lunes, 15 de octubre de 2012

Otro Nobel de la Paz vergonzoso: las políticas de Europa matan (JUAN TORRES LÓPEZ)

Si fuera la primera vez que se concede un Premio Nobel de la Paz a quienes lejos de impulsarla instrumentan la división social y la violencia, me sentiría sorprendido. No lo estoy por eso ahora, cuando se concede a la Unión Europea.
Por supuesto creo que contribuir “al progreso de la paz y la reconciliación, de la democracia y los derechos humanos”, que es lo que justifica el galardón, es un empeño político que en el mundo en el que estamos merecería los reconocimientos más elevados. Y me alegraría mucho que los recibiese la Unión Europea si de verdad ese fuese el empeño que persigue. Pero creo que no lo es.
A mi juicio, la Unión Europea no ha contribuido como debiera y como es necesario a la conquista de la paz, de la democracia y los derechos humanos, ni en su propio territorio ni a escala internacional. Por el contrario, la Unión Europea forma parte del club de fuerzas más poderosas del planeta que imponen las políticas y normas que vienen empobreciendo a millones de personas e impidiendo que disfruten de forma efectiva de los derechos humanos y de la democracia.
La política comercial europea ha sido egoísta y ha llevado consigo la ruina de países enteros. Sus subsidios agrarios y a la exportación han hundido la producción en los países más atrasados, disminuyendo allí los ingresos de sus productores de forma artificial y violentando en provecho propio las reglas del “libre mercado” que luego dicen defender sus dirigentes.
No creo que se contribuya mucho a la paz concediendo protección a las grandes empresas y productores europeos mientras que se obliga a los países más pobres y débiles a que se abran de par en par y a que renuncien a proteger sus intereses comerciales, haciendo así que aumente la desigualdad y la pobreza que producen dolor y muertes. Ni tampoco imponiéndoles la liberalización más absoluta mientras que les cierra las puertas de sus mercados o establece cuotas a la exportación de los productos de los países más pobres.
La Unión Europea ha basado el bienestar de sus productores más privilegiados en las ayudas que puede concederles gracias a su riqueza, mientras que persigue y hace que se impongan condenas severas a los países que simplemente han tratado de protegerse de esas prácticas desiguales. Y ha hecho todo lo posible para conseguir que las normas internacionales amparen ese comportamiento asimétrico e inmoral.
Las consecuencias de la política comercial europea (unida a la de Estados Unidos y Japón) han sido el abandono de la producción autóctona en multitud de países de África, América Latina o Asia, la pérdida de millones de empleos, la sustitución de cultivos que satisfacían necesidades básicas de su población por los que mejor convienen a las cadenas de producción o distribución europeas, todo lo cual ha traído consigo desarraigo, miseria e incluso hambrunas. Y todo ello lo ha hecho, además, promoviendo en muchos casos gobiernos corruptos que facilitaran la salvaguarda de sus intereses comerciales (Ver el informe de Oxfam, La hipocresía de Europa. Por qué la UE debe reformar sus políticas comerciales con el mundo en desarrollo).
No se favorece la paz en el mundo cuando lo que se está haciendo es crear hambre.
Como ha denunciado la organización Oxfam, la Unión Europea no ha querido regular los mercados financieros europeos para evitar que los inversores que especulen haciendo subir el precio de los alimentos y enriqueciéndose cada vez más pero dando lugar a que millones de personas no puedan alimentarse. Su política de biocombustibles produce la expulsión de miles de agricultores de sus tierras y el acaparamiento por parte de los grandes propietarios (normalmente empresas o bancos multinacionales), que además desvía el cultivo desde los productos que alimentan a la población hacia los que se destinan a producir combustible. Y la falta de convicción y decisión de sus dirigentes (o su complicidad con los grandes poderes insensibles al destrozo que provocan a nuestro planeta) en las negociaciones internacionales sobre el cambio climático impide resolver la principal amenaza que tiene la seguridad alimentaria en el mundo (Oxfam, Evitar la próxima crisis alimentaria mundial. El papel de la Unión Europea para alcanzar justicia alimentaria en un mundo con recursos limitados).
Por otro lado, la forma en que la Unión Europa se empeña en hacer frente a la crisis, solo con el fin de salvar así los intereses de las grandes empresas y de los bancos, tampoco contribuye ni mucho menos a la paz.
Todos los estudios y evidencias científicas muestran que las políticas de recortes sociales como las que se vienen aplicando producen muertes y el aumento de enfermedades de todo tipo, como hemos mostrado Vicenç Navarro y yo en nuestro último libro Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero.
Ya se ha empezado a comprobar que el ajuste impuesto a Grecia ha ido acompañado de un aumento de los suicidios (un 40% más en el primer semestre de 2011 respecto al mismo periodo de 2010), de los homicidios, de problemas de salud mental y de las infecciones por VIH. Y también es posible prever ya los efectos que tendrá sobre la mortalidad y la aparición de enfermedades en Europa la reducción del gasto social que ya han empezado a llevar a cabo los gobiernos, como el español. Varios estudios empíricos de David Stuckler y colaboradores estiman que por cada 80 euros recortados por persona en ayudas a desempleados, discapacitados, jubilados, familias y niños, la mortalidad general puede incrementarse casi un 1% (0,99%), la debida a problemas relacionados con el alcohol un 2,8%, la ocasionada por tuberculosis un 4,3% y la cardiovascular un 1,2% (David Stuckle, et al. The public health effect of economic crises and alternative policy responses in Europe: An empirical analysis. Lancet 374 (9686), 2009).
Los ajustes de la Unión Europea no traen la paz sino que matan, literalmente hablando, y van a seguir matando a millones de personas al detraer recursos de los servicios públicos para dárselos a la banca y a las grandes corporaciones, y eso no es precisamente contribuir al disfrute por todos de los derechos humanos y la democracia.
Estamos viendo día a día que la Unión Europea impone constantes renuncias a la participación democrática de la ciudadanía para permitir que los gobiernos apliquen las medidas que le reclaman los financieros y las grandes patronales. Tampoco creo yo que se contribuya a la democracia acabando con los gobiernos representativos y elegidos por la voluntad popular para sustituirlos por otros de tecnócratas, llevando a las más altas instancias de decisión a quienes tuvieron la más directa responsabilidad en las estafas que han dado lugar a la crisis, o amparando y justificando a los gobiernos que traicionan lo prometido a sus electores. De hecho, en lugar de desarrollar la democracia y fomentar el ejercicio de los derechos humanos la Unión Europea los está limitando por doquier, o es la excusa para que ese trabajo sucio lo hagan los gobiernos nacionales. Hasta una europeísta tan poco sospechoso como el ex canciller alemán Helmut Schmidt da la razón a Habermas cuando éste afirma que en Europea se está desmantelando la democracia (ver mi artículo Al capitalismo no le sienta bien la democracia).
Que den un Premio Nobel de la Paz a la Unión Europea en estos precisos momentos, cuando se empeña en aplicar recortes dramáticos y cuando la torpeza y la incapacidad de sus dirigentes para sacar a flote el proyecto europeo sin lesionar la democracia y los derechos humanos es tan evidente, no es solo un sarcasmo vergonzoso. Muestra también que los grandes poderes en la sombra saben lo que hacen, que trabajan al unísono y perfectamente orquestados, sin dar una puntada sin hilo. Por eso, desde luego que sí que merecen un buen premio. Por cierto, justo lo contrario de lo que sucede con las fuerzas políticas, sindicales y sociales que se le oponen, y que a pesar de estar en situación de emergencia siguen con disputas entre ellas y no logran ponerse de acuerdo para darles la batalla de la única manera en que sería eficaz, todas unidas.

Lo que los medios españoles no dijeron sobre el fundador del movimiento ecologista mundial (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 15 de octubre de 2012

Este artículo señala las dimensiones desapercibidas u ocultadas por los medios de mayor difusión españoles de la biografía del fundador del movimiento ambientalista mundial, el sr. Barry Commoner. Tal investigador analizó científicamente la realidad que le rodeaba, a fin de cambiarla, combinando el rigor de sus investigaciones con un compromiso político ignorado en las notas biográficas escritas a raíz de su muerte. Fue también crítico de algunos movimientos y partidos verdes en EEUU y en Europa por tener escasa vocación transformadora, al centrarse más en temas de consumo que en las relaciones de producción que configuran el poder en nuestras sociedades.

Ha muerto Barry Commoner, que entre las muchas contribuciones que hizo al bienestar de la población mundial, está la fundación del movimiento ecologista. Sus trabajos, como científico, tuvieron un enorme impacto en concienciar a millones de personas (tanto en EEUU, como en el mundo) de la importancia que el ser humano tenía en configurar el ambiente. Es por ello que se le considera, con razón, como el fundador del movimiento ambientalista en el mundo. Su muerte ha sido una enorme pérdida, y para mí ha supuesto la pérdida de un gran amigo. Barry era un hombre extraordinario.

Las notas necrológicas aparecidas en los mayores medios de información españoles detallaron las distintas contribuciones que Barry Commoner hizo y que afectaron positivamente a millones y millones de personas. Pero como suele ocurrir en estas notas, se resaltan sus contribuciones científicas sin tocar, o tocar muy por encima, su compromiso político. Está ocurriendo con Barry Commoner, por cierto, lo mismo que ocurrió con Albert Einstein, otro gran científico del que constantemente se ignoró su compromiso político. Estas necrológicas me recuerdan a los análisis artísticos del cuadro Guernica, de Picasso, que en sus análisis pictóricos nunca citan el contexto político que explica tal cuadro. Los dos –Barry Commoner y Albert Einstein- fueron figuras imponentes en el conocimiento científico. Ahora bien, los dos intentaban conocer el mundo para cambiarlo. Los dos estaban fuertemente comprometidos con el principio de que el objetivo del conocimiento científico era mejorar la vida de la población, participando en la aplicación de su conocimiento en cambiar la sociedad.

Conocí a Barry muy bien, pues nos unió una gran amistad. Y sé que no le hubiera gustado que en su necrológica comentara sólo su impresionante trabajo científico, pues se consideraba como un científico comprometido, activamente involucrado en el proceso de transformación de EEUU. Fue un hombre de izquierdas, lo que le llevó a enfrentarse con la estructura de poder económico y político estadounidense, apoyando y participando (y en muchas ocasiones, liderando) los movimientos de protesta.

Entre ellos hay varios especialmente relevantes para España. Apoyó activamente a las fuerzas democráticas republicanas españolas que lucharon contra el fascismo en España y en Europa dando, no sólo su firma, sino su persona a esta causa. Profundamente antifascista, apoyó muy activamente la resistencia contra la dictadura en España, habiendo sido uno de los intelectuales de EEUU más activos en este apoyo. La historia del apoyo de las fuerzas democráticas estadounidenses a la resistencia antifascista española todavía no se ha escrito, pero cuando se escriba, Barry Commoner tendrá un lugar prominente en ella.

Barry amaba a España y a Catalunya. Siempre que podía, él y su esposa venían a pasar unos días con nosotros (mi esposa y yo) en la Costa Brava. Y aplaudía que, por fin, había democracia en nuestro país, aunque era plenamente consciente de sus enormes limitaciones. Las derechas en España –decía él- continúan siendo las mismas de siempre, y enormemente poderosas. Lamento que ni el gobierno de España ni la Generalitat de Catalunya nunca le dieran gracias en nombre de la democracia española y catalana a las que él ayudó tanto. Supongo que le consideraban demasiado de izquierdas.

Barry Commoner fundó un movimiento que inmediatamente fue definido como radical y peligroso por la estructura de poder en EEUU. Los análisis científicos de su trabajo llevaban claramente a la conclusión de que las raíces de los problemas ambientales eran las relaciones de pode arraigadas en el mundo de la producción. Según Barry, la raíz del problema ambiental estaba ahí. Ello le llevó a movilizar a millones de personas que cuestionaron las estructuras dominantes en EEUU.

Predeciblemente, estas estructuras respondieron intentando desviar la atención de tal movimiento. Para este fin, promovieron movimientos ecológicos alternativos. Uno fue el movimiento maltusiano, que atribuía el deterioro del ambiente al crecimiento de la población. Según tal teoría, a más población, mayor deterioro del ambiente. Un derivado de este movimiento fue el movimiento anticrecimiento económico, que consideraba que el crecimiento económico en sí era dañino para el ambiente. Commoner mostró el error de los argumentos anticrecimiento, señalando que el problema no era el crecimiento, sino el tipo de crecimiento. Las necesidades del ser humano eran tan grandes que ello requería un crecimiento de la actividad económica, crecimiento, sin embargo, que debería ser distinto al actual, pero sería crecimiento. Sus trabajos científicos mostraban el error de las tesis anticrecimiento.

Otro movimiento que el establishment estadounidense promovió como alternativa a las posturas que consideraba amenazantes de Barry Commoner, fue el movimiento que consideraba el deterioro del ambiente resultado del deseo consumista de la población, responsabilizando a la propia población del deterioro del ambiente. Este movimiento enfatizaba y continúa enfatizando el cambio en los comportamientos individuales del tipo de consumo como la solución al deterioro ambiental. Barry mostró también en sus escritos el error de este tipo de argumentación que consideraba a las víctimas como las causantes de su desgracia (lo que en EEUU se llama “victims blaming”). Barry mostraba que en las sociedades capitalistas no es el consumo el que determina la producción (como los ideólogos del mercado asumen), sino que es la producción la que determina el consumo. Los que controlan el mundo de la producción controlan el tipo de consumo. De ahí que Barry Commoner se considerara más un rojo que un verde. Y le preocupaba mucho la deriva de los movimientos verdes en EEUU y en Europa. Apoyó a todos los movimientos verdes pero le preocupaba su fácil coaptación debido a que se estaban alejando de la solución que él creía que exigía cambios más sustanciales de los que los movimientos verdes estaban ahora considerando. La crisis actual está mostrando que mi amigo Barry llevaba razón.

FORMENTOR, THE POSSIBLE UTOPIA

Formentor is a symbol - the symbol of a landscape clearly steeped in identituy, connected to the roots of what our island means to us today, and also that which we are known for the world over. On Formentor there is a hotel, but there is much more. It also embodies what the verses of the poets have shown us, what the great painters have helped us to see, and the dream of a differente tomorrow.

Formentor is a symbol of our roots, of the work, efforts and ideas that catapulted us into the select club of the contemporary world´s most developed societies. It is a great positive symbol that has remained practically unchanged for generations. It is the fulfilment of our romantic dream, our imagined, ideal Arcadia, and a vision of avant-garde, innovative, absolutely modern tourism capable of attracting seasoned travellers from around the world who come in search of value, authenticity and quality. It is powerful because it has ceased to be merely a madcap notion, a delirious hallucination, a distant possibility. Formentor is a future that has existed imperceptibly among us for years.



Este año mi prima Eva ha hecho sus prácticas de Dirección Hostelera en Mallorca, en este Hotel "Formentor", del que me ha traido este estupendo libro en inglés, para que practique. Lo leeré con calma. Muchas gracias enana, 
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This is a present from my cousin Eva, a book about the hotel where she did her practices of Hotel Management this summer. I will read it slowly. Thank you very much, my little.
Anina

domingo, 14 de octubre de 2012

TARTALETA DE HOJALDRE

Hoy preparamos Juanma y yo estas Tartaletas Caprisse - Decorecetas - aunque nosotros le añadimos unos trocitos de bacon, ¡muy muy rico! facilísimo y riquísimo, para repetir.
Anina

sábado, 13 de octubre de 2012

Un trozo invisible de este mundo (ALBERTO GARZÓN ESPINOSA)

Dice Eduardo Galeano que en nuestro tiempo es más libre el dinero que la gente. Y no le falta razón. Hoy se pueden realizar transacciones, en apenas unos instantes, con objeto de comprar títulos financieros en Japón, India, EEUU, Argentina, Madrid o Londres. Por el contrario, las personas necesitamos superar unos infernales requerimientos burocráticos o jugarnos la vida para movernos por las distintas zonas geográficas que conforman nuestro planeta. Incluso aunque se huya de la guerra, de la pobreza o de la falta de esperanza lo que acaba determinando si uno puede lograr sus objetivos es la cifra que aparece en la cuenta corriente. Y eso, por supuesto, si se tiene la suerte de tener una.
Los seres humanos vivimos compartimentados, divididos en distintos trozos. Separados entre nosotros por las fronteras jurídicas, herencia siempre de la violencia, nos vemos diferentes siendo en última instancia iguales. Nuestra cultura y nuestro desarrollo material han sido condicionados por el clima, por la geografía, por el uso de la fuerza e incluso por el mismo azar. Eso es lo que nos ha diferenciado, y no la inteligencia, la superioridad moral o el designio divino. Pero algunos, empujados por la ignorancia, han aprovechado y aprovechan esas diferencias para consolidar diferentes formas sociales profundamente injustas y antihumanas.
Un trozo invisible de este mundo es una obra de teatro que hace pivotar su reflexión sobre estas cuestiones. Describiendo la realidad social y material de las personas que no son reconocidas como tales por el sistema, y con la crudeza que realmente caracteriza dichas situaciones, la obra nos engulle en un torbellino de sensaciones que remueven nuestras conciencias y que terminan asestando una puñalada mortal a la ideología dominante.
Aunque disimulada, en todas partes está latente esa ideología dominante que nos dice qué es aceptable y qué no; esa misma ideología que justifica un orden económico criminal que define a las personas como meros recursos humanos que poder explotar; esa ideología que se disfraza de “sentido común” con objeto de parecer inofensiva y natural; esa ideología que se transmite en cada telediario, en cada escuela, en cada película de entretenimiento y, sobre todo, en cada repetido discurso político del pensamiento único.
Juan Diego Botto consigue hacernos tanto reír como llorar a lo largo de toda la representación. Historia tras historia logramos sentirnos identificados con los personajes, con sus tristezas y con sus esperanzas. Reflexionamos con ellos sobre las promesas de un futuro mejor y sobre la impotencia de tener que sobrevivir sin vivir. Probamos así el amargo sabor de la indiferencia social, de la injusticia que encuentra más justificación que crítica y de la repetición como farsa de lo que en su día fue tragedia. Pero también logramos pensar a algunas de esas personas desde fuera, como preocupados espectadores, para percibir con claridad la alienación que los ahoga como seres humanos.
Estamos ante un trabajo que logra poner el foco en trozos de nuestro mundo que son invisibles para la mayoría de la población. Pero la obra no es desde luego un instrumento para satisfacer nuestros deseos izquierdistas de autocomplacencia. Estamos, por el contrario, ante una explícita invitación a la acción política, algo que por cierto caracteriza nítidamente a la trayectoria del propio actor. A todos nos esperan las calles, las asambleas en las plazas, los comités de empresa y toda la organización social posible. Nos va el mundo y la dignidad en ello.
Karl Marx reconoció en los revolucionarios de la Comuna de Paris a aquellos que pretendieron “tomar el cielo por asalto”. Una bella forma de describir el espíritu de quienes, desafiando a esa ideología dominante que insta permanentemente a la resignación, aspiraron a cristalizar en la realidad material sus propios anhelos de justicia social. Rebelarse nunca ha sido gratis, y la reacción de quienes ven amenazados sus privilegios de explotadores no tiende a ser nada agradable para con los rebeldes. Pero la dignidad no entiende de fríos cálculos de beneficio y coste individual. Por esa razón no cabe duda de que tomar el cielo por asalto es el más digno propósito de un ser humano.

Publicado por Alberto Garzón Espinosa en su blog Pijus economicus 

viernes, 12 de octubre de 2012

El candidato republicano Romney y los medios de información españoles (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 12 de octubre de 2012

Este artículo critica la cobertura mediática del primer debate Obama-Romney en las elecciones a la presidencia de los Estados Unidos que dio excesiva importancia al estilo y no a la sustancia del debate en sí. Ello apareció claramente en la cita del candidato Romney sobre el supuesto excesivo gasto público en España, observación carente de credibilidad que pocos medios de información señalaron en sus comentarios. 

Hay personajes en la historia que, en el caso de que no existieran, deberían inventarse. El candidato republicano en las elecciones presidenciales de EEUU es uno de ellos. El Sr. Mitt Romney encaja perfectamente con la imagen del “hombre de negocios exitoso” del nuevo capitalismo. Hijo de gran privilegio, nacido en una de las familias más ricas de EEUU (su padre había sido el director de una de las empresas automovilísticas más grandes de EEUU), se ha mantenido en los círculos más adinerados del país a base de especular con el dinero de otros, habiendo sido uno de los personajes en el mundo financiero que ha tenido menos escrúpulos en el desarrollo de sus negocios. Muchas empresas y miles de trabajadores perdieron su trabajo como consecuencia de sus especulaciones. El valor de la figura de Romney es su representatividad. Así como su padre representaba al gran industrial en la economía productiva, Mitt Romney representa  al gran financiero de Wall Street que no produce nada, consiguiendo grandes sumas de dinero a base de especular en el mundo financiero con el dinero de otros. Es el “hombre de negocios exitoso” en los últimos años del siglo XX y principios del siglo XXI, representando el cambio del capitalismo, pasando del capitalismo industrial al capitalismo financiero.

Y en su persona, en su cultura y en sus ademanes Mitt Romney refleja esta representatividad. Una de sus características, que aparece en su comportamiento político, es la extraordinaria manipulación que muestra en los debates en los que participa y que pasa frecuentemente desapercibida en los medios de información modernos, que suelen dar gran importancia al estilo (capacidades de seducción del candidato) por encima de  la sustancia. Un ejemplo de esta deplorable situación son los comentarios a raíz del debate Obama-Romney que hicieron analistas políticos sobre quién ganó o perdió el primer debate televisivo entre los dos candidatos a la Presidencia de EEUU, comentarios que fueron incluso más contundentes en la discusión post debate que apareció en la televisión española y en la catalana. Todos los analistas dieron como vencedor a Romney, centrándose en el estilo y capacidad de seducción de tal candidato. En casi ninguno de los análisis del debate que se hicieron en España se analizó qué dijo Mitt Romney, sino cómo lo dijo. Este es el reflejo de haber transformado la política en un espectáculo, el mayor indicador del deterioro y de la frivolidad de la política. Ninguno de los analistas y comentaristas españoles y catalanes analizó las enormes frivolidades de que Romney es capaz, y que no se detectan porque aparece convincente por su tono y contundencia.

Un ejemplo claro de ello es su advertencia a Obama de que la expansión del gasto público en EEUU estaba arruinando al país, inhibiendo su capacidad empresarial. Y, como muestra de esta teoría, señaló que EEUU había ya alcanzado el gasto público (42% del PIB) que tenía España, lo cual llevaría a EEUU al desastre económico en el que se encuentra España.

En los análisis post debate en España se citó esta observación, sin mostrarla como un ejemplo del nivel de manipulación y frivolidad a la cual tal candidato recurre constantemente. Cualquier analista mínimamente crítico hubiera señalado varios hechos. Uno es que España es uno de los países que gasta menos en su sector público. La gran mayoría de los demás países de la Unión Europea se gastan mucho más que España. Si el tamaño del sector público es determinante del fracaso de la economía de un país, entonces la gran mayoría de los países de la Unión Europea deberían estar peor que España, y no lo están. Una cosa tan elemental como ésta y tan importante, quedó desapercibida en la gran mayoría de los medios. Con este silencio, los medios se convirtieron en cómplices en la reproducción de uno de los mayores mitos del pensamiento neoliberal que domina la cultura mediática y política del país: la supuesta hipertrofia del gasto y empleo público en España. Los datos, fácilmente accesibles, muestran lo contrario. España es de los países de la UE-15 con menor desarrollo de su sector público.

En realidad, el subdesarrollo económico y escasa tasa de ocupación y empleo en España se deben precisamente a tal escaso desarrollo del sector público. El Estado no provee las infraestructuras sociales y físicas para el desarrollo económico y social del país. En realidad, los países del Norte de Europa son, en general, países que tienen un gasto público mucho mayor que España y EEUU y son más eficientes que los demás países de la OCDE, incluido EEUU.

La referencia a España fue sólo una de las múltiples falsedades, bien documentadas en el informe sobre el debate hecho por Igor Volsky “Romney Told 27 Myths in 38 minutes”, Romney reprodujo 27 mitos en 38 minutos. Todo un récord. Es imposible que Romney o sus asesores económicos no sepan estos datos. Pero los ignoran deliberadamente, repitiendo frivolidades que caracterizan el dogma neoliberal, conscientes de que su enorme error pasará desapercibido en los medios de información, que han sido extraordinariamente acríticos de tal dogma. Repiten auténticas falsedades sin ni siquiera sonrojarse. En España tenemos muchísimos políticos y economistas neoliberales totalmente impermeables a los datos, profundamente ideologizados, sin límites en sus manipulaciones y que están siendo promocionados en los mayores medios.

Facilitando el mito de Romney es la pasividad que el Presidente Obama presentó en el debate. Obama es uno de los mejores oradores en EEUU y en cambio es uno de los peores debatidores. Obama ha perdido (según el criterio teatral mediático) la mayoría de sus debates. Y ello responde  en parte a su incomodidad de enfrentarse con sus adversarios, prefiriendo en su lugar alcanzar consensos que pueden ser paralizantes (y frustrantes para los que desean mayores cambios de los que Obama ha proveído). Su falta de enfrentamiento con el Partido Republicano, incluso cuando tenía mayoría en el Congreso, tanto en el Senado como en la Cámara Baja, ha sido causa de la enorme desmovilización de sus bases, pues con tal estrategia ha diluido sus promesas, sin realizar muchas de ellas. Obama no se atrevió a movilizar a la población para enfrentarse a los enormes poderes (y muy en particular Wall Street) que financiaron al Partido Republicano (pero también al Partido Demócrata y a su propia candidatura). Esta falta de atrevimiento aparece como pasividad que daña su imagen. La gran mayoría de la población está enfadada con el sistema político y desea mayor agresividad y contundencia por parte de aquéllos en los que depositan su confianza o su esperanza para hacer el cambo. Obama no ha estado al nivel que grandes sectores deseaban. Pero no es la primera vez ni será la última.

El Ayuntamiento de Madrid se desentiende de Shakira - AMNISTÍA INTERNACIONAL -

Han pasado ya tres meses desde que Shakira y su familia fueran desalojados a la fuerza de su casa de Puerta de Hierro (Madrid). Aproximadamente otros 70 menores más viven en estos momentos entre los escombros, en las pocas casas que quedan o en furgonetas.

El caso de Shakira es especialmente urgente. Tiene 6 años y padece un grave tumor cerebral, por lo que tuvo que ser hospitalizada hace una semanas, donde permanece todavía.

Las autoridades municipales garantizaron a Amnistía Internacional una evaluación de la situación de Shakira y los otros menores del poblado. Semanas después no se tiene constancia de ningún avance al respecto.

 Todavía no hay alojamiento adecuado para Shakira ni para los otros menores.

Se acerca el invierno y a menos que el Ayuntamiento de Madrid haga algo estos niños y niñas, y sus familias, sufrirán el frío y el mal tiempo prácticamente a la intemperie.

De nuevo, la única esperanza de Shakira y estas personas eres tú.

Por eso exígele a la alcaldesa de Madrid que cumpla sus obligaciones y proporcione un alojamiento adecuado a la familia de Shakira y al resto de las familias de Puerta de Hierro, tal y como exige, además, Naciones Unidas en estos casos.

Lamentablemente puede que no tengamos demasiado tiempo. Y necesitamos ser muchos y muchas.

Agradeciéndote especialmente tu apoyo en este caso, recibe un fuerte abrazo.

Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional - Sección Española (@amnistiaespana)


PS: La independencia de Amnistía Internacional en su lucha por los derechos humanos se garantiza sólo con la aportación desinteresada de miles de personas que como tú no se resignan a convivir con la injusticia. Por eso, permíteme, te invito a asociarte a nuestra organización, adaptando tu aportación a tus posibilidades. Gracias, de nuevo.

LAOS (NAHIKARI E IBON)

Nahi, Ibon ¡Que viajeros estáis este año! 
Muchas gracias por acordaros siempre de nosotros en vuestros viajes, ¡este tiene que haber sido espectacular! ojalá nos veamos pronto, que tenéis muchas fotos y muchas aventuras que contarnos
Un abrazo enoooorme!
Anina

jueves, 11 de octubre de 2012

Las contradicciones e incoherencias de la socialdemocracia en la Unión Europea (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 11 de octubre de 2012

Este artículo señala las luces y sombras de los partidos socialdemócratas francés, alemán y español. El artículo también identifica los cambios positivos que han ocurrido en las políticas económicas del partido francés y del partido alemán, señalando a la vez la falta de autocrítica y renovación del partido español. El aspecto más negativo en todos ellos es, si embargo, que no han abandonado el dogma neoliberal de la austeridad, aceptando la necesidad de reducir el déficit público, continuando su apoyo al Pacto de Estabilidad y todavía peor, al Pacto Fiscal, que condena a todos los países a un estancamiento económico.

La elección del gobierno socialista en Francia abrió un enorme abanico de esperanzas. Por fin –se dijeron millones de europeos- se va a romper con esta obsesión con las políticas de austeridad (promovidas por la troika: el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional) y se va a poder iniciar una nueva vía, priorizando el crecimiento. Parecía que el discurso que el candidato François Hollande había utilizado durante su campaña electoral permitía así abrigar estas esperanzas.

Tales esperanzas, sin embargo, se están diluyendo rápidamente. El presupuesto presentado por el Primer Ministro Jean-Marc Ayrault al Parlamento francés el día 28 de septiembre contribuye a esta dilución. Veamos.

Lo primero que debe decirse es que el presupuesto tiene muchos elementos positivos, que representan un cambio de rumbo de 180º sobre las políticas del anterior presidente del gobierno francés, el Sr. Nicolas Sarkozy. La acusación hecha por algunas voces de izquierda en España de que no hay diferencia entre Hollande y Sarkozy es una frivolidad que debe denunciarse por su sectarismo. Más de la mitad de la reducción del déficit público (37.000 millones de euros) proceden de aumentar los impuestos de las rentas superiores y de las grandes empresas, mediante intervenciones fiscales, como incrementar el gravamen de las familias millonarias a un 75%. El entonces Presidente Sarkozy los bajó. Desde este punto de vista, el gobierno socialista se merece un aplauso. Comparado, por cierto, con lo que hizo el gobierno Zapatero, en el segundo periodo de su mandato, el gobierno Hollande está a años luz del socialismo español.

Ahora bien, habiendo dicho esto, tiene que señalarse que el presidente Hollande no ha cambiado un ápice su compromiso con la política de austeridad que antepone la reducción del déficit público a todo lo demás. Y ahí está el problema. Quiere reducir el déficit público actual del 4,5% al 3% el próximo año, para alcanzar el 0% en 2017. Y por si no fuera poco, moviliza cielo y tierra para que el Parlamento apruebe el Pacto Fiscal que la canciller alemana Merkel está exigiendo que se apruebe en todos los países de la Eurozona. Este Pacto Fiscal obligará a los Estados a no tener déficit, una política de una enorme (repito, enorme) austeridad y que creará la paralización económica en tales países. Imagínense el impacto que tendría una Ley que prohibiera endeudarse a las familias. Sería el fin del futuro de las familias, pues el endeudamiento es necesario en cualquier actividad económica que conlleve un gran gasto.

Se me dirá, como ya se me ha dicho, que en EEUU, los Estados tienen que equilibrar también sus cuentas, de manera que su déficit tiene que ser 0%. Pero EEUU es un Estado federal, con un Estado federal central (con un gasto equivalente al 21% del PIB), que ayuda a los Estados. No existe tal Estado federal en la Eurozona, y los fondos que controla lo que erróneamente se presentan como componentes de un posible Estado federal, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo, son sólo un poco más de un 1% del PIB europeo.

También se me dirá que los países de tradición socialdemócrata en los países escandinavos han tenido mayoritariamente sus presupuestos equilibrados durante el periodo posterior a la II Guerra Mundial. Pero tales voces ignoran la gran carga fiscal (dentro de una política altamente progresiva y redistributiva) que existe en aquellos países, situación que no ocurre en los otros países de la UE. La peor medida, de las muchas malas medidas económicas que tomó el gobierno Zapatero en su segundo mandato, fue la aprobación (con el apoyo del PP y de CiU) del Pacto Fiscal, pacto que empeorará todavía más las dificultades de financiación del Estado del Bienestar en España y en Catalunya. Aprovecho para añadir que el apoyo del dirigente del Partido Verde, el conocido Daniel Cohn-Bendit, al Pacto Fiscal, señala el grado de acomodación y escasísima vocación transformadora de tal figura (lo cual explica su gran promoción mediática por parte de los medios de información de los diferentes establishments). François Hollande tampoco está cuestionando el Pacto de Estabilidad que ha sido el responsable –al requerir un descenso del déficit público- de que el crecimiento económico, desde que se estableció el euro, ha disminuido, y con ello ha aumentado el desempleo.

¿Por qué conserva Hollande su compromiso con la austeridad?

Una de las razones de tales medidas es el objetivo de “recuperar la confianza de los mercados”, la frase más utilizada por los neoliberales, una frase que no pasa ningún test de evidencia científica. La desconfianza de los mercados se basa, ahora, no tanto en el déficit público, sino en el escasísimo crecimiento económico, sin el cual es imposible la reducción del déficit. Y las medidas de austeridad reducirán su crecimiento, aumentando el déficit y la deuda pública. La evidencia de que ello será así es abrumadora. Incluso el Fondo Monetario Internacional acaba de reconocer que las políticas de austeridad tienen un impacto negativo muy acentuado en el crecimiento económico. El mismo FMI atribuye a los recortes el hecho de que Grecia y España tendrán el próximo año el menor crecimiento económico en el mundo.

La otra causa que explica el apoyo de Hollande a tales medidas de austeridad es su deseo de no antagonizar el establishment político y financiero alemán, como bien señala George Irvin en su artículo “The French Budget: Ni juste, ni efficace,” en Social Europe Journal. Es parte de la estrategia del gobierno Hollande recuperar el eje francés-alemán, pensando en un futuro, que considera próximo, en el que la canciller Merkel sea sustituida por una coalición del partido socialdemócrata con los verdes alemanes o incluso con la misma Democracia Cristiana alemana. La promesa que hizo Hollande en su campaña electoral de que su gobierno sería uno más en una Europa multipolar ha ido desapareciendo para recuperar el énfasis en el eje alemán-francés que augura consecuencias negativas para el resto de países de la Eurozona, pues continuará las políticas de austeridad que están llevando a Europa y al mundo al desastre.

Cambios en la socialdemocracia alemana

El partido socialdemócrata alemán ha hecho propuestas novedosas, en las líneas que Hollande también ha apoyado en su campaña electoral como el establecimiento de los eurobonos, la europeización de la deuda y un cambio en el BCE para dar mayor hincapié al crecimiento, y no sólo al control de la inflación. Todos estos cambios son muy positivos, y también hay que aplaudirlos. Pero el problema mayor es que el partido socialdemócrata, el SPD, no ha cambiado en un punto central: su compromiso con las políticas de austeridad que el gobierno socialdemócrata presidido por el canciller Schröder, por cierto, inició (en su Agenda 2010), y que la canciller Merkel continuó. Hoy los trabajadores alemanes están subpagados. A pesar del aumento de su productividad, los salarios reales en Alemania no han aumentado en los últimos diez años, siendo una característica de su mercado laboral una elevada tasa de precariedad, un 25%. Su Estado del Bienestar está muy deteriorado, habiéndose incrementado las desigualdades sociales hasta alcanzar niveles sin precedentes desde la II Guerra Mundial. El 10% de los alemanes, los más ricos, tienen el 53% de la riqueza privada del país, mientras que el 50% de la población alemana sólo tiene un 1% (sí ha leído bien, un 1%), según el último informe de la pobreza en Alemania del Ministerio de Trabajo alemán.

Todos estos datos son consecuencia de que el gobierno Schröder potenciara el sector exportador a costa de la demanda doméstica. La reducción de tal demanda disminuyó el crecimiento de la economía alemana, y con ello el crecimiento de la economía europea, que está en camino de una gran recesión de nuevo. Tal recesión en los países de la Eurozona, y muy en particular, de sus países periféricos (resultado de las políticas de austeridad) han afectado también a las exportaciones alemanas a estos países periféricos. Así, las exportaciones alemanas a España descendieron un 11,4%, a Portugal un 15,8%, a Grecia un 9%, y a Italia un 8,6%. Tales exportaciones fueron sustituidas por exportaciones a EEUU, China y otros países emergentes, pero el decrecimiento económico europeo está afectando negativamente al crecimiento económico mundial, afectando también tales exportaciones. Hoy la economía alemana está decelerándose muy marcadamente, y la tasa de crecimiento de la Eurozona se calcula  será en el  2012  negativa (un -0,5% del PIB de la Eurozona).

Estas son las consecuencias de estas políticas de austeridad iniciadas por el canciller Schröder y continuadas por la canciller Merkel. Y una persona clave para el desarrollo de tales políticas ha sido el que ahora es el candidato del SPD para la presidencia del país en las próximas elecciones alemanas, el Sr. Peer Steinbrück, que era el Ministro de Finanzas en el gobierno de coalición Cristiano Demócrata-Partido Socialdemócrata. De ahí que la alianza  Partido Socialista francés-Partido Socialdemócrata alemán no augura que haya el cambio tan urgente y necesario de romper con la austeridad que permita la aparición del New Deal en Europa. De ahí que aunque tales partidos socialdemócratas hayan ido mejorando sus propuestas económicas (consecuencia de las presiones procedentes de los sindicatos franceses y alemanes, así como de los partidos a su izquierda, la Alianza de Izquierdas en Francia y Die Linke (la izquierda) en Alemania, y muy en particular las movilizaciones de protesta popular frente a las políticas de austeridad) todavía están estancadas en el dogma de la austeridad y lo que llaman disciplina fiscal que está llevando a Europa y al mundo al desastre. La alternativa, que sería establecer el New Deal en Europa con políticas expansivas, encaminadas a estimular la economía mediante el crecimiento de la demanda doméstica, no está ni se la espera.

Las políticas económicas de la socialdemocracia española

Los equipos económicos del gobierno socialista del Presidente Zapatero han sido discípulos aventajados de la escuela ortodoxa liberal y su comportamiento antes y durante la crisis encaja dentro de los cánones de los libros de texto del neoliberalismo. En lugar de resolver el mayor problema que tiene el Estado español (la regresividad de su política fiscal y la pobreza del Estado que ello conlleva), el gobierno Zapatero hizo una reforma fiscal en el 2006, en la que bajó los impuestos, favoreciendo todavía más a las rentas del capital y a las rentas superiores. Tales recortes de impuestos crearon un agujero en las cuentas del Estado de casi 20.000 millones de euros La política de que “bajar impuestos es de izquierdas” le costó mucho dinero al Estado, incrementando su déficit público estructural que apareció con toda intensidad cuando estalló la burbuja inmobiliaria y el Estado dejó de ingresar los fondos coyunturales resultado del crecimiento de la burbuja.

Y cuando el déficit público se disparó, la respuesta fue también de libro de texto en la doctrina neoliberal. Recortó el gasto público, incluyendo el social, antes que revertir la bajada de impuestos que había hecho en sus años de bonanza. Así, el gobierno Zapatero congeló las pensiones (para ahorrar 1.200 millones de euros), pero no revertió la bajada de impuestos de sucesiones (que le habría significado recuperar 2.200 millones de euros).

Es cierto que el gobierno Rajoy ha acentuado todavía más estas políticas de austeridad, recortando, por ejemplo, el gasto público sanitario (6.000 millones de euros), cuando podría haber conseguido 5.600 millones de euros, revertiendo la bajada del Impuesto de Sociedades de las empresas que facturan más de 150 millones de euros al años, y que representan sólo el 0,12% de todas las empresas de España.

Es sorprendente que en España, uno de los países con mayores desigualdades y menos ingresos al Estado, la socialdemocracia sea de las más conservadoras y con menos vocación transformadora en las áreas económicas y fiscales que existe en la Unión Europea. Existe un temor (o una complicidad) a enfrentarse, por ejemplo, con la banca, nombrando a personas de clara orientación muy liberal, como Jordi Sevilla, Pedro Solbes, Elena Salado, David Taguas, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, Miguel de Sebastián, y otros, en posiciones de gran responsabilidad económica. Los resultados de tales políticas liberales son fáciles de ver: la escasa prevención de la crisis y la manera como se ha respondido a ella (que ha causado un enorme daño) son típicos productos del neoliberalismo. El hecho de que el Partido Popular haya sido incluso mucho peor, no disculpa o diluye los errores económicos de la Administración anterior.

La ausencia de autocrítica y renovación

Lo que caracteriza al socialismo español es su nula capacidad de autocrítica y renovación. Es sorprendente que durante todos estos años no ha habido ninguna voz crítica dentro del PSOE hacia tales políticas. Con la excepción de Josep Borrell, ninguna figura del socialismo español se opuso al cambio de la Constitución para incluir (bajo las órdenes de la Sra. Merkel) el infame Pacto Fiscal que fuerza al Estado a no tener ningún déficit, condenando a España a estar a la cola de la Europa Social. Como dije antes, hay que darse cuenta de las consecuencias que tendría para las familias españolas que se aprobara una Ley que les prohibiera endeudarse. El impacto sería enormemente negativo. Pues ésta es la situación para España. Con la excepción de Josep Borrell, no hubo nadie dentro del grupo dirigente del PSOE (repito, nadie) que se opusiera o criticara a tal Pacto Fiscal, mostrando que el PSOE es un aparato presidencialista que ha alcanzado unos niveles que generan rechazo en grandes sectores de su electorado. Tal rechazo se ha acentuado todavía más ahora en que el que lo dirige era el segundo de a bordo del Presidente Zapatero, que ha purgado a todos los demás que le pudieran hacer sombra. El aparato del Partido ha captado el mayor instrumento de las izquierdas españolas, el PSOE, y ello ha tenido enormes repercusiones negativas para todo el país. Hoy al PSOE se le ve y se le percibe por la mayoría de la población española como parte del problema, y no como la solución. Y todos los dirigentes permanecen callados, aferrados a su poltrona. Sería deseable (urgente y necesario) que las bases de tal partido, que son en su mayoría votantes de izquierda, se rebelaran, y hubiera una movilización general pidiendo que se marchen las élites que tanto daño han estado haciendo al socialismo español. El enorme hostigamiento que las clases populares están sufriendo desde el Estado gobernado por la derecha más reaccionaria que ha gobernado este país desde el fin de la dictadura, necesita un instrumento mucho más socialista y más radical de lo que tal instrumento es hoy en día. El amor a España que estos sectores populares siempre han mostrado, requieren una rebelión en contra de la falta de participación y democracia en tal Partido. El hecho de que este fenómeno sea generalizado en otros partidos no es razón de no exigirlo en el mayor partido de la oposición. Así lo necesita este país.

sábado, 6 de octubre de 2012

HOMENAJE A RICARDO GUIRAO - CONCIERTO CORAL EN EL TEATRO BERGIDUM DE PONFERRADA














Después de la vendimia, nos fuimos a ver este concierto Homenaje, en el que participaban varias corales bercianas, entre ellas la Coral Polifónica de Flores del Sil, que dirige mi prima Noe. Así que para allá nos fuimos mis padres, Elena y yo. Estuvo bien, entretenido. 
Luego nos fuimos a cenar a la Taberna San Andrés.
Anina

VENDIMIA




Otro otoño más la vendimia llega a El Bierzo
Anina
 

LAS UVAS DULCES (JOSE ANTONIO LABORDETA)

Cuando las uvas dulces
van por el aire,
el otoño revienta
de parte a parte.

Y sobre el corazón

que lo contempla
nacen palomas blancas
¡qué alto vuelan!

Palomas que son hojas

y pensamientos
que, a la vera del cielo,
se van muy lejos.

Lejos como las tardes

de aquel verano
que entre solanas altas
tomé tus manos.

Tus manos son ahora

como nostalgias
que las brumas de otoño
me traen a casa

a mi casa, cobijo

de la esperanza
de verte en los cristales
de mis ventanas.

Ventanas que se abren

hacia el principio
de tu rostro ensoñado
por los caminos,

veredas y paisajes

donde ambos fuimos
bebiéndonos la vida
hasta el olvido.

viernes, 5 de octubre de 2012

El nacionalismo españolista (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 5 de octubre de 2012

Este artículo describe las características de la ideología dominante del establishment español basado en Madrid, que se opone al desarrollo de una España plurinacional, mediante su control del Estado español. 

Durante los Juegos Olímpicos pudimos oír como la BBC presentaba con toda naturalidad a Gran Bretaña como un Estado de varias naciones, Inglaterra, Escocia, Irlanda del Norte y Gales, que tienen sus propios derechos claramente diferenciados. Sería impensable, sin embargo, que la televisión pública española diera un informe semejante sobre España. Y sería también impensable que el establishment español, basado en Madrid, admitiera que España es un Estado de varias naciones, cada una con su pleno derecho de autodeterminación, incluyendo su poder de escisión, si así lo desean, como ocurre en Gran Bretaña con Escocia o en Canadá con Quebec. Lo máximo que se llega a admitir es que España ya es, en realidad, un Estado federal, pues el gasto de las autonomías es mayor que el gasto gestionado por algunos Estados en un sistema federal.

Este argumento se repite una y otra vez sin haber variado ni un ápice desde hace ya años. Y desde luego, tales establishments tampoco reconocen que ellos mismos son profundamente nacionalistas, lo cual es fácil de ver que lo son, pues defienden una visión de España que niega la plurinacionalidad del Estado, sometiendo todas las otras nacionalidades al Estado español, a su cultura, idioma y comportamientos. En esta resistencia a la plurinacionalidad no ven ninguna expresión de dominio. El hecho de que los parlamentarios catalanes no puedan expresarse en catalán no lo ven como una imposición de dominio cultural. Cualquier defensa de tal plurinacionalidad es acusada de victimismo, de secesionismo, de falta de internacionalismo o peor, para una persona de izquierdas, de falta de solidaridad con el resto de España, asumiendo que tener un Estado central es la condición necesaria para distribuir la riqueza. Tal nacionalismo españolista se justifica así como garante de solidaridad, confundiendo solidaridad con uniformidad. Por lo demás, las demandas por parte de la gran mayoría de partidos políticos en Catalunya, excepto el PP catalán, son definidas como el resultado de los deseos de la burguesía catalana de expandir sus privilegios de clase a costa del resto de España. Esta interpretación de los hechos está enormemente generalizada y ha creado un sentimiento hostil hacia Catalunya que la derecha española ha rentabilizado electoralmente, estimulando tal sentimiento. Estos sentimientos aparecen también en sectores del nacionalismo españolista dentro de las izquierdas, de las que he llegado a oír que el entonces presidente Montilla o la dirigente socialista Manuela de Madre, “estaban contaminados de nacionalismo”.

Y el establishment españolista, basado en Madrid, considera un disparate indicar que tal establishment esté explotando a Catalunya o a cualquier otra comunidad. El hecho de que el sistema de transporte ferroviario sea enormemente radial, centrado en su gran parte en Madrid, se considera lógico y razonable, debido a la capitalidad de tal ciudad. Y el hecho de que se pueda ir de Barcelona a Madrid en dos horas y media, y que conlleve más de seis horas ir de Barcelona a Bilbao (que tiene la misma distancia), no se reconoce como indicador de algo que es profundamente injusto.
Es esta actitud y estos argumentos que han llevado a gran parte de Catalunya a un hartazgo y al deseo de separarse de España. Tengo muchísimos amigos aquí en Catalunya que nunca pensaron en separarse de España, y ahora lo están pensando y deseando.

Veamos.

1. Un socialista tiene que estar en contra de cualquier tipo de explotación, sea ésta de clase, género, raza o nación. Y dentro de España hay explotación de todo tipo, incluso de nación. Ya sé que esto nunca (repito, nunca) un intelectual del establishment madrileño, desde Fernando Savater al político José Bono y muchos otros lo aceptará. Pero, mientras, repito, pueden ir de Madrid a Barcelona en dos horas, pero para ir de Barcelona a Bilbao se necesitan seis horas y cuarto. ¿Nunca han oído el dicho del presidente Aznar de que el modelo ferroviario de España debería basarse en que cualquier capital de provincia no estuviera más distante de Madrid que 4 horas?

2. Las personas que pagan impuestos no viven en el vacío. Viven en territorios que necesitan servicios públicos e infraestructuras. Esta frase que continuamente se utiliza de que no son territorios pero individuos los que pagan impuestos, ignora que los individuos viven en territorios cuyos recursos públicos se financian por aportaciones individuales.

3. De ahí que sea lógico que desde Catalunya se hable de que ésta, al ser más rica, aporte más recursos, lo cual ninguna fuerza catalana ha cuestionado. La continua acusación que se hace a Catalunya de ser insolidaria es otro insulto más entre otros muchos que constantemente se hacen a Catalunya. El cuestionamiento de solidaridad, por muy extraño que parezca, no es el tema que está llevando a miles de catalanes a la calle. Que Catalunya, al ser más rica que el promedio de España, aporte más al erario público del Estado español que otras partes de España, por tener ciudadanos con más recursos, no ha conllevado ninguna objeción por la gran mayoría de partidos políticos catalanes. Ahora bien, los recursos que el Estado catalán recoge, debe revertirlos en Catalunya, donde tales ciudadanos viven, una vez se descuenta el pago de gastos comunes y la solidaridad con otras partes de España. Y en esta devolución a Catalunya tiene que incorporarse una variable más, el coste de vida, pues un pensionista catalán recibiendo la misma pensión que un extremeño, tiene menos capacidad adquisitiva, pues al ser el nivel de vida superior en Catalunya que en Extremadura, el pensionista catalán sale perjudicado. Y esto ocurre en muchas otras transferencias de gasto público. Recibir igual no es lo más equitativo. Además, una nación como Catalunya tiene la responsabilidad de garantizar la viabilidad y fortaleza de su lengua y de su cultura, lo cual requiere dinero y capacidad de decisión. Si Catalunya quiere permanecer como nación, debe considerar el catalán como la lengua prioritaria, sin que ello implique ninguna minusvaloración del idioma castellano, también patrimonio de Catalunya. Si ello no ocurriera, la propia fortaleza del castellano diluiría la cultura catalana hasta el punto de desaparecer (como ha ocurrido en Francia). ¿Es esto lo que desean los nacionalistas españoles? Me temo que algunos sí. Y que tal posibilidad exista, el nacionalismo españolista lo ignora.

4. El nacionalismo españolista es el más oprimente, pues es el que ha mandado y dominado el Estado español. Y actualmente está enrocado en la Constitución, que se considera erróneamente como reflejo de la voluntad de todos los españoles, sin tener en cuenta el momento y contexto en que se aprobó. Un gran desequilibrio de fuerzas explica la Transición inmodélica que creó una Constitución que reproduce este nacionalismo, hasta el punto que prohíbe por fuerza de las armas que Catalunya o el País Vasco pudieran escindirse de España si así lo desearan. Y a esto no le llaman los intelectuales en Madrid dominio y explotación. Por lo visto no se dan cuenta de que una unión es oprimente si no se hace voluntariamente.

5. El Estado de las autonomías no es un Estado federalista. Considerarlo como indicador a través del dato del porcentaje del gasto estatal total que se consume y se gestiona en una Comunidad Autónoma es un error metodológico notable, pues se confunde descentralización con autogobierno. Catalunya puede tener el 80% del gasto sanitario pero tiene una capacidad decisoria limitada en sanidad. Un tanto igual ocurre en educación. Como director de un programa académico en la UPF, tengo que pedir permiso a Madrid, al Ministerio de Educación, para cambiar una asignatura de mi programa. Imposible en EEUU, un Estado federal. Es inimaginable que yo tenga que llamar a Washington para pedir permiso para cambiar una asignatura de un programa académico en la The Johns Hopkins University en Baltimore, en el Estado de Maryland. En Barcelona, sin embargo, sí que tengo que hacerlo, llamando a la capital del Reino.

6. La Transición inmodélica, ocurrió en una situación excepcional, con gran dominio del proceso por parte de las fuerzas conservadoras que dominaban al Estado, estableciendo un Estado que es insatisfactorio para un número creciente de españoles. Su gran retraso social y su falta de plurinacionalidad son un indicador de ello. Y lo que está ocurriendo hoy en las calles de Barcelona (y también en Madrid) es un ejemplo muy claro. La animosidad de gran parte de la población catalana no es hacia España, sino hacia el establishment español y hacia el Estado, lo cual está ocurriendo a lo largo del territorio español. Se requiere un profundo cambio hacia el establecimiento de una España heredera de su pasado republicano con un Estado auténticamente democrático, social y plurinacional, en el que la democracia representativa sea auténticamente proporcional y auténticamente participativa en que las distintas naciones y regiones puedan desarrollar referéndums sobre lo que desean, con una Constitución en la que la unidad en el Estado sea voluntaria, libremente expresada, sin ninguna imposición, y en el que la solidaridad se ejerce, entre otros indicadores, por un pago contributivo según su riqueza, a un nivel que permita el continuo desarrollo de todas las naciones, incluyendo Catalunya, en que los órganos centrales estén distribuidos entre las distintas naciones sin que exista una capitalidad que centralice el poder del Estado. En EEUU, hay muchas agencias federales que están ubicadas en varios estados.

7. El hecho de que la derecha nacionalista catalana esté ahora intentando liderar el movimiento a favor de la autodeterminación no quiere decir que tal derecha sea la auténtica representante del movimiento. En realidad, en los momentos difíciles en Catalunya, como durante la dictadura, fueron las izquierdas las que, en una lucha heroica, defendieron más la identidad catalana, como incluso el presidente Pujol reconoció en su día. La burguesía catalana y la Iglesia catalana, incluyendo Montserrat, apoyaron el fascismo. Tampoco es cierto que todos los que estamos apoyando el derecho de autodeterminación estemos deseando la Secesión. Las encuestas muestran que la mayoría de los ciudadanos en Catalunya que ya están pidiendo el autogobierno no están pidiendo la Secesión. Lo que sí que hay es un deseo mayoritario de que el Estado español no es el que se desea, lo cual no quiere decir la rotura con España.

8. No hay duda de que el gobierno CiU está utilizando tal movimiento para desviar la atención popular de lo que en este momento debería ser central, es decir, el impacto en la población de sus políticas neoliberales, llevadas a cabo con apoyo del PP en el Parlament y en las Cortes, donde CiU apoya tales políticas. Pero confundir esta realidad con la creciente fuerza de tal movimiento, evaluándolo como una simple estrategia de CiU es un profundo error. Hoy hay un hartazgo hacia el establishment español, basado en Madrid, que el establishment político catalán está intentando utilizar. Pero también el establishment españolista basado en Madrid lo está utilizando para movilizar, una vez más, el anticatalanismo.

9. Muchos en Catalunya han abandonado este proyecto de luchar por otra España, pues creen que España nunca cambiará. Hoy son independentistas. Simpatizo con ellos. Pero no quiero abandonar el proyecto de construir otra España, muy distinta a la actual, que sea auténticamente democrática, justa y plurinacional. Pero no es nada fácil, incluso también bastante agotador. Las izquierdas españolas gobernantes a pesar de definirse como federalistas, han hecho muy poco para desarrollar el federalismo. Ha sido un indicador más de su excesivo conformismo.

jueves, 4 de octubre de 2012

Rebelión en Europa contra el neoliberalismo (VICENÇ NAVARRO

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 4 de octubre de 2012

Este artículo analiza las políticas de austeridad que se están siguiendo en la mayoría de países de la Eurozona impulsadas por la troika (Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional) y que están creando una enorme resistencia por parte de las clases populares que deberían coordinarse a nivel europeo.

Según los datos de la Comisión Europea, la actividad económica en la Eurozona está descendiendo. Durante el periodo Abril-Junio descendió, como promedio, un 0,2%, y se espera que el informe de Octubre muestre una contracción incluso mayor de tal actividad. A estos datos debe añadirse la información proveída por el Banco Central Europeo, que señala que la actividad financiera también ha disminuido en la Eurozona, sin que se espere la reactivación de tal actividad en un futuro próximo. Mírese como se mire, pues, la situación económica y financiera va mal, en realidad, muy mal. Las cifras de desempleo en la Eurozona han alcanzado niveles sin precedentes, 18 millones de parados con un incremento anual de un millón durante estos años de crisis.

Es obvio que las políticas de austeridad –que se han estado promoviendo por la troika (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional)- no están reavivando la economía de la Eurozona. En realidad, todos los datos señalan que, al revés, la están hundiendo. Y a pesar de ello, la troika continúa insistiendo en que la solución pasa por todavía más austeridad y más recortes. En estos momentos, está exigiendo en Grecia que se recorten 11.500 millones de euros del presupuesto nacional. En España también se están exigiendo para 2013 añadir 13.000 millones de euros de recortes a los que han ocurrido durante cada año de la crisis. En Francia, con un gobierno socialista, presidido por el Sr. François Hollande, éste está planeando recortar 30.000 millones de euros de su presupuesto. Y la lista puede alargarse incluyendo más y más países de la Eurozona. Las políticas de recortes han sido el eje central de las intervenciones públicas en los países de la Eurozona.

Además de estos recortes, se están aplicando otras políticas de claro corte neoliberal, como el retraso de la edad de jubilación, la reducción de los beneficios sociales y laborales, el descenso del seguro de desempleo, la reducción de salarios, y una larga lista de intervenciones que están reduciendo el bienestar social de las clases populares, que constituyen la mayoría de la población en los países de la Eurozona.

Europa se rebela

Como era de esperar, tales clases populares de estos países se están rebelando frente a estas políticas, políticas que en su gran mayoría se están imponiendo a la ciudadanía sin que hubiera un mandato popular para ello, ya que tales medidas no estaban en el programa electoral de los partidos gobernantes. De ahí que la legitimidad de tales gobiernos y de las instituciones que gobiernan la Eurozona y la Unión Europea esté cada vez más cuestionada. La atracción de Europa, que era generalizada en los países del Sur de tal continente (la mayoría habían sufrido dictaduras fascistas o fascistoides durante muchos años), está desapareciendo muy rápidamente. Y la conveniencia del euro como moneda común también se está cuestionando. Varias encuestas han aparecido en los mayores medios de información europeos diciendo que un porcentaje cada año mayor, identifica el establecimiento del euro como responsable de su pérdida de capacidad adquisitiva.

La rebelión de las clases populares a estas políticas neoliberales impuestas por el establishment europeo está actualmente generalizada. En Portugal, acaba de realizarse una huelga general y hay manifestaciones de protesta día tras día. En Francia, este domingo hubo manifestaciones a lo largo de su territorio protestando por la propuesta del presidente Hollande de aprobar el Pacto Fiscal que obligará, en la práctica, a perpetuar las políticas de austeridad. En Grecia, las protestas laborales y sociales son también el pan de cada día, alcanzando cada vez más una orientación violenta que puede afectar la viabilidad de sus instituciones representativas. Un tanto parecido ocurre en España, donde la represión por parte del Estado, heredero, en parte, de la dictadura, es especialmente acentuado en contra de las numerosas manifestaciones que toman lugar a lo largo del territorio español. Y lo mismo está ocurriendo en Italia, donde los sindicatos están liderando una oposición cada vez más generalizada contra las imposiciones del gobierno Monti.

La respuesta del establishment que gobierna la Eurozona

Ni que decir tiene que esta agitación social está generando respuestas del establishment que gobierna la Eurozona. Una de ellas, son las medidas tomadas por el BCE de comprar bonos públicos (de corto periodo, no más de tres años) en el mercado primario, condicionado a que los países pidan un rescate del European Stability Mechanism (ESM), al cual se le ha dotado de 500.000 millones de euros para que compre deuda pública (a largo plazo, de 10 años) en el mercado secundario, sujeto todo ello a unas condiciones leoninas que implican todavía más recortes. Estas medidas de recortes y austeridad, forzando una bajada de los salarios, supondrán todavía un mayor endeudamiento, junto con una mayor austeridad, reforzándose así el ciclo vicioso entre endeudamiento, austeridad y declive de la actividad económica.
Lo que está pasando en España con el rescate bancario es un claro ejemplo de ello. Se proveen 100.000 millones de euros, que se prestan al Estado español (con lo cual el déficit y la deuda pública aumentan), con la condición de que se reduzca todavía más el gasto público, empeorando así, incluso más, la situación de la economía española.

¡Hay alternativas a los recortes!

Para cualquier persona que no esté obcecada con el dogma neoliberal es obvio que la solución a la crisis económica pasa por romper este círculo vicioso, que se inicia con un endeudamiento que quiere resolverse a base de políticas de austeridad que determinan un descenso de la actividad económica y de los ingresos al Estado, lo cual lleva a pedir prestado más dinero y a endeudarse. Este círculo vicioso es lo que está llevando la Eurozona al desastre.

Lo que tiene que hacerse es dejar de endeudarse, renegociando una deuda que ha beneficiado a la banca y a sus accionistas, pero a nadie más. No se puede avanzar con un sistema financiero que funciona para tan pocos a costa del sacrificio de tantos. La banca privada ya ha perdido su función social, que es la de proveer crédito. Si no ofrece crédito, no tiene lógica su existencia. El tamaño del sector financiero en una economía debe por lo tanto reducirse sustancialmente mediante toda una serie de medidas, que incluyen desde una carga impositiva mucho más elevada a la banca (sin afectar los ahorros del ciudadano normal y corriente), gravando principalmente a los grandes depósitos, las largas transacciones y las actividades especulativas. Otras medidas deberían incluir su nacionalización, con pleno intervencionismo del Estado para garantizar la disponibilidad de crédito razonable y accesible. No puede permitirse que la banca privada sea el aparato sanguíneo del cuerpo económico.

Por otra parte, los Estados deben dejar de depender tanto de los préstamos externos, observación que es especialmente relevante para los países llamados en la terminología anglosajona PIGS (o GIPSI si se incluye Italia). Cada uno de estos Estados (cuyos ingresos al Estado son excesivamente bajos) debe incrementar sustancialmente sus ingresos públicos. Si España tuviera la carga fiscal de Suecia, el Estado español ingresaría 200.000 millones de euros más al año. En Italia, según el Banco de Italia, la riqueza existente en el país, altamente concentrada (que podría y debería general fondos al Estado), representa 8.600.000 millones de euros, que es más de cuatro veces los 2.000.000 millones de euros de deuda pública que tiene su Estado. Si tal riqueza concentrada, como sugiere Tom Gill en su artículo “Europe is Revolting” (CounterPunch, Septiembre de 2012) se la gravara con un 2% de la riqueza poseída por el 50% más rico de los propietarios, se generarían 100.000 millones de euros más al año para las arcas del Estado.
Un tanto semejante en Portugal, donde el gobierno propuso recientemente unos recortes de 4.900 millones de euros (que tuvo que retirar debido a la oposición de la ciudadanía). Los sindicatos portugueses propusieron como alternativas un aumento del gravamen de un 0,25% en las transacciones bancarias (consiguiendo así 2.000 millones), de un 10% en las ganancias en la propiedad de los mayores accionistas del país (consiguiendo 1.700 millones de euros), un incremento del impuesto de sociedades para las empresas que facturan a partir de 1.2 millones de euros al año (1.200 millones de euros), y una disminución del fraude fiscal (1.200 millones de euros). Todas estas medidas afectarían sólo al 1% de la población: los súper ricos. Todas estas propuestas son altamente populares.

Otras propuestas también altamente populares es la reducción del gasto en las Fuerzas Armadas. Gran parte de tales fuerzas militares hacen funciones policiales y de represión interna, caso claro en España, donde se asigna a tales fuerzas armadas la garantía de “la unidad de España”, función que expresa el carácter  policial y de represión interna del país, defendiendo en la práctica un centralismo que inhibe la expresión de la riqueza de España que debería basarse en la expresión de su plurinacionalidad. Ni que decir tiene que estas propuestas alternativas, populares a nivel de calle, son inmensamente impopulares en los establishments que gobiernan a los países de la Eurozona, que están imponiendo políticas opuestas, altamente impopulares. Hoy existen unas instituciones que no han sido elegidas por la población, que gobiernan e imponen lo que favorece a sus intereses particulares, a costa de los intereses generales. Las fuerzas auténticamente democráticas deberían coordinarse a nivel europeo, incluyendo una huelga general a nivel de toda la Eurozona para indicar que las clases populares están diciendo basta ya de esta dictadura financiera que está llevando a todos los países al desastre.