sábado, 23 de enero de 2010

Origen y evolución de la Agenda 21 local

La trayectoria histórica de la sostenibilidad es larga y compleja. Se han venido sucediendo en las ultimas décadas sucesivas conferencias mundiales y regionales que han dado lugar a acuerdos y declaraciones marco, con el fin de comprometer a los diferentes organismos, a escala internacional, nacional y local, participantes e interesados en la búsqueda del desarrollo sostenible a través de lo que se ha llegado a definir como la más adecuada herramienta para conseguirlo: la Agenda 21 Local.

Evolución histórica

En 1970, el Club de Roma, asociación privada compuesta por empresarios, científicos y políticos, encargó un estudio sobre las tendencias y los problemas económicos planetarios al Instituto Tecnológico de Massachussets (Massachusetts Institute of Technology) bajo la dirección de D. L. Meadows. El estudio, que dio lugar a un informe publicado en 1971 con el título “Los límites del crecimiento”, incidió en los límites del progreso económico, del gasto de materias primas y energéticas, y sobre el acusado crecimiento demográfico. El informe concluyó que la humanidad no podía considerar el desarrollo material como su principal objetivo y proliferar a una tasa acelerada sin encontrar obstáculos en este proceso, argumentos que contribuyeron decididamente a la reflexión de la comunidad internacional.

No fue hasta 1972, en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano, denominada “Una sola Tierra” y que tuvo lugar en Estocolmo (Suecia), cuando la comunidad internacional se reunió por primera vez para analizar las necesidades mundiales en el ámbito del desarrollo y del medio ambiente. En esta Conferencia se adoptó la Declaración de Estocolmo sobre principios ambientales básicos, acrodándose un Plan de Acción que condujo a la creación del PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente). Esta declaración es tomada como punto de partida de la preocupación medioambiental existente, pués en ella los representantes de las diferentes naciones participantes se dieron cuenta de la necesidad de atender los problemas ambientales ocasionados por el crecimiento económico ilimitado, basado en la explotación exhaustiva e indiscriminada de los recursos naturales con una desmesurado afán de enriquecimiento.

En 1983 surge el embrión de la acepción futura del término “desarrollo sostenible”, cuando Naciones Unidas crea la Comisión por el Medio Ambiente y el Desarrollo, también conocida como “Comisión Brutland”, denominada de esta manera por su coordinadora, ex-Primera Ministra noruega Gro Harlem Brutland.

Tres fueron los mandatos u objetivos impuestos a la Comisión: 1- Examinar los temas críticos de desarrollo y medio ambiente y formular propuestas realistas al respecto, 2- proponer nuevas fórmulas de cooperación internacional capaces de influir en la formulación de políticas sobre aspectos de desarrollo y medio ambiente con el fin de obtener los cambios requeridos, y 3- Promover los niveles de comprensión y compromiso de individuos, organizaciones, empresas, institutos y gobiernos. Los resultados de su trabajo condujeron a la publicación en 1987 del celebérrimo “Informe Brutland, Nuestro futuro común”, que acuñó finalmente la primera formulación oficial del concepto “Desarrollo Sostenible”: desarrollo que satisface las necesidades de las generaciones actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.

Unos años después la Unión Europea (entonces CEE) comienza a actuar en política urbana comunitaria, con el fin de proporcionar soluciones integradas a los problemas urbanos a través de una planificación a largo plazo y participativa. Tratándose de la región más urbanizada del planeta, donde el 80% de su población vive en ciudades, el entonces Consejo de Ministros de Medio Ambiente aprueba en 1991 el Libro Verde sobre el Medio Ambiente Urbano Europeo. Este documento pretendió seguir las pautas consideradas en los anteriores cuatro Planes de Acción para el Medio Ambiente de la Unión Europea, dando una respuesta sostenible a un desarrollo urbano de manera planificada, integral y participada.

A los 20 años de la Cumbre de Estocolmo, se celebra en Río de Janeiro en 1992 la II Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente. Conocida también como “Cumbre de la Tierra”, constituyó uno de los hitos más importantes en materia de consensos internacionales alrededor del concepto desarrollo sostenible. En esta Cumbre se redactó la Declaración de Río de donde surgen varios compromisos internacionales de gran importancia, tales como la Declaración de los Principios Relativos a los Bosques, la Convención del Marco sobre el Cambio Climático, el Convenio sobre Diversidad Biológica, y el punto de partida para la negociación del Convenio de Lucha contra la Desertificación. Además fue de gran importancia por ser la cuna del documento Agenda 21 (o Programa 21), del que nacen las Agendas 21 Locales.

Agenda (o Programa) 21 es el Plan de Acción Global hacia el Desarrollo Sostenible, documento extenso estructurado en 40 capítulos, en el que se pretende establecer de forma detallada las acciones a emprender por parte de los gobiernos, organizaciones internacionales y a otros niveles, con el fin de integrar medio ambiente y desarrollo en el horizonte del S. XXI. La Agenda 21 es un ambicioso plan, ya que en él se abordan las cuestiones horizontales de más envergadura, tales como: recursos financieros, transferencia y cooperación tecnológica, instituciones y todos los aspectos sectoriales, con la excepción de los cubiertos por Convenios específicos.

En su capítulo 28 titulado “Iniciativas de las Autoridades Locales en apoyo a la Agenda 21”, destaca la importancia de la función de las autoridades locales para la educación y movilización del ciudadano en pro del desarrollo sostenible, y alienta a las mismas a alcanzar un consenso sobre la puesta en marcha de la Agenda 21 Local en sus respectivas comunidades para el año 1996. Aquí nacen las Agendas 21 Locales como planes de acción local a largo plazo, consultados y consensuados con la población, que integren la gestión de factores económicos, sociales y ambientales, para la creación de políticas sostenibles.

En 1993, un año después de la Declaración de Río, el V Programa de Acción Ambiental de la Unión Europea, aportó una serie de componentes esenciales para una estrategia que tuviera como objetivo el desarrollo sostenible. El programa pretendió romper las actuales tendencias, al ser consciente de que se necesitará tiempo para cambiar modelos de comportamiento y de consumo, y alcanzar un modelo de desarrollo sostenible.

Así se llega a 1994 donde el En el año 1994, patrocinado por la Comisión Europea y por la ciudad de Aalborg el Consejo Internacional de Iniciativas Locales para el Medio Ambiente (ICLEI) organizó la primera Conferencia Europea sobre Cuidades y Pueblos Sostenibles en Aalborg (Dinamarca). Ochenta autoridades locales europeas firmaron la Carta de las Ciudades y Pueblos Europeos hacia la Sostenibilidad (Carta de Aalborg) al final de la Conferencia.

Esta carta inició la Campaña Europea de Ciudades y Poblaciones Sostenibles para animar y proporcionar ayuda a cuidades y pueblos en su labor hacia la sostenibilidad. Cualquier autoridad local o conjuto de ellas puede adherirse a la Campaña aprobando y formando la Carta, lo que compromete a la autoridad local a participar en un proceso de Agenda 21 Local, creando y llevando a la práctica un Plan de Acción para la sostenibilidad de la cuidad. Hoy, más de 2000 autoridades locales y regionales se han adherido a esta Campaña.

Un año más tarde, en el mes de noviembre, se celebra en Valencia la Conferencia de Ministros y Responsables de Medio Ambiente de las Regiones de la Unión Europea en materia de Medio Ambiente en la que se elaboró la Carta de la nacionalidades y Regiones Europeas para el Medio Ambiente (Carta de Valencia), en la que se acordaron objetivos e instrumentos, así como el papel de las regiones en política ambiental.

Ese mismo año en Lisboa, tiene lugar la II Conferencia de Ciudades Europeas Sostenibles en la que se revisó y mejoró la Carta de Aalborg. Se realizó además un análisis sobre la implantación de las Agendas 21 en 35 países europeos, valorando de este modo en avance alcanzado desde Aalborg. Al final de la Conferencia fue elaborado un documento de continuidad de a Carta de Aalborg denominado “De la Carta a la Acción”, o Plan de Actuación de Lisboa.

Durante el mismo periodo, tuvo lugar en Estambul la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos HABITAT II. Esta conferencia, precedida por la Conferencia HABITAT I (Vancouver, 1996), estuvo dedicada a la reflexión sobre la problemática que el proceso de urbanización crea en las cuidades, su sotenibilidad y la necesidad de avanzar en la integración de las políticas en las cuidades, así como la necesidad de potenciar la participación de los gobiernos locales en las decisiones internacionales. Frutos de esta Conferencia, además de la Declaración de Estambul, fue el Programa HABITAT, un plan de acción mundial que, entre otras innovaciones, se definieron y catalogaron las “Buenas Prácticas” con el fin de estimular la acción enfocada a la consecución de los objetivos de la Conferencia, y facilitar el intercambio de información mediante la creación de una base de datos de los estudios de los diferentes casos e iniciativas.

Cinco años después de Río, en el año 1997, la Asamblea General de las Naciones Unidas se runió en Nueva York en una sesión especial sobre medio ambiente y desarrollo. Esta reunión, denominada Río+5, supuso una revisión de los logros, más bien escasos, obtenidos desde la Cumbre del 92 y el establecimiento de las pautas para una mejor aplicación de la Agenda 21.

Por iniciativas tomadas en la Conferencia de Lisboa de 1996, se celebran en años consecutivos cuatro conferencias regionales: Turku (septiembre de 1998), Sofía (noviembre de 1998), Sevilla (enero de 1999; Declaración de Sevilla) y La Haya (junio de 1999).

Fruto de estas conferencias regionales, y para evaluar los progresos en el camino hacia la sostenibilidad de cuidades y municipios, y llegar a un acuerdo sobre la dirección que debían tomar los esfuerzos en el umbral de S. XXI, en febrero del año 2000 tuvo lugar en Hannover (Alemania) la III Conferencia de las Cuidades y Pueblos hacia a Sostenibilidad (Declaración de Hannover). Desde aquí se hace un llamamiento a la comunidad internacional, así como a la Unión Europea y al resto de agentes sociales implicados, con el fin de que proporcionen un mayor apoyo para la implantación de la Agenda 21 y el desarrollo local sostenible.

Paralelamente, la Asamblea General de Naciones Unidas aprueba la “Declaración del Milenio”, proclamando objetivos de paz, desarme, erradicación de la pobreza, promoción de los derechos humanos, así como la protección del entorno común. Se reafirmaron los principios de desarrollo sostenible, incluyendo los enunciados en el Programa 21 de la Cumbre de Río de Janeiro.

Motivado por la Declaración de Hannover, en el VI Programa de Acción de la Comunidad Europea en materia de Medio Ambiente, “El futuro en nuestras manos”, se fijaron para el periodo 2001–2010 unos objetivos globales y acciones prioritarias que profundizan en la iniciativas y actuaciones locales en materia de desarrollo sostenible, protección y mejora de la calidad medioambiental.

Una de las acciones clave enmarcadas dentro de este VI Programa es la Estrategia para el Medio Ambiente Urbano, cuyo objetivo principal es reducir el impacto negativo de la cuidades sobre el medio ambiente mediante el desarrollo de planes de gestión en las mismas (proyectos sostenibles de transporte urbano, construcción y diseño sostenible de edificios, etc.).

En diciembre de 1999, el Consejo Europeo de Helsinki invitó a la Comisión Europea a “elaborar una propuesta de estrategia a largo plazo que integre políticas de desarrollo sostenible desde los puntos de vista económico, social y ecológico”. Por ello, en el 2001, la Comisión aprueba la Estrategia Europea para el Desarrollo Sostenible, que incluye una serie de medidas concretas para que la Unión Europea pueda mejorar su proceso de toma de decisiones en cuanto a la coherencia y la visión a largo plazo, así como determinados objetivos considerados de primera línea y los medios necesarios para alcanzarlos.

Continuando con el camino iniciado en 1992, en septiembre de 2002 se celebró la II Cumbre Mundial de la Tierra (Río+10) en Johannesburgo (Sudáfrica), con el aspecto Desarrollo Sostenible como tema central de debate. A través del Plan de Acción elaborado en esta Cumbre Mundial se pretendió conciliar los aspectos sociales, económicos y ambientales del desarrollo, lo cual reafirma y mejora los principios de la Agenda 21.

Finalmente y como último hito histórico, en el año 2004, entre el 9 y el 11 de junio, se celebró la IV Conferencia Europea de Cuidades y Poblaciones Sostenibles, de nuevo en Aalborg. Aquí se revisaron los 10 años de acción local en torno a la sostenibilidad, tratando de establecer nuevos objetivos al respecto.

www.fida.es

8 comentarios:

  1. Al parecer existe un Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente la verdad yo no tenia conocimiento de esto y menos de que esta conformado por ideas de la Declaracion de Estocolmo. Creo que es bueno que exista dicho programa pero la verdad no se sigue como deberia.

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  2. Creo que el Programa serviria de mucho si enverdad lo siguieran acabo. Asi no se nos agotarian los recursos a lo tonto pero en fin.

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  3. Que tal!
    Este es un buen resumen informativo de cual a sido el desarrollo de la agenda 21, que tiene sus origenes desde 1970y que a partir de el se desarrollen diferentes acuerdos, programas qu pretendan que los gobiernos realicen acciones para que el medio ambiente sea aprovechado de manera razonable, y que logre un equlibriocon el desrrollo de la sociedad asi como con el crecimiento demografico el cual implica que se deterioren nuestros recursos.

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  4. CON TRISTEZA VEO QUE AUNQUE DESDE LOS AÑOS 60`S SE PODIA PREVEER EL PROBLEMA , Y AUNQUE LA SOLUCION AL DESORDEN CLIMATICO CORRESPONDE A TODOS , POR PARTE DE LOS GOBIENOS DEL MUNDO NO HAY UN COMPROMISO PLENO , ACOMPAÑADOS DE ACCIONES REALES Y SUSTENTABLES PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA Y EXISTENCIA DE NUESTRO PLANETA....
    ATTE.
    SOFIA PC

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  5. este tipo de proyectos entre los gobiernos es buena idea porque hay que darle la debida impotancia al medio ambien, pero es muy dificil que los paises realicen lo acordado en es tipo de documentos ya que siempre veran por su beneficio el cual es la comodidad y la tendra explotando los recursos naturales.

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  6. ALEJANDRO MORALES 1CV62 de febrero de 2010, 18:55

    que lastima que apenas se tome con seriedad estos proyectos o cursos de acciòn, sabiendo con anticipaciòn las consecuencias que traeria la explotaciòn de recursos a manos llenas como si nunca se fueran a extinguir debemos ser màs concientes de lo que estamos haciendo, pues es el planeta nos da y en vez de aprovecharlo o hacer uso razonable de lo que nos brinda lo explotamos irracionalmente, creo que es un problema de falta de cultura.

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  7. es muy lamentable que apenas estemos tomando en serio todo lo que esta pasando, agenda 21 es un plan de acciòn que llevan acabo distintas naciones por los diferentes problemas que se han venido sucitando y es muy triste que con anterioridad sabiamos de las consecuencias y apenas en la actualidad hacemos algo al respecto.

    ALEJANDRO MORALES 1CV6

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  8. ESTOY MUY DEACUERDO CON ESTE TIPO DE PROYECTOS SOLO CREOL Q SE DEBERIAN DAR MAS A CONOCER AL PUBLICO EN GENERAL, YA Q HAY DEMASIADA GEBTE Q NO ESTAMOS ENTERADOS DE ELLOS LOS CUALES PODRIAMOS COOPERAR.

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