lunes, 1 de octubre de 2012

Otra estafa: El test que han hecho a los bancos también tiene trampas (JUAN TORRES LÓPEZ)

En diversas ocasiones he demostrado que la crisis que padecemos es en realidad una sucesión de estafas cometidas por los banqueros, las agencias de calificación, los gobiernos, los grandes medios de comunicación, y los bancos centrales, entre otros (ver La crisis, una estafa detrás de otra).

La sucesión de engaños es realmente impresionante y es raro que pase una semana o dos sin que tengamos que hacernos eco de una nueva. La penúltima, en España, han sido los desvergonzados Presupuestos Generales del Estado que ha presentado el Gobierno de Rajoy y sobre los que escribí ayer (Presupuestos 2013, un engaño más). Pero es que el mismo día en que fueron presentados volvimos a sufrir una nueva estafa, ahora con el test que acaban de realizar a los bancos españoles supuestamente con el fin de conocer rigurosamente su situación patrimonial presente y futura.

La verdad es que era fácil aventurar que algo de eso iba a ocurrir dado que diversos portavoces del gobierno y de la banca llevaban días diciendo que las necesidades eran más o menos de 60.000 millones de euros. Y, sobre todo, sabiendo que quien iba a hacer el test es Oliver Wyman, la consultora que, entre otros grandes hitos financieros, calificó a Anglo Irish como el “mejor banco del mundo” poco antes de que quebrase.

¡Y así ha sido! Pero resulta que no se ha tardado ni 48 horas en descubrirse que las cifras del test están trucadas para que saliese la cantidad que previamente habían decidido que tenía que salir.

Efectivamente, nada más conocerse los resultados del test, diversos analistas han puesto de relieve que está hecho a base de mentiras y trampas ( ver El test de Oliver Wyman ha cocinado la cifra de 60.000 millones para la banca y no son datos creíbles).

El truco

Los temas financieros suelen ser complicados y difíciles de entender para la gente normal y corriente pero creo que en este caso se puede explicar fácilmente donde radica el engaño para que cada uno saque entonces conclusiones.

Antes que nada hay que saber que estos test son sencillamente un ejercicio de simulación: se establecen unos escenarios hipotéticos para la economía, y se analiza cómo pueden afectar a los créditos que han dado los bancos para saber, finalmente, cuántas pérdidas van a tener y, si las tienen, si les hará falta o no capital adicional para absorberlas.

La clave, por tanto, está en acertar en tres cuestiones:

a) el escenario que se cree que se va a dar.

b) los diferentes activos o créditos que tienen los bancos y cómo les va a afectar cada situación,

c) la exigencia de capital necesario para hacer frente a cada situación.
Pues bien, al análisis que ha hecho la empresa Oliver Wyman por encargo del gobierno se le descubren fácilmente los siguientes “fallos”:

El primero podría ser más discutibles y es que los escenarios que contempla (uno base más favorable y al que califica como adverso) son demasiado optimistas, de modo que los efectos sobre la situación de los bancos es mucho más suave que los que se deducirían si se hubiera establecido otros más realistas.

El segundo es que, para que le salgan los números que antes de hacer el examen se quería que saliesen, contempla dos exigencias de capital distintas en cada escenario. En el favorable se fija que los bancos deben mantener en el llamado capital core (es decir, en el capital puro con el que de verdad pueden hacer frente a supuestas pérdidas) el 9% de los créditos concedidos. Un porcentaje que no es gratuito sino que es el establecido este verano pasado por el propio gobierno siguiendo las directrices europeas. Sin embargo, en el escenario adverso solo fijan el 6%.

De esta forma, no solo se contraviene la legislación sino que se comete un absurdo: se pide a los bancos menos capital para hacer frente a pérdidas si la situación es peor que si es mejor . Y el absurdo se refleja con toda nitidez en el propio informe que señala que al Banco de Santander y al BBVA le “sobrará” menos capital en la situación favorable que en la situación adversa (al primero, 19.181 millones de euros y 25.297 millones de euros, respectivamente, y al BBVA 10.945 millones y 11.183 millones).

El examen también tiene un fallo garrafal a la hora de considerar los activos o créditos que pueden dejar de cobrarse en cada escenario.

Efectivamente, para deducir las posibles pérdidas de los bancos españoles se contabilizan el total de 1,4 billones de euros que tenían concedidos en créditos a finales de 2011 (227.000 a empresas inmobiliarias, 602.000 en hipotecas hogares, 254.000 a grandes empresas, 237.000 a Pymes y 115.000 en otros créditos diversos). Y a partir de ahí se estima que en el escenario favorable los bancos perderían 129.400 millones de euros (64.900 millones de inmobiliarias, 10.900 millones de hipotecas a familias, 14.000 de las grandes empresas y 25.000 millones de las Pymes). En el escenario adverso las pérdidas se serían 209.100 millones de euros.

Al comparar esas pérdidas estimadas con el capital de cada uno de los bancos es como se deduce que las exigencias de capital total serán de 26.000 millones de euros en el escenario más favorable y de 54.000 millones en el escenario adverso (59.300 millones sin considerar los procesos de fusión y el impacto fiscal).

Ahora bien, el optimismo de esas cifras proviene, en primer lugar, de que el examen no ha tomado en cuenta los créditos que la banca española ha concedido al Estado español y que según el Banco de España a finales de agosto alcanzaban una cifra de 184.511 millones de euros.

Es mucho suponer que la banca española vaya a cobrar todo ese crédito soberano, es decir, que a corto o medio plazo no se vaya a producir en España una quita o reestructuración de la deuda que suponga pérdidas adicionales a los bancos que la posean.

Y en segundo lugar, algún analista también ha detectado que hay trampas en los cálculos efectuados para cada una de las entidades. Así Guru Huky demuestra que con otras hipótesis más realistas que las del examen de Oliver Wyman a La Caixa no le sobrarían 5.700 millones de euros sino que le faltan casi 4.800 millones de euros (ver Informe Oliver Wyman. Tres trampas y una mentira y La trampa del test de estrés de Oliver Wyman. En realidad sólo 4 bancos no necesitán más capital).

Y a estas trampas hay que sumar evidentemente el mismo engaño que se produce cada vez que se le da dinero a bancos: que todo se hace para que vuelvan a dar crédito a empresas y consumidores. Incluso el muy optimista test de Oliver Wyman demuestra que la banca española va a acumular enormes pérdidas en los próximos años y que tendrá que ir reduciendo “apalancamiento”, es decir, el porcentaje de crédito sobre su capital. Por lo tanto, será prácticamente imposible que el crédito fluya mientras se siga esta política de rescatar a bancos que están medio muertos para salvar a los banqueros.

¿Hasta cuándo?

En conclusión, los ciudadanos vamos a ser engañados una vez más: ya lo hicieron hace unos meses cuando después de examinar a Bankia el Banco de España afirmaba que estaba perfectamente, tal y como sucedió en otros países con otros bancos, que cayeron pocos meses o semanas después de haber superado “exitosamente” test de solvencia bancaria como los de ahora.
Tienen previsto darle a los banqueros lo que haga falta para salvarlos y ya han decidido que el dinero lo pongamos la gente normal y corriente. Y punto. Si hace falta inventarse continuamente números, informes y mil excusas, se inventan.

Lo impresionante es el poder de manipulación tan imponente que han acumulado y que les está permitiendo robar a plena luz del día sin que haya una movilización social gigantesca que les pare los pies de una vez por todas.

1º NIVEL BÁSICO DE ALEMAN - ESCUELA OFICIAL DE IDIOMAS DE PONFERRADA -


Hoy comienza el curso 2012-2013 en la Escuela Oficial de Idiomas de Ponferrada, este año me he animado a estudiar alemán, la verdad es que estoy algo asustada porque parece un idioma tan difícil, espero que empecemos desde cero y poquito a poco. A ver que tal se da esta nueva aventura.
Anina

sábado, 29 de septiembre de 2012

Presupuestos 2013, un engaño más (JUAN TORRES LÓPEZ)

Como se recordará, el Gobierno de Rajoy retrasó la presentación de los Presupuestos de 2012 hasta después de celebradas las elecciones andaluzas para ocultar a los electores sus incumplimientos y los recortes tan duros que les imponía, en contra de lo prometido en su programa electoral.

Este año vuelve a haber citas electorales pero no puede hacer lo mismo. En lugar de ello, ha optado por presentar unos presupuestos para 2013 falseados, evitando producir un impacto muy negativo en la opinión pública (por ejemplo, sin hacer referencia a lo que hará con la obligada revalorización de las pensiones, que debería constar en estos Presupuestos) y a sabiendas de que en los próximos meses, o incluso semanas, tendrá que ir corrigiendo lo dicho ahora porque será imposible que, con los números presentados, se cumplan los objetivos que va a exigir Europa y que el propio Partido Popular dice haber asumido.

Sin perjuicio de que haya que analizar con más detalle el documento presupuestario, las claves principales del que nos acaban de presentar son las siguientes.

Escenario irreal

En primer lugar, los Presupuestos 2013 están basados en un escenario macroeconómico completamente irreal. Es materialmente imposible que, con las políticas que se están aplicando y con las previstas, así como con la evolución presente de nuestra economía se pueda conseguir que la caída del PIB sea solo del 0,5% en 2013. Como también lo es que el consumo privado disminuya tan escasamente como se prevé (-1,4%), que la inversión solo descienda un 2,1%, frente a la caída de quizá más del 10% que va a tener en 2012, que las importaciones disminuyan tan poco (-1,5%), cuando lo más seguro es que el precio del petróleo suba bastante, o que las exportaciones crezcan un 6% (frente a un 1,6% estimado para 2012) cuando sabemos que nuestra producción de automóviles, por ejemplo, está cayendo un 22%, que las pernoctaciones turísticas disminuyeron un 10% en este verano, o que la economía europea se va a resentir cada vez más por el efecto de las políticas de austeridad.

Lo que hace el gobierno es recurrir a un viejo truco: se infla la proyección de crecimiento y así las cifras presupuestadas de ingresos son mayores, pudiendo presentar entonces mejores registros de saldo presupuestario.

El tiempo dirá quién lleva razón. De momento, como se puede demostrar leyendo el libro Lo que España se necesita, quien está equivocándose y mintiendo es el gobierno y por mi parte me permito asegurar que con estos Presupuestos y con los recortes que conllevan incluso será imposible que se alcance el objetivo de déficit de 3,8% del PIB de la Administración Central y la Seguridad Social previsto para 2013. El gobierno de Rajoy está engañando una vez a los españoles.

Maniatados por la deuda

La segunda característica de los Presupuestos de 2013 a mi juicio es que ya muestra que la carga de la deuda y de los intereses es materialmente insoportable. Uno de cada cuatro euros de gasto público irá destinado a pagar intereses (38.590 millones euros, y eso en una previsión igualmente optimista), de modo que el recorte conjunto que deberán hacer los diversos ministerios (3.883 millones de euros) apenas sirve para cubrir la mitad de los que van a aumentar respecto a 2012 (9.742 millones de euros, como he dicho, en estimación optimista).

Si a los intereses se añade el principal de la deuda que España va acumulando, es fácil deducir que estos Presupuestos no resuelven nada porque dejan a nuestra economía y a la sociedad en su conjunto con las manos atadas: una deuda artificialmente alimentada y encarecida nos consume sin remedio.

Recortes profundamente antisociales

El Ministro de Hacienda miente también ante los españoles cuando afirma que “el ajuste no se está haciendo sobre el gasto social”. La afirmación es tan falsa y demagógica que avergüenza, máxime cuando son sus propios compañeros de gobierno y de partido los que difunden a los cuatro vientos que el Estado de Bienestar es una carga insoportables y que hay que reducirlo drásticamente.

Los Presupuestos de 2013 hacen recaer el ajuste en los derechos sociales y van a suponer una nueva rebaja del gasto social en España por varias razones:

- Siguen suponiendo una pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores tanto por la congelación de salarios directos (empleados públicos), como por la reducción de salarios indirectos (educación, sanidad, servicios de dependencia) o salarios diferidos (pensiones).

- Los recortes que se vienen realizando y que profundizan los Presupuestos de 2013 son también muy antisociales porque debilitan, por no decir que destrozan, las fuentes de creación del capital social (formación, investigación, transferencia del conocimiento, redes sociales, infraestructuras…) que son mucho más necesarias para la población de menos renta de cara a generar por su cuenta nuevas fuentes de ingresos y bienestar.

- El gobierno del Partido Popular sigue renunciando a realizar un ajuste fiscal progresivo, equitativo y que equilibre el sacrificio de los diferentes grupos sociales. En lugar de afrontar una lucha efectiva contra el fraude y una reforma impositiva que permita aumentar la recaudación sin deprimir el consumo y el empleo, se ha limitado a realizar cambios mínimos que más bien pueden ocultar nuevas facilidades a especuladores, poseedores de dinero negro y promotores.

- Miente también el Ministro en este aspecto si se tiene en cuenta que las transferencias a las comunidades autónomas (que principalmente se dedican luego a gasto social) disminuirán en 2013 en 1.175 millones de euros (o en más si, como en 2012 hay recortes adicionales).

Nuevas leyes para concentrar privilegios y poder en los mercados

Como en otras ocasiones, la presentación de los Presupuestos se aprovecha para anunciar una batería muy amplia de normas orientada a reforzar la libertad de las grandes corporaciones en perjuicio de los intereses generales o incluso de los principios básicos de los estados democráticos.

Esto último es lo que implica en mi opinión la creación de una autoridad fiscal independiente que solo se puede interpretar como el dar un paso más para vaciar de contenido a los parlamentos a la hora de hacer que se ejecuten las preferencias que los ciudadanos expresan cuando votan.

Y junto a esta propuesta, otras encaminadas, según dice el gobierno, a liberalizar los mercados, pero que en realidad solo se destinan a proteger aún más a los grupos económicos y financieros más poderosos. Su resultado será el mismo que el alcanzado en otras ocasiones cuando, defendiendo la libertad de mercado con grandes proclamas, se han eliminado normas regulatorias y protección de los consumidores: mercados más concentrados, precios más elevados, ingresos más altos para los grandes propietarios.

En definitiva, estos Presupuestos son un engaño más del gobierno de Mariano Rajoy: no se van a cumplir, pero contienen nuevos recortes y medidas depresivas que van a empeorar aún más la situación. Los empresarios pequeños y medianos, los que se dedican a crear riqueza y precisan de financiación y demanda, no van a obtener lo que precisan y estarán en peores condiciones para crear empleo o simplemente para mantener abiertos sus establecimientos; los trabajadores y los pensionistas van a ganar menos; España va a seguir perdiendo capital social e intangible… Eso sí. El Partido Popular habrá sorteado mintiendo una dificultad más procurando perder los menos votos posibles, que es lo único que parece interesarle

La complicidad de Bruselas

Una última consideración. Podría sorprender, que a pesar de que sea evidente que parten de estimaciones inasumibles y nada realistas, Bruselas haya dado enseguida su visto bueno a estos Presupuestos, diciendo que incluso van más lejos de lo esperado. A mi juicio es normal: no les preocupa que España se recupere o no, ni siquiera que llegue a cumplir sus propias exigencias de déficits (ellos saben mejor que nadie que con más austeridad es imposible lograrlo porque los ingresos caen mucho más que los gastos: usan la exigencia como excusa no como objetivo posibilista). Lo que buscan es simplemente que los bancos españoles paguen sus deudas a los centroeuropeos y preparar el definitivo asalto a nuestra economía que se producirá en la ya inmediata oleada de privatizaciones que van a darse en España, unas preparados en bandeja directamente por el gobierno, y otras como inevitable consecuencia del deterioro de los servicios públicos mal financiados.

Hay que romper la soga

Los Presupuestos 2013 tensan aún más la soga que nos tiene atrapados y no hay más remedio que cortarla cuanto antes.

Pero el problema ya no es solo económico o financiero sino político y social.
El PSOE primero y ahora el PP han descoyuntado a España. Ahora no hay otra solución a nuestros problemas que poner sobre la mesa la imperiosa necesidad de lograr un nuevo acuerdo de salvación social y nacional (que dada la realidad de nuestro Estado debería ser en realidad,  de unidad plurinacional, federal). A estas alturas me temo que no hay más que dos alternativas: mantener una confianza suicida en que la misma Europa que nos hundió va a rescatarnos, o confiar en nosotros mismos y, por primera vez, hacer frente a lo que nos está condenando inútilmente al desastre y decir ¡Basta!, naturalmente, sin que eso signifique que no debamos mirarnos al mismo tiempo hacia dentro y afrontar también nuestras propias debilidades con transparencia.

Sin poner sobre la mesa un NO radical a seguir aplicando políticas que nos arruinan, sin proponer una quita de nuestra deuda, repudiando la ilegítima, y sin una renegociación con Europa de la política económica y de las condiciones generales de consolidación del euro no tenemos solución. Si los españoles quisiéramos, podríamos conseguir darle la vuelta a la situación.

viernes, 28 de septiembre de 2012

El fracaso de la mentalidad privada empresarial en el sector público (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 27 de septiembre de 2012

Este artículo analiza estudios realizados en EEUU que señalan que los hombres exitosos en el mundo de los grandes negocios privados, y los partidos políticos próximos a los intereses empresariales privados, no son (como comúnmente se cree) los personajes o los partidos más eficaces en la gobernanza económica de los países. El artículo discute la relevancia de estos estudios para España.

Una de las percepciones más generalizadas sobre el Tea Party en EEUU fue que éste era un movimiento popular (que recordaba a las revueltas populares del pueblo llano estadounidense frente al imperio británico) frente al poder del gobierno federal (ver mi artículo El Tea Party en EE.UU. (y en España), El Plural, 03.09.12). Tal percepción, claramente promovida por grandes empresas estadounidenses (los sectores más reaccionarios de lo que en EEUU se llama la Corporate Class), ha sido aceptada, no sólo por los mayores medios de información, sino incluso por algunos autores de la izquierda española.

La breve existencia de tal movimiento ha mostrado claramente que es un movimiento de la ultraderecha estadounidense, ampliamente financiada por grupos económicos afectados negativamente por las decisiones del gobierno federal presidido por el presidente Obama. Su máxima victoria ha sido el control del Partido Republicano dirigido por un hombre de negocios, el Sr. Mitt Romney, que ha hecho su fortuna a base de la especulación financiera, basada en Wall Street, el centro de la banca de EEUU. Este dirigente, candidato republicano a la Presidencia de EEUU, ha enfatizado su experiencia exitosa como “hombre de negocios” como su mayor mérito frente al actual presidente, el Sr. Barack Obama, al cual considera inepto para la gobernanza del país por no haber tenido nunca experiencia empresarial. Tal cultura e ideología empresarial ha alcanzado su máxima expresión en el apoyo del candidato Romney a la propuesta del mayor especulador del sector inmobiliario, el Sr. Donald Trump, de modificar la Constitución de EEUU para añadir que sólo los ciudadanos nacidos en EEUU y que hayan tenido un mínimo de experiencia como businessman, es decir como gestor de empresas privadas, pueda ser presidente de EEUU.

Tal énfasis en la importancia de la experiencia empresarial para ser presidente de EEUU ha generado toda una serie de análisis politológicos para ver si es cierto que los presidentes que hayan tenido una experiencia como hombres de negocios hayan sido mejores presidentes, responsables de políticas que hayan obtenido mejores resultados económicos (utilizando como indicadores de eficiencia económica el crecimiento económico, la producción de empleo y la rentabilidad de las inversiones en Bolsa). Pues bien, según tales estudios (ver Timothy Egan, “Business, Mitt Romney and the Presidency” The New York Times.com 2/05/12), la historia económica de las diferentes Presidencias muestran que los peores presidentes han sido precisamente los “hombres de negocios” que habían sido exitosos en el mundo privado. Ninguno de los más exitosos en el mundo privado fue un Gran Presidente. En realidad, los que tuvieron mejores indicadores económicos (incluyendo los indicadores citados) fueron Franklin D. Roosevelt, John F. Kennedy, Bill Clinton, Dwight Eisenhower y Harry Truman. Sólo este último había sido un businessman exitoso antes de ser elegido presidente. Los peores fueron Herbert Hoover, George Bush, padre e hijo, y Jimmy Carter, todos ellos “hombres de negocio” exitosos.

Otro estudio ha llegado a la misma conclusión (Paul Bedard, “80-year study: Democrats better at Economics”). El Partido Republicano, en general, más cercano al mundo empresarial de la Corporate Class, ha sido menos exitoso en producir empleo, en estimular la economía y en aumentar la rentabilidad de las inversiones en Bolsa que el Partido Demócrata. Durante los 40 años de gobierno Republicano una inversión de 100.000 dólares al principio del periodo republicano daba, como promedio al final del periodo, 126.027 dólares. En los 40 años del gobierno Demócrata tal cantidad produjo 3.912.210 dólares. Como bien indica Paul Bedard, a la luz de estos datos parecería sorprendente la fama que tiene el mundo empresarial de ser muy eficiente. En realidad, la enorme crisis financiera y empresarial (resultado de la excesiva influencia del mundo financiero y empresarial sobre las instituciones políticas) debería cuestionar tal inmerecida fama de competencia.

En realidad, la propia experiencia del “hombre exitoso de negocios”, el Sr. Mitt Romney, añade más evidencia al error de la tesis de que la experiencia empresarial privada sea un valor añadido de gran importancia y relevancia para la gestión pública, Durante su mandato como gobernador del Estado de Massachussets, tal Estado fue de los estados de EEUU con menor creación de empleo, acumulando a la vez la mayor deuda pública por habitante. Mitt Romney hizo grandes recortes del gasto público que ralentizó su crecimiento económico sin resolver el déficit público ni la deuda pública de su Estado.

Otros ejemplos, en este caso en el Partido Demócrata, uno de los mayores desastres creados  en EEUU fue la desregulación de los mercados financieros, diseñada y promovida por el banquero Robert Rubin (de Goldman Sachs) cuando fue Ministro de Economía y Hacienda, nombrado por el Presidente Clinton. A la luz de éstos y otros muchos casos, sería aconsejable que se desanimara a “hombres exitosos en el mercado privado” a que se les diera responsabilidades públicas, pues la aplicación de los principios y modos de operación de la empresa privada pueden ser no sólo ineficientes, sino incluso peligrosos en la gestión del sector público.

La relevancia de lo dicho para España

Estas observaciones son relevantes para España, donde existe una percepción generalizada de que el sector de las grandes empresas es más eficiente que el sector público, creyéndose, como consecuencia de ello, que el gran empresario (frecuentemente referido como un “técnico”) tiene una experiencia que se valora muy positivamente en la gestión de lo público. Así, como ya he comentado en el artículo citado anteriormente, el economista Xavier Sala i Martín, próximo al mundo empresarial catalán, en su entrevista en las elecciones del 2006 al entonces candidato a la Presidencia de la Generalitat de Catalunya, el Sr. Montilla, criticó en La Vanguardia (16.10.06) su inexistente experiencia empresarial en el mundo privado, considerando tal hecho como un handicap en su candidatura.
Hoy en día, en los gobiernos, tanto español como catalán, existen “hombres de negocios” responsables de muchos Ministerios (Defensa, cuyo Ministro procede de la industria armamentista), y Consejerías (Sanidad en Cataluña, cuyo Conseller era Presidente de la Patronal Hospitalaria privada) en sectores en los cuales habían trabajado, proyectando sus valores y su experiencia en la gestión de lo público, con resultados previsibles en la optimización de los intereses privados a costa de los públicos.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

25 de septiembre, versos para lotófagos (ISMAEL SERRANO)

Este jardín baldío que será el paisaje que habitamos
necesita de tu camino sin ortigas ni avisperos.
Cuánta melancolía entre el rumor
de furgones policiales y de escudos,
cuántas ganas de estrellar el cántaro en el suelo,
abandonar el surco que lleva hasta la fuente
y rodear con antorchas el palacio de otoño.

La casa está incendiándose y ellos señalan la cama sin hacer

y recuperan el blanco y negro de los nodos y los cuervos.

Dónde está el poeta aquel que señale al rey desnudo,

dónde las canciones y las crestas coloreadas,
melodías de los clash como un adaggio
nocturno de tierras subterráneo.

Nueva York sin Lorca es una estatua sin antorcha ni pasado

y un registrador de la propiedad sonríe desde la tribuna
y habla de una España inventada: silenciosa y silenciada.

“Quiero felicitar a los cuerpos de seguridad del estado”

dices tan rubia y tan lejana,
tan miércoles de ceniza y vivaespaña,
tan tarde de pilates y barrio Salamanca.

Neptuno atlético, vencido, acorralado

regala su tridente al indignado
y así estamos rezando al dios del mar
para que sople las velas de tu barco
y te salve del exilio que elegiste
al comer la fruta del árbol Loto.

En tu ausencia te diré

que cíclopes y dioses asediaron nuestra casa,
 que tratamos de salvar los muebles y la vida,
que este jardín baldío
que será el paisaje que habitamos
te espera con la lluvia de este otoño.
Un otoño de comienzos y bigbanes
en que el mundo entero está mirando
tu regreso, tus dudas, tu lamento,
tu hueco en el jardín abandonado.

Portugal enseña el camino, pero hay que ir más lejos aún (JUAN TORRES LÓPEZ)

Las amplias movilizaciones sociales que han tenido lugar en Portugal han obligado a su gobierno a dar macha atrás, indicándonos así cuál es el camino para evitar la ruina y el desastre que viene imponiendo la Unión Europea para salvar la cara y el bolsillo de los banqueros y de las grandes corporaciones: salir a la calle y presionar en todos los frentes.
El tiempo se va acabando. Si se deja que el gobierno del Partido Popular siga aplicando las medidas suicidas que aplica (y además con gran incompetencia técnica), España y su economía serán un erial en poco tiempo. Y no solo va a destruir más nuestra economía sino que acabará con la ya de por sí escasa democracia que tenemos provocando, además, una fractura social de incalculables consecuencias.
En otros escritos he propuesto medidas alternativas concretas para salir de la situación y no voy a repetirlas aquí. Algunas son urgentes, como la nacionalización de los bancos para garantizar que fluya el crédito a las empresas y también la de las grandes empresas que fueron privatizadas y que están imponiendo un sobre coste terrible a la actividad económica (como las eléctricas); o como la puesta en marcha de un plan nacional de lucha contra la corrupción y el fraude y de recuperación de la demanda y del mercado interior. Pero, sobre todas ellas, hay que empezar a exigir ya que se comience a negociar una reestructuración de la deuda. España ni puede ni debe pagar una deuda impuesta y que la estratégicamente consentida actuación de los especuladores ha convertido en insoportable.
Claro que esto (es decir, el empezar a tomar medidas que de verdad permitan salir de la crisis generando más empleo y bienestar, en lugar de seguir hundiéndonos más en la recesión) es prácticamente imposible que se pueda hacer con el actual estado de cosas. Hay que lograr un gran acuerdo de los de abajo y dejar atrás el marco político actual sustentado desde hace años en la alianza estratégica tejida con acuerdos por arriba entre el PP, el PSOE y la burguesía catalana. Y para ello habría que materializar un gran encuentro social en las bases y pactos entre todas las organizaciones, partidos, sindicatos, movimientos o asociaciones de todo tipo que se oponen a las políticas suicidas que se vienen realizando para reclamar un referendum y nuevas elecciones en las que candidaturas de nuevo tipo, no sometidas a las burocracias partidarias, populares y participativas, y con un programa de actuación serio y riguroso asumido por todos, reflejaran el nacimiento de esa nueva mayoría social imprescindible para iniciar el cambio de rumbo que España necesita.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Préstamos a estudiantes: otro negocio en la recámara (JUAN TORRES LÓPEZ)

Publicado Madrid 15-M, nº 6, septiembre de 2012

Los bancos suelen di­fundir la idea de que la deuda aumen­ta porque la gente quiere vivir por en­cima de sus posibilidades, pe­ro la realidad es otra. El nego­cio de los bancos es prestar, y es por eso que hacen todo lo posible para que los gobiernos adopten políticas y condicio­nes de vida que obliguen a las familias y a las empresas a re­currir constantemente al crédi­to. Por ejemplo, reduciendo los salarios de los trabajadores o los ingresos de los autónomos y los pequeños y medianos em­presarios, o impidiendo que haya un amplio mercado de al­quiler de viviendas.
Además, cuando un banco da un crédito no deja el con­trato en un cajón de sus ofici­nas, sino que  -para sacarle todavía más rendimiento- lo “tituliza”, es decir, que lo ven­de a otros inversores que, a su vez, lo venden a otros, y éstos a otros, y estos a otros más… en una espiral especulativa sin fin. Hasta que todo eso esta­lla, cuando alguien deja de pa­gar su crédito y entonces echa por tierra toda la inversión su­cesiva.
Decimos que se ha produ­cido una burbuja cuando el precio de esos contratos (pu­ro papel) sube y sube sin cesar simplemente porque los inver­sores los compran porque sa­ben que su precio va subiendo. Y saben que el precio va a su­bir sencillamente porque ellos mismos (y todos los que ac­túan así) hacen que suba cuan­do compran.
Así se formó la burbuja de las hipotecas basura. Los bancos de todo el mundo ha­bían invertido billones de eu­ros y dólares en papeles “de­rivados” de los contratos de préstamo hipotecarios origi­nales, y cuando miles de per­sonas dejaron de poder pa­garlos en Estados Unidos todo se vino abajo: los bancos que­braron y su capital perdió una gran parte de su valor. Los go­biernos deberían haberlos de­jado caer y recurrir a ban­cos públicos, pero en lugar de eso cedieron al enorme poder de los banqueros y les dieron ayudas multimillonarias para que los más poderosos saliesen adelante. Ahora estamos viendo que eso solo ha servi­do para hacerlos aún más ricos y no para salir de la crisis, co­mo decían.
Esas burbujas se forman gracias a que las autorida­des han renunciado a vigilar a los bancos y a poner límites a la creación casi ilimitada de crédito que llevan a cabo pa­ra ganar cada vez más dine­ro. Y, por supuesto, proporcio­nan beneficios gigantescos a los grandes inversores y a los bancos. Por eso los bancos es­tán constantemente estudian­do las fórmulas que les permi­ten difundir más crédito, crear más deuda, causando así nue­vas burbujas.
Ya he mencionado la vía de reducir salarios y la de promo­ver la adquisición de viviendas en lugar de alquilarlas. Es evi­dente que así se obliga a pedir más créditos. Pero en los últi­mos años han utilizado tam­bién otro procedimiento que están tratando de impulsar en España: los préstamos a los es­tudiantes para que éstos pue­dan pagarse los estudios.
¿Cómo hacer para que ha­ya miles de estudiantes que pi­dan préstamos y así aumente aún más el negocio y el bene­ficio de los bancos? Muy sen­cillo. Primero se hacen refor­mas fiscales que disminuyan los ingresos del Estado, y lue­go se aprovecha que hay que hacer gastos extraordinarios debido a la crisis y que ambas circunstancias producen dé­ficit público. Entonces se di­ce que no hay dinero suficien­te y se suben los precios de las matrículas hasta llegar a nive­les que es imposible que pue­dan pagarlos familias de in­gresos medios o bajos que, sin embargo, siempre van a estar dispuestas a todo con tal de que sus hijos estudien.
En Estados Unidos, don­de este negocio bancario de los préstamos estudiantiles ha crecido extraordinariamen­te en los últimos años, la ma­trícula de los colleges públicos ha subido un 73% de 1999 a 2009, y el de los privados un 34%, mientras que los ingre­sos familiares medios han des­cendido un 7% (lógicamen­te, mucho más en las clases de ingresos más bajos). A es­cala nacional, la financiación estatal y local por estudiante se redujo en un 24% de 2001 a 2011 mientras que las matrí­culas aumentaron en un 72%. En el Reino Unido el precio de las matrículas universitarias ca­si se triplicó a partir de la últi­ma reforma, y el PP ha llegado a incrementarlas en España el 65% en algunos casos.
Paralelamente a estas su­bidas se pone en marcha y se incentiva un sistema de prés­tamos a los estudiantes que se presenta aparentemente como muy atractivo y generoso, pe­ro que a la larga se convierte en una losa de la que miles de jóvenes no pueden liberarse.
En Chile se calcula que hay entre 100.000 y 200.000 atra­pados por créditos y literal­mente acosados por los ban­cos porque al final suman tres veces más cuantía de la cifra inicial(El millonario robo del Crédito Corfo: Más de 100 mil ex estudiantes viven acosados por los bancos, en http://bit.ly/KwcrIL). En Estados Uni­dos, el 94% de los estudiantes que obtuvieron una licenciatu­ra pidieron prestado para pa­gar una educación universita­ria (casi un 45 por ciento más que hace veinte años), y eso ha hecho que la deuda estudian­til sea ya de un billón de dóla­res (he dicho bien: un millón de millones) a finales de 2011, aumentando a razón de 3.000 $ por segundo (Stephen Lendman, America’s Student LoanRacket. Global Research 9 de junio de 2012, en: http://bit.ly/QfTyQX). Y también allí un porcentaje cada vez mayor de ellos no puede devolverlos, so­bre todo teniendo en cuenta que el 53,6% de los gradua­dos menores de 25 años o no tienen trabajo o están subempleados, lo que hace que au­mente sin cesar la carga de los intereses que tienen que so­portar.
Todo esto es lo que están tratando de establecer en Es­paña. La presencia de los ban­cos, y muy especialmente del Banco de Santander, en las universidades no se debe, co­mo se quiere hacer creer, a su espíritu filantrópico. Como tampoco es casual la composi­ción de la comisión de “sabios” formada por el ministro Wert para reformar la universidad y en la que también se encuen­tra uno de sus más destacados consejeros.
Al igual que sucede cuan­do recortan el gasto sanitario o en pensiones para promover el negocio privado, suben aho­ra los precios de la matrículas universitarias para ir preparan­do el terreno a este nuevo tipo de préstamos, que, como ocu­rrió con el endeudamiento de los últimos años, al final solo es una nueva fuente de negocio para la banca y mucha más es­clavitud para la sociedad.
Todavía estamos a tiempo de impedirlo.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Santiago Carrillo y la Transición (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 21 de septiembre de 2012

Este artículo analiza la figura de Santiago Carrillo en la Transición y los acuerdos y desacuerdos que el profesor Navarro tuvo con él. Es paradójico (y predecible) el homenaje que el establishment español está haciendo a su figura a la vez que ha hecho todo lo posible para que el proyecto que Carrillo representó desapareciera. 

Conocí a Santiago Carrillo a través de mi amigo Manolo Azcárate. Manolo, una de las personas de la resistencia antifascista que más me impresionó por su compromiso, integridad y dedicación a conseguir una España justa, democrática y plural, era la persona encargada de las relaciones internacionales del Partido Comunista de España, el PCE. Fue para mí un honor colaborar con aquel partido que dirigía la resistencia frente a la dictadura. Fruto de tal colaboración, tuve la oportunidad de conocer a Manolo y, a través de él, más tarde, a Santiago Carrillo. En una de estas colaboraciones, Manolo me pidió que intentara organizar una visita de Santiago Carrillo a EEUU y al mundo político de Washington. Mi amigo David Harvey, entonces profesor de geografía humana en la The Johns Hopkins University, y yo, también profesor (de Políticas Públicas de tal Universidad), visitamos al Presidente de nuestra Universidad, proponiéndole que se invitara al Secretario General del Partido Comunista de España. Al Presidente le pareció una idea excelente. Se organizó una visita a Hopkins, incluyendo una reunión con la plana mayor del Departamento de Estado del Gobierno Federal de EEUU en el SAIS, el Centro de Estudios Internacionales Avanzados de la Johns Hopkins University. Este centro tradicionalmente ha estado muy próximo a dicho departamento del Gobierno Federal de EEUU.

Santiago me pidió que le acompañara durante toda la visita, actuando como traductor suyo en muchas de estas reuniones, incluyendo la reunión con el Departamento de Estado de EEUU. En tal reunión, Carrillo expuso con toda claridad la España que el PCE deseaba, una España democrática, justa y plural, que no perteneciera a ningún bloque militar. Y subrayó los principios del eurocomunismo.

Fue durante aquellos días intensos en su visita a EEUU que tuve la oportunidad de hablar con él de muchos temas. Y a mi respeto por él como persona se añadió la estima personal, estima que continuó hasta su último día. Guardo con gran cariño la carta reciente que me envió agradeciéndome el trabajo de desmitificación de la sabiduría convencional que se impone y reproduce diariamente en los mayores medios de información y persuasión del país que estaba haciendo.

Tal estima (que creo era mutua) continuó a pesar de los desacuerdos que también tuvimos, de los cuales los más importantes eran sobre la visión de la Transición, desacuerdos que también he tenido con otros protagonistas de la Transición a los que tengo también gran estima. Mi desacuerdo no era tanto en cómo se hizo (aunque también creo que hubo errores, por parte de las izquierdas, incluido el PCE, que Santiago admitió más tarde), sino en cómo se la definía. Creía, y continúo creyendo, que era un gran error definirla como modélica, pues si así fuera, se deberían considerar sus resultados, tales como el sistema democrático que la Transición produjo, también como modélico. Y ahí sí que creo que será difícil para una persona de izquierdas admitir que tal democracia era modélica. Es cierto que como bien me respondía Santiago “Vicenç, el punto clave de la Constitución, la gran victoria de las izquierdas, es que admite que la soberanía viene del pueblo”. Y esto era un avance enorme, y a las izquierdas correspondía el mayor mérito de que así pasara. Basta comparar los documentos que habían preparado los primeros gobiernos nombrados por el Monarca (que no tenían nada de democráticos) con el resultado final. Sin las movilizaciones obreras, que forzaron tal rediseño de tales borradores (movilizaciones en las cuales el PCE tuvo mucho que ver), tal principio de soberanía popular no habría constado en aquel documento.

Pero –y ahí estaba mi crítica- definir la Transición como modélica llevaría a considerar la Constitución, también como modélica. Y ahí sí que pensaba y continúo pensando que la Constitución y la Transición que la produjo dejaba mucho que desear como modélica. Es más, el Estado continúa dominado por las fuerzas que habían dominado la dictadura, lo cual no quiere decir que no haya fuerzas democráticas en tal Estado. Pero están en una situación dependiente. La continuidad de la Monarquía era un elemento y condición clave de la continuidad de tal dominio.

Es cierto, de nuevo, que como Santiago me decía, la situación en España en aquel momento no daba para más. Bien, aceptemos esto, si ello era cierto (y creo que Santiago llevaba razón). Pero por favor –le decía yo- no le llaméis modélico. Y continúo pensándolo. La Constitución era resultado de un enorme desequilibrio de fuerzas, entre unas derechas que controlaban el Estado y unas izquierdas que acababan de salir de la clandestinidad. Era una Constitución que solidificaba unas relaciones de poder que no deberían considerarse eternas. La pobreza del Estado social español (continuamos a la cola de la UE en gasto público social) y la irresolución de las articulaciones de las distintas nacionalidades dentro del Estado (fenómeno que aparece con toda claridad ahora, con el crecimiento del independentismo en Catalunya, como escribo en mi artículo en Publico “¿Qué pasa en Catalunya, y en España?”), se basa en aquel desequilibrio de fuerzas.
Me alegra constatar que en la misma manera que Santiago me convenció de que no había otra manera de hacer la Transición, creo que ya con el tiempo Santiago vio que aquella Constitución debía ponerse al día en muchas áreas, que sería resultado de una presión de las fuerzas democráticas que probablemente liderarían las izquierdas (y digo en plural, porque Santiago estaba trabajando para que se hiciera una amplia coalición de todas las fuerzas de izquierdas, ampliada a movimientos democráticos y movimientos sociales, con gran presencia de los sindicatos). Era la necesidad de una nueva Transición de la democracia incompleta a una democracia completa que diera origen a una España más democrática, más justa y más plural, incluyendo la pluralidad nacional.

Una última observación. En contra de lo que constantemente se anuncia, no son las grandes personalidades las que escriben la historia. Santiago Carrillo hubiera sido desconocido si no hubiera sido porque representaba a miles y miles de militantes del PCE que dieron lo mejor de su vida para conseguir tal democracia y tal libertad. El país debe un homenaje a tales militantes desconocidos. Carrillo supo representar tal sentido de compromiso y sacrificio, que cumplió con gran dignidad y gallardía. Pero no fue él, sino los miles y millones que él representaba (y que hoy están brutalmente discriminados en España) los que hicieron posible la visibilidad de su dirigente y la mal llamada e inexistente reconciliación. Aquel establishment que ahora le aplaude hizo todo lo posible para que el proyecto que él representaba desapareciera de España. Y el hecho que el establishment fuera exitoso en ello ha debilitado enormemente a todas las izquierdas, un punto que la socialdemocracia española nunca entendió.

Vemos ahora cómo el establishment español intenta hacer suya la figura de Carrillo. Cuando se dice que fue una persona clave en la Transición, se olvida que había miles y miles de personas, que él representó, que fueron las que hicieron posible tal Transición. Y hay que reconocer también que sus seguidores consideran que tal agradecimiento por lo que llaman reconciliación, no será real hasta que aquellos representados por largos periodos de tiempo por Santiago, vean sus demandas por más justicia, más libertad, más democracia y más pluralidad, convertidas en realidad en nuestro país.

Sobre las causas de los grandes incendios forestales (Rafael Yus, Juan Terroba y Paco Puche

Málaga en llamas

¡Ayúdanos a liberarlas! Las Pussy Riot somos todos y todas - AMNISTÍA INTERNACIONAL -

El 17 de agosto, tres miembros del grupo musical Pussy Riot fueron condenadas a dos años y medio de cárcel por interpretar pacíficamente una canción contra Putin en una catedral ortodoxa de Moscú. Y ahora las tres jóvenes son presas de conciencia, detenidas únicamente por ejercer su derecho a la libertad de expresión.

Pero el 1 de octubre tenemos una nueva oportunidad. Los tribunales rusos decidirán si son puestas en libertad o se confirma la condena.

Por eso, el 27 de septiembre, a las 11:30h, queremos concentrarnos frente a la embajada de Rusia en Madrid (calle Velázquez, 155 Madrid) y entregar a las autoridades rusas miles de firmas pidiendo su liberación.


La imagen de Marina, Ekaterina y Nadezhada con la cabeza cubierta por pasamontañas de colores mientras realizaban su acto-protesta ha dado la vuelta el mundo. Estas prendas se han convertido en todo un símbolo de la lucha por la libertad de expresión.

Como muestra de apoyo, queremos concentrarnos con la cabeza cubierta. Y para eso necesitamos tu colaboración para conseguir los pasamontañas que luciremos ese día. Cuanta más ayuda tengamos más fuerte será la denuncia y más impacto tendrá sobre las autoridades rusas.


Y, si puedes, acude el día 27 y ponte el pasamontañas. Porque todos y todas somos las Pussy Riot.

Un fuerte abrazo,

Esteban Beltrán,
Director Amnistía Internacional – Sección Española (@amnistiaespana)

SHELL SE RETIRA DEL ÁRTICO - GREENPEACE -

Gracias a tu apoyo continuamos trabajando en la protección del Ártico y tenemos buenas noticias.
Desde hace más de seis meses hemos estado presionando a Shell para que se retirase del Ártico y acabase con sus proyectos de extracción de petróleo. Hace unos días los responsables de la petrolera anunciaron que desistían del plan de perforación que tenían previsto para este año 2012.
¡Lo lograste! Shell se retira del Ártico... por ahora.
Con vuestra ayuda hemos difundido el mensaje de rechazo por las perforaciones que se están proyectando en el Ártico. Somos más de 1.800. 000 personas las que hemos firmado para conseguir un santuario global en el Ártico.
¡Juntos lo conseguiremos!
Te seguiremos informando.

jueves, 20 de septiembre de 2012

¿Para qué ha servido rescatar a los bancos? (JUAN TORRES LÓPEZ)

Publicado en Sistema Digital el 20 de septiembre de 2012

Cuando ya estamos en el quinto año de crisis los gobiernos llevan dedicados sumas verdaderamente impresionantes para ayudar a los bancos y siguen estando dispuestos a seguir gastando dinero público para rescatarlos, como si esa receta hubiera funcionado y fuese necesario seguir usándola.
En España se está negociando la forma de hacer efectivo el primero de los rescates y cómo se aplicará finalmente el definitivo porque, como ya señalé en otro lugar (Un mal rescate que nos empujará al abismo), el inicial de los 100.000 millones de euros no va a servir de mucho. Por eso, cuando se sigue estando dispuesto a actuar con la misma generosidad con la banca que al principio, sigue siendo obligado preguntarse para qué han servido esos rescates.
La primera y principal evidencia es que por mucho dinero que se ha puesto a disposición de los bancos seguimos padeciendo el problema principal que sería necesario resolver para que la economía vuelva a tener capacidad de generar actividad y empleo: la falta de financiación. El crédito necesario para que las economías funcionen no ha vuelto a fluir en la medida necesaria y el poco que hay se concede a tipos de interés realmente leoninos que son una verdadera vergüenza y una inmoralidad tremendas: los bancos que ahora dan préstamos al 10% o al 12% a empresas productivas, o que cobran tipos de hasta el 31% para el crédito asociado a tarjetas o a exceso de límites, tienen a su disposición en el Banco Central Europeo todo el dinero que quieran al 0,75%.
Solo esta circunstancia debería ser suficiente para concluir que la política de rescatar a la banca como forma de salir de la crisis es un fiasco tremendo (o una gigantesca estafa, como ustedes quieran) que no sirve para lo que se dice que sirve. Está siendo solo la forma de que los banqueros recuperen la iniciativa, el capital y el poder que tenían antes de la crisis y que les permitió llevar a cabo las tropelías criminales que la han provocado.
La segunda evidencia, al menos en Europa, es que rescatar a la banca para que siga actuando como financiadora de las gobiernos es el desastre más inmenso que le ha podido ocurrir al proyecto europeo.
Impedir que el Banco Central Europeo financie a los estados ya obligaba a éstos a soportar un exceso de coste brutal en beneficio de los bancos privados antes de la crisis. Pero después, cuando los gobiernos han debido de aumentar sus gastos y han visto reducidos al mismo tiempo sus ingresos por la crisis, la situación se ha hecho insoportable. Al tener que recurrir a la banca privada, la factura de los intereses se ha disparado para algunos países como el nuestro (y no necesariamente por sus condiciones objetivas sino por la presión artificial ejercida contra ellos por los mercados). Y así, al problema de falta de financiación para empresas y consumidores que paraliza las economías, se ha añadido otro de deuda soberana que es de casi imposible solución si no se cambian las condiciones de partida. Si en lugar de haberse prohibido que el Banco Central Europeo financie a los gobiernos se hubiese recurrido a esa fórmula Europa no estaría padeciendo los problemas que padece ahora. Es verdad que a corto plazo se benefician de esto los bancos y los países que se financian casi a tipos negativos, pero a la larga todos pagarán un error tan grande que hará que la unión monetaria y quizá la propia Unión Europea salte por los aires.
La tercera evidencia también había sido advertida por muchos economistas desde el principio: si se rescata a la banca dándole todo el dinero que pida sin modificar el entorno financiero, sin cambiar radicalmente las condiciones en que se desenvuelven los bancos y sin prohibir las operaciones que mayoritariamente realizan, es decir, sin acabar con el casino financiero en que se ha convertido la economía mundial, lo que ocurrirá con toda seguridad es que antes o después vuelvan a reproducirse las circunstancias que dieron lugar a esta crisis. El rescate es, en realidad, un incentivo perverso para que los banqueros sigan actuando irresponsablemente: cuando caigan los levantará el Papá Estado al que tanto critican cuando a los que ayuda son los de abajo.
Y eso es lo que realmente está sucediendo.
Un reciente estudio de Michael Brei y Blaise Gadanecz, publicado en el último número (septiembre de 2012) de Quarterly Review del Banco Internacional de Pagos (Have public bailouts made banks’ loan books safer?)  pone de manifiesto algunas conclusiones interesantes.
Han estudiado las operaciones de préstamo que realizan 87 grandes bancos que representan el 52% del total de los activos bancarios mundiales y de los cuales 40 fueron rescatados entre 2008 y 2010, recibiendo por ese concepto unos 350.000 millones de dólares (una cifra que en realidad es muy baja porque no tiene en cuenta todos los conceptos por los que recibieron ayudas). Y lo que concluyen es que los bancos que fueron recapitalizados con dinero público “no redujeron el nivel de riesgo de sus nuevas carteras de préstamos significativamente más que los bancos que no recibieron ayuda pública”, lo que viene a probar lo que acaba de señalar. El rescate ha sido un incentivo moral inadecuado que deja a los bancos de nuevo en condiciones para seguir haciendo las mismas operaciones que provocaron el derrumbe del sistema financiero mundial a partir de 2007-2008. Pueden apostar, pues, a que los bancos volverás a provocarlo.
Las medidas que están poniendo en marcha para rescatar a los bancos españoles haciendo que España asuma un crédito multimillonario asociado a condiciones macroeconómicas que van a hundir nuestra economía durante años tampoco servirán para lo que dicen.
La solución no pasa por salvar a una banca zombi y arruinada como consecuencia de su propia irresponsabilidad. Hay que pedir cuentas a los banqueros que han destrozado el sistema financiero pero no se puede confiar en ellos para ponerlo de nuevo en pie. Hay que salvar a la economía y a las personas pero no a los banqueros ni a instituciones corruptas que no cumplen con la función que deben desempeñar. Hay que poner en pie un nuevo tipo de sistema financiero, con diferentes niveles de acción, globalizado cuando se trate de financiar actividades internacionales pero principalmente descentralizado y vinculado a la economía del día a día que desarrollan las empresa productivas, los trabajadores o las familias, firmemente anclado a principios éticos, ajeno a la lógica compulsiva de creación de dinero mediante la deuda, cooperativo y democrático. Y para ello es imprescindible nacionalizar la banca para partir de cero y limpiar un sector que hoy día básicamente se orienta a ganar dinero mediante la especulación financiera y a acumular poder político, lo que para nada resuelve los problemas que tiene una economía real al servicio de las personas y de sus necesidades.

¿Qué ocurre en Catalunya, y en España? (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 20 de septiembre de 2012

Este artículo analiza las causas del surgimiento del independentismo como movimiento de amplia base popular en Catalunya, cuestionando muchas de las explicaciones que se han dado en los mayores medios de difusión en España. El artículo señala que la Transición inmodélica que ocurrió en España y la falta de reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado español ha sido la causa del gran retraso social de España por un lado y del crecimiento del independentismo por el otro. Las políticas del establishment español (basado en Madrid) están empeorando todavía más la situación, que electoralmente favorece a las fuerzas conservadoras tanto en Catalunya como en España. 

Tengo gran respeto por el periodista Iñaki Gabilondo y por su gran profesionalidad. Le considero uno de los mejores periodistas de España. Ahora bien, discrepo de sus comentarios hechos el 17 de septiembre a raíz de la manifestación independentista que tuvo lugar en Barcelona el 11 de septiembre (el día nacional de Cataluña). Sus observaciones indicaron (con todo el respeto que caracteriza siempre la exposición de sus argumentos) que la  nueva situación creada por el enorme tamaño de tal manifestación exigía un posicionamiento claro del partido gobernante en Cataluña, CiU, así como de otros partidos definidos hasta hoy como nacionalistas o catalanistas, sobre su objetivos políticos para Cataluña, criticando una cierta ambigüedad sobre tales objetivos por parte de dichas formaciones políticas, ambigüedad notoria, según él, en los últimos años. Puesto que esta exigencia de claridad es bastante generalizada en círculos mediáticos, académicos y políticos españoles (y muy en particular madrileños)  me veo en la necesidad de responderle, no sin antes agradecerle que haya definido la situación actual en la que se encuentran tales opciones políticas como resultado de una ambivalencia. Otros de diferente talante que Gabilondo han hablado, no tanto de ambigüedad, sino de manipulación, presentando tales partidos como independentistas ocultos que han ido cambiando la presentación de sus argumentos dependiendo del momento y periodo en el que se encontraban. La famosa frase de que “los nacionalistas/catalanistas nunca estarán satisfechos, se les dé lo que se les dé” recoge esta percepción de que los nacionalistas o catalanistas siempre desean, en realidad, llegar a la independencia, y todo lo demás es una mera estrategia de pasos en este sentido.

Este tipo de argumentos ignora, sin embargo, que la gran mayoría de personas que están a favor de la independencia hoy en Cataluña no lo estaba hace sólo unos años. Tengo muchísimos amigos aquí en Cataluña que, no habiendo sentido nunca el deseo de tener un estado propio, separándose de España, hoy así lo desean. Una de las mayores causas de que ello ocurra no se encuentra en Cataluña sino en Madrid y en España. En contra de lo que aducía un reciente artículo en El País (“La lucha final de la burguesía catalana”, de José Luis Álvarez, 21.08.12), en el que se criticaba al establishment español por haber estado demasiado pasivo frente a lo que el autor definía casi como veleidades del nacionalismo o catalanismo, el enorme crecimiento del independentismo se explica, en gran parte, por el comportamiento del establishment español (centrado primordialmente en Madrid), siendo su eje principal el aparato del Estado central y también los mayores medios de información basados en lo que se llama la capital de España.

El rechazo a la plurinacionalidad de España

La falta de reconocimiento de tal plurinacionalidad del Estado español existente en este establishment ha sido la raíz del problema. Solo por un momento, durante la II República, pareció que se abría una posibilidad, que desapareció completamente durante la dictadura fascista que impuso un nacionalismo español (castellano) extremo que, basado en una concepción jacobina del Estado español, ahogó y asfixió cualquier otra visión de España. La Transición inmodélica (que se realizó en términos muy desequilibrados entre unas derechas -herederas del franquismo- que controlaban los aparatos del Estado y unas izquierdas –que lideraron las fuerzas democráticas- que acababan de salir de la clandestinidad) permitió más espacios a las fuerzas nacionalistas/catalanistas, pero sin reconocer la plurinacionalidad de España. En realidad, el Estado de las autonomías (con el “café para todos”) era una manera de negar tal plurinacionalidad. Referirse a los acuerdos que tuvieron lugar entonces como fuente de las exigencias de que se respeten aquellas reglas, sin tener en cuenta el enorme desequilibrio de fuerzas que existía en aquel momento (como hacía Santos Juliá en su artículo del pasado domingo en El País o como hace el Monarca en su carta abierta a los españoles), es permitir que aquel desequilibrio se mantenga.

Este Estado de las autonomías abocará inevitablemente a la disgregación y rotura de España, como algunos hemos ido subrayando (ver mi libro  Bienestar Insuficiente, Democracia Incompleta. Sobre lo que no se habla en nuestro país). Si cada demanda de Cataluña se tiene que traducir en diecisiete demandas iguales, España dejará de existir pues España no puede ser la suma de diecisiete Cataluñas. España no aguanta la suma de diecisiete naciones con historias, culturas e idiomas diferentes.

La falta de resolución de esta articulación Cataluña-España en la España de las Autonomías hizo que surgiera la demanda de un proyecto federal asimétrico que reconociera, dentro de España, la especificidad de la nación catalana. Fue en esta vía que, junto con otras alternativas, surgió el Estatuto de Cataluña que fue aprobado por el Parlamento Catalán, por las Cortes Españolas y refrendado por la población catalana. Y a pesar de ello, el Tribunal Constitucional, parte del aparato del Estado, vetó precisamente algunos de los componentes más estimados por los movimientos que habían generado la necesidad de establecer el Estatuto. Y la torpe respuesta del gobierno Zapatero, definiendo tal veto como un elemento menor del Estatuto, contribuyó a ampliar el enfado de grandes sectores de la población catalana. Más y más personas en Cataluña comenzaron a pensar que con esta España no hay nada que hacer. Algunos firmes seguidores del federalismo asimétrico abandonaron este proyecto, bajo la constatación de que no había posibilidades ni complicidades en España para desarrollarlo. Y se convirtieron en independentistas.

La explosión del independentismo

Pero, ¿por qué ha alcanzado ahora el independentismo el nivel que ha alcanzado? Y la respuesta es la crisis. Hoy, la crisis está afectando muy dolorosamente el bienestar de la población. Y la gran habilidad política de la coalición nacionalista gobernante en Cataluña, CiU, ha consistido en atribuir tales dificultades al famoso “expolio español”. Según este argumento, la aportación no voluntaria de Cataluña a España es equivalente al 8% del PIB de Cataluña. La demanda de un pacto fiscal, con un sistema semejante al concierto vasco, es una lógica respuesta a esta situación, en caso de que el proyecto deseado fuera  mantenerse en España. Tal Pacto Fiscal implicaría un cambio en la gestión de los impuestos y su distribución. Exigiría que fuera el Estado catalán (como parte del Estado español) el que recogiera los impuestos y fuera el Estado catalán el que negociara con el Estado central los fondos para el pago de los servicios comunes y el componente de solidaridad que, por cierto, nadie cuestionaba (al menos hasta ahora).

Pero esta demanda se ve irrealizable en España, gobernada por el establishment español basado en Madrid. Y el punto final de esta frustración ha sido la victoria por gran mayoría del PP, el partido que se opuso al Estatuto con mayor intensidad. Tal partido, heredero del franquismo, muestra la mayor hostilidad a la especificidad catalana y al reconocimiento de Catalunya como una nación. El último detalle, entre muchos otros, es que tal gobierno no sancionó a un militar que hace unos días pedía, una vez más, la invasión militar de Cataluña. El comportamiento del gobierno PP y de la “caverna” que le rodea es el mayor fabricante de independentistas en Cataluña. Los medios públicos de la Generalitat, tanto Cataluña Ràdio como TV3, instrumentalizados abusivamente por el gobierno Mas (recordando los peores momentos del pujolismo), constantemente identifican la ultraderecha, el PP, con España, forzando una imagen falsa de que el PSOE y el PP son lo mismo. Autores de la “caverna” aparecen o son citados mucho más frecuentemente en tales medios que autores españoles de izquierda federalistas, o incluso políticos españoles conocidos que apoyan el derecho de autodeterminación de Catalunya.

La paradójica situación en Catalunya

Resultado de esta situación, incluido el control de la mayoría de medios en Catalunya por parte de las derechas nacionalistas, nos encontramos con la situación casi única en Europa de que uno de los gobiernos que ha ido imponiendo mayores medidas de austeridad a su población (ninguna de ellas existentes en su programa electoral) goza de un amplio apoyo electoral en Catalunya sin que la crisis y la puesta en marcha de tales políticas hayan afectado su popularidad. La gran astucia política del partido gobernante, CiU, ha sido presentar la necesidad de aplicar tales medidas como consecuencia del “expolio” de Cataluña por parte de España. De ahí que haya intentado canalizar, con la ayuda de sus medios, tal enfado hacia el establishment español basado en Madrid, definiéndolo como España.

En este argumento se olvida que el déficit de gasto público (incluyendo el gasto público social) de Cataluña es mayor que el déficit fiscal (que existe y debe eliminarse). Y también se olvida que el País Vasco, con un sistema fiscal semejante al que el gobierno CiU desea, tiene también problemas graves, con una crisis profunda. En realidad, el gasto público social por habitante en el País Vasco es mucho menor de lo que le correspondería por el nivel de desarrollo económico que tiene, y ello como resultado de haber estado gobernado por las derechas en la mayoría del periodo democrático. Tener una Cataluña independiente no es garantía de que Cataluña elimine su enorme déficit de gasto público social. En realidad, algunos de los economistas más visibles en la esfera independentista (incluyendo el economista “oficial” de TV3, que en sus llamadas “lecciones de economía” en tal medio adoctrina a la población catalana con su dogma neoliberal) son ultraliberales que eliminarían gran parte de los servicios públicos, como sanidad y educación, acentuando todavía más el deterioro de los servicios públicos que ha ocurrido bajo el mandato de CiU.

El expolio no es la única causa del déficit social de Catalunya

En realidad, tal como he señalado en otro artículo (“Expolio nacional o expolio social” Público 13.11.11) el gran déficit social de Cataluña se ha acentuado todavía más como resultado de la alianza de CiU con el PP (que fue el partido que se opuso más al Estatut) en las políticas fiscales regresivas, en la reducción de los impuestos que gravan las rentas del capital y rentas superiores, y en la privatización de servicios públicos, además de otras políticas de clara orientación neoliberal. Y ambos, tanto CiU como el PP, han hecho lo opuesto a lo que prometieron. Dijeron mil veces durante la campaña electoral que no recortarían en los servicios públicos como sanidad y educación, donde ha recortado más. Ambos están siguiendo políticas para las cuales no hay ningún mandato popular. De ahí que la demanda de un referéndum sobre si la ciudadanía aprueba tales políticas de austeridad sea tan aplicable al gobierno PP como al gobierno CiU.
El Presidente Mas ha subrayado que, si el pueblo catalán votara a favor de la independencia en un referéndum, las autoridades públicas representativas españolas, por mera coherencia democrática, deberían aceptarla y permitir su desarrollo. Pero la selectividad en la exigida coherencia y su falta de credibilidad aparece claramente cuando el mismo Presidente hace lo contrario de lo que el pueblo catalán votó, desmontando, como lo está haciendo, el Estado del Bienestar catalán. En sanidad, por ejemplo, las políticas que la Generalitat de Catalunya están polarizando todavía más la sanidad en Catalunya, favoreciendo a la sanidad privada (que sirve predominantemente a las rentas de mayores ingresos) a costa de la sanidad pública (que sirve a las clases populares). Y todo ello bajo el liderazgo del Conseller de Salut (que era el jefe de la patronal hospitalaria privada) transformando un servicio universal en un servicio asistencial, justificando tales políticas bajo el lema de que no hay otra alternativa, pues Madrid (España) nos fuerza a hacerlo y así nos lo manda.

De la misma manera que el Presidente Rajoy está desmantelando la España social bajo la excusa de que es lo que le exige Bruselas, el gobierno Mas también señala que tiene que hacerlo porque así se lo pide Madrid. En ambos casos estamos viendo la externalización de responsabilidades. En España, Bruselas se presenta como el problema. En Cataluña, Madrid es el problema. Y aunque en ambos casos hay un componente que sí se corresponde a la realidad, es sólo un componente y no lo es todo pues, ni antes de que hubiera el euro ni ahora con el euro, Bruselas y Madrid han sido los mayores determinantes del subdesarrollo social de Cataluña y de España (ver mi libro El Subdesarrollo Social de España. Causas y Consecuencias). Las relaciones de poder de clase juegan el papel determinante tanto en Cataluña como en España. La alianza de clases, entre las clases dominantes en España y en Cataluña (terminología nunca utilizada en los medios por considerarla interesadamente como anticuada), es la causa mayor del retraso social de ambas, y los datos así lo muestran. Los países que tienen menor gasto social por habitante son aquéllos donde las clases conservadoras han sido más dominantes sobre los aparatos de sus Estados. Y así ocurre tanto en Cataluña como en España, como lo muestra que en la gran mayoría de leyes y presupuestos de austeridad que han afectado negativamente el bienestar de la población (tanto en Catalunya como en España), el PP y CiU han votado juntos (tanto en el Parlament de Catalunya como en las Cortes Españolas). Esto es lo que está ocurriendo en Catalunya y en España, de lo que no se habla en los medios de mayor difusión ni en Catalunya ni en España.

Sería un gran error que las izquierdas permitieran que las derechas catalanas y españolas protagonizaran el desarrollo de los hechos durante este periodo. Las izquierdas catalanas no pueden dejar que el gobierno CiU lidere el proceso de defensa de Catalunya cuando sus políticas públicas han estado dañando de una manera tan acentuada el bienestar del pueblo catalán. Las manifestaciones identitarias y las sociales deben confluir en una protesta generalizada hacia lo que está ocurriendo, no sólo en España, sino también en Catalunya. Y la izquierda española necesita aceptar que la Constitución, fruto de un desequilibrio en el momento de su aprobación, no es un documento sagrado. Debe cambiarse favoreciendo que la plurinacionalidad de España se refleje en que cada nación dentro de tal Estado pueda expresarse y determinar su futuro.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

CANCIÓN PARA SEPTIEMBRE (ISMAEL SERRANO)

Despedimos el verano prematuramente. Aquí sigue. Recordándonos las promesas que nos hicimos con la mirada perdida en el horizonte azul, los pies empapados por las últimas olas de un mar que se retira.

Esta crisis lo golpea todo. Amigos acorralados por la amenaza del despido, gente hermosa y con talento sin posibilidad de encontrar trabajo. No existe la contratación para los conciertos y nos liamos la manta a la cabeza. Sobrevivir. Resistir cuando todo parece derrumbarse, apretando los dientes y diciéndonos “pasará, la tormenta pasará”.

Repaso viejas postales del pasado. Tomo 354, libro 690, libro de familia, registro civil de Fuencarral y la foto en Vallecas apagada por el tiempo, de mis padres tan jóvenes con un niño entre los brazos. Fuimos otros. Mi barrio me regaló el compromiso, la conciencia de clase, la imposibilidad de ser isla, no rendirse.

Hemos intentado acorralar la vida en algún bar, un lunes, muy tarde, sin coartada. Hemos pretendido que responda a las preguntas. ¿Por qué el sofá inhabitado, las maletas en la puerta, la soledad de nevera vacía, colada sin tender? No te preocupes compañero. Estar vivo no es fracasar. No lo es volver a hacer mudanzas, vaciar los cajones de sus medias y encontrar facturas, postales olvidadas, un billete de metro caducado, profilácticos sin noche ni relámpago. Ahora es el tiempo del camino. De ahí somos finalmente.

Son demasiadas cosas. Es cierto. Sin conexión aparente. Pero esto es la vida. Y el empeño de uno es hacer de ello un relato y darle argumento. Y nuestra vida desde luego que lo tiene.

Y ahora hablemos de otra cosa. De ti. De la cola para hacer un papeleo, de tu insomnio y la mirada transatlántica, del candil que tiembla en cada noche.

No lloremos mi vida. No es culpa nuestra si el invierno nos desnuda en mitad de la estepa que hoy es Madrid. Eres hermosa. Ya ves que a veces el jazmín de la entrada pierde la hoja, lo maltrata la escarcha o la sequía. Pero ahí está de nuevo abrazando la verja, trepando hacia el cielo aún cuando todo es derrota.
Si supieras lo que aprendí viéndote despertar. Pero nada es justo en esta noche de cristales rotos, gritos desde la tribuna, Gólgota en la oficina del INEM, luces de emergencia parpadeando.

Ahora dame la mano y vamos a la vida. Llévame al teatro, al cine, al fin del mundo. Pero llévame contigo.