Llegamos a la Catedral de Halle y justo comenzaba un concierto de órgano, así que nos quedamos a escucharlo, sonaba muy bien. No nos quedamos hasta el final porque queríamos acabar de visitar la ciudad.
Las cosas cuando se está lejos se sienten de otro modo, me hubiera gustado estar con vosotros en estos momentos...
Siempre te recordaré querido Maxi, sé que me adorabas y yo también te adoraba a ti, desde pequeñita me habéis cuidado y siempre hemos estado cerca... ¡gracias por tanto cariño!
Nos pareció una buena opción dar un paseito en barco, para hacernos una idea más clara de lo que es la ciudad de Berlín y tooooodo lo que nos queda pendiente de visitar... definitivamente ¡hay que volver!
A la 1 teníamos la visita al Parlamento, así que fuimos a comer antes y casi nos pilla el toro, pero bueno.. llegamos! y además comimos bastante bien en este Restaurant & Café Die Eins, ¡muy rico todo y el personal muy amable!