domingo, 14 de octubre de 2012

TARTALETA DE HOJALDRE

Hoy preparamos Juanma y yo estas Tartaletas Caprisse - Decorecetas - aunque nosotros le añadimos unos trocitos de bacon, ¡muy muy rico! facilísimo y riquísimo, para repetir.
Anina

sábado, 13 de octubre de 2012

Un trozo invisible de este mundo (ALBERTO GARZÓN ESPINOSA)

Dice Eduardo Galeano que en nuestro tiempo es más libre el dinero que la gente. Y no le falta razón. Hoy se pueden realizar transacciones, en apenas unos instantes, con objeto de comprar títulos financieros en Japón, India, EEUU, Argentina, Madrid o Londres. Por el contrario, las personas necesitamos superar unos infernales requerimientos burocráticos o jugarnos la vida para movernos por las distintas zonas geográficas que conforman nuestro planeta. Incluso aunque se huya de la guerra, de la pobreza o de la falta de esperanza lo que acaba determinando si uno puede lograr sus objetivos es la cifra que aparece en la cuenta corriente. Y eso, por supuesto, si se tiene la suerte de tener una.
Los seres humanos vivimos compartimentados, divididos en distintos trozos. Separados entre nosotros por las fronteras jurídicas, herencia siempre de la violencia, nos vemos diferentes siendo en última instancia iguales. Nuestra cultura y nuestro desarrollo material han sido condicionados por el clima, por la geografía, por el uso de la fuerza e incluso por el mismo azar. Eso es lo que nos ha diferenciado, y no la inteligencia, la superioridad moral o el designio divino. Pero algunos, empujados por la ignorancia, han aprovechado y aprovechan esas diferencias para consolidar diferentes formas sociales profundamente injustas y antihumanas.
Un trozo invisible de este mundo es una obra de teatro que hace pivotar su reflexión sobre estas cuestiones. Describiendo la realidad social y material de las personas que no son reconocidas como tales por el sistema, y con la crudeza que realmente caracteriza dichas situaciones, la obra nos engulle en un torbellino de sensaciones que remueven nuestras conciencias y que terminan asestando una puñalada mortal a la ideología dominante.
Aunque disimulada, en todas partes está latente esa ideología dominante que nos dice qué es aceptable y qué no; esa misma ideología que justifica un orden económico criminal que define a las personas como meros recursos humanos que poder explotar; esa ideología que se disfraza de “sentido común” con objeto de parecer inofensiva y natural; esa ideología que se transmite en cada telediario, en cada escuela, en cada película de entretenimiento y, sobre todo, en cada repetido discurso político del pensamiento único.
Juan Diego Botto consigue hacernos tanto reír como llorar a lo largo de toda la representación. Historia tras historia logramos sentirnos identificados con los personajes, con sus tristezas y con sus esperanzas. Reflexionamos con ellos sobre las promesas de un futuro mejor y sobre la impotencia de tener que sobrevivir sin vivir. Probamos así el amargo sabor de la indiferencia social, de la injusticia que encuentra más justificación que crítica y de la repetición como farsa de lo que en su día fue tragedia. Pero también logramos pensar a algunas de esas personas desde fuera, como preocupados espectadores, para percibir con claridad la alienación que los ahoga como seres humanos.
Estamos ante un trabajo que logra poner el foco en trozos de nuestro mundo que son invisibles para la mayoría de la población. Pero la obra no es desde luego un instrumento para satisfacer nuestros deseos izquierdistas de autocomplacencia. Estamos, por el contrario, ante una explícita invitación a la acción política, algo que por cierto caracteriza nítidamente a la trayectoria del propio actor. A todos nos esperan las calles, las asambleas en las plazas, los comités de empresa y toda la organización social posible. Nos va el mundo y la dignidad en ello.
Karl Marx reconoció en los revolucionarios de la Comuna de Paris a aquellos que pretendieron “tomar el cielo por asalto”. Una bella forma de describir el espíritu de quienes, desafiando a esa ideología dominante que insta permanentemente a la resignación, aspiraron a cristalizar en la realidad material sus propios anhelos de justicia social. Rebelarse nunca ha sido gratis, y la reacción de quienes ven amenazados sus privilegios de explotadores no tiende a ser nada agradable para con los rebeldes. Pero la dignidad no entiende de fríos cálculos de beneficio y coste individual. Por esa razón no cabe duda de que tomar el cielo por asalto es el más digno propósito de un ser humano.

Publicado por Alberto Garzón Espinosa en su blog Pijus economicus 

viernes, 12 de octubre de 2012

El candidato republicano Romney y los medios de información españoles (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 12 de octubre de 2012

Este artículo critica la cobertura mediática del primer debate Obama-Romney en las elecciones a la presidencia de los Estados Unidos que dio excesiva importancia al estilo y no a la sustancia del debate en sí. Ello apareció claramente en la cita del candidato Romney sobre el supuesto excesivo gasto público en España, observación carente de credibilidad que pocos medios de información señalaron en sus comentarios. 

Hay personajes en la historia que, en el caso de que no existieran, deberían inventarse. El candidato republicano en las elecciones presidenciales de EEUU es uno de ellos. El Sr. Mitt Romney encaja perfectamente con la imagen del “hombre de negocios exitoso” del nuevo capitalismo. Hijo de gran privilegio, nacido en una de las familias más ricas de EEUU (su padre había sido el director de una de las empresas automovilísticas más grandes de EEUU), se ha mantenido en los círculos más adinerados del país a base de especular con el dinero de otros, habiendo sido uno de los personajes en el mundo financiero que ha tenido menos escrúpulos en el desarrollo de sus negocios. Muchas empresas y miles de trabajadores perdieron su trabajo como consecuencia de sus especulaciones. El valor de la figura de Romney es su representatividad. Así como su padre representaba al gran industrial en la economía productiva, Mitt Romney representa  al gran financiero de Wall Street que no produce nada, consiguiendo grandes sumas de dinero a base de especular en el mundo financiero con el dinero de otros. Es el “hombre de negocios exitoso” en los últimos años del siglo XX y principios del siglo XXI, representando el cambio del capitalismo, pasando del capitalismo industrial al capitalismo financiero.

Y en su persona, en su cultura y en sus ademanes Mitt Romney refleja esta representatividad. Una de sus características, que aparece en su comportamiento político, es la extraordinaria manipulación que muestra en los debates en los que participa y que pasa frecuentemente desapercibida en los medios de información modernos, que suelen dar gran importancia al estilo (capacidades de seducción del candidato) por encima de  la sustancia. Un ejemplo de esta deplorable situación son los comentarios a raíz del debate Obama-Romney que hicieron analistas políticos sobre quién ganó o perdió el primer debate televisivo entre los dos candidatos a la Presidencia de EEUU, comentarios que fueron incluso más contundentes en la discusión post debate que apareció en la televisión española y en la catalana. Todos los analistas dieron como vencedor a Romney, centrándose en el estilo y capacidad de seducción de tal candidato. En casi ninguno de los análisis del debate que se hicieron en España se analizó qué dijo Mitt Romney, sino cómo lo dijo. Este es el reflejo de haber transformado la política en un espectáculo, el mayor indicador del deterioro y de la frivolidad de la política. Ninguno de los analistas y comentaristas españoles y catalanes analizó las enormes frivolidades de que Romney es capaz, y que no se detectan porque aparece convincente por su tono y contundencia.

Un ejemplo claro de ello es su advertencia a Obama de que la expansión del gasto público en EEUU estaba arruinando al país, inhibiendo su capacidad empresarial. Y, como muestra de esta teoría, señaló que EEUU había ya alcanzado el gasto público (42% del PIB) que tenía España, lo cual llevaría a EEUU al desastre económico en el que se encuentra España.

En los análisis post debate en España se citó esta observación, sin mostrarla como un ejemplo del nivel de manipulación y frivolidad a la cual tal candidato recurre constantemente. Cualquier analista mínimamente crítico hubiera señalado varios hechos. Uno es que España es uno de los países que gasta menos en su sector público. La gran mayoría de los demás países de la Unión Europea se gastan mucho más que España. Si el tamaño del sector público es determinante del fracaso de la economía de un país, entonces la gran mayoría de los países de la Unión Europea deberían estar peor que España, y no lo están. Una cosa tan elemental como ésta y tan importante, quedó desapercibida en la gran mayoría de los medios. Con este silencio, los medios se convirtieron en cómplices en la reproducción de uno de los mayores mitos del pensamiento neoliberal que domina la cultura mediática y política del país: la supuesta hipertrofia del gasto y empleo público en España. Los datos, fácilmente accesibles, muestran lo contrario. España es de los países de la UE-15 con menor desarrollo de su sector público.

En realidad, el subdesarrollo económico y escasa tasa de ocupación y empleo en España se deben precisamente a tal escaso desarrollo del sector público. El Estado no provee las infraestructuras sociales y físicas para el desarrollo económico y social del país. En realidad, los países del Norte de Europa son, en general, países que tienen un gasto público mucho mayor que España y EEUU y son más eficientes que los demás países de la OCDE, incluido EEUU.

La referencia a España fue sólo una de las múltiples falsedades, bien documentadas en el informe sobre el debate hecho por Igor Volsky “Romney Told 27 Myths in 38 minutes”, Romney reprodujo 27 mitos en 38 minutos. Todo un récord. Es imposible que Romney o sus asesores económicos no sepan estos datos. Pero los ignoran deliberadamente, repitiendo frivolidades que caracterizan el dogma neoliberal, conscientes de que su enorme error pasará desapercibido en los medios de información, que han sido extraordinariamente acríticos de tal dogma. Repiten auténticas falsedades sin ni siquiera sonrojarse. En España tenemos muchísimos políticos y economistas neoliberales totalmente impermeables a los datos, profundamente ideologizados, sin límites en sus manipulaciones y que están siendo promocionados en los mayores medios.

Facilitando el mito de Romney es la pasividad que el Presidente Obama presentó en el debate. Obama es uno de los mejores oradores en EEUU y en cambio es uno de los peores debatidores. Obama ha perdido (según el criterio teatral mediático) la mayoría de sus debates. Y ello responde  en parte a su incomodidad de enfrentarse con sus adversarios, prefiriendo en su lugar alcanzar consensos que pueden ser paralizantes (y frustrantes para los que desean mayores cambios de los que Obama ha proveído). Su falta de enfrentamiento con el Partido Republicano, incluso cuando tenía mayoría en el Congreso, tanto en el Senado como en la Cámara Baja, ha sido causa de la enorme desmovilización de sus bases, pues con tal estrategia ha diluido sus promesas, sin realizar muchas de ellas. Obama no se atrevió a movilizar a la población para enfrentarse a los enormes poderes (y muy en particular Wall Street) que financiaron al Partido Republicano (pero también al Partido Demócrata y a su propia candidatura). Esta falta de atrevimiento aparece como pasividad que daña su imagen. La gran mayoría de la población está enfadada con el sistema político y desea mayor agresividad y contundencia por parte de aquéllos en los que depositan su confianza o su esperanza para hacer el cambo. Obama no ha estado al nivel que grandes sectores deseaban. Pero no es la primera vez ni será la última.

El Ayuntamiento de Madrid se desentiende de Shakira - AMNISTÍA INTERNACIONAL -

Han pasado ya tres meses desde que Shakira y su familia fueran desalojados a la fuerza de su casa de Puerta de Hierro (Madrid). Aproximadamente otros 70 menores más viven en estos momentos entre los escombros, en las pocas casas que quedan o en furgonetas.

El caso de Shakira es especialmente urgente. Tiene 6 años y padece un grave tumor cerebral, por lo que tuvo que ser hospitalizada hace una semanas, donde permanece todavía.

Las autoridades municipales garantizaron a Amnistía Internacional una evaluación de la situación de Shakira y los otros menores del poblado. Semanas después no se tiene constancia de ningún avance al respecto.

 Todavía no hay alojamiento adecuado para Shakira ni para los otros menores.

Se acerca el invierno y a menos que el Ayuntamiento de Madrid haga algo estos niños y niñas, y sus familias, sufrirán el frío y el mal tiempo prácticamente a la intemperie.

De nuevo, la única esperanza de Shakira y estas personas eres tú.

Por eso exígele a la alcaldesa de Madrid que cumpla sus obligaciones y proporcione un alojamiento adecuado a la familia de Shakira y al resto de las familias de Puerta de Hierro, tal y como exige, además, Naciones Unidas en estos casos.

Lamentablemente puede que no tengamos demasiado tiempo. Y necesitamos ser muchos y muchas.

Agradeciéndote especialmente tu apoyo en este caso, recibe un fuerte abrazo.

Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional - Sección Española (@amnistiaespana)


PS: La independencia de Amnistía Internacional en su lucha por los derechos humanos se garantiza sólo con la aportación desinteresada de miles de personas que como tú no se resignan a convivir con la injusticia. Por eso, permíteme, te invito a asociarte a nuestra organización, adaptando tu aportación a tus posibilidades. Gracias, de nuevo.

LAOS (NAHIKARI E IBON)

Nahi, Ibon ¡Que viajeros estáis este año! 
Muchas gracias por acordaros siempre de nosotros en vuestros viajes, ¡este tiene que haber sido espectacular! ojalá nos veamos pronto, que tenéis muchas fotos y muchas aventuras que contarnos
Un abrazo enoooorme!
Anina

jueves, 11 de octubre de 2012

Las contradicciones e incoherencias de la socialdemocracia en la Unión Europea (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 11 de octubre de 2012

Este artículo señala las luces y sombras de los partidos socialdemócratas francés, alemán y español. El artículo también identifica los cambios positivos que han ocurrido en las políticas económicas del partido francés y del partido alemán, señalando a la vez la falta de autocrítica y renovación del partido español. El aspecto más negativo en todos ellos es, si embargo, que no han abandonado el dogma neoliberal de la austeridad, aceptando la necesidad de reducir el déficit público, continuando su apoyo al Pacto de Estabilidad y todavía peor, al Pacto Fiscal, que condena a todos los países a un estancamiento económico.

La elección del gobierno socialista en Francia abrió un enorme abanico de esperanzas. Por fin –se dijeron millones de europeos- se va a romper con esta obsesión con las políticas de austeridad (promovidas por la troika: el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional) y se va a poder iniciar una nueva vía, priorizando el crecimiento. Parecía que el discurso que el candidato François Hollande había utilizado durante su campaña electoral permitía así abrigar estas esperanzas.

Tales esperanzas, sin embargo, se están diluyendo rápidamente. El presupuesto presentado por el Primer Ministro Jean-Marc Ayrault al Parlamento francés el día 28 de septiembre contribuye a esta dilución. Veamos.

Lo primero que debe decirse es que el presupuesto tiene muchos elementos positivos, que representan un cambio de rumbo de 180º sobre las políticas del anterior presidente del gobierno francés, el Sr. Nicolas Sarkozy. La acusación hecha por algunas voces de izquierda en España de que no hay diferencia entre Hollande y Sarkozy es una frivolidad que debe denunciarse por su sectarismo. Más de la mitad de la reducción del déficit público (37.000 millones de euros) proceden de aumentar los impuestos de las rentas superiores y de las grandes empresas, mediante intervenciones fiscales, como incrementar el gravamen de las familias millonarias a un 75%. El entonces Presidente Sarkozy los bajó. Desde este punto de vista, el gobierno socialista se merece un aplauso. Comparado, por cierto, con lo que hizo el gobierno Zapatero, en el segundo periodo de su mandato, el gobierno Hollande está a años luz del socialismo español.

Ahora bien, habiendo dicho esto, tiene que señalarse que el presidente Hollande no ha cambiado un ápice su compromiso con la política de austeridad que antepone la reducción del déficit público a todo lo demás. Y ahí está el problema. Quiere reducir el déficit público actual del 4,5% al 3% el próximo año, para alcanzar el 0% en 2017. Y por si no fuera poco, moviliza cielo y tierra para que el Parlamento apruebe el Pacto Fiscal que la canciller alemana Merkel está exigiendo que se apruebe en todos los países de la Eurozona. Este Pacto Fiscal obligará a los Estados a no tener déficit, una política de una enorme (repito, enorme) austeridad y que creará la paralización económica en tales países. Imagínense el impacto que tendría una Ley que prohibiera endeudarse a las familias. Sería el fin del futuro de las familias, pues el endeudamiento es necesario en cualquier actividad económica que conlleve un gran gasto.

Se me dirá, como ya se me ha dicho, que en EEUU, los Estados tienen que equilibrar también sus cuentas, de manera que su déficit tiene que ser 0%. Pero EEUU es un Estado federal, con un Estado federal central (con un gasto equivalente al 21% del PIB), que ayuda a los Estados. No existe tal Estado federal en la Eurozona, y los fondos que controla lo que erróneamente se presentan como componentes de un posible Estado federal, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo, son sólo un poco más de un 1% del PIB europeo.

También se me dirá que los países de tradición socialdemócrata en los países escandinavos han tenido mayoritariamente sus presupuestos equilibrados durante el periodo posterior a la II Guerra Mundial. Pero tales voces ignoran la gran carga fiscal (dentro de una política altamente progresiva y redistributiva) que existe en aquellos países, situación que no ocurre en los otros países de la UE. La peor medida, de las muchas malas medidas económicas que tomó el gobierno Zapatero en su segundo mandato, fue la aprobación (con el apoyo del PP y de CiU) del Pacto Fiscal, pacto que empeorará todavía más las dificultades de financiación del Estado del Bienestar en España y en Catalunya. Aprovecho para añadir que el apoyo del dirigente del Partido Verde, el conocido Daniel Cohn-Bendit, al Pacto Fiscal, señala el grado de acomodación y escasísima vocación transformadora de tal figura (lo cual explica su gran promoción mediática por parte de los medios de información de los diferentes establishments). François Hollande tampoco está cuestionando el Pacto de Estabilidad que ha sido el responsable –al requerir un descenso del déficit público- de que el crecimiento económico, desde que se estableció el euro, ha disminuido, y con ello ha aumentado el desempleo.

¿Por qué conserva Hollande su compromiso con la austeridad?

Una de las razones de tales medidas es el objetivo de “recuperar la confianza de los mercados”, la frase más utilizada por los neoliberales, una frase que no pasa ningún test de evidencia científica. La desconfianza de los mercados se basa, ahora, no tanto en el déficit público, sino en el escasísimo crecimiento económico, sin el cual es imposible la reducción del déficit. Y las medidas de austeridad reducirán su crecimiento, aumentando el déficit y la deuda pública. La evidencia de que ello será así es abrumadora. Incluso el Fondo Monetario Internacional acaba de reconocer que las políticas de austeridad tienen un impacto negativo muy acentuado en el crecimiento económico. El mismo FMI atribuye a los recortes el hecho de que Grecia y España tendrán el próximo año el menor crecimiento económico en el mundo.

La otra causa que explica el apoyo de Hollande a tales medidas de austeridad es su deseo de no antagonizar el establishment político y financiero alemán, como bien señala George Irvin en su artículo “The French Budget: Ni juste, ni efficace,” en Social Europe Journal. Es parte de la estrategia del gobierno Hollande recuperar el eje francés-alemán, pensando en un futuro, que considera próximo, en el que la canciller Merkel sea sustituida por una coalición del partido socialdemócrata con los verdes alemanes o incluso con la misma Democracia Cristiana alemana. La promesa que hizo Hollande en su campaña electoral de que su gobierno sería uno más en una Europa multipolar ha ido desapareciendo para recuperar el énfasis en el eje alemán-francés que augura consecuencias negativas para el resto de países de la Eurozona, pues continuará las políticas de austeridad que están llevando a Europa y al mundo al desastre.

Cambios en la socialdemocracia alemana

El partido socialdemócrata alemán ha hecho propuestas novedosas, en las líneas que Hollande también ha apoyado en su campaña electoral como el establecimiento de los eurobonos, la europeización de la deuda y un cambio en el BCE para dar mayor hincapié al crecimiento, y no sólo al control de la inflación. Todos estos cambios son muy positivos, y también hay que aplaudirlos. Pero el problema mayor es que el partido socialdemócrata, el SPD, no ha cambiado en un punto central: su compromiso con las políticas de austeridad que el gobierno socialdemócrata presidido por el canciller Schröder, por cierto, inició (en su Agenda 2010), y que la canciller Merkel continuó. Hoy los trabajadores alemanes están subpagados. A pesar del aumento de su productividad, los salarios reales en Alemania no han aumentado en los últimos diez años, siendo una característica de su mercado laboral una elevada tasa de precariedad, un 25%. Su Estado del Bienestar está muy deteriorado, habiéndose incrementado las desigualdades sociales hasta alcanzar niveles sin precedentes desde la II Guerra Mundial. El 10% de los alemanes, los más ricos, tienen el 53% de la riqueza privada del país, mientras que el 50% de la población alemana sólo tiene un 1% (sí ha leído bien, un 1%), según el último informe de la pobreza en Alemania del Ministerio de Trabajo alemán.

Todos estos datos son consecuencia de que el gobierno Schröder potenciara el sector exportador a costa de la demanda doméstica. La reducción de tal demanda disminuyó el crecimiento de la economía alemana, y con ello el crecimiento de la economía europea, que está en camino de una gran recesión de nuevo. Tal recesión en los países de la Eurozona, y muy en particular, de sus países periféricos (resultado de las políticas de austeridad) han afectado también a las exportaciones alemanas a estos países periféricos. Así, las exportaciones alemanas a España descendieron un 11,4%, a Portugal un 15,8%, a Grecia un 9%, y a Italia un 8,6%. Tales exportaciones fueron sustituidas por exportaciones a EEUU, China y otros países emergentes, pero el decrecimiento económico europeo está afectando negativamente al crecimiento económico mundial, afectando también tales exportaciones. Hoy la economía alemana está decelerándose muy marcadamente, y la tasa de crecimiento de la Eurozona se calcula  será en el  2012  negativa (un -0,5% del PIB de la Eurozona).

Estas son las consecuencias de estas políticas de austeridad iniciadas por el canciller Schröder y continuadas por la canciller Merkel. Y una persona clave para el desarrollo de tales políticas ha sido el que ahora es el candidato del SPD para la presidencia del país en las próximas elecciones alemanas, el Sr. Peer Steinbrück, que era el Ministro de Finanzas en el gobierno de coalición Cristiano Demócrata-Partido Socialdemócrata. De ahí que la alianza  Partido Socialista francés-Partido Socialdemócrata alemán no augura que haya el cambio tan urgente y necesario de romper con la austeridad que permita la aparición del New Deal en Europa. De ahí que aunque tales partidos socialdemócratas hayan ido mejorando sus propuestas económicas (consecuencia de las presiones procedentes de los sindicatos franceses y alemanes, así como de los partidos a su izquierda, la Alianza de Izquierdas en Francia y Die Linke (la izquierda) en Alemania, y muy en particular las movilizaciones de protesta popular frente a las políticas de austeridad) todavía están estancadas en el dogma de la austeridad y lo que llaman disciplina fiscal que está llevando a Europa y al mundo al desastre. La alternativa, que sería establecer el New Deal en Europa con políticas expansivas, encaminadas a estimular la economía mediante el crecimiento de la demanda doméstica, no está ni se la espera.

Las políticas económicas de la socialdemocracia española

Los equipos económicos del gobierno socialista del Presidente Zapatero han sido discípulos aventajados de la escuela ortodoxa liberal y su comportamiento antes y durante la crisis encaja dentro de los cánones de los libros de texto del neoliberalismo. En lugar de resolver el mayor problema que tiene el Estado español (la regresividad de su política fiscal y la pobreza del Estado que ello conlleva), el gobierno Zapatero hizo una reforma fiscal en el 2006, en la que bajó los impuestos, favoreciendo todavía más a las rentas del capital y a las rentas superiores. Tales recortes de impuestos crearon un agujero en las cuentas del Estado de casi 20.000 millones de euros La política de que “bajar impuestos es de izquierdas” le costó mucho dinero al Estado, incrementando su déficit público estructural que apareció con toda intensidad cuando estalló la burbuja inmobiliaria y el Estado dejó de ingresar los fondos coyunturales resultado del crecimiento de la burbuja.

Y cuando el déficit público se disparó, la respuesta fue también de libro de texto en la doctrina neoliberal. Recortó el gasto público, incluyendo el social, antes que revertir la bajada de impuestos que había hecho en sus años de bonanza. Así, el gobierno Zapatero congeló las pensiones (para ahorrar 1.200 millones de euros), pero no revertió la bajada de impuestos de sucesiones (que le habría significado recuperar 2.200 millones de euros).

Es cierto que el gobierno Rajoy ha acentuado todavía más estas políticas de austeridad, recortando, por ejemplo, el gasto público sanitario (6.000 millones de euros), cuando podría haber conseguido 5.600 millones de euros, revertiendo la bajada del Impuesto de Sociedades de las empresas que facturan más de 150 millones de euros al años, y que representan sólo el 0,12% de todas las empresas de España.

Es sorprendente que en España, uno de los países con mayores desigualdades y menos ingresos al Estado, la socialdemocracia sea de las más conservadoras y con menos vocación transformadora en las áreas económicas y fiscales que existe en la Unión Europea. Existe un temor (o una complicidad) a enfrentarse, por ejemplo, con la banca, nombrando a personas de clara orientación muy liberal, como Jordi Sevilla, Pedro Solbes, Elena Salado, David Taguas, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, Miguel de Sebastián, y otros, en posiciones de gran responsabilidad económica. Los resultados de tales políticas liberales son fáciles de ver: la escasa prevención de la crisis y la manera como se ha respondido a ella (que ha causado un enorme daño) son típicos productos del neoliberalismo. El hecho de que el Partido Popular haya sido incluso mucho peor, no disculpa o diluye los errores económicos de la Administración anterior.

La ausencia de autocrítica y renovación

Lo que caracteriza al socialismo español es su nula capacidad de autocrítica y renovación. Es sorprendente que durante todos estos años no ha habido ninguna voz crítica dentro del PSOE hacia tales políticas. Con la excepción de Josep Borrell, ninguna figura del socialismo español se opuso al cambio de la Constitución para incluir (bajo las órdenes de la Sra. Merkel) el infame Pacto Fiscal que fuerza al Estado a no tener ningún déficit, condenando a España a estar a la cola de la Europa Social. Como dije antes, hay que darse cuenta de las consecuencias que tendría para las familias españolas que se aprobara una Ley que les prohibiera endeudarse. El impacto sería enormemente negativo. Pues ésta es la situación para España. Con la excepción de Josep Borrell, no hubo nadie dentro del grupo dirigente del PSOE (repito, nadie) que se opusiera o criticara a tal Pacto Fiscal, mostrando que el PSOE es un aparato presidencialista que ha alcanzado unos niveles que generan rechazo en grandes sectores de su electorado. Tal rechazo se ha acentuado todavía más ahora en que el que lo dirige era el segundo de a bordo del Presidente Zapatero, que ha purgado a todos los demás que le pudieran hacer sombra. El aparato del Partido ha captado el mayor instrumento de las izquierdas españolas, el PSOE, y ello ha tenido enormes repercusiones negativas para todo el país. Hoy al PSOE se le ve y se le percibe por la mayoría de la población española como parte del problema, y no como la solución. Y todos los dirigentes permanecen callados, aferrados a su poltrona. Sería deseable (urgente y necesario) que las bases de tal partido, que son en su mayoría votantes de izquierda, se rebelaran, y hubiera una movilización general pidiendo que se marchen las élites que tanto daño han estado haciendo al socialismo español. El enorme hostigamiento que las clases populares están sufriendo desde el Estado gobernado por la derecha más reaccionaria que ha gobernado este país desde el fin de la dictadura, necesita un instrumento mucho más socialista y más radical de lo que tal instrumento es hoy en día. El amor a España que estos sectores populares siempre han mostrado, requieren una rebelión en contra de la falta de participación y democracia en tal Partido. El hecho de que este fenómeno sea generalizado en otros partidos no es razón de no exigirlo en el mayor partido de la oposición. Así lo necesita este país.

sábado, 6 de octubre de 2012

HOMENAJE A RICARDO GUIRAO - CONCIERTO CORAL EN EL TEATRO BERGIDUM DE PONFERRADA














Después de la vendimia, nos fuimos a ver este concierto Homenaje, en el que participaban varias corales bercianas, entre ellas la Coral Polifónica de Flores del Sil, que dirige mi prima Noe. Así que para allá nos fuimos mis padres, Elena y yo. Estuvo bien, entretenido. 
Luego nos fuimos a cenar a la Taberna San Andrés.
Anina

VENDIMIA




Otro otoño más la vendimia llega a El Bierzo
Anina
 

LAS UVAS DULCES (JOSE ANTONIO LABORDETA)

Cuando las uvas dulces
van por el aire,
el otoño revienta
de parte a parte.

Y sobre el corazón

que lo contempla
nacen palomas blancas
¡qué alto vuelan!

Palomas que son hojas

y pensamientos
que, a la vera del cielo,
se van muy lejos.

Lejos como las tardes

de aquel verano
que entre solanas altas
tomé tus manos.

Tus manos son ahora

como nostalgias
que las brumas de otoño
me traen a casa

a mi casa, cobijo

de la esperanza
de verte en los cristales
de mis ventanas.

Ventanas que se abren

hacia el principio
de tu rostro ensoñado
por los caminos,

veredas y paisajes

donde ambos fuimos
bebiéndonos la vida
hasta el olvido.

viernes, 5 de octubre de 2012

El nacionalismo españolista (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 5 de octubre de 2012

Este artículo describe las características de la ideología dominante del establishment español basado en Madrid, que se opone al desarrollo de una España plurinacional, mediante su control del Estado español. 

Durante los Juegos Olímpicos pudimos oír como la BBC presentaba con toda naturalidad a Gran Bretaña como un Estado de varias naciones, Inglaterra, Escocia, Irlanda del Norte y Gales, que tienen sus propios derechos claramente diferenciados. Sería impensable, sin embargo, que la televisión pública española diera un informe semejante sobre España. Y sería también impensable que el establishment español, basado en Madrid, admitiera que España es un Estado de varias naciones, cada una con su pleno derecho de autodeterminación, incluyendo su poder de escisión, si así lo desean, como ocurre en Gran Bretaña con Escocia o en Canadá con Quebec. Lo máximo que se llega a admitir es que España ya es, en realidad, un Estado federal, pues el gasto de las autonomías es mayor que el gasto gestionado por algunos Estados en un sistema federal.

Este argumento se repite una y otra vez sin haber variado ni un ápice desde hace ya años. Y desde luego, tales establishments tampoco reconocen que ellos mismos son profundamente nacionalistas, lo cual es fácil de ver que lo son, pues defienden una visión de España que niega la plurinacionalidad del Estado, sometiendo todas las otras nacionalidades al Estado español, a su cultura, idioma y comportamientos. En esta resistencia a la plurinacionalidad no ven ninguna expresión de dominio. El hecho de que los parlamentarios catalanes no puedan expresarse en catalán no lo ven como una imposición de dominio cultural. Cualquier defensa de tal plurinacionalidad es acusada de victimismo, de secesionismo, de falta de internacionalismo o peor, para una persona de izquierdas, de falta de solidaridad con el resto de España, asumiendo que tener un Estado central es la condición necesaria para distribuir la riqueza. Tal nacionalismo españolista se justifica así como garante de solidaridad, confundiendo solidaridad con uniformidad. Por lo demás, las demandas por parte de la gran mayoría de partidos políticos en Catalunya, excepto el PP catalán, son definidas como el resultado de los deseos de la burguesía catalana de expandir sus privilegios de clase a costa del resto de España. Esta interpretación de los hechos está enormemente generalizada y ha creado un sentimiento hostil hacia Catalunya que la derecha española ha rentabilizado electoralmente, estimulando tal sentimiento. Estos sentimientos aparecen también en sectores del nacionalismo españolista dentro de las izquierdas, de las que he llegado a oír que el entonces presidente Montilla o la dirigente socialista Manuela de Madre, “estaban contaminados de nacionalismo”.

Y el establishment españolista, basado en Madrid, considera un disparate indicar que tal establishment esté explotando a Catalunya o a cualquier otra comunidad. El hecho de que el sistema de transporte ferroviario sea enormemente radial, centrado en su gran parte en Madrid, se considera lógico y razonable, debido a la capitalidad de tal ciudad. Y el hecho de que se pueda ir de Barcelona a Madrid en dos horas y media, y que conlleve más de seis horas ir de Barcelona a Bilbao (que tiene la misma distancia), no se reconoce como indicador de algo que es profundamente injusto.
Es esta actitud y estos argumentos que han llevado a gran parte de Catalunya a un hartazgo y al deseo de separarse de España. Tengo muchísimos amigos aquí en Catalunya que nunca pensaron en separarse de España, y ahora lo están pensando y deseando.

Veamos.

1. Un socialista tiene que estar en contra de cualquier tipo de explotación, sea ésta de clase, género, raza o nación. Y dentro de España hay explotación de todo tipo, incluso de nación. Ya sé que esto nunca (repito, nunca) un intelectual del establishment madrileño, desde Fernando Savater al político José Bono y muchos otros lo aceptará. Pero, mientras, repito, pueden ir de Madrid a Barcelona en dos horas, pero para ir de Barcelona a Bilbao se necesitan seis horas y cuarto. ¿Nunca han oído el dicho del presidente Aznar de que el modelo ferroviario de España debería basarse en que cualquier capital de provincia no estuviera más distante de Madrid que 4 horas?

2. Las personas que pagan impuestos no viven en el vacío. Viven en territorios que necesitan servicios públicos e infraestructuras. Esta frase que continuamente se utiliza de que no son territorios pero individuos los que pagan impuestos, ignora que los individuos viven en territorios cuyos recursos públicos se financian por aportaciones individuales.

3. De ahí que sea lógico que desde Catalunya se hable de que ésta, al ser más rica, aporte más recursos, lo cual ninguna fuerza catalana ha cuestionado. La continua acusación que se hace a Catalunya de ser insolidaria es otro insulto más entre otros muchos que constantemente se hacen a Catalunya. El cuestionamiento de solidaridad, por muy extraño que parezca, no es el tema que está llevando a miles de catalanes a la calle. Que Catalunya, al ser más rica que el promedio de España, aporte más al erario público del Estado español que otras partes de España, por tener ciudadanos con más recursos, no ha conllevado ninguna objeción por la gran mayoría de partidos políticos catalanes. Ahora bien, los recursos que el Estado catalán recoge, debe revertirlos en Catalunya, donde tales ciudadanos viven, una vez se descuenta el pago de gastos comunes y la solidaridad con otras partes de España. Y en esta devolución a Catalunya tiene que incorporarse una variable más, el coste de vida, pues un pensionista catalán recibiendo la misma pensión que un extremeño, tiene menos capacidad adquisitiva, pues al ser el nivel de vida superior en Catalunya que en Extremadura, el pensionista catalán sale perjudicado. Y esto ocurre en muchas otras transferencias de gasto público. Recibir igual no es lo más equitativo. Además, una nación como Catalunya tiene la responsabilidad de garantizar la viabilidad y fortaleza de su lengua y de su cultura, lo cual requiere dinero y capacidad de decisión. Si Catalunya quiere permanecer como nación, debe considerar el catalán como la lengua prioritaria, sin que ello implique ninguna minusvaloración del idioma castellano, también patrimonio de Catalunya. Si ello no ocurriera, la propia fortaleza del castellano diluiría la cultura catalana hasta el punto de desaparecer (como ha ocurrido en Francia). ¿Es esto lo que desean los nacionalistas españoles? Me temo que algunos sí. Y que tal posibilidad exista, el nacionalismo españolista lo ignora.

4. El nacionalismo españolista es el más oprimente, pues es el que ha mandado y dominado el Estado español. Y actualmente está enrocado en la Constitución, que se considera erróneamente como reflejo de la voluntad de todos los españoles, sin tener en cuenta el momento y contexto en que se aprobó. Un gran desequilibrio de fuerzas explica la Transición inmodélica que creó una Constitución que reproduce este nacionalismo, hasta el punto que prohíbe por fuerza de las armas que Catalunya o el País Vasco pudieran escindirse de España si así lo desearan. Y a esto no le llaman los intelectuales en Madrid dominio y explotación. Por lo visto no se dan cuenta de que una unión es oprimente si no se hace voluntariamente.

5. El Estado de las autonomías no es un Estado federalista. Considerarlo como indicador a través del dato del porcentaje del gasto estatal total que se consume y se gestiona en una Comunidad Autónoma es un error metodológico notable, pues se confunde descentralización con autogobierno. Catalunya puede tener el 80% del gasto sanitario pero tiene una capacidad decisoria limitada en sanidad. Un tanto igual ocurre en educación. Como director de un programa académico en la UPF, tengo que pedir permiso a Madrid, al Ministerio de Educación, para cambiar una asignatura de mi programa. Imposible en EEUU, un Estado federal. Es inimaginable que yo tenga que llamar a Washington para pedir permiso para cambiar una asignatura de un programa académico en la The Johns Hopkins University en Baltimore, en el Estado de Maryland. En Barcelona, sin embargo, sí que tengo que hacerlo, llamando a la capital del Reino.

6. La Transición inmodélica, ocurrió en una situación excepcional, con gran dominio del proceso por parte de las fuerzas conservadoras que dominaban al Estado, estableciendo un Estado que es insatisfactorio para un número creciente de españoles. Su gran retraso social y su falta de plurinacionalidad son un indicador de ello. Y lo que está ocurriendo hoy en las calles de Barcelona (y también en Madrid) es un ejemplo muy claro. La animosidad de gran parte de la población catalana no es hacia España, sino hacia el establishment español y hacia el Estado, lo cual está ocurriendo a lo largo del territorio español. Se requiere un profundo cambio hacia el establecimiento de una España heredera de su pasado republicano con un Estado auténticamente democrático, social y plurinacional, en el que la democracia representativa sea auténticamente proporcional y auténticamente participativa en que las distintas naciones y regiones puedan desarrollar referéndums sobre lo que desean, con una Constitución en la que la unidad en el Estado sea voluntaria, libremente expresada, sin ninguna imposición, y en el que la solidaridad se ejerce, entre otros indicadores, por un pago contributivo según su riqueza, a un nivel que permita el continuo desarrollo de todas las naciones, incluyendo Catalunya, en que los órganos centrales estén distribuidos entre las distintas naciones sin que exista una capitalidad que centralice el poder del Estado. En EEUU, hay muchas agencias federales que están ubicadas en varios estados.

7. El hecho de que la derecha nacionalista catalana esté ahora intentando liderar el movimiento a favor de la autodeterminación no quiere decir que tal derecha sea la auténtica representante del movimiento. En realidad, en los momentos difíciles en Catalunya, como durante la dictadura, fueron las izquierdas las que, en una lucha heroica, defendieron más la identidad catalana, como incluso el presidente Pujol reconoció en su día. La burguesía catalana y la Iglesia catalana, incluyendo Montserrat, apoyaron el fascismo. Tampoco es cierto que todos los que estamos apoyando el derecho de autodeterminación estemos deseando la Secesión. Las encuestas muestran que la mayoría de los ciudadanos en Catalunya que ya están pidiendo el autogobierno no están pidiendo la Secesión. Lo que sí que hay es un deseo mayoritario de que el Estado español no es el que se desea, lo cual no quiere decir la rotura con España.

8. No hay duda de que el gobierno CiU está utilizando tal movimiento para desviar la atención popular de lo que en este momento debería ser central, es decir, el impacto en la población de sus políticas neoliberales, llevadas a cabo con apoyo del PP en el Parlament y en las Cortes, donde CiU apoya tales políticas. Pero confundir esta realidad con la creciente fuerza de tal movimiento, evaluándolo como una simple estrategia de CiU es un profundo error. Hoy hay un hartazgo hacia el establishment español, basado en Madrid, que el establishment político catalán está intentando utilizar. Pero también el establishment españolista basado en Madrid lo está utilizando para movilizar, una vez más, el anticatalanismo.

9. Muchos en Catalunya han abandonado este proyecto de luchar por otra España, pues creen que España nunca cambiará. Hoy son independentistas. Simpatizo con ellos. Pero no quiero abandonar el proyecto de construir otra España, muy distinta a la actual, que sea auténticamente democrática, justa y plurinacional. Pero no es nada fácil, incluso también bastante agotador. Las izquierdas españolas gobernantes a pesar de definirse como federalistas, han hecho muy poco para desarrollar el federalismo. Ha sido un indicador más de su excesivo conformismo.

jueves, 4 de octubre de 2012

Rebelión en Europa contra el neoliberalismo (VICENÇ NAVARRO

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 4 de octubre de 2012

Este artículo analiza las políticas de austeridad que se están siguiendo en la mayoría de países de la Eurozona impulsadas por la troika (Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional) y que están creando una enorme resistencia por parte de las clases populares que deberían coordinarse a nivel europeo.

Según los datos de la Comisión Europea, la actividad económica en la Eurozona está descendiendo. Durante el periodo Abril-Junio descendió, como promedio, un 0,2%, y se espera que el informe de Octubre muestre una contracción incluso mayor de tal actividad. A estos datos debe añadirse la información proveída por el Banco Central Europeo, que señala que la actividad financiera también ha disminuido en la Eurozona, sin que se espere la reactivación de tal actividad en un futuro próximo. Mírese como se mire, pues, la situación económica y financiera va mal, en realidad, muy mal. Las cifras de desempleo en la Eurozona han alcanzado niveles sin precedentes, 18 millones de parados con un incremento anual de un millón durante estos años de crisis.

Es obvio que las políticas de austeridad –que se han estado promoviendo por la troika (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional)- no están reavivando la economía de la Eurozona. En realidad, todos los datos señalan que, al revés, la están hundiendo. Y a pesar de ello, la troika continúa insistiendo en que la solución pasa por todavía más austeridad y más recortes. En estos momentos, está exigiendo en Grecia que se recorten 11.500 millones de euros del presupuesto nacional. En España también se están exigiendo para 2013 añadir 13.000 millones de euros de recortes a los que han ocurrido durante cada año de la crisis. En Francia, con un gobierno socialista, presidido por el Sr. François Hollande, éste está planeando recortar 30.000 millones de euros de su presupuesto. Y la lista puede alargarse incluyendo más y más países de la Eurozona. Las políticas de recortes han sido el eje central de las intervenciones públicas en los países de la Eurozona.

Además de estos recortes, se están aplicando otras políticas de claro corte neoliberal, como el retraso de la edad de jubilación, la reducción de los beneficios sociales y laborales, el descenso del seguro de desempleo, la reducción de salarios, y una larga lista de intervenciones que están reduciendo el bienestar social de las clases populares, que constituyen la mayoría de la población en los países de la Eurozona.

Europa se rebela

Como era de esperar, tales clases populares de estos países se están rebelando frente a estas políticas, políticas que en su gran mayoría se están imponiendo a la ciudadanía sin que hubiera un mandato popular para ello, ya que tales medidas no estaban en el programa electoral de los partidos gobernantes. De ahí que la legitimidad de tales gobiernos y de las instituciones que gobiernan la Eurozona y la Unión Europea esté cada vez más cuestionada. La atracción de Europa, que era generalizada en los países del Sur de tal continente (la mayoría habían sufrido dictaduras fascistas o fascistoides durante muchos años), está desapareciendo muy rápidamente. Y la conveniencia del euro como moneda común también se está cuestionando. Varias encuestas han aparecido en los mayores medios de información europeos diciendo que un porcentaje cada año mayor, identifica el establecimiento del euro como responsable de su pérdida de capacidad adquisitiva.

La rebelión de las clases populares a estas políticas neoliberales impuestas por el establishment europeo está actualmente generalizada. En Portugal, acaba de realizarse una huelga general y hay manifestaciones de protesta día tras día. En Francia, este domingo hubo manifestaciones a lo largo de su territorio protestando por la propuesta del presidente Hollande de aprobar el Pacto Fiscal que obligará, en la práctica, a perpetuar las políticas de austeridad. En Grecia, las protestas laborales y sociales son también el pan de cada día, alcanzando cada vez más una orientación violenta que puede afectar la viabilidad de sus instituciones representativas. Un tanto parecido ocurre en España, donde la represión por parte del Estado, heredero, en parte, de la dictadura, es especialmente acentuado en contra de las numerosas manifestaciones que toman lugar a lo largo del territorio español. Y lo mismo está ocurriendo en Italia, donde los sindicatos están liderando una oposición cada vez más generalizada contra las imposiciones del gobierno Monti.

La respuesta del establishment que gobierna la Eurozona

Ni que decir tiene que esta agitación social está generando respuestas del establishment que gobierna la Eurozona. Una de ellas, son las medidas tomadas por el BCE de comprar bonos públicos (de corto periodo, no más de tres años) en el mercado primario, condicionado a que los países pidan un rescate del European Stability Mechanism (ESM), al cual se le ha dotado de 500.000 millones de euros para que compre deuda pública (a largo plazo, de 10 años) en el mercado secundario, sujeto todo ello a unas condiciones leoninas que implican todavía más recortes. Estas medidas de recortes y austeridad, forzando una bajada de los salarios, supondrán todavía un mayor endeudamiento, junto con una mayor austeridad, reforzándose así el ciclo vicioso entre endeudamiento, austeridad y declive de la actividad económica.
Lo que está pasando en España con el rescate bancario es un claro ejemplo de ello. Se proveen 100.000 millones de euros, que se prestan al Estado español (con lo cual el déficit y la deuda pública aumentan), con la condición de que se reduzca todavía más el gasto público, empeorando así, incluso más, la situación de la economía española.

¡Hay alternativas a los recortes!

Para cualquier persona que no esté obcecada con el dogma neoliberal es obvio que la solución a la crisis económica pasa por romper este círculo vicioso, que se inicia con un endeudamiento que quiere resolverse a base de políticas de austeridad que determinan un descenso de la actividad económica y de los ingresos al Estado, lo cual lleva a pedir prestado más dinero y a endeudarse. Este círculo vicioso es lo que está llevando la Eurozona al desastre.

Lo que tiene que hacerse es dejar de endeudarse, renegociando una deuda que ha beneficiado a la banca y a sus accionistas, pero a nadie más. No se puede avanzar con un sistema financiero que funciona para tan pocos a costa del sacrificio de tantos. La banca privada ya ha perdido su función social, que es la de proveer crédito. Si no ofrece crédito, no tiene lógica su existencia. El tamaño del sector financiero en una economía debe por lo tanto reducirse sustancialmente mediante toda una serie de medidas, que incluyen desde una carga impositiva mucho más elevada a la banca (sin afectar los ahorros del ciudadano normal y corriente), gravando principalmente a los grandes depósitos, las largas transacciones y las actividades especulativas. Otras medidas deberían incluir su nacionalización, con pleno intervencionismo del Estado para garantizar la disponibilidad de crédito razonable y accesible. No puede permitirse que la banca privada sea el aparato sanguíneo del cuerpo económico.

Por otra parte, los Estados deben dejar de depender tanto de los préstamos externos, observación que es especialmente relevante para los países llamados en la terminología anglosajona PIGS (o GIPSI si se incluye Italia). Cada uno de estos Estados (cuyos ingresos al Estado son excesivamente bajos) debe incrementar sustancialmente sus ingresos públicos. Si España tuviera la carga fiscal de Suecia, el Estado español ingresaría 200.000 millones de euros más al año. En Italia, según el Banco de Italia, la riqueza existente en el país, altamente concentrada (que podría y debería general fondos al Estado), representa 8.600.000 millones de euros, que es más de cuatro veces los 2.000.000 millones de euros de deuda pública que tiene su Estado. Si tal riqueza concentrada, como sugiere Tom Gill en su artículo “Europe is Revolting” (CounterPunch, Septiembre de 2012) se la gravara con un 2% de la riqueza poseída por el 50% más rico de los propietarios, se generarían 100.000 millones de euros más al año para las arcas del Estado.
Un tanto semejante en Portugal, donde el gobierno propuso recientemente unos recortes de 4.900 millones de euros (que tuvo que retirar debido a la oposición de la ciudadanía). Los sindicatos portugueses propusieron como alternativas un aumento del gravamen de un 0,25% en las transacciones bancarias (consiguiendo así 2.000 millones), de un 10% en las ganancias en la propiedad de los mayores accionistas del país (consiguiendo 1.700 millones de euros), un incremento del impuesto de sociedades para las empresas que facturan a partir de 1.2 millones de euros al año (1.200 millones de euros), y una disminución del fraude fiscal (1.200 millones de euros). Todas estas medidas afectarían sólo al 1% de la población: los súper ricos. Todas estas propuestas son altamente populares.

Otras propuestas también altamente populares es la reducción del gasto en las Fuerzas Armadas. Gran parte de tales fuerzas militares hacen funciones policiales y de represión interna, caso claro en España, donde se asigna a tales fuerzas armadas la garantía de “la unidad de España”, función que expresa el carácter  policial y de represión interna del país, defendiendo en la práctica un centralismo que inhibe la expresión de la riqueza de España que debería basarse en la expresión de su plurinacionalidad. Ni que decir tiene que estas propuestas alternativas, populares a nivel de calle, son inmensamente impopulares en los establishments que gobiernan a los países de la Eurozona, que están imponiendo políticas opuestas, altamente impopulares. Hoy existen unas instituciones que no han sido elegidas por la población, que gobiernan e imponen lo que favorece a sus intereses particulares, a costa de los intereses generales. Las fuerzas auténticamente democráticas deberían coordinarse a nivel europeo, incluyendo una huelga general a nivel de toda la Eurozona para indicar que las clases populares están diciendo basta ya de esta dictadura financiera que está llevando a todos los países al desastre.

Las políticas suicidas de Europa y de Rajoy (JUAN TORRES LÓPEZ)

Publicado en Sistema Digital el 4 de octubre de 2012

Las evidencias son cada vez más abrumadoras. La aplicación de recortes presupuestarios en toda Europa, y especialmente en los países que ya se han encontrado o se encuentran en recesión, empeora su situación económica.

Cuando se reduce el gasto en todos los países al mismo tiempo, no solo disminuye la demanda interior con el fin de que se reduzca el déficit, como se proponen los impulsores de estas políticas. Al mismo tiempo, es inevitable que lo haga también la demanda exterior, las compras al extranjero. Y como la mayoría del comercio exterior de los países europeos se registra entre ellos mismos,  resulta que los recortes iniciales de gasto terminan provocando una caída generalizada, aunque sea desigualmente distribuida, de la actividad económica en toda la economía europea.

De entrada, pues, lo que están consiguiendo las políticas de austeridad europeas es que las diferentes economías se depriman unas a otras. Pero no acaba ahí la cosa.

Los estudios empíricos que se vienen realizando muestran además que los recortes de gasto orientados a reducir el déficit no lo disminuyen finalmente, o lo disminuyen en proporciones muy insignificantes.

La explicación de esto es que el gasto público tiene un efecto llamado multiplicador sobre la renta y la actividad en su conjunto. Cuando, aumenta el gasto público en una determinada cantidad, se crea ingreso (por esa cantidad) para alguien (por ejemplo, para el empresario que ha vendido algo a la administración pública, para el funcionario que cobra su sueldo, etc.). Este alguien, a su vez, ahorrará quizá una parte de ese euro, pero el resto lo gastará; y este gasto se convierte en ingreso de otra persona que, a su vez, ahorrará una parte y volverá a gastar el resto, y así sucesivamente… Por tanto, el efecto final sobre la economía del incremento inicial del gasto público en un euro es de algo más de ese euro y se puede calcular sumando las diferentes cantidades que han ido gastando quienes han participado en ese proceso.

Es una gran ventaja, porque si funciona ese efecto multiplicador, resulta que aumentando el gasto público en un cantidad dada podemos conseguir un aumento final en la renta y en la actividad de mucha mayor cuantía.

Ahora bien, ese efecto multiplicador tiene otro inconveniente: cuando se reduce el gasto también se produce la disminución multiplicada de la renta y de la actividad.

De hecho, la existencia de este efecto multiplicador está produciendo el encadenamiento fatal en el que han caído las políticas europeas. Los recortes de gasto disminuyen el crecimiento de la actividad y finalmente ni siquiera reducen sustancialmente el déficit, lo que lleva a que las autoridades insistan en los recortes de gasto, que vuelven a disminuir la actividad y que hacen aún más difícil reducir el déficit. Todo lo contrario: aumenta la deuda, permitiendo que los bancos vayan saliendo adelante al ir aumentando su negocio.

Un estudio reciente del banco francés Natixis estimó hace poco una los multiplicadores de distintas economías europeas y a partir de ahí dedujo las caídas en la actividad que se producirían si se llevaran a cabo los recortes de gasto previstos por los respectivos gobiernos. Y subrayaba el caso explosivo de España: si el gobierno de Mariano Rajoy aplicara de verdad las medidas que dice que nos conviene y que tiene previstas para reducir el déficit a los límites anunciados, el PIB caería en España un 11,8% (Natixis, Flash Economics,  What growth would really be in France, Spain, Italy, Portugal and Greece if the fiscal deficit targets were to be met, September 4th 2012 – No. 561).

Es evidente, por tanto, que la política europea de recortes generalizados y de imposición de límites al gasto público ahora que tantas economías se encuentran incluso en recesión es sencillamente suicida. No hay manera posible de demostrar las ventajas que eso pueda tener para salir de la crisis ni su conveniencia para mejorar la situación de deuda, desempleo y estancamiento en la que nos encontramos. Todo lo que se dice para defenderlas y justificarlas es una gran mentira para encubrir el sometimiento a los poderes financieros de los políticos que las imponen y los verdaderos objetivos que se persiguen con ellas.

Así lo demuestra la situación mucho más grave en la que se encuentra la economía española.

La teoría económica más reciente también está demostrando que estos multiplicadores son mayores cuando las economías están en recesión, cuando los tipos de interés son muy bajos y cuando hay una gran deuda privada sobre la espalda de empresas y hogares.

Eso es justo lo que viene pasando en España y por eso nuestro multiplicador es bastante elevado que en otros países europeos, lo que significa que los efectos positivos o negativos de las variaciones de gasto público son más acentuadas en nuestra economía.

Si nuestros gobiernos fuesen conscientes de esto y si fuesen libres o desearan realmente defender los intereses generales no aceptarían ni por un minuto más los corsés que nos quieren imponer desde Europa por influencia directa de los grupos de poder económico alemanes porque todo demuestra que no hay posibilidad alguna de que España salga adelante, o ni siquiera de evitar que caigamos en una depresión de años, aplicando este tipo de políticas.

Por eso la actitud de Rajoy, limitándose a reproducir el discurso de la austeridad y solo tratando de evitar lo inevitable es igualmente suicida y, además, algo mucho peor.

El disparate de defender la austeridad como forma de recortar la deuda lo lleva a mantener un engaño igualmente descomunal: afirmar que ésta es el resultado de que España no puede pagarse el Estado de bienestar y que hay que reducir gastos en educación, sanidad, dependencia, etc.

El economista Eduardo Garzón acaba de demostrar que si el Estado español hubiese podido seguir monetizando total o parcialmente su deuda recurriendo a un autentico banco central y, por lo tanto, no pagando intereses o pagando menor cuantía por ellos, la deuda a la que tendría que hacer frente en estos momentos sería aproximadamente del 14% del PIB y no de del 87% actual (Situación de las arcas públicas si el estado español no pagara intereses de deuda pública).

La deuda pública española no proviene, pues, ni del despilfarro de las administraciones públicas (lo que no significa que no lo haya habido en ocasiones), ni del excesivo gasto en bienestar (estamos muy por debajo del nivel que nos correspondería según nuestro nivel de renta). La genera principalmente la carga de los intereses y, en bastante menor medida, los gastos extraordinarios para hacer frente a la recesión, los de apoyo a la banca y la pérdida de ingresos fiscales por la crisis.

La conclusión es entonces evidente. La política de entrega de Rajoy a las imposiciones europeas (como la que anteriormente iniciara Rodríguez Zapatero) es suicida porque no va a conseguir reducir la deuda y, además, va a provocar un empeoramiento progresivo del ingreso y el empleo. Pero, además de eso, constituye un verdadero saqueo: en lugar de enfrentarse a los financieros que están hundiendo a España pone a su disposición los servicios públicos, con la falsa excusa de que son muy caros, para que hagan de ellos otro suculento negocio privado.

martes, 2 de octubre de 2012

Sí al referéndum en Catalunya (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 1 de octubre de 2012

Este artículo analiza las limitaciones de la democracia en España que dificultan el desarrollo de referéndums tanto a nivel autonómico como local. Por otra parte, la democracia española no reconoce la plurinacionalidad del Estado español que determina la demanda popular de que se realice un referéndum en Catalunya sobre el futuro de su articulación con el resto de España.

Uno de los puntos más flacos de la democracia representativa es que se realiza predominantemente a través de partidos políticos que, por definición, tienen una visión totalizante de la realidad y que, por lo tanto, ofrecen propuestas de resolución en casi todas las áreas de esta realidad en la que intervienen. De este modo, su oferta electoral contiene gran variedad de políticas, tales como políticas fiscales, políticas educativas, políticas de transporte, y un largo etcétera. Ahora bien, el problema que tal aspecto de la democracia tiene es que cuando un ciudadano vota por la opción política A, le da, en teoría, su voto a toda su oferta programática, de manera que ésta se considera así legitimada para llevar a cabo todos los elementos de su programa.

Pero ahí está la enorme debilidad de la democracia representativa. El ciudadano puede estar de acuerdo con, por ejemplo, la política educativa de la opción A, pero prefería la política sanitaria de la opción B. Y sin embargo, no se le permite al ciudadano votar selectivamente. Tiene que votar todo el programa, o no lo vota. Es todo o nada. Y ello limita enormemente la democracia y su representatividad. Esta limitación es incluso más acentuada al reducir la democracia a votar cada cuatro años por programas totalizantes (es decir que cubren diferentes tipos de intervenciones).

Ni que decir tiene que los partidos quieren hacer creer a la ciudadanía que el votante les apoya en todos los elementos de su programa. Pero la evidencia muestra que ello raramente es el caso. Así, las encuestas mostraban que la mayoría de la ciudadanía que votó al candidato Reagan en EEUU estaba en desacuerdo con la mayoría de su programa de claro corte neoliberal. Pero le votaron porque esperaban que controlara la inflación, problemática que se había identificado con el presidente Carter, su adversario político.

Una situación semejante ocurre en España. Incluso la gran mayoría de votantes del PP están frecuentemente en desacuerdo con las decisiones del gobierno Rajoy, no sólo con aquellas que no estaban en su programa electoral –como los recortes- sino también algunas que sí estaban incluidas en su programa. Y lo mismo ocurre en Catalunya, donde el voto al partido nacionalista conservador-liberal, CiU, que gobierna la Generalitat de Catalunya, se debió en gran parte a su nacionalismo, aún cuando había gran desacuerdo con sus políticas públicas, no sólo las que no ha respetado en su programa electoral –como los recortes, que no constaban en su programa-, sino también algunas que sí que estaban en él.

La democracia directa: la necesidad de referéndums

De estas limitaciones de la democracia indirecta representativa (que reducen la democracia a votar cada cuatro años por partidos que son totalizantes, es decir, que cubren toda la realidad que nos rodea en sus intervenciones) se generó una demanda por formas de mayor participación ciudadana, tales como los referéndums, una forma de democracia casi inexistente en España, cuya Constitución y el sistema democrático que este documento sintetizó, son resultado del miedo y cautela entre los personajes y fuerzas políticas que elaboraron tal documento que parecían temer a la población limitando extensamente su participación.

Este miedo y cautela explican también la escasísima proporcionalidad del sistema electoral español que no respeta el principio básico en la democracia que cada ciudadano tiene que tener la misma posibilidad, a través de su voto, de configurar la gobernanza de su país. Esto no ocurre en España, resultado de un diseño que tenía como objetivo discriminar contra las izquierdas y muy en particular contra el Partido Comunista que lideró la resistencia contra la dictadura y que era percibido por la nomenclatura del aparato dictatorial (que dominó el proceso inmodélico de la dictadura a la democracia) como su máximo enemigo.

El dominio conservador del aparato del estado explica, como he documentado en mis escritos (tal como Bienestar insuficiente, democracia incompleta. De lo que no se habla en nuestro país y el Subdesarrollo social de España: Causas y consecuencias), el enorme retraso y subdesarrollo social de España, que continúa siendo uno de los países con un gasto público social por habitante más bajos de la Europa de los Quince (UE-15), el grupo de países de la UE de semejante desarrollo económico a España, así como la falta de reconocimiento de su plurinacionalidad, ocultado por un estado de las autonomías que, con “su café para todos”, negaba tal pluralidad. En tal estado de las autonomías se confundió descentralización con autodeterminación. Resultado de esta confusión se ha llegado a afirmar que España, en la práctica, ya es un estado federal, lo cual traduce un desconocimiento de cómo funciona un estado federal. He vivido en uno de tales estados, EEUU, y no hay ni punto de comparación entre el estado de las autonomías español y el sistema federal estadounidense. Sería impensable que un estado, como el estado de Maryland en EEUU, tuviera que pedir permiso al gobierno federal o al Congreso de EEUU para realizar un referéndum. En España, Catalunya no puede hacer un referéndum sin la autorización de las Cortes Españolas en Madrid.

El referéndum en Catalunya

Cualquier persona de sensibilidad democrática debería estar de acuerdo con el derecho de la población catalana a votar si quiere ser independiente, si quiere tener un Estado propio, si quiere estar confederada o federada, o si quiere continuar como ahora. Muchos se oponen a la realización de tal referéndum. Y mientras que los predecibles opositores de fuera de Catalunya ya han aparecido con toda intensidad, los opositores dentro de Catalunya aparecen más sutilmente. Y entre ellos está una amalgama de intereses que, paradójicamente, se presentan como las fuerzas democráticas, justificando sus exigencias de elecciones ahora en este momento en base a su supuesto compromiso democrático. Entre ellos está el partido conservador liberal, CiU, que gobierna la Generalitat de Catalunya, que en teoría está exigiendo que se respete el derecho a decidir (derecho que yo pedí mucho antes que él o que CiU lo pidiera) sin especificar la naturaleza y temática de tal referéndum.

En realidad el Parlamento catalán ya tiene la mayoría necesaria para convocar un referéndum a fin de preguntarle abiertamente al pueblo catalán qué es lo que desea (independientemente que sea legal o no). Pero CiU no eligió esta vía. En su lugar, el partido gobernante decidió canalizarlo a través de los partidos, convocando elecciones que, deliberadamente, se presentan como constituyentes (pues asumen que la independencia seria el resultado de tal referéndum), con el objetivo de votar a los partidos según su relación con la independencia de Catalunya, identificando al presidente (que será un candidato y que paradójicamente nunca cita independencia) como el líder de tal movimiento. En realidad, el propio presidente Mas lo dijo muy claro en el Parlament sin ocultar tal manipulación. Indicó que aquéllos que defendían un referéndum (supuestamente, aunque nunca claro, sobre la independencia) tenían que apoyarle a él, pues le reforzaría cara a sus opositores (españoles).
El partido gobernante, CiU, que estaba entrando en una bajada de popularidad debido a sus enormes políticas de austeridad y crecientes casos de corrupción, jugó exitosamente la baza nacionalista, detrás de la cual hay unas políticas sociales reaccionarias que desaparecen del debate al centrarse en el tema independentista. Esta estrategia, que es obvia, les está funcionando debido en parte a la bochornosa utilización de los medios públicos de la Generalitat (Catalunya Ràdio y TV3). La evidencia de tal manipulación es abrumadora. Pero es un enorme error que esta realidad se interprete fuera de Catalunya como que el movimiento independentista es simplemente un instrumento de CiU. Tal movimiento parte de la sociedad civil y está basado en un hartazgo que he también anunciado y documentado en artículos recientes (“¿Qué ocurre en Catalunya, y en España?”, Público. 20.09.12, y “Las consecuencias de la transición inmodélica”, El Plural. 24.09.12). Está claro, sin embargo, que CiU apoyó, y sus medios alentaron, tal movilización. Después de todo, otras manifestaciones, sin ser tan numerosas, alcanzaron dimensiones también enormes (la organizada en Barcelona por el 15-M por ejemplo), y no tuvieron ninguna, repito, ninguna visibilidad mediática.

Lo que está ocurriendo en Catalunya es un hartazgo con la España actual que para muchos (seamos o no independentistas) no es la nuestra. Luchamos por otra España justa, democrática, y que fuera plurinacional. Esta España, centrada en el establishment que tiene como base Madrid, no es nuestra España. Esta España existente se ha impuesto a las fuerzas democráticas, que tuvieron que aceptarla porque no había otra alternativa en una situación supervisada por el Ejército. Pero sí que la hay hoy. Y los que han salido a la calle en distintas ciudades en España, incluyendo Barcelona y Madrid, son los gérmenes de esta otra España y otra Catalunya más democrática, más justa y más plural. Lo que vemos en Catalunya es un intento de las derechas nacionalistas de liderar este proceso de cambio, a base de hacer olvidar al pueblo catalán que habiendo sido el partido gobernante durante la mayoría de años desde que Catalunya y España han tenido democracia (desde 1978), comparte responsabilidades por el enorme retraso social de Catalunya, pues el déficit fiscal (llamado “expolio” en su lenguaje belicista) -que existe y debe corregirse- es insuficiente para explicar tal retraso. Ha sido su apoyo en las Cortes Españolas a las fuerzas conservadoras que también han dominado la vida política de España y de las Cortes Españolas, votando conjuntamente las políticas regresivas fiscales y ahora los recortes que son la causa del enorme, (sí, hay que enfatizar lo de enorme) retraso social de Catalunya y de España.