miércoles, 15 de febrero de 2012

La especulación inmobiliaria. Introducción a la exposición del pintor Hans Haacke en el Museo Reina Sofía (VICENÇ NAVARRO)

El Museo Reina Sofía inaugura hoy la exposición del pintor Hans Haacke “Castillos en el aire” (15/2 – 23/7) que es una exposición pictórica crítica de la especulación inmobiliaria en España. El Museo Reina Sofía invitó al profesor Navarro a que escribiera una introducción al tema que se pudiera distribuir durante la exposición y que el blog presenta hoy tanto en su versión castellana como inglesa.

Los orígenes del problema: la dictadura franquista

Los cuarenta años de dictadura en España dejaron huellas profundas en los posteriores vividos en democracia. Una de ellas fue la gran dependencia que la economía tiene del sector bancario-inmobiliario, sector que juega un papel clave en la configuración del espacio económico del país.
Una política explícita del régimen franquista, extremadamente conservador, fue incentivar la propiedad inmobiliaria entre la ciudadanía. Como dijo en 1957 el dirigente falangista José Luis Arrese, ministro de Vivienda, “Queremos un país de propietarios, no de proletarios” . Era pues un objetivo político de las fuerzas dominantes estimular la propiedad de la vivienda como elemento básico de pertenencia de la ciudadanía, reforzando así la cultura conservadora del país.
Debido a estas políticas, España sufrió un cambio significativo. En lugar del alquiler (que había sido la forma habitual de acceder a la vivienda), se generalizó el sistema de pago a las instituciones financieras (banca y cajas), con el cual conseguir la deseada propiedad.
En los últimos años de la dictadura, el 70% de las viviendas estaban en este régimen de propiedad, aunque, para millones de españoles, la propiedad de la vivienda no era tanto suya  sino del banco, al cual tenía que pagar su hipoteca durante muchos años. Gran parte de la población estaba hipotecada y dependía de la banca y de las cajas (las cuales se comportaban más y más como la banca, al intentar optimizar sus beneficios en los préstamos).
En realidad, entre jóvenes y adultos, propietarios reales eran minoría, aunque el número iba aumentando a medida que avanzaba la edad: el sistema hipotecario no abundaba entre los ancianos, pues se hallaban al final de su existencia y también del pago de su hipoteca. La mayoría de propietarios pasaba, así, gran parte de su vida laboral pagando sus hipotecas. De ser un país de arrendatarios, España se convirtió en un país de endeudados con hipotecas inmobiliarias.

La continuación de las políticas públicas durante la democracia

Las políticas antes descritas fueron continuadas por todos los gobiernos de la democracia, que ofrecieron númerosos estímulos para que la población prefiriese comprar su vivienda a alquilarla. Entre ellos destaca desgravar el pago de las hipotecas, que en realidad significó un subsidio público para bancos e inmobiliarias, los cuales aprovecharon los subsidios a deudores para aumentar el precio de la vivienda y de las hipotecas.
Por todo ello, en 2007, antes de que comenzara la crisis, el sistema de propiedad (es decir, las personas que vivían en una vivienda hipotecada y las personas que ya poseían su vivienda) llegó a representar nada menos que el 87% de las viviendas, el mayor porcentaje de propiedad de la vivienda existente en la UE-15 (el grupo de países de semejante nivel de desarrollo económico al español). En realidad, el 35% de las familias tenía más de una casa. Tener dos o más viviendas pasó a ser un distintivo de clase, pues eran las rentas superiores y medias-altas las que expandieron su propiedad inmobiliaria más intensamente. El alquiler pasó a representar, y continúa representando, sólo un 13% del mercado de la vivienda, uno de los más bajos de la UE-15. En Francia es un 38%, en Gran Bretaña un 32% y en Alemania un 57%.
Esta situación explica en parte la inflexibiliad que caracteriza el mercado de trabajo español, pues la propiedad de una casa acaba determinando el lugar de residencia del propietario y limita su movilidad territorial: uno se lo piensa mucho antes de ir a trabajar a otra parte del país, si ello supone tener que vender la casa o resolver el problema de su hipoteca. Así, una de las mayores causas de la escasa movilidad en el mercado laboral apenas tiene visibilidad en los medios y, sin embargo, es uno de los mayores condicionantes que impiden el traslado de las personas de una población a otra según sus necesidades.También explica que muchas personas deban trasladarse largas distancias para ir de su casa al lugar de trabajo, con los costos humanos (el estrés en el transporte es una de las mayores causas de accidentes de España), económicos (la familia española se gasta el 3% de su renta disponible en transporte) y urbanos (la contaminación atmosférica, causada en parte por el transporte, ha alcanzado niveles anormales y por encima de los valores permitidos en varias ciudades españolas) que implica.
La explosión de propietarios ha provocado un gran aumento de los precios de la vivienda, desproporcionado respecto al resto de la economía. Así, el precio de la vivienda creció un 12% por año durante el periodo 1997-2007, siendo este crecimiento especialmente acentuado durante el periodo 2003-2006, cuando creció en un porcentaje de un 20% anual (Instituto Nacional de Estadística). En el año 2008, el precio de la vivienda representaba nada menos que 7,7 veces la renta familiar del país, cuando en Estados Unidos, por ejemplo, representaba sólo 4,8 veces.
El precio de la vivienda rebasó con mucho el crecimiento de la economía. La mayor demanda de viviendas, resultado del crecimiento de la población, sobre todo de la población inmigrante, fue una de las causas de este aumento, pero no la principal. Lo fueron las prácticas especulativas del complejo banca-sector inmobiliario, que jugó un papel clave en el establecimiento de la burbuja inmobiliaria. Al estallar, creó el enorme problema financiero (falta de crédito) y económico (escasa demanda) que España está viviendo hoy en día.

¿Cómo surgió el complejo banca-sector inmobiliario?

Para responder, tenemos que hacernos preguntas que raramente se hacen. Debemos preguntarnos, por ejemplo, por qué creció tan rápidamente el complejo banca-sector inmobiliario. Para dar una respuesta, habríamos de formularnos dos preguntas previas: a qué se debió el rápido crecimiento del sector bancario y por qué creció, con igual celeridad, el sector inmobiliario. En realidad, ambas preguntas están relacionadas y responden a las mismas causas: la mala distribución de las rentas en España, una de las más desiguales en la Unión Europea-15.
Uno de los hechos más importantes que se han dado en la economía española reciente ha sido la disminución de las rentas del trabajo. Es decir, los salarios han ido bajando en términos reales, no nominales (diferencia importante, pues en el análisis de los sueldos y su capacidad adquisitiva hay que descontar al salario nominal, el impacto de la inflación, y otros factores que afectan a la capacidad adquisitiva real de las personas). Este descenso forzó a las familias a endeudarse para comprar un piso, lo cual pudieron hacer gracias a las grandes facilidades de crédito, consecuencia, en parte, de la entrada de España en el euro; también a que el aval necesario para obtener crédito era (y continúa siendo) para la mayoría de las familias, su vivienda; y finalmente, a los estímulos estatales a las hipotecas que se han mencionado anteriormente . Y puesto que el precio de la vivienda iba creciendo rápidamente, las familias podían conseguir crédito y endeudarse.
Ahí está el origen del enorme endeudamiento privado de España,  un 87% del PIB, un porcentaje mayor que el endeudamiento público (68%) que ha acaparado el interés mediático. Ésta es también la causa del gran crecimiento de la banca: a mayor endeudamiento, mayores beneficios. Numerosos estudios nacionales e internacionales documentan que, a mayores desigualdades de renta en un país (una mayor concentración de las rentas en una minoría de la población), mayor endeudamiento de la mayoría de la población y mayor crecimiento del sector financiero basado en el crédito (lo que se conoce popularmente como la banca).
España confirma esta realidad. Según la Agencia de datos de la Unión Europea, el Eurostat, España es uno de los países con mayores desigualdades de renta en la UE-15, y, a la vez, con un mayor porcentaje de familias endeudadas. Lo primero –las desigualdades y la escasa capacidad de compra de la mayor parte de la ciudadanía– lleva a lo segundo.

Consecuencias del endeudamiento de las familias por una parte (falta de demanda) y de la concentración de las rentas por otra (la especulación)

La banca y las cajas, que en gran medida se comportaron  como los bancos, con el fin de optimizar sus intereses, prestaron dinero para que la gente obtuviera hipotecas y comprara su vivienda. El descenso de los salarios que determinó el crecimiento del endeudamiento creó enormes problemas económicos, sociales y humanos. Así, según el propio Banco de España , el porcentaje de familias que destinaba más del 40% de su renta a pagar su hipoteca pasó de ser un 42,4% en 2002 a un 70,9% en 2005. Esto era el resultado no tanto del incremento en las facilidades del crédito (como señalan las instituciones financieras), sino –como indiqué anteriormente- de la disminución salarial. El porcentaje de trabajadores que ganaban menos de 18.500 euros aumentó del 57,8% al 60% durante el mismo periodo. Mientras, los dividendos empresariales crecieron una media del 30% durante ese mismo espacio de tiempo, siendo mayor en las empresas financieras, un 42%.
Ahora bien, hay otro factor que explica el gran crecimiento de la banca,y tiene que ver, de nuevo, con la distribución de las rentas en España. La reducción de las rentas del trabajo implicó la disminución de la capacidad adquisitiva de la población, y con ello el descenso de la demanda de bienes y servicios. Es decir, decreció la compra de coches, bicicletas, trajes y otros objetos de consumo, lo cual convirtió  el sector de la economía productiva en un sector poco rentable. La gente muy rica, que depositaba su dinero en el banco, prefirió, por lo tanto, invertirlo en actividades de rentabilidad más alta que la existente en la economía productiva, entre ellas, en las especulativas del sector inmobiliario. Esta relación banca-sector inmobiliario se transformó en un enorme bloque de poder que, junto al sector de la construcción, se convirtió en el motor del crecimiento económico, conocido como el “milagro español”.  Tal “milagro”, sin embargo, estaba basado, en parte, en especulación y contaba con múltiples cómplices, incluyendo a las autoridades públicas. Los Ayuntamientos, cuya mayor fuente de ingresos procedía de los impuestos sobre la propiedad, vieron crecer sus ingresos notablemente. Y el Banco de España, en teoría regulador de la banca y por tanto responsable de haber prevenido e impedido la burbuja protegiendo y garantizando el crédito, se relajó en su función reguladora, favoreciendo frecuentemente los intereses de la banca en lugar de los de los usuarios, ciudadanos y medianas y pequeñas empresas que necesitaban el crédito.
Todo ello ocurrió a pesar de las advertencias de los propios inspectores del Banco de España. Fue entonces cuando se creó la imagen tan extendida y promovida en círculos económicos y financieros de que el sistema financiero español era el más sólido y eficaz de todos los existentes. Confundiendo eficacia con poder, se aceptó la prepotencia del complejo bancario-sector inmobiliario-industria de la construcción, que fue el eje y motor del supuesto milagro económico, llegando a suponer el 10% del PIB.
Estableciendo un símil con la realidad estadounidense, la importancia del complejo banca-inmobiliarias-construcción en la economía española era semejante a la del complejo militar-industrial en la economía estadounidense, con la salvedad de que este último al menos ha creado colateralmente medidas de estímulo productivo, tales como Internet, que aún pudiendo haber sido desarrolladas más eficazmente invirtiendo en otros sectores de la economía, el hecho es que han derivado en bienes productivos. En España, sin embargo, tal complejo no tuvo ningún efecto estimulante colateral. Todo lo contrario, empobreció y retrasó la mejora de la economía, pues absorbió gran número de recursos que podrían haberse invertido en áreas más productivas. Gran parte de la juventud abandonó sus estudios para ganar dinero rápido, siendo ésta una de las mayores causas de abandono escolar en España. Todo ello contribuyó a que cuando explotara la burbuja inmobiliaria, el nivel de desarrollo económico se estancase, perdiéndose así lo ganado en estos años de boom económico.

La explosión de la burbuja inmobiliaria y sus consecuencias

El estallido de la burbuja inmobiliaria fue el detonante de la crisis financiera y económica en España. La banca, cuya liquidez provenía en gran medida de la banca extranjera y, muy en particular, la banca alemana y francesa, se encontró en una situación muy vulnerable: además de convertirse en la propietaria de la mayoría de viviendas vacías (tres millones), ahora tenía problemas derivados de su dependencia del capital financiero europeo, muy contaminado con los productos tóxicos que les llegaron de Estados Unidos. Como consecuencia, se colapsó el crédito, afectando primordialmente a la población hipotecada y al pequeño y mediano empresario. Todo ello causó un gran descenso de la demanda, a lo cual ha contribuido el enorme crecimiento del desempleo. España pasó de crear 2.4 millones de puestos de trabajo en el periodo 2004-2006 a la destrucción de dos millones en el mismo periodo de tiempo en los años posteriores. La mitad de estos empleos corresponden a la industria de la construcción.
En este estallido no puede ignorarse el papel que han jugado las autoridades públicas, comenzando por el Banco de España, que cerró los ojos ante las prácticas especulativas de la banca, algo similar a lo que ocurrió en Estados Unidos, donde también se produjo una burbuja inmobiliaria con consecuencias semejantes. Los reguladores de la banca, tanto en España como en Estados Unidos, que tenían que haber previsto estas actividades especulativas no lo hicieron. Los análisis realizados a partir de la crisis han mostrado unos comportamientos contables encaminados a ocultar el verdadero estado patrimonial de la banca, como se ha dicho, el mayor propietario de viviendas vacías en España, dándose la situación paradójica y profundamente inhumana de que, mientras hay millones de españoles con dificultades para acceder a una vivienda, tres millones se ecuentran vacías. Es más, la banca se resiste a rebajar el precio de las viviendas que poseen, dificultando la reactivación del mercado del sector. En efecto, durante el periodo de la crisis, el precio de la vivienda ha bajado sólo un 17%, cuando se calcula que el precio está sobrevalorado en un 30%.
Las medidas adoptadas por el Estado han sido claramente insuficientes. Se podría haber penalizado el tener viviendas vacías, gravando la propiedad anualmente en un 5% de su valor, como ha sugerido Dean Baker, del Center for Economic Policy Research, uno de los economistas especializados en temas inmobiliarios más conocido y respetado en Estados Unidos. O prohibiendo que estuvieran vacías, forzando su alquiler, medidas que se han aplicado en otros países pero que no se han considerado en España, ni por el gobierno central ni por los autonómicos.
Otra consecuencia del estallido de la burbuja en España ha sido la disminución de los ingresos al Estado (los cuales dependen primordialmente de las rentas del trabajo), pero tales ingresos han descendido;  de hecho son los más bajos de la UE-15, un 32% frente al 44% de promedio. Otros tres factores han contribuido al descenso de ingresos del Estado. El primero ha sido la reducción de la carga impositiva de las rentas superiores que ha venido ocurriendo durante los últimos quince años. El segundo, el enorme crecimiento del desempleo, que ha alcanzado el mayor porcentaje conocido hasta ahora, un 22%, con un 48% entre los jóvenes. El tercero, el decrecimiento económico, resultado del descenso de la demanda.
Esta reducción de ingresos del Estado ha generado el problema de la deuda pública, que a pesar de ser menor (68% del PIB) que en el promedio de la Eurozona, ha estado sujeta a un gran ataque especulativo por parte de los mercados financieros. Tales mercados tienen escasa confianza en la viabilidad y credibilidad de la banca española, excesivamente mezclada con el sector inmobiliario, y en la habilidad del Estado para pagar su deuda a causa de sus bajos ingresos. Por ello, el complejo bancario-inmobiliario ha sido también un factor determinante en el problema de la deuda pública, que intenta resolverse erróneamente mediante los recortes de los derechos sociales y laborales, que no tuvieron nada que ver, por cierto, con la crisis que tiene hoy el país. España, que tiene el gasto público social por habitante más bajo de la UE-15, está reduciéndolo todavía más. No puede, por lo tanto, atribuirse la crisis de la deuda pública a un inexistente excesivo gasto público (incluido el gasto público social), tal como se está malinterpretando en las políticas públicas de austeridad de gasto social que sucesivos gobiernos centrales y autonómicos han estado llevando a cabo durante estos años de crisis. Tal problema radica en los escasos recursos que tiene el Estado (tanto central como autonómico) y a la desconfianza en la solidez del sistema bancario español, entrelazado con el sector inmobiliario, profundamente endeudado. Las consecuencias de tal relación han sido muy negativas para la economía y para la sociedad española.

martes, 14 de febrero de 2012

La ONU pide a España derogar la ley de amnistía de 1977 (VICENÇ NAVARRO)

El blog del profesor Navarro publica esta noticia que ha tenido escasa visibilidad en los medios de mayor difusión de España.

La oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha pedido este viernes a España la derogación de la ley de amnistía de 1977 porque incumple la normativa internacional en materia de Derechos Humanos.
El portavoz de Pillay, Rupert Colville, ha descartado comentar la sentencia que inhabilita al juez Baltasar Garzón por ordenar escuchas telefónicas en la investigación de la trama de corrupción Gürtel, pero ha recordado las otras dos causas abiertas sobre el magistrado y, en alusión a la relativa a los crímenes del franquismo, ha defendido este tipo de pesquisas.
“España está obligada, bajo la ley internacional, a investigar las graves violaciones de los Derechos Humanos, incluidas las cometidas durante el régimen de Franco, y a procesar y castigar a los responsables si todavía están vivos”, ha afirmado Colville, durante una rueda de prensa en Ginebra. Además, según la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, existe un deber hacia las víctimas, que tienen “derecho de reparación”.
Colville ha recordado que, conforme a una recomendación de 2009 de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, “España debe derogar su ley de amnistía, puesto que no es conforme con las leyes internacionales de Derechos Humanos”. Dicha recomendación, elaborada por 18 expertos de la organización internacional, toma como base el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Político, ratificado por España en 1985.

JUICIO A GARZÓN

Colville ha asegurado, en alusión a Garzón, que “los jueces no deberían ser objeto de una investigación penal por hacer su trabajo”, habida cuenta de que sus investigaciones, según la ONU, tratan de cumplir los estándares internacionales en la medida en que no cabe amnistía “para graves crímenes internacionales”. La norma puesta en cuestión “podría violar el principio de independencia judicial”.
En declaraciones recogidas por Reuters, el portavoz de Pillay ha comparado el caso español con el de otros países y ha subrayado que debería aplicarse “el mismo principio” que la ONU ya ha expresado para lugares como Yemen o Haití, donde también han defendido el procesamiento de autoridades responsables de violaciones de Derechos Humanos.
Fuente: Europa Press

SAN VALENTÍN


Porque tengo el mejor padre del mundo!! Te queremos!!
(una para mi y otra para mamá, las dos flores de la casa!! jajajaja)
Anina

sábado, 11 de febrero de 2012

CENA CAMPO (RESTAURANTE EL LEÑADOR)


¡¡Pues por fin hicimos la cena de "CAMPO"!! al final nos juntamos 42 personas en el Restaurante El Leñador, cenamos muy bien (y con el ajetreo nos olvidamos de sacarle fotos a los platos, jajaja) y muy buen ambiente, así que estupendo, ¡a ver si repetimos pronto!
Anina

jueves, 9 de febrero de 2012

CAFÉ EN LA MONCLOA DE SAN LÁZARO (CACABELOS)

Pasando la tarde por El Bierzo con Juanma, tomamos un cafetito de puchero y bizcocho de manzana y nueces en La Moncloa de San Lázaro, ¡que rico!
Anina

lunes, 6 de febrero de 2012

GRATINADO DE VERDURAS



Ayer preparé este Gratinado de verduras - La cocina de Lechuza - con un paquetito de menestra que se había quedado perdido en el congelador, jejeje! como bien relata Pilar en su blog. A Juanma no le gustó nada, porque no le gusta mucho la verdura así. Así que me lo traje a casa de mis padres y les ha gustado mucho! a mi también me gusta la verdurita con el gratinado y la bechamel, ¡está muy buena!
Anina

sábado, 4 de febrero de 2012

QUESADA PASIEGA - THERMOMIX -



Nunca había hecho la quesada con la Thermomix, si que la había hecho de forma tradicional, vi esta receta Quesada pasiega - Velocidad cuchara - y no me pude resistir, es un dulce que me encanta, y esta receta sale ¡perfecta! ¡riquísima! la haré muchas veces, estoy segura.
Anina

jueves, 2 de febrero de 2012

¿Tributamos como los suecos? (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLICO, 2 de febrero de 2012

Este artículo muestra que en contra de lo que se está diciendo estos días en los mayores medios de difusión, la carga fiscal real (y no tanto nominal) en España es mucho menor que la existente en Suecia, situación incluso más acentuada en las rentas superiores.

A partir de la propuesta de aumentar los impuestos del IRPF que ha hecho el Gobierno del PP, se ha generado un gran número de reportajes en los medios de información que han comparado lo que pagan los ciudadanos de este país en impuestos sobre la renta personal con lo que pagan los ciudadanos de otros países. Y una observación muy generalizada es que, con el incremento nada menos que de siete puntos en la carga impositiva de las personas con mayores rentas, el tipo nominal superior (52%) ya es casi lo que pagan sus homólogos, los ricos, en Suecia. Con este entendimiento se concluye que, aun cuando estamos pagando impuestos como los suecos, nuestros beneficios y servicios públicos del Estado del bienestar están mucho menos desarrollados que los de aquel país, lo cual se atribuye erróneamente a un supuesto despilfarro del gasto público social. La prensa ha estado llena estos días de denuncias de cómo España no ha estado gastando bien su erario público social, como justificación para realizar recortes sustanciales en tal gasto.
En este argumento, sin embargo, se olvidan varios hechos, siendo el más importante el que los ingresos al Estado son mucho más bajos en España (32% del PIB) que en Suecia (54%) debido, precisamente, a que los españoles (y sobre todo las rentas superiores) pagan muchos menos impuestos que los suecos. Es cierto que la escala nominal en las gravaciones del IRPF nos acerca ya ahora al nivel sueco. Ahora bien, hay que aclarar inmediatamente que este aumento impositivo, aún siendo positivo por generar mayores recursos al Estado, será dramáticamente insuficiente para corregir el enorme déficit de ingresos al Estado. España es el país de la UE-15 que tiene menos ingresos al Estado debido, en parte, a la baja carga impositiva real de las rentas superiores.
Veamos los datos. Uno, es la enorme divergencia que existe entre carga nominal (lo que aparece en los libros) y carga real. Esta diferencia aumenta con el nivel de renta. Los superricos de España no pagan un 52% de sus ingresos al fisco del Estado (sea este central o autonómico). Los porcentajes reales son mucho más bajos que el 52%. Y una causa es que tienen muchas deducciones y maneras de evitar impuestos, de forma que su nivel real es mucho menor. Es más, además de deducciones, sus ganancias se derivan mayoritariamente de las rentas del capital, que se gravan mucho menos que las rentas del trabajo (alrededor de un 21% nominalmente). Mucho más bajo en la realidad.
Pero, además de ello, hay otra manera de evitar el fisco: no declarando la renta. El fraude fiscal alcanza dimensiones enormes. Según profesionales de la propia Agencia Tributaria del Estado, el fraude fiscal alcanza unas dimensiones de alrededor de 90.000 millones de euros, procedentes en su mayoría (el 72% del fraude fiscal) de las grandes fortunas, de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año, y de la banca. Y ahí está uno de los orígenes de los escasos ingresos al Estado en España. Los superricos no pagan lo que pagan los superricos en Suecia, donde el fraude fiscal es mucho menor, la gravación de las rentas del capital son mayores y las deducciones apenas existen. En España las deducciones, como herramienta fiscal, favorecen sobre todo a las rentas superiores, las cuales tienen a su disposición toda una batería de ayudas legales que les enseñan cómo no pagar impuestos.
Otra gran diferencia con Suecia es la desigualdad de rentas existente en ambos países. Las desigualdades son mucho mayores en España que en Suecia. Así, en España, el ciudadano promedio que paga el tipo máximo, ingresa nominalmente 13 veces lo que ingresa el ciudadano medio y corriente que trabaja y paga impuestos a través de su nómina (y esta diferencia es incluso mayor cuando se consideran los ingresos reales, en lugar de los nominales). Tal diferencia en Suecia es mucho menor. Además, la tasa impositiva nominal para los que en España cobran más de 300.000 euros al año (el 52%, tipo impositivo máximo) se aplica en Suecia a los que ingresan dos veces lo que ingresa el ciudadano medio. De ahí que la mayoría pague más impuestos aunque sus tasas nominales de gravación sean casi iguales a las de España. La igualdad de rentas entre la población aumenta los ingresos al Estado.
Y una última razón de la enorme diferencia de ingresos al Estado entre Suecia y España es que hay mucha más gente trabajando y pagando impuestos en Suecia. El porcentaje de la población adulta que trabaja y paga impuestos es mucho más alta que en España. Y ello como consecuencia de la mayor participación laboral de la mujer en Suecia (70% versus 52% en España). La red de servicios a las familias (que quiere decir mujer) en Suecia facilita la integración de la mujer al mercado de trabajo. Y ello no ocurre en España.
En España, el enorme dominio de hombres procedentes de la burguesía, pequeña burguesía y clase media alta en los procesos de toma de decisiones económicas en el Estado, explica que se invierta mucho más en el AVE (tren de alta velocidad utilizado predominantemente por estas clases sociales) que en escuelas públicas de infancia y en servicios domiciliarios a las personas con dependencias, que al ayudar a la integración de la mujer al mercado de trabajo y a la creación de empleo, estimulan la economía mucho más que aquellas inversiones en el AVE. No es casualidad que los países donde las clases más pudientes (y los hombres) tienen mayor dominio sobre el Estado sean países (como España) más desiguales, con menos carga fiscal, mayor fraude fiscal y menor eficacia y equidad en sus políticas públicas, que países donde las clases populares han tenido históricamente mayor dominio sobre el Estado (Suecia). Así de claro.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Las mentiras de Botín (JUAN TORRES LÓPEZ)

El título de este artículo puede parecer demasiado fuerte y yo mismo reconozco que lo es. Pero es que me resulta muy difícil creer que el dueño de uno de los bancos más grandes del mundo esté tan mal informado de lo que viene ocurriendo en la economía y las finanzas mundiales como para decir lo que acaba de decir sobre los culpables de la crisis. Puede ser que le suceda lo que el Premio Nobel Stiglitz dice que le pasa a los banqueros centrales, que no ven la realidad porque están muy ideologizados y solo leen aquello que corrobora sus ideas. Pero incluso así, suponiendo que las declaraciones públicas de Botín fueran simplemente el resultado de su ignorancia, lo cierto es que con ellas engaña a la gente. Y es por eso que me parece justo calificarlas como mentiras o patrañas.
Los culpables de la crisis son los bancos
Acaba de declarar Botín anunciando los resultados de su banco que los responsables de la crisis son los políticos porque "no han sabido manejar la situación" (Público, 31-01-2012, "Botín culpa a los políticos de la crisis mundial".
Es mentira. Incluso alguien tan poco sospechoso de izquierdismo como Warren Buffet, uno de las tres o cuatro inversores más ricos del mundo, lo dijo claramente: "Los bancos se han expuesto demasiado, han asumido demasiados riesgos. Así que el problema es evidentemente de los bancos. Son quienes tienen la culpa. No hay por qué echársela a nadie más" (El País, 25-05-2008, "Los bancos tienen la culpa".
Y esa es la verdad. Hoy día sabemos a ciencia cierta que los responsables últimos y directos de haber causado todo lo que ha pasado en la economía mundial han sido los bancos.
- Los bancos han provocado la crisis porque dejaron de cumplir su función de intermediarios entre el ahorro y la inversión productiva para destinar los recursos que recibían y creaban a la especulación improductiva.
- Los bancos han provocado la crisis porque, para ello, crearon y difundieron millones de productos financieros opacos y muy arriesgados, muy rentables inicialmente pero sumamente peligrosos a poco que cambiara la situación, como el tiempo demostró, es decir, pura basura financiera. La fueron acumulando en sus balances mientras traspasaban el riesgo a otros bancos o a los demás sujetos económicos y así dieron lugar a la crisis financiera.
- Los bancos han provocado la crisis porque para difundir esos productos basura recurrieron a todo tipo de artimañas, fraudes, engaños, estafas, mentiras y trampas ante su clientela. Solo en España los jueces han dictado ya más de 400 sentencia condenatorias contra los bancos por colocar a sus clientes "swaps", permutas financieras o "clips", entre otras denominaciones comerciales, como si fueran un seguro ante la variación en los tipos de interés cuando en realidad era productos muy arriesgados que solo favorecían a las entidades bancarias (El Economista. Y esos 400 no son todos los casos porque la Asociación de Usuarios Afectados por Permutas y Derivados Financieros (Asuapedefin) calcula que en España existen entre 200.000 y 400.000 particulares y minoristas con este tipo de productos financieros (El Economista, 14-11-2011, La banca acumula más de 400 sentencias en contra por los 'swaps' hipotecarios). Y hay también otros 700.000 ahorradores españoles afectados por la estafa de las llamadas participaciones preferentes que los bancos colocaron también engañosamente sus clientes por un volumen total de unos 12.000 millones de euros, (TVE, El fraude de las preferentes).
- Los bancos han provocado la crisis porque para ocultar y disimular todas esas estafas contrataron a las agencias de calificación que calificaron como de máxima solvencia a las hipotecas y los derivados que colocaban en el mercado, creando así el clima de engaño y de falsa seguridad necesario para  multiplicar la difusión de millones de productos financieros que en realidad eran pura basura financiera.
- Los bancos son culpables de la crisis porque ellos mismos y sus empresas de tasación han sido los responsables directos de la subida de precios de la vivienda y de las burbujas inmobiliarias, lo que les convenía para que así aumentara el volumen de créditos que ofrecían a sus clientes.
- Los bancos son culpables de la crisis porque han abusado de su capacidad de creación de dinero mediante la generación de crédito saltándose para ello a la torera todas las reglas de la prudencia bancaria, dando créditos hipotecarios a más del 100% del valor de las viviendas o a empresas por encima de los niveles aconsejables.
- Los bancos son culpables de haber provocado la crisis porque, para aumentar sus beneficios, disimularon mediante trampas contables el riesgo que acumulaban y no acumularon el volumen de reservas necesario para hacer frente a la morosidad que irremediablemente iba a producirse como consecuencia de su propia política de sobreendeudamiento.
- Los bancos son culpables de la crisis porque es evidente que durante los últimos años han hecho todo lo que ha estado en sus manos para que los gobiernos aplicaran las políticas que han producido la gran desigualdad que a ellos les conviene para que los niveles altos de renta les proporcionen grandes volúmenes de ahorro y los bajos tengan que endeudarse más.
- Los bancos son culpables de la crisis por haber utilizado los paraísos fiscales y por ser los instrumentos necesarios para que se pueda llevar a cabo el fraude y la evasión fiscal que se encuentra a niveles tan desorbitados. Los bancos se han convertido en cooperadores necesarios del engaño a Hacienda y ellos mismos en una fuente principal de evasión de ingresos, disminuyendo así la capacidad de actuación de los gobiernos.
- Los bancos son culpables de la crisis por haber financiado también a la clase política más corrupta para que llevara a cabo las medidas de desregulación y permisividad que han ido necesitando para salir adelante.
- Los bancos son culpables de la crisis porque su actuación irresponsable les ha llevado a la quiebra impidiendo así que las empresas y consumidores dispongan de la financiación que es imprescindible para poder funcionar y crear empleo.
- Los bancos son culpables de la crisis porque, cuando estalló, en lugar de asumir el daño que habían provocado engañaron a los gobiernos y a la sociedad haciendo creer que se trataba de una situación pasajera cuando en realidad habían perdido toda su solvencia. Y porque reclamaron entonces y siguen reclamando ayudas y más ayudas como si fueran las últimas cuando saben perfectamente que todas las que reciban serán insuficientes puesto que su agujero patrimonial es gigantesco y los problemas que eso ha creado en el sistema bancario internacional es sencillamente irresoluble bajo las condiciones en que ha venido funcionando.
- Los bancos son culpables de la crisis por haber impuesto una política de retribuciones astronómicas a sus directivos para lograr así el aumento de sus beneficios con independencia de cualquier consideración ética o de los efectos de su actuación en el conjunto de la economía y la sociedad.
- Y, en fin, los bancos son culpables de la crisis porque es evidente que son ellos quienes están imponiendo las políticas que en lugar de permitirnos salir de la crisis es evidente que no llevan a una fase aún peor, de depresión, que sufriremos durante años.
La banca y la clase política
Miente también Botín cuando echa la culpa de la crisis a la clase política ocultando que la clase política no ha actuado motu proprio sino presionada constantemente por los bancos que se presentan ahora como los mercados.
Los bancos financian a los partidos, pagan a periodistas, son los dueños efectivos de los medios de comunicación, dominan incluso la decisión de los rectores universitarios y de los lideres de opinión. Son los que tienen el poder real en nuestras sociedades.
Así lo prueba mejor que nadie el propio Emilio Botín que solo gracias a que tiene más poder real que los gobiernos puede actuar con impunidad y cometer todo tipo de actos irregulares sin que sea condenado por ello. Así, según informó El País, consiguió que la entonces Secretaria de Estado de Justicia y posteriormente Vicepresidenta del Gobierno cursara al Abogado del Estado "instrucciones sobre su actuación en el caso de las cesiones de crédito", concretamente, pidiendo que no se dirigiera "acción penal alguna por presunto delito contra la Hacienda Pública, contra la citada entidad bancaria o sus representantes". Gracias a ello, ni siquiera fue juzgado por unas irregularidades financieras por las que la acusación solicitaba para el presidente del Banco de Santander "un total de 170 años de prisión y una multa de 46.242.233,92 euros (7.694.060.334 pesetas), además de una responsabilidad civil de 84.935.195,86 euros (14.132.027.499 pesetas), que es el perjuicio causado con su actuación a la Hacienda Pública". (El País, 27-05-2008, "Rato atribuye la decisión de no perseguir a Botín en 1996 a De la Vega").
Como también lo prueba el que Botín haya conseguido que el gobierno ya en funciones de Rodríguez Zapatero indultara de forma vergonzosa y vergonzante al consejero delegado del Banco de Santander condenado en firme por delinquir en el ejercicio de su actividad bancaria.
Las declaraciones de Botín ni siquiera se pueden considerar una verdad a medias. Como he demostrado en otros artículos, es verdad que la gran estafa cometida por los bancos no habría sido posible sin la complicidad de la mayoría de las autoridades, de gobiernos y bancos centrales que modificaron las leyes para que pudieran llevar a cabo sus tropelía, que miraron a otro lado cuando engañaban a la gente y cuando generaban el riesgo tremendo que se sabía que antes o después estallaría llevándose por delante a la actividad de millones de empresas y empleos. O que, ya en plena crisis, se han dedicado a salvar el bolsillo de los bancos y banqueros dándoles billones de euros a costa de los contribuyentes. Pero eso ha sido y es así, como he señalado, porque el poder real no lo tienen esas autoridades sino porque los bancos están llevando a cabo, en palabras de Habermas referidas concretamente a Europa, "la demolición de la democracia" imponiéndose cada vez más sobre los poderes representativos e incluso, como está sucediendo recientemente, suplantándolos directamente. Por eso no es nada de extrañar que Botín alabe al nuevo gobierno, es el suyo: un colega banquero, nada más y nada menos que procedente de Lehman Brothers, es el ministro de Economía y el director de la asesoría jurídica de su banco ha sido nombrado subsecretario de Presidencia (ver "Gobierno de España S.A.", Público 29-01-2012)
Y también fabula Botín cuando afirma que la reforma laboral es urgente para crear empleo y para resolver los problemas que ha planteado la crisis. Pero de eso me ocuparé en otro artículo que publicaré en los próximos días.

The trial of judge Baltasar Garzón (VICENÇ NAVARRO)

El blog del profesor Navarro presenta el artículo que él ha publicado en la revista Counterpunch, la revista progresista de mayor difusión en Estados Unidos. 31 de enero de 2012.

In 1936, a democratic government was forced to face a military coup led by General Franco.  The coup succeeded because it had the support of the majority of the Spanish armed forces which were well-equipped and supported by Hitler in Germany and Mussolini in Italy.  Without that assistance, the coup would not have prevailed.  The purpose of the coup was to stop the popular reforms carried out by the democratically elected progressive government opposed by the Church, banking community, finance companies, large employers, armed forces, and the usual cast of characters that became the major axis of the horrible dictatorship that was established at that time in Spain and which lasted until 1978.
To ensure its survival, the dictatorship required and maintained an enormous apparatus of repression carried out by the Fascist party, La Falange, the armed forces and the Church.  For every political assassination Mussolini ordered in Italy, Franco killed 10,000, according to Professor Malekafis, expert in European fascism.  As a result of that fascist repression, Spain became the European country with the largest number of people who disappeared due to political assassinations.  Even today, their families do not know where they are buried.  How can that be?
To be able to answer that question, it is necessary to understand the enormous limitations of Spanish democracy (1978-2011), the outcome of a transition from dictatorship to democracy that took place during the period 1976-1978 under thedominance of the ultra-right wing forces that supported and benefited from the fascist state.  The transition was based on a pact of silence, Ley de Amnistia, according to which all political forces, including the left wing parties, had to agree not to look at the past, that is, not to look for responsibility or accountability for those terrible crimes committed during the fascist dictatorship in Spain.  That silence meant the disappeared persons remained disappeared and their memory lost.
But the grandchildren of the disappeared started asking what had happened to their grandparents and where they were buried.  They wanted to have a tomb they could visit and bring flowers to once a year. And they wanted to pay homage to their fight for freedom, the cause for which they were assassinated.  In this way, a popular movement began which demanded the Spanish state (supposedly a democratic state) find the disappeared and honor them.  The state, governed then by the socialist party, resisted any response to that demand, even though many of the disappeared were members and sympathizers of that party in the 30s and 40s.
But responding to that pressure, Judge Baltasar Garzón, who had become known internationally because of his intention to judge the dictator Augusto Pinochet (an admirer of General Franco and trained in the Spanish military school), started an investigation and requested the state find the disappeared and pay homage to those whose bodies had not yet been found.  Judge Garzón soon discovered the numbers were much higher than previously believed.  The numbers started with 30,000 and by the end of 2008 they had increased to 152,000.  And still the numbers continue to grow.  People began to lose their fear and came out publicly with the names of their dead, proving they had been assassinated, but not knowing where they had been killed and where their bodies were.  It soon became a mass phenomenon and the numbers grew so large that many believe the killings of the disappeared could be referred to as genocide.
As predicted, the right wing forces and some voices within the left immediately mobilized, accusing Judge Garzón of not respecting the Ley de Amnistia that was supposed to have put to rest any possibility of judging these crimes.  And none other than La Falange, the fascist party, still legal in Spain, and other allied forces brought Judge Garzón to the Supreme Court to stand trial.  The Supreme Court accepted the legal arguments and recently started proceedings against Judge Garzón.
A few days ago, January 24, this judge had to sit in front of the Supreme Court for daring to ask the Spanish state to find and honor the disappeared ones and find those responsible for their killings.  It started a process unique in Europe at this time where a judge defending human rights, freedom and democracy is put on trial for upholding the honor and dignity of democratic forces.  This trial is an offense to all democratic persons in the world and a mobilization of protest should occur worldwide against what is occurring in Spain at this time.

martes, 31 de enero de 2012

Por qué Paul Krugman está equivocado en sus recetas para España (VICENÇ NAVARRO)

A raíz de las declaraciones del economista Paul Krugman a Le Monde aconsejando que España reduzca sus salarios un 20% para salir de la crisis, el blog del profesor Navarro publica su artículo “Por qué Paul Krugman está equivocado en sus recetas para España”.

Este artículo critica las dos propuestas que Paul Krugman ha hecho a España para que salga de la crisis. Una es la salida de España del Euro y la otra la bajada de salarios para hacer a España más competitiva. El artículo presenta otra alternativa que requiere cambios sustanciales de las políticas fiscales que permitan políticas expansivas con la activa creación de empleo por parte del Estado mostrando datos de cómo financiar tales medidas. El artículo también señala los cambios que deberían realizarse en la Unión Europea en sentido opuesto a los que se están implementando.

Paul Krugman es, sin lugar a dudas, uno de los economistas más influyentes del mundo y, muy en particular, en círculos de centroizquierda. Se ha ganado una bien merecida fama a base de cuestionar las teorías neoliberales tan en boga en la cultura económica europea (incluyendo la española). Sus análisis de la economía estadounidense y sus críticas al Partido Republicano y también a la Administración Obama son, en mi opinión, muy acertadas. Columnista habitual del The New York Times, sus columnas aparecen traducidas en El País, lo cual no deja de ser sorprendente, pues en las páginas económicas de tal rotativo raramente aparecen posturas keynesianas, próximas al pensamiento de Paul Krugman, firmadas por economistas españoles (para ver una crítica del escaso abanico de sensibilidades que aparecen en las páginas económicas de El País, en su mal llamado debate sobre como resolver la crisis financiera, leer mi artículo “¿Necesita España un látigo para salir de la crisis?” Sistema Digital, 25.03.11).
Paul Krugman es pues una referencia obligada en la literatura de cómo salir de la crisis económica y financiera. Su visión, sin embargo, de cómo salir de la crisis en España está equivocada. Indica en su famoso artículo publicado en el suplemento dominical de The New York Times “¿Can Europe Be Saved?” (¿Tiene Salvación Europa?), 16.01.2011, reproducido en El País, que España tiene sólo dos salidas. Una es incrementar su competitividad a base de disminuir sus salarios (lo que llama la devaluación doméstica y que es la solución que se está siguiendo en España). La otra, salir del euro y devaluar su moneda. Esta última alternativa permitiría además de hacer los productos españoles más baratos, reducir el coste de la deuda española pues, al reducirse el coste de la moneda se reduciría también el coste de la deuda. Krugman está hablando de la Eurozona (aunque el título sea Europa) y su referencia a España entra dentro de sus reflexiones sobre lo que llaman los PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España- Spain), expresión que en inglés quiere decir los “cerdos”.
En las recomendaciones que hace Krugman se asume –supuesto que también hace el gobierno Merkel y el gobierno Zapatero- que la manera de que España salga de la crisis es aumentando su competitividad, y considera que para conseguir este fin, una alternativa (de las dos que propone) es reducir los salarios. Lo que se deduce de esta observación es otro supuesto, que es altamente cuestionable: que la competitividad y las exportaciones dependen en estos momentos primordialmente de los precios de los productos. Esta lectura, sin embargo, no corresponde a la realidad, para el tipo de exportaciones que tiene España, para las cuales el precio en sí no es, en este momento, el factor determinante. Esto lo hemos visto claramente también en Alemania, donde el gran crecimiento de las exportaciones (y parte del tipo de exportaciones alemanas es semejante al español) no ha tenido mucho que ver con una disminución de los precios de los productos que se exportan (ver mi artículo citado anteriormente). En realidad, tales precios no han variado nada en los últimos años. Es importante que esto se entienda. El aumento de las exportaciones ha implicado un aumento de la riqueza alemana. Pero este aumento no ha ido a aumentar los salarios (cuyo porcentaje como porcentaje del PIB ha ido descendiendo), sino a incrementar astronómicamente los beneficios empresariales. De ahí que la reducción salarial aumentaría los beneficios (como está ocurriendo en Alemania) sin que repercutiera en las exportaciones. Éstas, por cierto, ha continuado incrementándose en España, incluso en los años de crisis.
Hay un punto, sin embargo, que debe citarse y que raramente se cita cuando se menciona el bajo desempleo alemán como indicador del éxito del modelo alemán, basado en las exportaciones. Y es que el aumento de las exportaciones no ha significado una destrucción de empleo en Alemania y ello como consecuencia del sistema de cogestión de las empresas exportadoras, con los trabajadores compartiendo las decisiones con los gestores de las empresas. Las mayores cadenas manufactureras de exportación se han comprometido a que la exportación de productos alemanes no se haga a base de exportación de puestos de trabajo. Tal sistema de cogestión en España, sin embargo, no existe. (Ver “Lo que no se dice sobre el supuesto “milagro alemán””, Sistema Digital, 18.03.11)

¿ES LA SALIDA DE ESPAÑA DE ESPAÑA DEL EURO PARTE DE LA SOLUCIÓN?

Referente a la otra alternativa, la salida de España del euro no es una idea descabellada. Suecia (que no pertenece a la Eurozona) ha podido salir de la crisis más rápidamente y fácilmente que Finlandia (que si pertenece a la Eurozona). Pero, salir del euro es mucho más difícil que entrar en el euro (y la moneda sueca es más fuerte que lo sería la peseta, por las razones que citaré más adelante). Salirse del euro sería, en cierta medida, comparable a que California saliera del dólar. Sería dificilísimo y ello requeriría la secesión de California de los EE.UU. La salida del euro, sin embargo, para España no significaría tener que salir de la Unión Europea. Ahora bien, en el caso español el capital financiero alemán y francés, que poseen gran parte de la deuda española no lo permitirían, pues ello significaría enormes pérdidas para los bancos alemanes y franceses. Dicho todo ello, esto no implica que la posible salida de España del euro no pudiera utilizarse como una amenaza, pues ello supondría un problema grave para el capital financiero alemán. Salir del euro podría utilizarse por el gobierno español como negociación con la UE, sin descartar en caso último que ello ocurriera. La situación actual es insostenible, pues la economía española estará en la situación actual durante muchos años, con un problema enorme de desempleo.
Hay una tercera alternativa, sin embargo, que debiera plantearse a nivel español y a nivel europeo. Pero para resolver este problema hay que entender su causa, es decir, la causa de la crisis que creo francamente no se está entendiendo y/o considerando en los círculos gobernantes y en el establishment de la UE. El mayor problema que España (y la UE) tiene es la falta de demanda y la escasez de crédito. El primero se debe en gran parte al elevado desempleo. No podrá salirse de la crisis a no ser que el desempleo baje rápidamente. Y para ello es esencial que el Estado cree empleo. Si España, que tiene un estado del bienestar muy poco desarrollado, tuviera el porcentaje de la población adulta que trabaja en el estado del bienestar que tiene Suecia (25%), en lugar del que ahora tiene (9%), habría 4.851.854 más puestos de trabajo, un número mayor que el número de personas desempleadas 4.333.000. No habría pues desempleo en España. En contra de lo que se está haciendo, el Estado debiera crear empleo masivamente, estimulando la demanda y corrigiendo el enorme déficit social de España, que es una de las causas de su retraso económico y de su escasa recuperación.

EL PROBLEMA NO ES LA FALTA DE RECURSOS: ES FALTA DE VOLUNTAD POLÍTICA

La respuesta predecible es que no hay recursos para hacer tal inversión. Lo cual no es cierto y es fácil de mostrar. Los recursos existen. Lo que ocurre es que el estado no los recoge. El PIB per cápita de España es el 84% del PIB per cápita de Suecia. En cambio, el gasto público social per cápita (que cubre todos los gastos del estado del bienestar) es sólo el 64% del de Suecia. Si en España, el Estado recogiera en impuestos el porcentaje que consigue el estado sueco (53%), en lugar del 34% (que es lo que consigue ahora), el estado español recogería 200.000 millones de euros más de los que recoge, lo cual sería una cantidad de más del doble de la que se requeriría (80.000 millones) para cubrir los enormes déficits sociales de España y crear el empleo citado en el párrafo anterior.
El Estado español, como lo son los estados PIGS, es un estado pobre y muy poco redistributivo, resultado del enorme dominio que las derechas han tenido históricamente sobre tales estados. Ahí está la raíz del problema: la política fiscal regresiva, que refleja todavía el enorme poder de las derechas sobre tales estados. Es esta la causa de la debilidad de la peseta versus la corona sueca. El Estado español es un estado débil y poco desarrollado (en contra de lo que aduce el pensamiento conservador y neoliberal en España), mientras que el Estado sueco es un estado fuerte y redistributivo.
Referente a la escasez de crédito, la solución pasa por crear bancas públicas y condicionar las ayudas públicas a la banca privada a la recuperación de su función social (hoy muy olvidada) de garantizar la disponibilidad de crédito. En este aspecto, el rol del Banco de España –como lobby de la Banca- ha sido muy negativo y refleja de nuevo, el enorme dominio de las derechas sobre tal institución. El pensamiento neoliberal domina tal institución como muestran las proclamas del actual gobernador neo-ultraliberal del Banco de España, el Sr. Fernández Ordóñez paradójicamente nombrado por un gobierno socialista.
Y a nivel europeo debería hacerse del Banco Central Europeo un Banco Central como el Federal Reserve Board, EE.UU.; deberían establecerse eurobonos que pasarían a ser la deuda europea; deberían desarrollarse políticas fiscales comunes; aprobarse un presupuesto mayor con objetivo estimulante de la economía y establecerse un pacto social a nivel europeo. Es frustrante que el partido mayoritario de las izquierdas, que solía llamarse Partido Socialista Europeo, no esté presionando para que se realicen tales cambios.
Éstas son, pues, las políticas que debieran realizarse en España y en Europa. Que se realicen o no depende única y exclusivamente de la voluntad política y de las relaciones de poder de clase en el estado español. Las políticas seguidas por el gobierno actual van, precisamente, en sentido contrario a lo que un gobierno con sensibilidad socialdemócrata debiera realizar. Tal gobierno se enorgullece del aplauso que recibe de los centros financieros de clara persuasión neoliberal y se olvida de la enorme impopularidad que tales políticas representan para las clases populares de España y del resto de Europa. Las políticas que se están siguiendo no nos sacarán de la crisis. A no ser que se sigan las aquí apuntadas (que serían además enormemente populares) la crisis no se resolverá.

Artículo publicado en SISTEMA Digital, 15 de abril de 2010

lunes, 30 de enero de 2012

Se requieren cambios más profundos en la socialdemocracia que los que se están proponiendo (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 30 de enero de 2011

Este artículo señala que la crisis actual requiere intervenciones del Estado más profundas de las que la mayoría de partidos socialdemócratas en Europa están proponiendo, incluyendo medidas redistributivas de gran calado que permitan generar los suficientes recursos para realizar una inversión masiva de gasto público en crear empleo.

Aunque parezca difícil es importante recordar que hace aproximadamente doce años la socialdemocracia gobernaba en la mayoría de los países de la Unión Europea de los Quince (el grupo de países más desarrollados económicamente de la Unión Europea) y dentro de los países de la Eurozona. Hoy apenas existen gobiernos socialdemócratas en la UE-15 y en la Eurozona.
Mucho se ha escrito sobre las causas de este hecho. Pero todo indica que una de las causas más importantes de este declive fue la adopción por parte de tales gobiernos socialdemócratas de políticas de claro corte neoliberal que incluían políticas de austeridad de gasto público (incluyendo gasto público social), políticas fiscales regresivas (reducción de impuestos y aumento de su regresividad), desregulación de los mercados financieros (facilitando la especulación) y laborales (facilitando el despido) y otras intervenciones, que fueron todas ellas altamente impopulares entre sus bases electorales. La evidencia de ello es robusta y no da lugar a dudas. La captación de los equipos económicos de los gobiernos socialdemócratas por parte del pensamiento neoliberal fue una causa determinante de su declive político, declive que se mostró, no sólo en un descenso muy marcado de su apoyo electoral, sino también en una reducción muy significativa del número de militantes y simpatizantes de tales partidos. El desencanto de las bases de los partidos socialdemócratas hacia tales políticas y hacia los dirigentes que las llevaban a cabo, alcanzó unas dimensiones nunca vistas antes en su historia.
Su caída electoral en picado fue la causa de que las derechas recuperaran el poder. Una vez en el gobierno, estos partidos conservadores y liberales (en realidad neoliberales) han extendido todavía más estas políticas que han profundizado la recesión, aprovechándose de ésta para poder conseguir lo que siempre desearon, es decir, el debilitamiento del mundo del trabajo y del Estado del Bienestar. La gran impopularidad de tales políticas ha aumentado las posibilidades de que los partidos socialdemócratas puedan recuperar el poder político y gobernar de nuevo.
Lo auténticamente preocupante, sin embargo, es que la gran mayoría de tales partidos no han hecho los cambios necesarios en sus políticas económicas, sociales y fiscales (ni tampoco en su personal directivo) que puedan abrir un capítulo nuevo de esperanza para poder salir de lo que va en vía de convertirse en la II Gran Depresión. Tales partidos no han roto con el pensamiento neoliberal que continúa dominando las mayores instituciones que gobiernan la UE-15 y la Eurozona, ni tampoco han presentado una alternativa, claramente expansionista, que permita resolver la situación económica y social de la Unión Europea. Como bien escribe George Irvin, profesor de Economía de la Universidad de Londres, en su último artículo “Have Social Democrats Surrendered?” en (Social Europe Journal), es enormemente decepcionante ver el continuismo entre la “nueva” y la “anterior” socialdemocracia. El supuestamente nuevo PD italiano, el Partido Demócrata de izquierdas (continuador del que fue en su día poderoso Partido Comunista italiano) apoya las políticas neoliberales del mal llamado “gobierno tecnócrata” del Sr. Monti (un banquero ultraliberal). El candidato socialista francés, François Hollande, hace gala de su rectitud fiscal como manera de mantener su credibilidad (entendiendo credibilidad como austeridad). Ed Balls, el portavoz de temas económicos del Partido Laborista, indica que el futuro gobierno laborista mantendrá los recortes del Sr. David Cameron, en caso de que gane las próximas elecciones. Los dos candidatos a la Secretaría General del Partido socialdemócrata español no han hecho ni críticas de las políticas económicas neoliberales del gobierno Zapatero (del cual formaron parte), ni han hecho propuestas claramente expansivas de gasto público para crear empleo, remarcando, en cambio, que los recortes debieran ser menos acentuados (recortes que inició el gobierno Zapatero) de los que realiza el gobierno conservador-neoliberal del PP y la reducción del déficit público debería ser más lenta que lo programado, pero, por lo demás, no hay ninguna apuesta por una gran inversión y aumento notable del gasto público.
Como indica George Irvin, no ha habido un cambio suficiente en la socialdemocracia europea que permita albergar esperanzas para el futuro. Después de todo no es tan difícil ver qué es lo que debiera hacerse en estos momentos de crisis. Es necesaria una inversión masiva en creación de empleo, como ocurrió con el New Deal en EEUU a principios del siglo XX o en los años cuarenta y cincuenta en Europa, en la reconstrucción que siguió a la II guerra Mundial, facilitada por el Plan Marshall. La socialdemocracia europea, por mucho que diga lo contrario, todavía no considera que el mayor problema económico en la UE sea el desempleo y la escasa capacidad adquisitiva de la población, en lugar de la deuda y el déficit público. Parecen no ser conscientes de que estos últimos se resolverán cuando se resuelva el primero, no al revés, como la sabiduría convencional neoliberal predica.

¿Es posible el New Deal en la Unión Europea y en España?

La respuesta a esta pregunta es un rotundo sí. La Unión Europea tiene los recursos para hacer esta expansión masiva del gasto público con el objetivo de crear empleo en los sectores deficitarios que van desde el Estado del Bienestar a los sectores energéticos y economía alternativa. (Por cierto, la crítica a la socialdemocracia podría también aplicarse a la mayoría de los partidos verdes mayoritarios que no han hecho propuestas de inversión pública masiva a nivel europeo). En realidad, la gran paradoja es que, a pesar del aumento de la productividad que ha estado ocurriendo en todos los países de la UE-15, las rentas del trabajo han disminuido como porcentaje de la renta nacional, y los ingresos al Estado también han estado bajando en la gran mayoría de países de la Eurozona y de a UE-15, incluyendo España. Las rentas del capital, sin embargo, han subido enormemente. Esta realidad, ampliamente documentada en muchos escritos (véase el libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España, de Juan Torres, Alberto Garzón y Vicenç Navarro), muestra que sí que hay recursos. El problema es que están mal distribuidos, con excesiva concentración de las rentas en los sectores más pudientes de la sociedad. Y ahí está la raíz del problema, tanto en la UE como en España. No puede haber una inversión masiva encaminada a estimular la economía sin una reforma fiscal redistributiva de gran calado que permita un aumento muy notable de la inversión pública. Tal como he señalado en otro artículo (“El abandono de las políticas redistributivas por las izquierdas gobernantes”. Sistema Digital. 06.01.12), el abandono de las políticas redistributivas por parte de la socialdemocracia (y de los partidos verdes) ha llevado a la crisis actual. A no ser que cambien y recuperen su compromiso con la redistribución, no habrá salida de la crisis. El principio de “a cada uno según su necesidad, de cada uno según su habilidad y capacidad” es tan relevante ahora como en la historia de tal movimiento.
La mala distribución de los recursos ha significado un enorme empobrecimiento del Estado. El fraude fiscal, predominantemente de las rentas superiores, ha alcanzado unos niveles sin precedentes, tanto en la UE como en España. Las cifras estimadas a nivel de la UE consideran que el fraude fiscal representa como promedio el 13% del PIB de la Unión Europea, porcentaje que aumenta mucho más en los países de la periferia. En España es un 23%. Y hay que repetir que este fraude se concentra sobre todo en las rentas superiores, tal como el caso español muestra claramente. Según los técnicos de la Agencia Tributaria del Estado español, el 72% de todo el fraude fiscal en España lo realizan las grandes fortunas, las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año (que representan un 0,01% de todas las empresas) y la banca. Este 72% representa 64.000 millones de euros, cantidad equivalente a todos los recortes que está realizando el Estado español. ¿Se atreverán los partidos socialdemócratas a enfrentarse con los grandes evasores fiscales? La experiencia hasta ahora ha sido deprimente.

domingo, 29 de enero de 2012

¿Casualidad o ceguera? (ESTEBAN DE MANUEL JEREZ)

Las políticas económicas de ajuste empezadas por el gobierno de Zapatero y continuadas por el PP, secundadas por nuestros gobiernos autónomos, nos han metido en un círculo vicioso que no cesa de incrementar el paro. Alcanza ya un nivel insoportable. Uno de cada tres andaluces no encuentra trabajo y uno de cada dos jóvenes está parado. España es líder en paro porque a la crisis financiera desatada por el casino mundial se le suma un modelo productivo que lo apostó todo a la burbuja inmobiliaria y su estallido provocó el derrumbe del sector de la construcción. Los desequilibrios de nuestro modelo productivo han venido siendo impulsados por todos los gobiernos de España desde los tiempos deFelipe González, años en los que Solchaga llamaba a los inversores internacionales al pais del enriquecimiento rápido. Pero fue Aznar, con sus políticas de suelo, quién provocó el enladrillamiento de nuestro litoral y el surgimiento de ciudades dormitorio en mitad del campo. Zapatero no supo verlo y los ayuntamientos de todo el pais apostaron al negocio del urbanismo su futuro y les salió mal. Están al borde de la quiebra y tienen todavía suelo urbanizable para multiplicar por dos las ciudades hoy construidas. Al tiempo que tenemos tres millones de viviendas vacías en España, de las que seiscientas mil están en Andalucía. Pero lo más alarmante es el camino que está emprendiendo el nuevo gobierno del PP en España y el que aplicará en Andalucía si los andaluces no reaccionamos a tiempo. Las declaraciones de Arenas, junto con varias medidas en marcha , señalan que la apuesta económica de este partido es volver a un imposible tirón del mercado inmobiliario. Imposible, además de indeseable, porque no hay inversores para alimentar hoy esa nueva burbuja. Ceguera política para un gobierno cuya propuesta de cambio es una vuelta a un pasado que ya no existe.
Pero más alarmente aún, producto de la ceguera o de la casualidad, es que cuando toda Europa se ha marcado el objetivo de lograr que en 2040 toda la electricidad sea producida por energías renovables, tanto para lograr frenar el cambio climático como para hacer frente al imparable ascenso del precio de las energías fósiles que importamos, nuestro gobierno haya decidido cerrar la puerta a nuestra apuesta ganadora. Tenemos  los recursos y la capacidad tecnológica para ser líderes en este sector estratégico. Es difícil evaluar el impacto negativo que esta medida va a tener para nuestro pais en términos de desequilibrio en nuestra balanza de pagos, atraso tecnológico en un sector clave de la tercera revolución industrial, incremento del paro y contribución a un cambio climático que se nos va a volver contra nosotros mismos.
¿Será casualidad que esta medida la haya tomado el gobierno justo después de que Rajoy haya vuelto de hablar con Merkel? Merkel lo tiene claro. Alemania ha apostado por las renovables y lidera el proyecto de convertir el Sahara en la central termosolar que alimente a Europa de la energía eléctrica que precisamos. Eso sí, con tecnología alemana y con una gran infraestructura de cableado que conecte el Sáhara con Europa, que aspiran a construir las empresas alemanas. Andalucía es líder mundial en energía termosolar, con tecnología andaluza desarrollada en empresas y universidades andaluzas. ¿Será casualidad que sea justamente la energía termosolar la más afectada por los recortes del gobierno? El eje Merkel, Rajoy, Arenas, puede cerrarnos la puerta a los andaluces, si no lo impedimos. En Andalucía tenemos los recursos necesarios para un futuro mejor. En estas elecciones autonómicas nos jugamos mucho. Tenemos que elegir otra forma de pensar y actuar si no queremos tener definitivamente un papel de comparsas en Europa y dejar sin futuro a nuestros jóvenes.

TAGLIATELLE AL NERO DI SEPIA CON GAMBAS Y GULAS - THERMOMIX -



Había visto esta receta Tagliatelle al nero di sepia con gambas y gulas - Velocidad Cuchara - y encontré en el supermercado los Tagliatelle al nero di sepia, así que no lo dudé, la verdad es que nos ha decepcionado un poco, es realmente como comer gulas solas, como que es una receta un poco sosilla, jejeje!
Anina

sábado, 28 de enero de 2012

DALKYS - THERMOMIX -

La verdad es que me encantan los Dalkys ¡desde siempre! y además me gusta comer primero el chocolate y luego la nata ¡manías que tiene una! jajaja, así que cuando vi la receta Dalkys (Velocidad cuchara) no me pude resistir ¡están riquísimos! ¡mejor que los comprados! y ¡es tan fácil! 
¡me encanta!
Anina

POLLO A LA COCA-COLA - THERMOMIX -


Tenía ganas de hacer esta receta Pollo a la coca-cola (Velocidad Cuchara), me quedó algo soso, para otro día tengo que echarle un poquito más de sal. ¡Una manera diferente de comer pollo!
Anina

DOOWAPS CASEROS - THERMOMIX -



 

El otro día ya había probado a hacer estos Doowaps o mañanitos (como queráis llamarles!) pero no tenía la cámara de fotos a mano, así que hoy me he vuelto a poner manos a la obra. 
¡Están riquísimos! y ¡son tan bonitos! ¡parecen erizos! jejeje.
Os dejo el enlace a la receta, para los que os animeis
Anina