuera un Banco Central, que como otros bancos centrales tuviera como misión no solo controlar la inflación sino también estimular el crecimiento económico, mediante la bajada de intereses que facilitaría el acceso al crédito, y que comprara deuda pública de los Estados, impidiendo que los mercados financieros especularan sobre los intereses de su deuda pública. Pero la ausencia de tales cambios, no debería paralizar al gobierno y éste tendría que tomar las medidas brevemente citadas en este artículo y expandidas en otros escritos (ver Lo que España necesita que hemos escrito Juan Torres, Alberto Garzón y yo).

La receta de Rajoy no funciona (JUAN TORRES LÓPEZ)


Publicado en Sistema Digital el 5 de septiembre de 2012
Rajoy ha tratado de hacer frente a la crisis mediante una receta que contiene tres ingredientes principales.
El primero es una gran dosis de disimulo para tratar de ocultar las mentiras, los incumplimientos programáticos y los juegos de manos que está habituado a hacer. Todo el mundo sabe que el presidente es un consumado especialista en mirar a otro lado cuando se presenta un problema para tratar de solucionarlo por el simple expediente de dejar que se pudra o que desparezca solo. Un procedimiento, sin embargo, que ya no le funciona por la sencilla razón de que no es lo mismo ser ministro o incluso principal líder de la oposición que presidente del gobierno, una posición desde la que, como siempre se ha dicho, no se puede engañar a todos y al mismo tiempo. Y, sobre todo, porque ha cometido el mismo error garrafal que hundió a José Luis Rodríguez Zapatero y a su partido: creer que la crisis era domesticable, no solo con dejar pasar el tiempo sino, en el caso de Rajoy, pensando que la llegada al gobierno del PP sería suficiente para modificar el signo de los acontecimientos (“Que caiga España, que ya la levantaremos nosotros”, decía Montoro, no en vano, uno de sus hombres de confianza).
El segundo ingrediente de la receta Rajoy es un prontuario ideológico muy elemental y en su caso desarrollado con una retórica bastante pobre pero que contiene todos los principios ideológicos del neoliberalismo. Sea por convicción, por conveniencia o por necesidad, Rajoy forma parte de esa cohorte de políticos y economistas que se ha creído que los primitivos dogmas neoliberales que recitan de memoria, y cuya eficacia nadie ha conseguido demostrar, son realmente capaces de resolver los problemas que tienen por delante. Se creen que liberalizando el mercado de trabajo, reduciendo salarios y haciendo reformas orientadas a dar más poder a los empresarios se creará más empleo y aumentará la competitividad de la economía; que las políticas de austeridad, la disminución del gasto y los impuestos reducen el déficit y la deuda en etapas de recesión; que eliminando sector público se estimula la actividad privada; o que se logra más equilibrio y estabilidad dando plena libertad a las fuerzas del mercado y a los grandes grupos financieros y empresariales.
Tampoco le funciona ya este ingrediente porque la realidad es terca, incluso más terca que el propio Rajoy, y demuestra que esos prejuicios ideológicos no funcionan cuando se llevan a la práctica: ni se crea empleo con reformas liberales cuando lo que le falta a las empresas es demanda y financiación, ni se reduce la deuda cuando la austeridad reduce aún más la actividad económica, ni se estabiliza la economía con un mercado dominado por fuerzas oligopolistas que solo responden a lógicas muy improductivas y puramente especulativas.
La terca realidad indica que en ningún país ni en circunstancias parecidas a las nuestras han funcionado esas recetas que la Unión Europea, Rajoy y sus equipos defienden como la adecuadas para poder salir de la crisis.
El tercer ingrediente es una estrecha alianza con las clases dirigentes, con las élites profesionales, económicas, mediáticas y financieras que vienen dominando a la sociedad española desde hace decenios y, principalmente, gracias a la libertad de acción que le concedió la dictadura fascista durante cuarenta años y que la democracia no ha sabido o querido eliminar.
Esa alianza se traduce (como hemos analizado Vicenç Navarro, Alberto Garzón y yo en nuestro libro Lo que España necesita. Una réplica con propuestas alternativas a los recortes del PP) en la adopción de medidas que solo conllevan mucho más poder y riqueza para esos grupos privilegiados pero que son incapaces de sacarnos del estancamiento económico.
Todos esos grupos clamaron en su día por la llegada al poder de Rajoy y lo jalearon durante un buen tiempo, pero no han tardado mucho en darle la espalda casi por completo.
Conceder más privilegios a los privilegiados es un remedio, pero muy efímero cuando la situación económica es tan agobiante. Los empresarios se alegran cuando una reforma laboral les da más poder pero pronto comprueban que eso no les sirve de mucho cuando lo que les falta son clientes en la puerta y créditos que los bancos no les conceden. Los banqueros agradecen los apoyos de las sucesivas reformas financieras diseñadas a su favor, pero comienzan a dudar cuando comprueban que el apoyo gubernamental se hace a costa de trapichear con sus socios europeos, que ya comienzan a estar hartos de ese juego y de tantas trampas. Incluso los grandes medios de comunicación comienzan a darle la espalda a un gobierno que ha batido todos los record de desafección política y que, por tanto, puede tener los días contados.
La conclusión es evidente: solo con mentiras, con un prontuario ideológico de Todo a cien que está bien para espantar a ingenuos pero que es completamente inútil para solucionar problemas económicos reales, e incluso con cada vez menor apoyo de los grupos oligárquicos no se va a ningún sitio, dada la situación a la que ha llegado nuestra economía y nuestra sociedad, harta ya de incompetencias, de improvisaciones y de excusas.
España (de la mano del PP y del PSOE) cayó hace tiempo en la trampa que supuso la política monetaria expansiva que el Banco Central Europeo adoptó (sin tener en cuenta su efecto sobre los demás países) para facilitar la recuperación de Alemania cuando su economía corría peligro de estancamiento. El exceso de ahorro y capital que gracias a ello obtuvo Alemania se tradujo en un flujo ilimitado de capital que nos inundó provocando un déficit exterior casi simétrico al superávit alemán, una burbuja inmobiliaria y un endeudamiento fatal de nuestro sector bancario del que se derivó el de las empresas y familias. Mientras que nos llegaba financiación barata casi nadie puso objeciones (ganando tanto dinero como estaban ganando los grupos que influían en las decisiones de los sucesivos gobiernos) y todos se jactaban de dirigir la mejor de las situaciones posibles. Pero cuando España dejaba de tener financiación externa y tuvo que dedicarse a hacer frente a la deuda exterior, las empresas y los consumidores dejaron de tener acceso al crédito, la demanda agregada (sobre todo el gasto dedicado a bienes y servicios nacionales y no tanto a los de fuera) se vino abajo, el negocio de la construcción saltó por los aires, se desbocó el paro… y empezó el llanto y crujir de dientes.
Casi inmediatamente aumentaron los gastos fiscales (desempleo y ayudas de todo tipo) y los públicos extraordinarios dedicados a evitar el colapso, cayeron los ingresos y el déficit se disparó, aumentando una deuda pública que se añadía a una privada mucho mayor aún.
Como no se podía acudir a la financiación fácil y barata de un banco central y como los financiadores privados no son tontos y sabían que, en esas condiciones, la situación necesariamente iba a ir a peor, comenzaron a apretar las tuercas y así hemos llegado al abismo en el que estamos.
A mí me parece que a estas alturas es una completa estupidez que los españoles y los europeos nos sigamos engañando. La realidad indiscutible es que la deuda (no solo española sino la que se ha acumulado en el conjunto europeo) es materialmente impagable. No hay posibilidad alguna de que España o Italia, por no hablar de Grecia, Irlanda o Portugal, puedan pagar todo lo que deben, y mucho menos en las condiciones impuestas y en las que van a ir imponiendo los financiadores privados.
Solo hay dos soluciones posibles (aparte, claro está, de dejar que los deudores se declaren en bancarrota, de desencadenar una inflación galopante o de provocar una guerra dramática y se empantane toda Europa y la economía mundial) para absorber la deuda que se ha acumulado.
La primera, que se la cobren los acreedores a base de adquirir a bajo coste el patrimonio que queda de los deudores. Es posiblemente lo que se busca con el diseño que los alemanes han hecho del banco malo (para poder quedarse con la mayor parte posible de la riqueza inmobiliaria que pueda salvarse), lo que seguramente trata de sondear Merkel en la visita que estos días nos hace, y lo que organizarán los hombres de negro (con privatizaciones de todo tipo) cuando seamos intervenidos tras un rescate que en cualquier caso no servirá para arreglar la situación.
La segunda alternativa es llegar a un acuerdo general de reestructuración y quita de la deuda (algo que Alemania trató de evitar obligando a la reforma constitucional de hace un año) para abordar un plan de regeneración económica bien organizado y consensuado desde principios de justicia social, solidaridad y compromiso con los intereses generales.
Los españoles deberíamos decidir pronto si queremos entregarnos o salvar y rescatar de verdad a España.

OTRA MUJER CONDENADA A LAPIDACIÓN EN SUDÁN - AMNISTÍA INTERNACIONAL -

Hace unas semanas, con tu ayuda, conseguimos parar la lapidación de la joven sudanesa Intisar Sharif Abdallah. Hicieron falta casi 80.000 firmas. Ahora, Sudán ha vuelto a condenar a morir apedreada a otra mujer, Layla Ibrahim Issa Jumul, de 23 años. Acusada de adulterio, no contó con la asistencia de abogado alguno, y su condena, hecha pública en julio, se basó únicamente en su confesión.

La sentencia, además, contraviene la Constitución del país, que prohíbe la condena a muerte de mujeres embarazadas o lactantes. Además, Amnistía Internacional, basándose en el derecho internacional, se opone a que nadie pueda ser condenado a muerte por mantener relaciones sexuales consentidas entre adultos. Layla espera la ejecución a pedradas, encadenada con grilletes junto a su hijo de seis meses. Nuestra organización considera a las personas detenidas por esta razón como presas de conciencia.

Otra vez la vida de una joven sudanesa requiere de nuestro compromiso. Por eso, te pedimos que firmes y exijas a las autoridades de Sudán que detengan la ejecución y liberen a Layla.

Recuerda que una sencilla e insignificante acción para nosotros y nosotras, puede suponer un halo de vida para alguien. Miles de firmas salvaron a Intisar. Ahora Layla espera atada a que las piedras no le roben su vida.

Agradeciéndote tu apoyo, permíteme que te pida que reenvíes este mensaje a tus contactos y nos ayudes, más si cabe, en esta lucha.

Recibe un cordial saludo.

Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional - Sección Española (@amnistiaespana)

EL TIPO DE AL LADO (Teatro Bergidum, Ponferrada)



Esta vez fue Bea la que dijo a ver si ibamos al Teatro a ver a Maribel Verdú y Antonio Molero, y también se animaron mis padres y Elena, así que para allá que fuimos los cinco. 
La obra está bien, divertida, pero bueno, me pareció un poco floja.
Anina

martes, 4 de septiembre de 2012

¿Dónde va el dinero que sale de España? (JUAN TORRES LÓPEZ)


Presento hoy otra gráfica que creo que da una idea bastante clara de por qué se están tomando en Europa las medidas que se toman y a quién beneficia lo que esas medidas provocan en la economía española. La gráfica muestra la tendencia de los movimientos realizados a través del llamado TARGET2, que, a grandes rasgos, es una plataforma que centraliza en dinero de los bancos centrales las operaciones que se llevan a cabo entre los diferentes países. Un balance positivo de un país (su curva por encima de cero), refleja que allí hay entrada neta de dinero; y al revés, si la curva está por debajo de cero refleja que está saliendo dinero de ese país.

¿Tengo que explicar qué está pasando en España y dónde va el dinero que sale de nuestro país, o cuál es la economía que lo recibe?

Tampoco creo que sea difícil deducir que si esta tendencia no se cambia España está irremisiblemente condenada a la quiebra. Una situación, por cierto, que no se resuelve solo “rescatando” a nuestra economía mediante un préstamo porque eso, obviamente, agudizará la asimetría que refleja la imagen.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Aumento de las personas que utilizan cupones para alimentos en Estados Unidos (JUAN TORRES LÓPEZ)

Hay gráficas que hablan por sí solas. Esta que presento muestra el total y la evolución del número de personas que tienen que utilizar cupones de alimentos (Food Stamps) en Estados Unidos porque no tienen ingresos suficientes para comer: 46,49 millones en abril de este año. Desde que empezó la crisis, en 2007, ha aumentado un 72,2% mientras que la población total solo se incrementó en un 3,7%. Además, unos 6 millones de personas solo tienen esos cupones como ingreso, lo que significa que viven y duermen en las calles sin ni ningún otro tipo de recurso.

Es verdad que en otros países no tienen ni eso y que ni siquiera nos podemos enterar de cuál es la situación real de su población. Pero creo que si esto sucede en la economía capitalista más poderosa del mundo es obligado pensar en poner en marcha otro sistema económico diferente.

La gráfica y los datos los he obtenido del blog The Economic Populist de Robert Oak.

Documentos que prueban que la Fiscalía española no persigue a quienes roban a todos los españoles - JUAN TORRES LÓPEZ -

El gobierno, la administración de justicia y las fuerzas de seguridad del Estado se quieren mostrar muy eficaces cuando los jornaleros u otros grupos sociales luchan por sus derechos. Al parlamentario Sánchez Gordillo y a otros sindicalistas andaluces los persigue la Fiscalía, a las familias que pierden sus viviendas en manos de los bancos las rodea la policía para que no puedan defenderse, los afectados por la estafa de las participaciones preferentes incluso son apaleados cuando reclaman en la calle soluciones a su problema… Sin embargo, a los grandes delincuentes que han causado la crisis y que roban día a día a todos los españoles no los persigue nadie.
Hace unos días mencioné el caso de las eléctricas, que se incrementa cada día en 350.000 euros, afecta a 23 millones de clientes de las compañías eléctricas y lleva reportados a éstas al menos la mitad de los más de 10.000 millones de euros cobrados por un servicio inexistente, debido a que el Gobierno aún no ha definido en qué consiste dicho servicio. Hoy traigo aquí los documentos del ingeniero Antonio Moreno que prueban que la Fiscalía española no responde ni actúa para evitar lo que podría ser una estafa gigantesca cometida contra todos los españoles.
Antonio Moreno lleva muchos años tratando de denunciar estos hechos con un compromiso y con una valentía ejemplares. Las eléctricas lo persiguen y tratan de acallar su página web: estafaluz.com. Yo he decidido apoyar su lucha (que es la de todos) y desde aquí pido a quienes lean estas letras que le escriban mensajes de apoyo y que, sobre todo, difundan al máximo sus denuncias.
Los documentos que prueban la pasividad de la Fiscalía española son los siguientes y pueden leerse pinchando en cada uno de ellos.

a) A la FISCALÍA GENERAL DEL ESTADO (septiembre 2004) . ASUNTO: El BOE y la firma del jefe del Estado están siendo utilizados para encubrir la estafa en los precios de alquiler de los contadores de energía eléctrica que afecta directa o indirectamente a la totalidad de los abonados de las compañías eléctricas.

b) A la FISCALÍA ANTICORRUPCIÓN (abril de 2005). ASUNTO: La corrupción institucional impide investigar una estafa iniciada en 1984, que es cometida a través del BOE y lleva reportados a las compañías eléctricas más de 2.400 millones de euros.

c) A la Fiscalía del TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE ANDALUCÍA (noviembre de 2003). ASUNTO: Consulta sobre la posible delictividad de un comportamiento empresarial.

d) A la FISCALÍA DE SEVILLA (febrero 2006). ASUNTO: Corrupción en la Fiscalía.

(ESTE TEXTO NO VA A SER PUBLICADO EN LOS GRANDES MEDIOS DE COMUNICACIÓN. DEPENDE DE TI QUE LA GENTE SEPA CÓMO SE QUEDAN CON SU DINERO: DIFÚNDELO AL MÁXIMO)