miércoles, 14 de marzo de 2012

Lo que no se dice sobre el Tea Party y el Occupy Movement (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista EL VIEJO TOPO, marzo de 2012

La presentación de la realidad estadounidense por los medios de mayor difusión en España es muy sesgada e insuficiente, como lo reflejan las noticias sobre el Tea Party (un movimiento fascistoide financiado por el gran capital) y el movimiento de indignados en Estados Unidos que cuestiona la enorme concentración de poder económico y político en aquel país.

El reportaje de EEUU por parte de los medios de mayor difusión en España es deficiente y, como consecuencia, la población española está poco o mal informada de lo que ocurre en aquel país. Un ejemplo de ello son los reportajes del corresponsal de El País (el rotativo de mayor tiraje en España), Antonio Caño (ver “La interpretación neoliberal de EEUU que aparece en los medios españoles: el caso del corresponsal de El País en Washington”, El Viejo Topo, diciembre de 2011. En uno de los más recientes presentaba al Tea Party como un movimiento populista anti-establishment -tal como este movimiento se presenta a sí mismo en los medios-, sin analizar sus orígenes, su composición y las políticas que lo definen. Contrasta esta idealización del Tea Party de Antonio Caño con la descripción del movimiento de los indignados estadounidenses, el Occupy Movement, que es despectivo, refiriéndose a él como “demagógico” (ver su artículo “Bien como candidato, peor como Presidente”. 26/01/12)
Esta deficiente información, compartida por los mayores rotativos del país, explica que, incluso grandes sectores de las izquierdas tengan una visión también errónea del Tea Party y del Occupy Movement, considerándolos a los dos como movimientos anti-establishment, el primero de derechas, y el segundo de izquierdas, pero, por lo demás, con características comunes
El Tea Party no es lo que aparenta
El Tea Party no es un movimiento anti-establishment, sino un defensor acérrimo del establishment del cual es una criatura. Es un movimiento que tiene características comunes con el movimiento fascista europeo (ver “El Tea Party ¿es el fascismo posible en EEUU?”, El Plural, 25/10/10). Su base social no es la clase trabajadora, sino las clases medias de renta alta que tienen como objetivo central eliminar los impuestos y el Estado del Bienestar. Según una encuesta del The New York Times (Primavera 2010), realizada en colaboración con la cadena de televisión CBS, el 76% de gente miembros y simpatizantes del Tea Party tenían unos ingresos anuales superiores a los 50.000 dólares, muy por encima del salario medio de la clase trabajadora (32.000 dólares). En realidad, un 20% ingresaba más de 100.000 dólares. La mayoría (54%) eran republicanos (el partido de derechas de EEUU, hoy sostenedor de políticas neoliberales de ultraderecha) que apoyaban al Presidente Bush y favorecían el sistema capitalista, eliminando todo tipo de regulación por parte del Estado del mundo de los negocios, favoreciendo la eliminación de los impuestos y del Estado del Bienestar.
Otros estudios han mostrado también su carácter profundamente racista, hostil hacia los pobres, defensor de la fuerza militar, ignorante y anti-intelectual. Sus posturas ideológicas son propias de la ultraderecha. Odian a los sindicatos (definidos como corruptos por Antonio Caño) (ver su artículo en El País de fecha 07/10/11) y a los movimientos sociales progresistas. El Tea Party representa el rol de las fuerzas de choque paramilitar que intentan romper las protestas sindicales, tal como ocurrió en Wisconsin, donde el gobernador de tal Estado, perteneciente al Tea Party, hizo una llamada a los miembros de tal movimiento para que sustituyeran a la policía (que, como funcionarios públicos, se resistían a golpear a los otros funcionarios que estaban manifestándose frente a la oficina del gobernador, y de cuya lealtad dudaba éste) en su intento de disolver tales manifestaciones que protestaban por los recortes realizados por el gobierno republicano que él lideraba. Tal comportamiento es muy semejante al de los grupos fascistas en Europa en los años treinta cuando el fascismo era el frente de choque frente a los sindicatos socialistas y comunistas. Tal movimiento está iniciado y financiado por los hermanos Koch (pertenecientes a una de las grandes fortunas de EEUU que apoya los movimientos y causas de ultraderecha) y las compañías de seguro sanitario, temerosas de las propuestas de reforma del sistema sanitario del Presidente Obama que afectan negativamente a sus intereses.
Una de sus mayores movilizaciones ha sido a fin de evitar que la Administración Obama elimine las bajadas de impuestos que el Presidente Bush aprobó para las rentas muy superiores. Considerar este movimiento como anti-establishment requiere una interpretación excesivamente flexible del significado de establishment. Son, en realidad, un movimiento financiado por el capital financiero y que tiene su mayor base social entre las clases medias de renta alta, temerosas de los movimientos progresistas.
El Occupy Movement: un movimiento contestatario de amplio apoyo popular
Este movimiento aparece como consecuencia de la crisis actual que muestra el maridaje existente en el sistema político estadounidense (definido por Antonio Caño como uno de los sistemas más democráticos existentes en el mundo) (ver su artículo “EEUU es probablemente la democracia más perfecta del mundo”. 31.07.11) entre la clase capitalista –definida en EEUU como la Corporate Class, la clase de las grandes corporaciones- y la clase política. Surge en Nueva York, como un movimiento espontáneo que intenta y logra el 17 de septiembre de 2011–inspirados por el movimiento 15-M en España- ocupar Zuccotti Park por parte de aproximadamente 2.000 activistas, donde está ubicado el centro financiero de EEUU, Wall Street. En cuestión de días ocurren los siguientes hechos: una marcha en el famoso puente que une Manhattan con Brooklyn (Brooklyn bridge), que se salda con 700 detenciones, y que genera una enorme simpatía popular; y una marcha de apoyo a los indignados al día siguiente, con 15.000 sindicalistas. El Presidente de la Federación sindical, AFL-CIO, el Sr. Trumka, declara su apoyo a los indignados y a su causa. Se genera un movimiento popular que rodea  la plaza donde estaban acampados los indignados, estableciendo un cordón de protección frente a la policía, que fuerza al Ayuntamiento a tener que retirar a la policía. El 15 de octubre se realiza una gran manifestación liderada por los indignados -y apoyada por los sindicatos y la gran mayoría de los movimientos sociales progresistas- que alcanza unas dimensiones que intranquilizan al establishment de la ciudad. El movimiento se extiende a 32 ciudades en EEUU. Las encuestas muestran que un porcentaje elevadísimo (54%) de la población simpatiza con las protestas de los indignados y las posturas que sostienen, tales como la excesiva concentración de poder económico y político en EEUU, reflejado en su slogan (somos el 99%, la mayoría de la población) en contra del 1% (la Corporate Class) que controla y gobierna el país. Como en España, este movimiento fuerza un cambio en la cultura y narrativa mediática y política del país, bien reflejada en el discurso del Presidente Obama en su presentación al Congreso, que intenta captar el mensaje de protesta y hacérselo suyo (símbolo inequívoco de oportunismo político), tal como ha ocurrido también en España, en los círculos dirigentes de las que hasta ahora eran las izquierdas gobernantes.
Según una encuesta de la composición del Occupy Movement  Wall Street, casi la mitad tienen unos ingresos inferiores al salario medio de la clase trabajadora, un 13% son personas en paro (el promedio en EEUU es un 9%), y la gran mayoría (70%) no se consideran ni demócratas ni republicanos. Tienen más tendencia hacia los primeros que hacia los segundos, pero se consideran independientes. Sentencian que el sistema democrático es profundamente no democrático. Sus propuestas incluyen, entre otras, la reducción muy marcada del gasto militar, gravar mucho más de lo que el gobierno federal, estatal y municipal hacen a las rentas superiores, y muy en especial al 1% de la población cuyos ingresos anuales son superiores a la suma de todos los ingresos de más del 50% de las familias estadounidenses, así como a los directivos de las 100 empresas que facturan más en EEUU, y cuyos ingresos son 1.723 veces superiores a los de sus empleados, y un programa masivo de inversiones públicas, como ocurrió con el New Deal, orientado a crear empleo y la nacionalización o intervención pública de la banca.
La gran amenaza para el establishment es que la ciudadanía simpatiza con su causa. El 79% considera que las desigualdades son demasiado altas en EEUU, el 68% considera que los súper ricos y ricos no pagan suficientes impuestos, y el 86% cree que Wall Street tiene excesiva influencia en Washington. (“Real Populism vs Fake. Occupy Wall Street is not the Tea Party of the Left”. Paul Street, Z Magazine. Dec.2011, del cual extraigo gran cantidad de los datos presentados en este artículo). Según una encuesta del New York Times / CBS, la mayoría (54%) tiene una opinión “muy favorable” o “favorable” del movimiento de los indignados. Y el 43% indica que se identifica completamente con tal movimiento. Y su popularidad es mucho mayor que la del Tea Party, lo cual es sorprendente, pues la visibilidad mediática del Tea Party es muy superior a la del Occupy Movement que, en la medida que ha ido creciendo (junto con la simpatía popular), ha ido desapareciendo de los medios, excepto los de izquierda, que existen pero son minoritarios (como Democracy Now o Msnbc). Y ahí está la gran amenaza que tales movimientos representan para la estructura de poder existente en EEUU y en la mayoría de países a los dos lados del Atlántico Norte. Pedir democracia es el eslogan más amenazante para las elites financieras y económicas que dominan a los Estados.

martes, 13 de marzo de 2012

La lucha por la democracia (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario MADRID 15-M, marzo de 2012.

Este artículo publicado en el diario del movimiento 15-M de Madrid, analiza los movimientos prodemocracia: pasado y presente.

El 15-M es un movimiento continuador de los que han existido en España a lo largo del siglo XX para democratizar este país. El primer movimiento fue el que se desarrolló durante la República, la época más reformista ocurrida en el siglo XX. Nunca antes las fuerzas progresistas tuvieron tanta capacidad transformadora como en aquel periodo. En contra de la imagen propagada por las fuerzas conservadoras en España, la República significó uno de los intentos más intensos de alcanzar un sistema auténticamente democrático. Este intento chocó con los intereses de las élites financieras (la banca), la gran patronal, la Iglesia y el Ejército que se rebeló, con la ayuda de Hitler y Mussolini, mediante un golpe militar que triunfó (a pesar de tener la resistencia de la mayoría de la población) gracias enorme desequilibrio de poder militar, ya que las fuerzas republicanas apenas contaron con ayuda militar de los gobiernos supuestamente democráticos. Tales gobiernos no ayudaron al gobierno republicano, democráticamente elegido, porque tenía miedo a que las clases trabajadoras y otros componentes de las clases populares de sus países se “contaminaran” del entusiasmo mostrado por la mayoría del pueblo español a favor del cambio. El único país que ayudó a la República fue la Unión Soviética.
La victoria del golpe fascista y la imposición de la dictadura significaron una enorme represión, siendo una de las dictaduras más crueles que haya existido en Europa. Según el profesor Edward Malekafis, de la Universidad de Columbia en Nueva York, experto en el fascismo europeo, por cada asesinato político que cometió Mussolini, Franco cometió diez mil. Aquella dictadura fue una dictadura de clase en contra de otra, la clase trabajadora. Casi 120.000 personas continúan todavía desaparecidas. No se han encontrado, ni homenajeado, como tampoco se ha rendido tributo a todos los que murieron defendiendo la República. Éstos fueron la generación de mis padres, que perdieron aquella guerra y sufrieron una enorme represión.
El segundo movimiento comenzó en los años cincuenta y continuó en los años sesenta y setenta, cuando mi generación, hijos de la generación anterior que perdió la guerra, nos movilizamos para hacer caer aquella horrible dictadura. Y lo conseguimos, habiendo sido el movimiento obrero –que había sido la mayor víctima de aquella dictadura- el que lideró aquella lucha. De 1974 a 1978, España fue el país que tuvo mayor número de huelgas (la mayoría ilegales) en Europa. Franco murió en la cama, pero la dictadura murió en la calle. Ello muestra que las movilizaciones populares que cuentan con amplio apoyo popular pueden mover montañas.
La transición de la dictadura a la democracia, sin embargo, se hizo en situación de gran dominio del Estado por parte de las fuerzas conservadoras lideradas por la Monarquía, que limitaron en gran manera el desarrollo democrático. Un ejemplo de ello fue la Ley Electoral que favoreció sistemáticamente a las derechas a costa de las izquierdas, una ley electoral que se perpetuó debido a la complicidad del partido mayoritario de las izquierdas, que se aprovechó del bipartidismo que favoreció la ley, a costa de debilitar a todas las izquierdas (incluyendo el propio partido mayoritario de izquierdas, pues raramente tuvo mayoría para poder llevar a cabo su programa). Resultado de ello es que las derechas han dominado y hegemonizado la democracia existente en España. Tal dominio es la causa de que el Estado del Bienestar en España esté muy poco desarrollado, el gasto público social sea el más bajo de la UE-15, y las libertades estén tan limitadas en España.
Este dominio ha aparecido en toda intensidad en la manera como se está respondiendo a la enorme crisis financiera, creada por el comportamiento especulativo de la banca. Hoy, la banca, aliada con la gran patronal, está llevando a cabo la campaña más dura desde el fin de la dictadura en contra de las clases populares, tomando como objetivo la reducción de los salarios y la eliminación de la protección social. Este ataque frontal al bienestar de la mayoría de la ciudadanía se hace en alianza con el capital financiero y la gran patronal europea, representados por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo, y el Fondo Monetario Internacional.
Y es ahí donde la rebelión del movimiento 15-M aparece, representando la tercera generación de protesta, que está enraizada en las luchas llevadas a cabo por las generaciones anteriores. Es importante que se establezca la continuidad en estos movimientos que han luchado para conseguir la democracia en nuestro país. Ha sido el intento, en parte exitoso, de las derechas, hacer perder a las nuevas generaciones su memoria histórica. Es urgente que se recupere esta memoria para que las nuevas generaciones sepan que sus antepasados pudimos terminar con la dictadura mediante movilizaciones, pero necesitamos una continuidad para poder alcanzar la democracia que se requiere para lograr el bienestar que la población se merece.

lunes, 12 de marzo de 2012

¿Por qué España tiene un desempleo tan elevado? (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 12 de marzo de 2012

Este artículo critica el argumento ampliamente promovido en los mayores fórums económicos y financieros españoles de que el elevado desempleo en España se debe a las rigideces del mercado de trabajo. El artículo documenta que el elevado desempleo en España se debe a la escasa producción de empleo, resultado, a su vez, del escaso desarrollo del sector público y muy en particular de los servicios públicos del Estado del Bienestar.

Una característica de la economía española ha sido la existencia de un elevado desempleo. Tanto en momentos de bonanza, con elevadas tasas de crecimiento económico, como en momentos de recesión, el desempleo en España es mayor, y en ocasiones mucho mayor, que el promedio de los países de la Unión Europea (UE-15), el grupo de países de la UE más próximos a nosotros por su nivel de desarrollo económico.
La interpretación que la sabiduría convencional da para explicar este hecho es que el mercado de trabajo español es demasiado rígido. Se repite constantemente en los medios de mayor difusión de sensibilidad neoliberal que los sindicatos han estado protegiendo los contratos fijos, que incluyen a los trabajadores que ya tienen trabajo –los famosos insiders- a costa de los que no tienen trabajo –los también famosos outsiders- que no pueden encontrar trabajo. Estos últimos, principalmente jóvenes y mujeres, tienen enormes dificultades para entrar en el mercado de trabajo, debido a que los puestos de trabajo existentes están ya ocupados por los que tienen contratos fijos. De ahí que la solución que proponen es que se anulen los contratos fijos (para conseguirlo hay que debilitar a los sindicatos) y, con ello, los jóvenes y las mujeres puedan también entrar en el mercado de trabajo.
Este argumento ignora deliberadamente varios hechos. Si el número de puestos de trabajo existentes permanece constante, la eliminación de los contratos fijos sólo variará la composición de los trabajadores, puesto que los empresarios despedirán a los que eran fijos a fin de contratar a los jóvenes y mujeres, a los que pagarán unos salarios más bajos. Los padres serán despedidos para que sus hijos puedan encontrar trabajo a menor coste para la empresa. Esto es lo que desean las reformas laborales del gobierno PP: rebajas de salarios.
Algunos economistas argumentan que los elevados costes del despido hacen que el empresario se lo piense dos veces antes de contratar a un nuevo trabajador porque éste quedará blindado y no podrá deshacerse de él o ella en caso de que necesite menos trabajadores, a consecuencia de que disminuyan sus necesidades de mano de obra. Este argumento parecería que tiene peso, pues tiene una cierta lógica. Pero, parece que los empresarios en España no han tenido tal dificultad. España fue durante muchos años (durante el periodo del boom económico estimulado por la burbuja inmobiliaria) el país de la UE-15 que tuvo mayor tasa de crecimiento de puestos de trabajo, para más tarde, durante la recesión, tener la tasa de destrucción de puestos de trabajo más elevada de la UE-15. La evidencia muestra que en España se crean y se destruyen puestos de trabajo muy fácilmente, negando por lo tanto la tesis de que el elevado desempleo se deba a la dificultad de despedir. En realidad, lo inverso es lo que está ocurriendo. Los países de la OCDE en los que el desempleo ha crecido más rápidamente durante la recesión han sido EE.UU. e Irlanda, que son los países que pueden despedir más fácilmente. España es el tercer país después de estos dos, con la tasa de destrucción de empleo y crecimiento de desempleo más elevada en la OCDE, el grupo de países más ricos del mundo.
Los datos muestran que España tiene una de las tasas de crecimiento del desempleo más altas y la tasa de desempleo más alta, no sólo de la UE-15, sino también de la OCDE. Las reformas laborales aumentarán el desempleo sin mejorar en nada la creación de empleo. Y si no se lo creen, esperen y lo verán. Que ello sea así se debe a que no se está tocando el problema central: la escasa creación de puestos de trabajo. Si miran los datos verán ustedes que España es el país que tiene menos puestos de trabajo por 1.000 habitantes de la UE-15 (396), junto con Grecia (373) e Italia (380). Y donde se ve que hay un gran déficit es en el sector público. En España sólo un 9% de la población adulta trabaja en el sector público. El promedio de la UE-15 es un 15%, y en Suecia un 25%. Si en España tuviéramos las mismas tasas de empleo público que tiene Suecia, tendríamos 5 millones más de puestos de trabajo (que es prácticamente el mismo número de desempleados que existen hoy en nuestro país). En contra de lo que se reproduce en la sabiduría convencional, España tiene un sector público poco desarrollado. El número de empleados en los servicios públicos del Estado del Bienestar está muy por debajo del promedio de la UE-15 y por debajo de lo que nos correspondería por el nivel de desarrollo que tenemos (ver Navarro, V. El Subdesarrollo Social de España. Causas y Consecuencias. Ed. Anagrama, 2006).
Este escaso desarrollo del empleo público explica también el bajo porcentaje de la población que trabaja en el mercado laboral, con clara discriminación de la mujer. Si se facilitara la integración de la mujer en el mercado de trabajo (mediante el desarrollo de la infraestructura de servicios tales como escuelas de infancia y servicios domiciliarios) habría en España 3 millones más de trabajadores, creando riqueza. Se calcula que por cada entrada de una mujer en el mercado de trabajo se crea la necesidad de crear 0.4 nuevos puestos de trabajo en los servicios de carácter personal que proveen las amas de casa (en limpieza, en restaurantes y otros). Trabajo crea trabajo.
La pregunta inmediata es ¿cómo se pagarían estos empleos? La respuesta es fácil. Predominantemente (aunque no exclusivamente) con fondos públicos, incrementando los ingresos al Estado, hoy en día en España, los más bajos de la UE-15 (34%), el promedio de la UE-15 es 44% y Suecia, 54%.
Y ahí está la raíz del problema. Algunos datos son contundentes. El fraude fiscal en España es enorme y se concentra en las grandes fortunas, en las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año y en la banca (responsables del 72% de todo el fraude fiscal) y que supera los 80.000 millones de euros. El problema no es que España no tenga fondos. Lo que ocurre es que el Estado no los recoge, y por lo tanto no puede crear empleo. Ahí está el problema silenciado en los mayores medios de difusión y persuasión del país, los mismos medios que continúan machacando con el sambenito de las rigideces del mercado laboral, culpabilizando a los sindicatos por el elevado desempleo. Y así vamos en un país que se autodefine de ser democrático.

VII JORNADAS DE AUTOR, CRISTOBAL HALFFTER, (CONCIERTO EN EL CONSERVATORIO CRISTOBAL HALFFTER DE PONFERRADA)



Mis padres y Elena, que siempre están al loro de lo que se cuece en nuestra tierra a nivel musical y cultural, han ido todos los días a estas VII Jornadas de Autor dedicadas a Cristóbal Halfter. Yo sólo he podido ir hoy y me ha gustado mucho, es estupendo que haya estas cosas en nuestra ciudad.
Anina

domingo, 11 de marzo de 2012

HASTA SIEMPRE BENJAMIN ESCORIZA

Benjamín Escoriza, nació en Granada y se convirtió en un residente en Madrid hace 20 años.  
A principios de los 90, Radio Tarifa salió del agujero. En un minúsculo sótano de la madrileña calle de Claudio Coello, Faín S. Dueñas, Benjamín Escoriza y Vincent Molino suplían la falta de medios técnicos con ideas, imaginación y trabajo sin mirar el reloj. El Agujero se llamaba aquel pequeño estudio de grabación y de ese taller musical, con la producción de Juan Alberto Arteche, nació Rumba Argelina, el primer disco de Radio Tarifa.

El disco tuvo éxito entre los aficionados a la world music y recompensó el trabajo que Faín, Benjamín y Vincent desarrollaban desde finales de los 80: trabajar sobre el riquísimo fondo de la música popular mediterránea. Faín y Vincent aportaban su experiencia juntos en la música medieval, arábigo-andaluza, sefardí y tradicional. Benjamín llevó el flamenco.

Rumba Argelina recogía música árabe oriental, andaluza y sefardí, un tema medieval alemán, canción popular española, incursiones en el flamenco y composiciones propias. Javier Ruibal, Gerardo Núñez, Javier Paixariño y Eduardo Laguillo regalaron sus colaboraciones.

Después llegaron dos discos más: Temporal (1996) y Cruzando el río (2000). Tres discos en 10 años. Radio Tarifa no es precisamente un grupo prolífico en el estudio de grabación. Sus álbumes son obras de artesanía que llevan su
tiempo. Su éxito en el extranjero (nominado por la BBC para Mejor Grupo Europeo 2002 de World Music) y sus centenares de conciertos por todo el mundo (de USA a Nueva Zelanda; de Marruecos a Turquía) tampoco ayudan a ampliar la producción. Radio Tarifa es un grupo que se pasa el año actuando fuera de España.

Su cuarto disco Fiebre (2003) está grabado en directo en el Isabel Bader Theater de Toronto (Canadá), y hacen un repaso a sus discos anteriores, aunque también incluyen tres temas inéditos.


Tras el final de la aventura de Radio Tarifa, el líder del exitoso invento, Benjamín Escoriza, se lanzó a una aventura en solitario que resultaba más que evidente y necesaria.
Así fue como surgió 'Alevanta', un disco costumbrista hasta en el título (con esta frase era como su padre le despertaba por las mañanas) con el que Escoriza se confirmaba como un interesante protagonista de la música de culto en España.

Ahora llega el momento de un segundo trabajo, 'Mirando p'l este' (A Tope Producciones), que ya se encuentra a la venta. A nivel estilístico, esta segunda entrega representa cierta continuidad con la línea de fusión de músicas del mundo marcada en su anterior disco y en su carrera junto a Radio Tarifa.

Pero cuenta su discográfica que con este nuevo álbum, Escoriza "ha traspasado el umbral de su propia sensibilidad". Mucho de ello se debe a esa mezcla perfecta que ha logrado entre las esencias de la musica arabigo andaluza y del folclore popular.

Probablemente, el mayor tesoro de este disco se encuentra en la voz del cantante, única y capaz de hacer al oyente viajar al fondo de todas las culturas. Un baño de multiculturalidad, un crisol de sonidos que conforman un paisaje que pocas veces puede encontrarse en el panorama musical actual.

El pasado viernes se apagaba una de las voces con mayor personalidad en España, Benjamín Escoriza fallecía a los 58 años victima de una larga enfermedad.

sábado, 10 de marzo de 2012

CHEESECAKE DE PETIT SUISSES - THERMOMIX -




Esta era la tarta que tenía pendiente: CHEESECAKE DE PETIT SUISSES - LA JUANI DE ANA SEVILLA -
La hicimos en casa de Patri y Rodrigo el miércoles, pero yo no vi el resultado porque tarda su tiempo en cuajar, me dijeron que a Rodrigo le encantó ¡me alegro mucho!
Así que ayer la hice yo para Juanma, ¡ha quedado preciosa! ¿verdad? A Juanma le ha gustado más que la de piruletas.
Anina

viernes, 9 de marzo de 2012

El problema de la Eurozona no está en la periferia sino en el centro: Alemania (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital SISTEMA, 9 de marzo de 2012

Este artículo señala las raíces del problema de la Eurozona, que es la gran reducción de las rentas del trabajo en Alemania (y en los demás países de la Eurozona), que ha creado un problema de demanda en aquel país y en toda la Eurozona, y una excesiva acumulación en Alemania de capitales (resultado de lo anterior) incluido capitales financieros, que al exportarse contribuyeron a crear las burbujas inmobiliarias en los países de la periferia, consiguiendo enormes beneficios, como consecuencia.

Alemania es muy exitosa en la exportación de productos. Y como exporta mucho más que importa, la balanza de pagos es positiva. El crecimiento de la diferencia entre exportación e importación varió, pasando de representar el 2,8% del producto interior doméstico en el año 2000, al 7% en el 2008. En realidad, el valor total de las exportaciones en Alemania fue en este último año de 983.000 millones de euros, superior al valor total en China, 971.000 millones. Su saldo de pagos era de 177.000 millones de Euros en Alemania, comparado con 191.000 millones en China. Este enorme éxito se debe primordialmente a la moderación salarial, manteniendo los sueldos muy por debajo del nivel de su productividad. Ello explica que el valor añadido no vaya a la masa salarial y al consumo doméstico, sino a los beneficios empresariales y a las exportaciones de capital, incluyendo capital financiero. Ni que decir tiene que el mundo del trabajo alemán no está muy satisfecho con esta situación. Pero el mundo empresarial alemán tiene un gran instrumento en sus manos, el Banco Central Alemán (el Bundesbank) y el Banco Central Europeo. Estos dos instrumentos tienen como objetivo controlar la inflación, a través del control salarial. Cuando los sindicatos del metal estaban renegociando su conversión, el BCE subió los intereses del dinero, reduciendo el crecimiento económico y aumentando el desempleo, y ello a pesar de que la Eurozona estaba ya a punto de entrar en recesión.
Por otra parte, la exportación del capital, incluyendo el financiero, ha sido un componente importantísimo para crear la burbuja inmobiliaria en España e Irlanda (y en EEUU). Se olvida en los círculos financieros y empresariales alemanes y en sus establishment políticos que, aún cuando acusan a los países periféricos de haber derrochado su dinero (en invertir en actividades especulativas, como el sector inmobiliario), la banca alemana favoreció y se benefició de tal derroche. En realidad, la mayoría del dinero era alemán (además de francés y español). Es difícil aceptar la crítica cuando la banca alemana estuvo metida hasta la médula en tal derroche, beneficiándose enormemente. Es interesante notar que, como dijo el sindicato del metal alemán, la burbuja inmobiliaria alemana pasó en España. Mientras que había una escasez de construcción en Alemania (Alemania tiene el menor porcentaje de propietarios de viviendas en la UE), en España, con la ayuda del capital financiero alemán, se construyeron tres veces más casas de las que se necesitaban. Era austeridad en casa (Alemania) y despilfarro en el resto de la UE y, muy en particular, en los países periféricos (España, Grecia, Portugal e Irlanda). En realidad, la moderación salarial se escribió en piedra en la constitución alemana, presentándola como una enmienda, exigiendo equilibrio presupuestario. Detrás de tal enmienda constitucional estaba el deseo de reducir la protección social.
Tales medidas no se tradujeron en un crecimiento del desempleo, y ello como resultado del poder sindical dentro de las empresas (el sistema llamado co-gestión), que hizo que en lugar de destruir empleo, el empresario tenía y tiene que pactar la reducción del tiempo de trabajo. El desempleo no subió, pero la moderación salarial se mantuvo, aunque con notable deterioro de la calidad de los puestos de trabajo alemanes. Existía en Alemania un miedo al desempleo, incluso entre el establishment, pues no fue la inflación –como siempre se dice- sino el desempleo el que fue responsable del nazismo (ver mi artículo “El profundo error del Gobierno alemán: los orígenes del nazismo. El Plural. 19.12.11). Es importante señalar que es el Bundesbank el que todavía sostiene la interpretación histórica de los orígenes del nazismo como basados en la inflación elevada en aquel periodo. El Bundesbank intenta crear esta imagen, pues la inflación es siempre el mayor enemigo de la banca. Pero la inflación existió mucho antes (1918-1924) de que Hitler saliera elegido.
Lo que estamos viendo es el intento de exportación del modelo alemán (en realidad, del modelo establecido por el establishment financiero-empresarial alemán) al resto de la Unión Europea, con una enorme determinación y contundencia. Las políticas del Gobierno Rajoy están siguiendo a pies juntillas tal modelo, con el agravante de que España no tiene el sistema de protección social y el sistema de co-gestión que tiene Alemania. Y todo ello se hace bajo el mandato del Consejo Europeo, de la Comisión Europea y del Banco Central Europeo, en los que el establishment alemán tiene pleno dominio, transformando los países periféricos en meros peones de una estrategia continental, habiendo alcanzado su máximo desarrollo en Grecia, convertida hoy en mera colonia alemana.
La estructura ideológica que sostiene tal avalancha ideológica es el monetarismo y el mercantilismo (que comúnmente se llama neoliberalismo), que se ha resistido por todos los medios al incremento de la demanda doméstica en Alemania y en los otros países, y por lo tanto al incremento de los salarios y gasto público, como medida estimuladora de la economía.
El gran problema de esta estrategia es que la reducción de los salarios y de las rentas del trabajo están creando un problema gravísimo, no sólo en la periferia, sino también en el centro (Alemania y Austria), con una demanda estancada. Esta situación crea una enorme acumulación de capital en los países centrales y un enorme endeudamiento y grandes déficits en los países periféricos, disminuyendo las importaciones hasta tal nivel que afectan a las exportaciones alemanas, pues gran parte de éstas van a los países de la UE. Con ello se están creando unas balanzas de pagos excesivamente positivas en el centro y excesivamente negativas en la periferia, que están afectando a la salud del sistema. De ahí que fuera EEUU el país que confió más en las políticas keynesianas de estímulo, que propusiera en Noviembre de 2010 en Seúl, Corea, que no se permitiera que un país tuviera un balance de saldos positivo mayor del 4% de su PIB. Alemania y China lo vetaron, y con ello las posibilidades de que la UE se recuperara se vieron enormemente afectadas.
Las soluciones son fáciles de ver y van en sentido opuesto a las llevadas a cabo hoy en día por la troika que manda en la UE. Se necesitan urgentemente medidas de estímulo de la demanda doméstica, comenzando por Alemania. El conflicto no es, pues, Alemania versus el resto de la UE, sino el del establishment alemán frente a las clases populares alemanas y de los otros países. El internacionalismo de las elites dominantes debería sustituirse por el internacionalismo de las clases populares.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Los retos de la sostenibilidad del Estado social (VICENÇ NAVARRO)

Este artículo es un capítulo en el libro “Los retos de las políticas públicas en una democracia avanzada” publicado por Ararteko en octubre de 2011

Qué es el estado del bienestar y cómo se mide

Permítanme que comience el artículo con la definición de que es el estado del bienestar. Incluyo como tal aquellas intervenciones del Estado (sean del nivel central, autonómico o local) que tienen mayor impacto en configurar el bienestar y calidad de vida de la ciudadanía.
Tales intervenciones pueden dividirse en cinco tipos. Una son las transferencias sociales como, por ejemplo, las pensiones y las ayudas a las familias. Otra son los servicios públicos como son, por ejemplo, la sanidad, la educación, los servicios de ayuda a las familias, los servicios sociales y la vivienda social, entre otros. Otra son las intervenciones normativas y sancionadoras para proteger al trabajador, al consumidor y al residente (a través de protección del ambiente). Otra incluye la creación de buen empleo, proveyendo las bases para que el sector privado lo cree y en muchos países se considera también una responsabilidad del estado la de crear buen empleo en momentos de recesión como ahora. Y otra es la reducción de las desigualdades sociales.
La pregunta que nos tenemos que hacer es como se mide el grado de desarrollo de un estado del Bienestar. Tres son los indiciadores más importantes. Uno es el gasto público social como porcentaje del Producto Interior Bruto. Otro es el gasto público social por habitante (en unidades de poder de compra, es decir, euros estandarizados, para homologar su capacidad adquisitiva en países de distinto nivel de vida). Y un tercero es el porcentaje de población adulta que trabaja en los servicios del Estado del Bienestar.

La situación de España

Veamos como está entonces España. Comenzando por el último indicador. El porcentaje de población adulta (15-64 años) que trabaja en los servicios del Estado del Bienestar para el año 2007 (último año que Eurostat ha publicado tales datos) en España fue de un 10,26%, en la UE-15 de un 15,01% y en Suecia de un 23,75%. España es el país de la UE-15 que tiene un porcentaje menor de la población adulta trabajando en los servicios sociales del Estado del Bienestar.
Si analizamos el gasto público en protección social (gastos en transferencias públicas y en servicios públicos del estado del bienestar) como porcentaje del PIB vemos que en el año 2007, España fue un 21%, UE-15 un 27% y Suecia un 30%. España es el país de la UE-15 que tiene un gasto público en protección social como porcentaje del PIB más bajo (después de Irlanda, 16.5%).
Si analizamos el gasto público por habitante en protección social (medido en unidades de poder de compra o euros estandarizados) vemos que en el año 2007, España fueron 5.526, UE-15 7.464 y Suecia 9.028. España tiene el gasto público por habitante en protección social más bajo de la UE-15 (después de Portugal).
La conclusión de todos estos datos es que España se gasta muy poco en su estado del Bienestar, pero lo que incluso es más grave es que se gasta en su Estado del Bienestar menos de lo que le corresponde por su nivel de riqueza económica. España tiene un PIB por habitante en el año 2007 que es el 93% del PIB por habitante promedio de la UE-15. Sin embargo, su gasto público social por habitante (2007) es sólo un 74% del promedio del UE-15. Si fuera un 93%,  en lugar de un 74%, habría alrededor de 70.000 millones de euros más en su gasto público social. Este es su déficit social.
Veamos por cierto que incluso Euskadi –país en el que estoy dando esta conferencia- se gasta menos en su Estado del Bienestar que lo que le corresponde por su nivel de riqueza. Así, mientras el PIB per cápita de Euskadi es el 122% del promedio del PIB per cápita de la Unión Europea de los Quince el gasto público social por cápita es sólo el 73%, lo cual quiere decir que deberían gastarse 3.678 euros estandarizados por persona más de lo que se gasta en su estado del bienestar.
Veamos ahora los distintos componentes del Estado del Bienestar.

Sanidad

El gasto público sanitario en España como porcentaje del PIB era en el año 2007 de un 5,7% mientras que la UE-15 era un 7,8%. Era el gasto público sanitario más bajo de la UE-15. Pero la situación es incluso peor puesto que el 22,45% del gasto público sanitario en España es en el capítulo Farmacia. Sustrayendo este capítulo, resulta que el gasto público sanitario no farmacéutico en España es solo 4,5% del PIB que es, con mucho, el más bajo de la UE-15.
Si analizamos el gasto público sanitario por habitante para el 2007 vemos que en España es 1.572 euros estandarizados, más bajo que el promedio de la UE-15 que es de 2.031 euros estandarizados. Es en realidad el más bajo de la UE-15 después de Grecia y Portugal.
Esta situación, por cierto, se repite en el País Vasco donde a pesar de que el PIB per cápita es un 122% del promedio de la UE-15, el gasto público sanitario de Euskadi es solo el 70% del promedio de la UE-15. El País Vasco debería gastarse 1046 euros estandarizados más por habitante de lo que se gasta en su sanidad pública.

Educación

El gasto publico en educación España fue en 2007 un 4.4% del PIB, el de la UE-15 es el 5,1% del PIB y el de Suecia es 6,8%. Si en lugar de este indicador escogemos el gasto público educativo por alumno, vemos que España se gasta 4.806 euros estandarizados en la escuela primaria y 6.316 euros estandarizados por alumno en la secundaria, cifras que son más bajas que las del promedio de la UE-15 que son 6.254 y 7.272 respectivamente.
De nuevo, podemos ver que el País Vasco también se gasta menos en educación de lo que le corresponde por su nivel de riqueza. Mientras que el PIB per capita es el 122% del PIB de la UE-15 el gasto en educación pública per capita es solo el 75% de la UE-15.
Las consecuencias de este bajo gasto público en España son considerables. Una de ellas es que España tiene 559 horas lectivas al año en la escuela secundaria que es una cifra menor que en la UE-15 que son 678 horas lectivas. Sumando el déficit horario durante todo el periodo de estudio de la secundaria, resulta que el estudiante que termina la secundaria en España va a la escuela un año menos que el promedio de la UE-15 (dos años menos que Alemania, Bélgica, Escocia y Holanda). De ahí que, según el informe PISA, los conocimientos en matemáticas, lengua y comprensión de lectura de un joven de 14 años en España es el de un joven europeo de 13 años.
Una segunda consecuencia de este bajo gasto es la polarización educativa en España. El 30% de la población, de renta superior, utiliza la escuela privada (la mayoría concertada con la Iglesia Católica) y el 70% restante de la población utiliza la escuela pública. Se crea así una polarización educativa que crea dos tipos de ciudadanos. Ciudadanos de primera (escuela privada) y ciudadanos de segunda (escuela pública). Por cierto, el fracaso escolar en España, 34%, es de los más elevados de la UE-15 (en comparación con Suecia que es solo el 7%).

Servicios de ayuda a las familias

Pero donde el Estado del Bienestar está menos desarrollado es en aquellos componentes que afectan a las familias, concretamente a las escuelas de infancia públicas y a los servicios domiciliarios a personas con dependencia (y ello responde al escaso poder que tiene la mujer en España). En España solo el 10% de niños de 0 a 2 años va a escuelas de infancia públicas, comparado con el 28% de la UE-15 y 58% en Suecia. Una situación igualmente deficitaria se da en los servicios domiciliarios donde solo el 2% de las personas en dependencia recibían en el año 2004 los servicios domiciliarios comparado con el 18% de la UE-15 y el 23% en Suecia. Esta situación ha ido mejorando notablemente en España como consecuencia de la aprobación de la ley de dependencia y de su desarrollo.

Por qué el subdersarollo de la España Social

Una causa muy importante es nuestra propia historia. La dictadura franquista (1939-1978) se caracterizó por ser una dictadura muy represiva con escasa sensibilidad social. Cuando el dictador murió, el gasto en protección social representaba sólo el 14% del PIB. El promedio de los países que constituyeron luego la UE-15 era ya de un 22% del PIB. Este déficit fue corrigiéndose durante la democracia pasando de ser un 14% en 1975 a un 23,7% en 1993. El promedio de la UE-15 pasó del 22 al 27,5% durante el mismo periodo de tiempo.
Pero el déficit de gasto público en protección social de España con el promedio de la UE-15 ha vuelto a aumentar desde 1993. El gasto público social de España, pasó de ser el 23,7% en 1993 año 20,9% en 2006 (el más bajo de la UE-15 después de Irlanda y Luxemburgo) mientras que en el promedio de la UE-15 se mantuvo el mismo porcentaje, 27,5%.
Cuando analizamos el gasto público social por habitante vemos que el crecimiento en España ha sido mucho más lento que en el promedio de la UE-15. Así, mientras que en España pasó de ser 3.039 euros estandarizados en 1993 a 5.162 en 2006, en el promedio de la UE-15 pasó de 4.677 a 7.277. En realidad el déficit del gasto público social de España en relación con la UE-15 pasó de ser 1.638 euros per cápita en 1993 a 2.115 en el año 2006, un crecimiento del déficit de 59%, sin precedentes en la UE-15. Ello se debió a que los sucesivos gobiernos españoles a partir de 1993 intentaron reducir el déficit del estado a fin de alcanzar los criterios de Maastrich, a base de reducir el gasto público social per cápita, reduciendo su tasa de crecimiento con una intensidad mucho mayor que no en la UE-15. Este gasto aumentó a partir del 2004 como consecuencia de la elección de un gobierno, más sensible al gasto social, que los anteriores. Esta situación cambió sin embargo a partir del 2007 cuando la crisis se inició, que ha afectado el gasto público social de una forma muy marcada, como consecuencia de la disminución de los ingresos al estado resultado de la recesión, así como los intentos de reducción del déficit público. Como consecuencia, treinta y dos años con democracia y la España social continúa a la cola de la UE-15.

There is an alternative! How Spain could pursue expansionary policies (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista Social Europe Journal, 10 de febrero de 2012

Este artículo critica la postura muy generalizada en círculos económicos, financieros y políticos españoles que niegan la posibilidad de que España pudiera seguir políticas expansivas. El artículo está publicado en Social Europe Journal, uno de los centros digitales de reflexión sobre temas económicos y políticos más importantes de Europa.

A widely held belief in political circles of the left is that a country, like Spain, cannot follow expansionist policies on its own. It is said over and over again that unless the entire EU or, at least, the Eurozone expands, one country cannot do it alone. This was indeed the position of the Zapatero government during these three years of crisis. The only thing the government could do, according to Zapatero, was reduce the public deficit by cutting public expenditures, including public social expenditures, hoping these cuts would reassure the financial markets, convincing them the Spanish government was fully committed to fiscal responsibility, defining responsibility as “austerity”.  His government continued cutting and cutting, leading the country into a recession.
His major claim when he left office a few weeks ago was that he had avoided direct intervention by the troika (European Central Bank, European Commission and the IMF) as Portugal had been forced to accept. Zapatero was defeated primarily because of the largest ever decline of the electoral base of the socialist party. In a very short period of time – four years – the socialist party has lost, besides the country’s central governance, the majority of regional governments and the major cities of the country, which explains why the conservative party (PP) won big in the parliamentary elections even though its electoral support barely increased.
It was not a victory of the PP, but rather a spectacular defeat of the socialist party. The economic policies of the PP government continue to focus on austerity policies. As a consequence, the recession continues on its way to the Great Depression (48% of the young are unemployed) and Rajoy, the new President of the PP government, has indicated he will apply the same measures Portugal was forced to follow when the intervention in that county took place. It seems, after all, that the Zapatero austerity policies did not prevent Spain from being intervened. It is logical, therefore, that people ask “why all these cuts?” a question more and more people are asking.

There are no alternatives?

The data show there are alternatives, unfortunately not considered by the socialist party, even now after its recent Congress, where the absence of self-criticism was the major disappointing theme of the Congress. It is obvious that the party should face a stronger self-criticism than has occurred so far. It seems the only alternatives being considered are to make the cuts less rapidly and less intensely than the PP government is implementing. But nowhere is a 180 degree change calling for expansionist policies being considered, which leads to the starting point of my article.
The argument made by the leadership of the party is that unless there is some new Franklin Roosevelt on the European scene calling for a New Deal, Spain cannot do it alone. There is no question that a new Franklin Roosevelt would help a lot, but that does not mean that Spain could not follow expansionist policies if its government wished to do so. And the data is there to prove it. This data shows there are alternatives.
Zapatero cut pensions in an attempt to save 1,200 million euros. Zapatero, however, could have realized even more revenues for the state (2,100 million euros) if he had reinstated the wealth taxes he eliminated in his first mandate (2004-2008) or by reversing all cuts in the inheritance tax he implemented during the same period thereby getting an additional 2,552 million euros. Or he could have reversed the tax cuts he granted to individuals making more than 120,000 euros per year, recovering 2,500 million euros. The data is there for all to see. And indeed the population saw it. The popular classes (the working and middle classes), who used to vote for the socialists, asked why pensions had to be reduced while maintaining tax cuts for the well-to-do. This is why they abandoned the socialist party in the recent election.
But the list of alternatives is much longer. Zapatero tried to save 6,000 million euros by reducing expenditures on the National Health Services (which already has the lowest public health expenditures per capita in the EU 15). He did it indirectly by pressuring the regional governments, which actually run the regional branches of the National Health Service, to reduce their expenditures. Meanwhile, Zapatero did not reverse the tax cuts he had granted to the large corporations which have more than 150 million euros a year in sales (which represents less than 0.1% of all business in Spain). If he had done it, the Spanish state would have had 5,300 million euros more.
Zapatero also tried to cut education and social services. These cuts plus the cuts in health should have led to savings of 25,000 million euros but he could have obtained even larger amounts (44,000 million euros) by correcting the fiscal fraud of large fortunes, large corporations and the banks that, according to the Internal Revenue Service of the Spanish state, represents 70% of all the tax fraud.
Zapatero also tried to save 600 million euros by cutting the highly popular home care services, a federal program administered with the regional governments which he had introduced in his first mandate. Instead of cutting them, however, he could have obtained even larger revenues (800 million euros) by eliminating the public subsidies to the Catholic Church for religious teaching in public schools (which incidentally is unconstitutional in Spain). He could also have cut some of the new military equipment (Tiger helicopters and other machinery) from the defense budget. My colleagues, Juan Torres, Professor of Economics in Seville, Alberto Garzon, another economist, and myself have written a book that sold like hot cakes in Spanish bookstores called There Are Alternatives, a book the banking industry tried to suppress by pressuring the major publisher of Spain, Aguilar, to withdraw publication of the book (it was finally published by a smaller publisher).
What is outrageous in all these policies is that all the polls show that had the Spanish population been given a voice on whether they prefer the cuts in public and social expenditures or the reversal of the tax cuts that we show in our book, the overwhelming majority of Spanish people would have preferred the second option rather than the first one. And in spite of that, the policies carried out by the socialist government relied on the first, rather than the second alternative. It is therefore no surprise that the Zapatero government had the lowest share of the vote ever. People are not only angry (Spain currently has the largest number of days lost due to strikes in Europe after Greece) but profoundly disappointed with the socialist party because they do not accept the message that there are no alternatives. But there are.
The roots of the problem were already stated by the philosophy that Zapatero and his colleagues articulated soon after his election as President of the country in 2004. He indicated that cutting taxes was a left-wing policy and his economic advisor, Jordi Sevilla, had written a book on theNew Socialism in which he discouraged raising taxes and expanding public expenditures. Zapaterismo was the Spanish version of the “Third Way”. Unfortunately, it was not the only one in Europe. It has become the dominant form of social democracy in Europe which is why social democracy is in deep trouble. Unfortunately, I do not see the profound change that is needed in their mentality.

Are expansionist policies possible?

If Spain had adopted the same fiscal policies as Sweden and had invested in order to correct the enormous deficits in the social infrastructure of the country over the past 10 years, facilitating, among other things, the integration of women into the labor force, the Spanish state would be receiving 200,000 million euros more than it is today. With these 200,000 million euros, the Spanish state could have created 5 million jobs, which is the same number of people who are unemployed in Spain. The creation of those jobs would have eliminated unemployment and stimulated the economy.
If the underdeveloped welfare state of Spain had 1 adult person for every 4 working in the services of the welfare state, as in Sweden, rather than 1 out of every 10, Spain would create enough jobs to eliminate unemployment. The necessary revenues could be obtained by taxing all those groups that benefit most from the policies of tax cuts followed during the pre-crisis period. Those tax increases would not dampen consumption if the revenues obtained were invested in job creation, particularly low and medium salary jobs. This could be done if the political will was there. The problem is that the socialists did not dare to enact such fiscal reforms, among others, that would have antagonized very powerful forces in Spain. That is, as it always is, the true issue.