sábado, 2 de octubre de 2010

LABORDETA (POR KEPA JUNKERA)

José Antonio Labordeta nos ha dejado muchas cosas irrepetibles y esta, su música, es una de ellas.

CUANDO pienso en José Antonio Labordeta siempre viene a mi mente la imagen de esa clase de personas que todos tenemos en casa, afable, comunicadora que tiene amigos hasta en el infierno y que se pone a charlar con cualquier desconocido, entablando una conversación generosa y cómplice, como si se conocieran de toda la vida. 
Esa es una gran virtud que normalmente acompaña a la gente de buen corazón, inteligente y que gusta de vivir la vida saboreándola al máximo. 
José Antonio Labordeta Subías nació en Zaragoza en marzo de 1935 y ha sido una persona auténtica donde las haya. Escritor, cantautor, guionista, actor, presentador de televisión y político son algunos de los oficios que este aragonés ilustre ha llevado a cabo a lo largo de su carrera. Sin duda conocido para el gran publico por presentar el programa de televisión Un País en la Mochila y por su faceta de diputado en el congreso por la Chunta Aragonesista, Labordeta ha publicado también 20 discos y una larga lista de libros que certifican sin lugar a dudas la pluralidad y el eclecticismo de este ser humano que a lo largo de su vida cosechó las adhesiones de unos, las críticas de otros y el cariño de casi todos. 
Llama la atención cómo hay ideales en la vida que parece que uno no puede desarrollar o evolucionar. Creencias que por lo visto, parece que solo tienen un camino, una forma de llevarse a cabo. Los mismos que denuncian y acusan a algunos de controlar, de subyugar la voluntad de los demás son luego los primeros en hacer exactamente lo mismo obligando a los de su cuerda a no poder plasmar sus ideas bajo nuevos puntos de vista.
Compartimos una vez escenario, con algunas anécdotas curiosas y fue una pena que, ya por motivos de salud, no pudiera participar en Etxea. Pero nos queda su ejemplo. La manera de hacer las cosas como uno cree que debe hacerlas, sin hacer caso, ni a los unos, ni a los otros. Pura esencia de hombre libre.

Kepa Junkera
Publicado en el diario DEIA

viernes, 1 de octubre de 2010

(Pre)Parados, Borges y la zanahoria (Francisco Sánchez Vega. ElPais.com)

Empiezo a estar un poco harto de leer tanta carta de lacrimógena en elpais.com sobre lo desgraciados que somos los miembros de nuestra generación. Parafraseando a Borges, yo creo más bien que simplemente "nos tocaron, como a casi todos los hombres, tiempos difíciles en que vivir".
La vida ha puesto a mi (¿a nuestro?) alcance oportunidades que hubieran sido inimaginables para mis (¿para nuestros?) padres, y por ello me siento muy afortunado. ¿Acaso ellos lo tuvieron más fácil? Por tener, tuvieron que enfrentarse a los últimos años de una dictadura, a un país fracturado, a un período de transición crucial para la historia de España y, en muchos casos, lo que nunca tuvieron fue el privilegio de poder poner un pie en la universidad. Los títulos, el acceso al saber, tienen en sí un valor mucho más importante que su mera capacidad para engordar las nóminas.
No sé muy bien a qué edad mis padres montaron por primera vez en avión, pero dudo que fuera antes de los treinta. Yo, a mis veintinueve, llevo siete años estudiando en universidades extranjeras a ambos lados del Atlántico. ¿Expatriado? ¿Desarraigado? No, sencillamente ciudadano del mundo. Y no me cambiaría por nadie, aunque algunos cobren 10, 100 o 1000 veces más que yo. Quizás el problema no sea que la tan ansiada zanahoria no resulte lo suficientemente sabrosa, sino que nos hemos cegado tanto con ella que ha acabado por obstaculizar nuestra visión del camino. No perdamos más el tiempo lamiéndonos las heridas y luchemos por aquello que queremos cambiar. Al fin y al cabo, estamos sobradamente (pre)parados para ello, ¿no?

FRANCISCO SÁNCHEZ VEGA (HISTORIAS DE LOS LECTORES)

EL COSTE DE LAS BECAS (Historias de los lectores - anónimo-. ElPais.com)

Estudié toda mi vida con becas. Eso, dicho así, parece una frase hecha, pero no. Estudié toda mi vida con becas, que significan -entre otras cosas- dinero de todos los contribuyentes. Con 14 años, el estado empezó a pagarme 14.000 pesetas anuales a modo de beca para materiales. Tengo 31 años, así que hablamos de 14.000 pesetas del año 1993. Desde los 17 me becaron con 32.000, con lo cual para cuando acabé el instituto el Estado había ingresado en mi cuenta 92.000 pesetas contantes y sonantes.
Entré en la Universidad y también tuve becas, nunca tuve que pagar ni una sola matrícula. A una media de, pongamos, 75.000 pesetas por curso, eso hacen 375.000. Además, recibí una beca escolar que, de media, eran unas 150.000 pesetas anuales: 750.000 en los cinco años. En quinto de carrera tuve, además, una beca de colaboración de mi Departamento. Se suponía que era para aprender investigar, pero lo único que me enseñaron fue a cargar carretillas de papel para la fotocopiadora, hacer funcionar la fotocopiadora y cambiar el tóner de la fotocopiadora. Me pagaron 23.000 pesetas al mes, diez meses. Total hasta aquí 1.447.000 pesetas. Unos 8700 euros.
Recibí cuatro becas diferentes para hacer el doctorado. La primera que acepté era de una fundación que me pagaba cuando le parecía oportuno, no me daba recibos del pago y, además, me metió en líos con Hacienda. En cualquier caso, seis meses a 600 euros, 3600 euros. Poco tiempo después recibí otra con patrones que me timaron en menos aspectos. No me contrataron, pero me hicieron firmar dedicación completa. Trabajé para ellos bajo la miserable forma de una beca: di clases, publiqué en revistas, hice estancias de investigación... pero días cotizados, cero. 800 euros al mes, 36 meses, 28.800 euros en total. A eso hay que sumar tres estancias de investigación en prestigiosos centros del extranjero, a digamos 1200 euros de subvención cada una. Esto ya parece el 1, 2, 3... 41.100 euros de todos los españoles. El último año, por fin, los becarios de investigación conseguimos que se nos hiciera un contrato. A la hora de firmarlo, te daban un papelito donde tenías que firmar que renunciabas a tu baja maternal, en caso de quedarte embarazada. Eso sí que son políticas de conciliación y lo demás cuentos. Nos daban, por primera vez, paga extra. Se la llevó Hacienda, pero la sumo igual. Doce meses, catorce pagas, a 1100 euros, 15400 euros, 56.500 en total.
Ahora viene la pirueta. Después de seis años trabajando para la Universidad, había cotizado un año. Cobré el paro y envié currículos. 630, mi madre lo recuerda bien. Durante mis dieciséis años en el mercado laboral español tuve los empleos más diversos además de la Universidad: guía turística para la tercera edad, traductora de manuales deportivos, profe particular, manufacturera -que no diseñadora- de bolsos y abalorios, dobladora de anuncios de radio... Que no se diga que no lo intenté en varios campos.
Lo intenté con todas mis fuerzas. Me agarré a la tierra de Asturias con pies y manos. Estuve un año en el paro, con una carrera, un máster, un doctorado, cuatro idiomas y dispuesta a trabajar de lo que saliese... pero no salió nada. En unos estaba demasiado formada, en otros no daba, literalmente, la talla -hasta para dependienta de tienda de ropa de adolescentes me presenté-, así que decidí emigrar. El camino fuera de Europa no es sencillo: veo a mis padres por Skype, mi presencia empieza a borrarse de los recuerdos de mis amigas -"¿todavía vivías aquí cuando pasó eso?"- y suplico a las alturas que el señor de inmigración no se quede con mi barra de turrón de Suchard y mis latas de bonito en aceite cuando vuelvo, siempre antes de Reyes, a incorporarme a mis clases en una estupenda Universidad de la soleadísima costa estadounidense del Pacífico. Lo más triste es que soy feliz aquí, a pesar de que veo la tristeza inmensa en los ojos de mis padres.
En resumen, España invirtió en mí, directamente, casi diez millones de pesetas, además de la formación universitaria, y ahora lo está aprovechando otro país: un lugar donde me siento un miembro útil y productivo de la sociedad. El problema más grande es que mi caso no es único. De mis quince compañeros del doctorado, solo dos están trabajando en España, en condiciones lamentables, eso sí, en la Universidad. Solo en nosotros, solo en nuestro pequeño rinconcito de la sala de becarios con sus palomas anidadas en una ventana, el Estado español tiró a la basura 130.000.000. Ciento treinta millones de pesetas que estábamos deseando revertir a la sociedad en aquello para lo que nos habíamos formado, pero no nos resulta posible. Trabajamos un tiempo gratis, mucho tiempo sin contrato, muchas más horas que una jornada estándar, sin sanidad, sin derecho a baja maternal, sin derecho a paro y, sobre todo, sin derecho a quejarnos. Porque éramos unos privilegiados, la creme de la creme de la intelectualidad que iba a llevar a España a cotas nunca antes conocidas. Y eso último es lo único cierto. Somos la generación que va a llevar a España a cotas nunca antes conocidas de desesperación, de frustración, de angustia, de parturientas añosas, de abuelos que van a tener que aprender chino o inglés para preguntarle a sus nietos -por skype- de qué color es la bici que piden a los Reyes Magos en casa de los abuelitos y que les va a llegar por correo.

Anónimo

Ni horca ni lapidación para Sakineh - AMNISTÍA INTERNACIONAL -

La vida de Sakineh Mohammadi sigue estando en en inminente riesgo y ella vuelve a necesitar tu ayuda. El Fiscal General iraní ha dicho ahora que Sakineh será ejecutada en la horca en relación con el asesinato de su marido, y no lapidada por adulterio.

Todo parece indicar que las autoridades iraníes están tratando de reducir la presión internacional y acallar las críticas que están recibiendo por recurrir a la lapidación, y por ello se empeñan en presentar a Sakineh como una criminal peligrosa que merece ser ejecutada. Su familia sólo te tiene a ti para impedir su muerte.

Las firmas de cientos de miles de personas solidarias en todo el mundo lograron impedir la lapidación de Sakineh. Por favor, firma ahora nuestra nueva petición para que no la ejecuten ni en la horca ni por ningún otro método. ¡Tu firma puede salvarle la vida!.

Gracias por tu generosidad y por tu solidaridad.

Esteban Beltrán.
Director Amnistía Internacional – Sección Española

QUIEN TE CERRARÁ LOS OJOS (JOSE ANTONIO LABORDETA)

Al aire van los recuerdos
y a los ríos las nostalgias
a los barrancos hirientes
van las piedras de tus casas

¿Quién te cerrará los ojos tierra cuando estés callada?
¿Quién te cerrará los ojos tierra cuando estés callada?

En los muros crece yedra
y en las plazas no hay solana
contra la lluvia y el viento
se golpean las ventanas

¿Quién te cerrará los ojos tierra cuando estés callada?
¿Quién te cerrará los ojos tierra cuando estés callada?

Solo quedan cementerios
con las tumbas amorradas
a una tierra que los muertos
siguen teniendo por suya


¿Quién te cerrará los ojos tierra cuando estés callada?
¿Quién te cerrará los ojos tierra cuando estés callada?

Jose Antonio Labordeta

BANDERAS ROTAS (JOSE ANTONIO LABORDETA)

He puesto sobre mi mesa
todas las banderas rotas
las que rompió la vida
la lluvia y la ventolera
de nuestra dura derrota.

Rota permanece aquella
que levantamos al cielo
pensando que la justicia
crecería como un vuelo
de gaviotas en el mar
y vimos cómo al final
sólo nos quedó el recuerdo
de un mástil desarbolado
y unos jirones de tela
rotos por el vendaval.

He puesto sobre mi mesa...

Rota permanece aquella
que ponía libertad
y que aupamos convencidos
de que al terminar la batalla
ésta íbamos a ganar
pero todo fue una amarga
e inútil desesperanza
cuando vimos que las huellas
de los grilletes dejaban
sus marcas sin borrar.

He puesto sobre mi mesa...

He puesto sobre mi mesa
todas las banderas rotas
He puesto sobre mi mesa 

todas las banderas rotas


Jose Antonio Labordeta

CITAS

"¡El fruto de mi trabajo debe de ser para mí!"
Voltaire

jueves, 30 de septiembre de 2010

FIN ETAPA SERALIA

Bueno, pues mi temporada en Seralia parece que ha llegado a su fin... han sido 6 meses muy interesantes, haciendo un poco de todo (inventario arbolado urbano Ponferrada, labores de peón de jardinería y trabajo de oficina)  y aprendiendo un poco de todo, jeje!
Me da penita que se acabe ya, pero los trabajos temporales son así, así que contenta de llevarme esta experiencia y de haber conocido a una gente estupenda con la que se trabaja muy bien! y bueno... que aquí estoy para lo que sea!
Muchas gracias a toda la familia "Seralia", ¡ya pasaré a veros!

Anina

LA BOLSA O LA VIDA (LA BULLONERA)


Y AL QUE ROBA EN UNA CASA
SI LE PILLAN LO ENCARCELAN
Y AL QUE ESPECULA CON ELLA
NO HAY GUARDIA QUE LE DETENGA

AY…… TA…… CHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA
AY TACHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA…..

YA NO VAN CON PALANQUETA
NI PISTOLA NI ANTIFAZ
QUE TIENE INMOBILIARIAS
LOS LADRONES DE VERDAD

AY…… TA…… CHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA
AY TACHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA…..

MENOS MAL QUE NOS PROTEGE
DICEN EL AYUNTAMIENTO
SI NO NOS LLEGA AMPARAR
NOS ROBAN HASTA EL ALIENTO

AY…… TA…… CHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA
AY TACHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA…..

PA DEBROZAR LOS CAMINOS
QUE VAN DEL CAMPO AL MERCADO
HAY QUE ARRANCAR LO PRIMERO
TODOS LOS INTERMEDARIOS

AY…… TA…… CHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA
AY TACHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA…..

SON UNA PLAGA PEOR
QUE EL BORBOGO Y LA PATERA
NO HAY REMEDIO NI DOCTOR
QUE PUEDA ECHARLOS AFUERA

AY…… TA…… CHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA
AY TACHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA…..

MENOS MAL QUE TODO TIENE
SU PRINCIPIO Y SU FINAL
MENOS LOS INTERMEDIARIOS
QUE ESTAN EN LA MITAD

AY…… TA…… CHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA
AY TACHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA…..

DICEN QUE LA ECONOMIA
SE ESTA PONIENDO FATAL
POR QUE LOS OBRERO PIDEN
QUE LES SUBAN EL JORNAL

AY…… TA…… CHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA
AY TACHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA…..

LO DICE LA PATRONAL
LO DICE Y SABE QUE MIENTE
MIENTE PARA CONSERVAR
SUS PRIVILEGIOS DE SIEMPRE

AY…… TA…… CHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA
AY TACHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA…..

MENOS MAL QUE EN LA OTRA VIDA
SI ES VERDAD LO QUE PROMETEN
GANAREMOS EN EL CIELO
UN JORNALICO DECENTE

AY…… TA…… CHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA
AY TACHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA…..
AY…… TA…… CHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA
AY TACHUN TARA CHUN
AY TACHUN TARA…

LA BULLONERA

De plena actualidad aunque hayan pasado muchos años,
Anina

miércoles, 29 de septiembre de 2010

PENITENCIA (CIFU)

Se abre la veda, tras la manifestación a favor de la huelga general, de las cifras que son o de las que pudieron ser y no fueron, o de las que deberían haber sido acerca de la convocatoria de este extraño momento histórico, caracterizado por la sordera y la ceguera mutua entre las partes convocantes, el gobierno y la patronal.
Eso sí. La estatua de Colón sigue siendo al paso de los años un lugar de reencuentro de viejos conocidos bregados en estas lides. Quizá una especie en extinción entre las que me encuentro.
En la memoria histórica de cada uno de nosotros, esos que casi siempre hemos sido los mismos, están las imágenes de nuestros desencuentros alzados de puños vehementes con la realidad que nos han marcado la existencia. Y ahí seguimos. Y ahí seguiremos.
Pero resulta un tanto agridulce ver cómo vamos siendo sin lugar a duda cada vez menos en esta maquinaria de la vida que nos lleva por delante, porque entre la sordera general, la ceguera particular y el cansancio acumulado, cada vez las fuerzas se van replegando más en casita, y la condescendencia que se hace de los planteamientos de cada uno mismo va ampliando el camino de la siesta, de la mansedumbre y del acomodo particular y colectivo por el que sale mucho más rentable dejar las cosas como están, dejar la historia correr, y que se estampe donde le venga bien, que yo ya me he apeado de esa historia. Que no cuenten conmigo ni con mi cansancio. Que ya estoy, en fin, hasta los mismísimos huevos de desengaño.
Esa sin duda es la baza con la que juegan ellos. Los hacedores de hilos especializados en el manejo de marionetas saben que las más rebeldes ya están cansadas o desengañadas, y que su rebeldía ahora tiene el espectro más local de su vida, su casa y su familia, que ya es bastante. Es este el momento de dar el hachazo y de hecho lo están dando, ahora que está haciendo efecto el efecto narcótico de la era digital que te trae a casa lo que quieras a un golpe de clic, siempre que tengas dinero, por supuesto.
Cuando vengo a escribir esto, en el refugio que tengo para tales episodios llamado “el caseto”, oigo el sonido lejano pero bien presente de la peña que ensaya en el Cerro de las Contiendas, aquí al lado del barrio Girón, para las procesiones de Semana Santa. Han empezado a ensayar hoy, el día de la huelga. Y así seguirán todo el otoño y parte del invierno, helándose en la penitencia de esa tradición más inamovible que el Conde Ansúrez, y dando una turra que sin ser molesta por la lejanía, es ciertamente inquietante.
Camaradas compañeros. Penitencia es lo que se nos viene encima.

Jesús H. Cifuentes - el norte de Castilla-

martes, 28 de septiembre de 2010

SI NO VIENES MAÑANA (Blog "Trabajar cansa" de Isaac Rosa, públ.es)

“Ningún empresario ha intimidado a sus trabajadores. Lo que queremos es que haya libertad para que quien quiera trabajar, pueda trabajar.” -Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la CEOE-
.
Parece que en algunas empresas el lema para la huelga no es el “Yo voy” de los sindicatos, ni el “No vayas, que será un fracaso” del piquete mediático. Hay empresarios que han creado un lema propio, que repiten a sus empleados estos días: “Si no vienes el 29, tampoco vengas el 30”. Algunos se contienen las ganas de hacer pegatinas con la consigna; otros, más discretos, se dedican a preguntar quién va a hacer huelga, “por nada, sólo por saberlo para organizarnos…” Y los más sofisticados ni tienen que decirlo, pues sus trabajadores ya les leen el pensamiento.
Parafraseando ese lema que extiende el desánimo y el miedo, podríamos formular otro para mañana: “Si no vienes el 29 (a la huelga), no esperes más huelgas”. Porque sumarse puede tener un coste a corto plazo: un día de sueldo, represalias, no ser renovado. Pero no hacerla puede tener un precio mayor a largo plazo: un golpe a la capacidad de organización y de lucha de los trabajadores, como intentan algunos.
La huelga es contra la reforma laboral, sí. Pero fíjense que los antihuelga no defienden la reforma, sino que se centran en atacar a los sindicatos y al derecho de huelga. Y es que, tras aprovechar la crisis para comerse derechos sociales, algunos ven la ocasión para cobrarse otra pieza apetecida: los sindicatos.
Sé que hay muchos descontentos con los sindicatos mayoritarios. Pero ahora no toca atacarlos ni defenderlos, sino pelear contra los recortes, los ya aprobados y los venideros, y pelear por las posibilidades futuras de acción colectiva, entre ellas la huelga. Porque no nos engañemos: la criminalización de CCOO y UGT no busca una renovación sindical, ni unas organizaciones más combativas, sino todo lo contrario: el modelo que nos proponen es el cuerpo a cuerpo entre trabajador y empresario, sin molestos intermediarios.
La huelga la convocan los sindicatos, pero la hacemos los trabajadores. La de mañana la secunda todo tipo de organizaciones sociales y vecinales, así como otros sindicatos. Son tantos los que apoyan, y tantos los motivos que dan, que cada uno puede elegir por qué y con quién hace huelga. Yo voy.

Isaac Rosa

lunes, 27 de septiembre de 2010

TRES VECTORES (JOSÉ SARAMAGO)

Se perfila una forma de entender el mundo definida por tres vectores muy claros: la neutralidad, el temor y la resignación.

“El paso del gran pesimista”, Semanario Universidad, San José de Costa Rica, 30 de junio de 2005

LA BATALLA QUE VALE LA PENA (JOSÉ SARAMAGO)

Los derechos humanos… ¿cuántos se cumplen?, ¿por qué no se cumplen?, ¿de quién es la responsabilidad de no cumplirlos? La batalla que vale la pena en el siglo que entra es la batalla por los derechos humanos, y la tendencia es a perderla si no reaccionamos a tiempo […] Hay una incompatibilidad radical entre globalización económica y derechos humanos.

“Saramago y la lucha por los derechos humanos”, Revista In Formación, Madrid, nº 8, julio de 2000

HISTORIA Y REVOLUCIONES (JOSÉ SARAMAGO)

Ni la historia ha llegado a su fin, ni se han acabado las revoluciones. Mi optimismo se contenta con estas certezas. El resto son dudas. ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? Eso no lo sé, pero sucederá.

“Soy un grito de dolor e indignación”, ABC (Suplemento El Semanal), Madrid, 7-13 de enero de 2001

FIERAS CONTRA FIERAS (JOSÉ SARAMAGO)

Hablo de un cambio que induzca a las personas a pensar que esto no es suficiente para vivir como seres humanos. No puede ser. Si nos convertimos en personas que sólo atienden sus propios intereses, vamos a convertirnos en fieras contra fieras. Por otra parte, esto es lo que está sucediendo.

“La literatura no cambia el mundo”, O Globo, Río de Janeiro, 14 de agosto de 1999

SER IMPACIENTE (JOSÉ SARAMAGO)

A la paciencia divina tendremos que oponer la impaciencia humana. Para cambiar las cosas, la única forma es ser impaciente.

“La única forma de cambiar las cosas es ser impaciente”, Clarín, Buenos Aires, 23 de octubre de 2005

LA HUMANIDAD SE HA OLVIDADO DE SER (JOSÉ SARAMAGO)

Mucha gente me dice que soy pesimista; pero no es verdad, es el mundo el que es pésimo. El ser humano se limita en la actualidad a “tener” cosas, pero la humanidad se ha olvidado de “ser”. Esto último da mucho trabajo: pensar, dudar, preguntarse sobre uno mismo…

“No soy pesimista, es el mundo el que es pésimo”, El Diario Montañés, Santander, 11 de julio de 2006

Una falacia (JOSÉ SARAMAGO)

Es una falacia hablar de una globalización en la que todas las culturas se mezclarían, dando paso a una situación multicultural. Lo que está sucediendo ahora es una laminación de las culturas pequeñas por una cultura imperial, que es la occidental, y sobre todo la norteamericana. ¿Qué ocurre? Que las culturas que se saben amenazadas se resisten.

Juan Arias, José Saramago: El amor posible, Barcelona, Planeta, 1998

¿NUEVO CAPITALISMO? (JOSÉ SARAMAGO Y OTROS)

Hace unos días varias personas de distintos países y posiciones políticas sucribimos el texto que copio a continuación. Es una llamada de atención, una protesta, la expresión de alarma que sentimos ante la crisis y las posibles salidas que se barajan.
No podemos ser cómplices.

"¿Nuevo capitalismo?"

Ha llegado el momento del cambio a escala pública e individual. Ha llegado el momento de la justicia.
La crisis financiera esta de nuevo aquí destrozando nuestras economías, golpeando nuestras vidas. En la última década sus sacudidas han sido cada vez más frecuentes y dramáticas. Asia oriental, Argentina, Turquía, Brasil, Rusia, la hecatombe de la Nueva Economía, prueban que no se trata de accidentes fortuitos de coyuntura que transcurren en la superficie de la vida económica, sino que están inscritos en el corazón mismo del sistema.
Esas rupturas que han acabado produciendo una funesta contracción de la vida económica actual, con el aumento del desempleo y la generalización de la desigualdad, señalan la quiebra del capitalismo financiero y significan la definitiva anquilosis del orden económico mundial en que vivimos. Hay pues que transformarlo radicalmente.
En la entrevista con el Presidente Bush, Durao Barroso, Presidente de la Comisión Europea, ha declarado que la presente crisis se debe conducir a "un nuevo orden económico mundial", lo que es aceptable, si éste nuevo orden se orienta por los principios democráticos - que nunca debieron abandonarse - de la justicia, libertad, igualdad y solidaridad.
Las "leyes del mercado" han conducido a una situación caótica que ha requerido un "rescate" de miles de millones de dólares, de tal modo que, como se ha resumido acertadamente, "se han privatizado las ganancias y se han socializado las pérdidas". Ha encontrado ayuda para los culpables y no para las víctimas. Es una ocasión histórica única para redefinir el sistema económico mundial en favor de la justicia social.
No había dinero para los fondos del Sida, ni de la alimentación mundial ... y ahora ha resultado que, en un auténtico torrente financiero, sí que había fondos para no acabar de hundirse los mismos que favoreciendo excesivamente las burbujas informáticas y de la construcció, han hundido el andamiaje económico mundial de la "globalización".
Por eso es totalmente desacertado que el Presidente Sarkozy haya hablado de realizar todos estos esfuerzos con cargo a los contribuyentes "para un nuevo capitalismo"! ... y que el Presidente Bush, como era de esperar en él, haya añadido que debe salvaguardarse "la libertad de mercado" (¡sin que desaparezcan los subsidios agrícolas!)...
No: ahora debemos ser "rescatados" los ciudadanos favoreciendo con rapidez y valentía la transición desde una economía de guerra a una economía de desarrollo global, en que esa vergüenza colectiva de inversión en armas de 3 mil millones de dólares al día al tiempo que mueren de hambre más de 60 mil personas, sea superada. Una economía de desarrollo que elimine la abusiva explotación de los recursos naturales que tiene lugar en la actualidad (petróleo, gas, minerales, coltán ...) y se apliquen normas vigiladas por unas Naciones Unidas refundadas - que incluyan al fondo monetario internacional, al Banco Mundial - "para la reconstrucción y el desarrrollo" y a la Organización Mundial del Comercio, que no sea un club privado de naciones, sino una institución de la ONU - que dispongan de los medios personales, humanos y técnicos necesarios para ejercer su autoridad jurídica y ética eficazmente.
Inversiones en energías renovables, en la producción de alimentos (agricultura y acuicultura), en la obtención y conducción de agua, en salud, educación, vivienda, ..., para que el "nuevo orden económico" sea, por fin, democrático y beneficie a la gente. ¡El engaño de la globalización y de la economía de mercado debe terminarse! La sociedad civil ya no será espectador resignado y, si es preciso, pondrá de manifiesto todo el poder ciudadano que hoy, con las modernas tecnologías de la comunicación, posee.

"¿Nuevo capitalismo?" No!

Ha llegado el momento del cambio a escala pública e individual. Ha llegado el momento de la justicia.

Federico Mayor Zaragoza
Francisco Altemir
José Saramago
Roberto Savio
Mario Soares
José Vidal Beneyto


Octubre 2008

EXPLICANDO LAS CRISIS DEL SISTEMA CAPITALISTA - EL SENTIDO DEL MARXISMO (PAUL D´AMATO)

Para el capitalismo, los ciclos de bonanza y crisis son inherentes a su funcionamiento. Son el producto de la descoordinación y anarquía con que el capitalismo opera, donde períodos de superinfladas inversiones, con incrementos en las ventas y en las ganancias son seguidas por períodos de sobreproducción que conducen a la caída de las tasas de ganancia y al aumento en el desempleo.
Marx hizo la distinción que esta sobreproducción es en relación a la capacidad de los capitalistas para vender a precios que generen gancias, y no en relación a las necesidades humanas. Un sistema racional basado en la planificación de la producción y la distribución podría hacer uso del excedente en infraestructura para mejorar la calidad de vida humana.
Bajo el capitalismo, el crecimiento puede sólo ser reasumido una vez que cierta cantidad de capital acumulado es destruido o drásticamente devaluado, un proceso que sólo acarrea miseria para las masas obreras. Así el ciclo comienza otra vez. En el seno de estos ciclos yace un patrón de mayor alcance, el que Marx identificó como "la tendencia de la tasa de ganancia de caer", de lo cual viene que las recesiones se intensifiquen y los años buenos sean cada vez más cortos e insignificantes.
Como todo sistema dinámico cíclico, los ciclos del capitalismo del siglo 19 fueron diferentes a los que está enfrentando ahora en su edad madura. Dos razones explican este fenómeno. La primera es que el capitalismo competitivo se ha convertido en lo contrario. La relativa libertad competitiva del capitalismo incipiente entre pequeñas unidades productivas cedió lugar a la concentración y centralización del capital en unidades cada vez más grandes.
Junto con este proceso existe la tendencia al incremento de la productividad laboral. La necesidad de abarcar más extensos mercados obliga a cada capitalista a invertir en tecnología que reduce la cantidad de trabajo y tiempo necesarios para la producción de un determinado bien, y por lo tanto también su costo.
El capitalismo que primero usa esta tecnología tiene una ventaja sobre sus competidores, al menos hasta que éstos adopten métodos similares. Este proceso, constituido por las carreras de capitalistas individuales por ganancias a corto plazo, conduce a largo plazo a la disminución del elemento que genera la plusvalía (ganancia) en el proceso productivo, la fuente de la ganancia ... el trabajo.
El trabajo es lo que produce valor, la cantidad de trabajo necesario para producir un producto es lo que determina su valor. La ganancia es la diferencia entre lo que el capitalista gasta en todos los elementos necesarios para la producción y lo que recibe cuando vende el producto.
Marx llamó a la diferencia entre el tiempo laboral necesario (el tiempo de trabajo necesario para igualar lo que gana de sueldo) y el tiempo laboral excedente (el tiempo de trabajo apropiado sin compensación por el patrono) la tasa de explotación. Esta tasa de explotación es constantemente incrementada bajo el capitalismo porque con el incremento de la productividad, la cantidad de tiempo necesario para satisfacer las necesidades de los trabajadores baja.
Pero los capitalistas miden su éxito no por la tasa de explotación, sino por la tasa de ganancias, esto es, cuánto valor extra obtienen sobre el total de sus gastos. Pero mientras la productividad crece, la mano de obra (capital vivo) se vuelve un componente cada vez más pequeño de la producción con relación a la maquinaria (capital inerte) que se torna en un componente más grande.
Así, las ganancias a corto plazo que un capitalista en particular obtiene por medio de inversiones en nueva maquinaria para mejorar su competitividad conducen a un mayor gasto en maquinaria comparada con el de la mano de obra. El resultado es que, a largo plazo, la tasa de ganancias cae. Pero el capitalismo es conducido por la obtención de ganancias. Irónicamente, el mismo proceso de acumulación que guía al capitalismo es también el proceso que lo debilita.