viernes, 3 de abril de 2009

La FAO pide que se tenga en cuenta a los campesinos en las negociaciones sobre el cambio climático

"Las tierras agrícolas tienen la capacidad de retener y almacenar carbono", y, por tanto, "los campesinos que viven de la tierra, en particular en los países pobres, deberían ser involucrados en la retención de carbono para mitigar el impacto del cambio climático", declaró el director general de la FAO.
La Organización para la Alimentación y la Agricultura de la ONU (FAO) ha solicitado a los responsables políticos que tenga en cuenta a los campesinos en las negociaciones sobre el futuro tratado para el cambio climático y, en este sentido, ha pedido que se dediquen mayores inversiones a fin de que los agricultores puedan introducir cambios en los métodos de producción que permitan una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, como el carbono y el metano.

"Las tierras agrícolas tienen la capacidad de retener y almacenar carbono", y, por tanto, "los campesinos que viven de la tierra, en particular en los países pobres, deberían ser involucrados en la retención de carbono para mitigar el impacto del cambio climático", declaró el director general adjunto de la FAO, Alexander Mueller, con motivo de las negociaciones que se celebran actualmente en Bonn, en el marco de Naciones Unidas, sobre el futuro acuerdo internacional para el cambio climático, que deberá sustituir al Protocolo de Kioto (en vigor desde 1997).

La agricultura supone cerca del 14 por ciento de las emisiones de gases responsables del efecto invernadero, mientras que los cambios del uso de la tierra --como la deforestación--, suponen otro 17 por ciento, señaló el organismo en un comunicado.

"Mientras que la agricultura contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero, los agricultores y sus familias, especialmente en los países pobres, también se convertirán en víctimas del cambio climático", ya que "empeorará sus condiciones de vida y aumentará el hambre y la malnutrición", afirmó Mueller.

"Las comunidades rurales que dependen de la agricultura en un entorno frágil se enfrentarán al riesgo inminente de malas cosechas y pérdida de ganado", explicó. "La gente que vive en la costa, en llanuras aluviales, montañas, tierras áridas y en el ártico, es la que está más en peligro", añadió Mueller.

"Por ello la agricultura debe incluirse en la agenda de las negociaciones mundiales sobre el cambio climático", apuntó. "Los actuales mecanismos de financiación incluidos en el Protocolo de Kioto sólo permiten aprovechar una mínima fracción del potencial de reducción de la agricultura y por tanto son insuficientes", advirtió Mueller.

GASES DE EFECTO INVERNADERO

Según la FAO, la producción agrícola y la ganadería emiten a la atmósfera gases de efecto invernadero como el metano, procedente del ganado y los humedales --especialmente arrozales--, óxido nitroso de los fertilizantes y carbono de la deforestación y la degradación del suelo. Los cambios del uso de la tierra, como la deforestación y la degradación del suelo --dos efectos devastadores de prácticas agrícolas insostenibles--, emiten grandes cantidades de carbono a la atmósfera, contribuyendo así al calentamiento global.

Se espera que las emisiones anuales de gases de efecto invernadero aumenten en las próximas décadas debido a una mayor demanda de alimentos y a cambios en la dieta. "Pero millones de campesinos de todo el mundo también podrían ser partícipes del cambio ayudando a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero", afirmó Mueller.

Manteniendo niveles más altos de carbono en la tierra --un proceso conocido como "retención de carbono"-- los campesinos pueden ayudar a reducir los niveles de dióxido de carbono en el aire, mejorando la resistencia del suelo y aumentando el rendimiento de las cosechas, explicó.

Reducir el laboreo, aumentar la materia orgánica del suelo, incrementar la capa de suelo, mejorar la gestión de los pastizales, restaurar las tierras degradadas, plantar árboles, cambiar el forraje y el uso sostenible de la diversidad genética animal, utilizar los fertilizantes de forma más eficaz o mejorar la gestión del agua y el arroz, son alternativas por las que los campesinos pueden optar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en la agricultura, señala el comunicado.

"Se necesitan inversiones muy cuantiosas en la agricultura para cambiar los métodos de producción insostenibles, enseñar a los campesinos prácticas para reducir el cambio climático y mejorar el acceso global al crédito y la información", afirmó Mueller. "Estas inversiones aumentarán la capacidad de resistencia de la agricultura al cambio climático y, al mismo tiempo, mejorarán la productividad agrícola y la sostenibilidad, contribuyendo con ello a una mejor seguridad alimentaria y a la reducción de la pobreza", agregó.

No obstante, lamentó, "los planes mundiales actuales de financiación, como el Mecanismo para un Desarrollo Limpio del Protocolo de Kioto, son inadecuados y no están ofreciendo incentivos suficientes para que los campesinos se involucren en la reducción y adaptación al cambio climático".

flickr - EP

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