sábado, 28 de enero de 2012

DOOWAPS CASEROS - THERMOMIX -



 

El otro día ya había probado a hacer estos Doowaps o mañanitos (como queráis llamarles!) pero no tenía la cámara de fotos a mano, así que hoy me he vuelto a poner manos a la obra. 
¡Están riquísimos! y ¡son tan bonitos! ¡parecen erizos! jejeje.
Os dejo el enlace a la receta, para los que os animeis
Anina



viernes, 27 de enero de 2012

ESCRITO A DESTIEMPO (ISMAEL SERRANO)

Tiempos difíciles. Un capitán de crucero sueña con ser Lord Jim. Y en un jurado de Valencia otro sueña con ser Henry Fonda en “Doce hombres sin piedad”. Pero no. Tú no eres Ilsa Lazlo ni yo Rick Blaine. Y todo acaba en desastre y melancolía. Así que el periódico, otra mañana más, envuelve a un pájaro muerto sin que nadie encienda las antorchas y se arme con bieldos y rastrillos camino de La bastilla. Suben las almas y el coste de la vida. Y las calles son alumbradas por la luz de los cajeros. Marque su número secreto. Retire su efectivo.
          Volví de Bartislava y en Viena, como en el cuadro de Klimt, nos cubrió una manto de oro mientras nos besábamos. Somos la viola en una orquesta, buscamos nuestro lugar en este tiempo, temblando en cada solo. En medio de cada melodía. Algo desafinados. Y vestidos de domingo salimos a la calle a pasear nuestros cuerpos.
          Sigo trabajando en el nuevo disco. Dentro de poco empiezo a grabar las voces. Las canciones crecen como la tarta de naranja que pusiste en el horno. Quiero adivinar también en aquellas melodías restos de azahar. Siento en el pecho algo de calor, algo así como un temblor de amapolas o restos de lluvia. Son los nervios, la ilusión de grabar nuevas canciones, de saber que no muy tarde también serán tuyas.
          Dentro de nada se cumplirán 15 años del lanzamiento de “Atrapados en azul”. Como pasa el tiempo.
Ismael Serrano

Las condiciones que el BCE debería poner a los Estados para comprarles deuda pública (en lugar de las reaccionarias que está imponiendo) - VICENÇ NAVARRO -

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 27 de enero de 2012

El artículo critica las condiciones que el Banco Central Europeo está imponiendo a los Estados español e italiano para comprarles deuda pública, señalando que tales condiciones deterioran todavía más la recesión que estos países están sufriendo. El artículo propone condiciones alternativas que favorecerían la salida de la recesión de estos países.

La situación en la Eurozona está preocupando en gran manera a muchos centros de análisis económico en EEUU, como el Center for Economic and Policy Research, de Washington, uno de los centros que goza de mayor prestigio en los círculos económicos y políticos de EEUU. El gran stress que supone para la economía italiana tener que pagar unos intereses de su deuda pública de hasta un 7,7%, provocando la alarma, no sólo del Estado italiano, sino también para muchos políticos y economistas estadounidenses que temen que el colapso de la deuda pública italiana (y quizá de la española) sea mucho peor (no sólo para los habitantes de los países de la Eurozona, sino también para los ciudadanos de EEUU, entre otros países) que el colapso de Lehman Brothers en 2008.
Desesperados por lo que consideran la enorme incompetencia o poca vista del Banco Central Europeo (BCE), dada su resistencia a comprar masivamente deuda pública italiana, forzando así el descenso de los elevados intereses de tal deuda, muchos economistas progresistas de EE.UU. están sugiriendo que sea el Banco Central Estadounidense, el Federal Reserve Board, el que la compre, ayudando a Italia. El hecho de que un país compre la deuda pública de otro país no es un fenómeno nuevo. En realidad el Banco Central de China ha comprado deuda pública de EEUU con los dólares sobrantes de su enorme superávit comercial, convirtiéndose en uno de los mayores propietarios de bonos del gobierno federal de EE.UU. La compra por parte del Federal Reserve Board de los bonos del Estado italiano (y español) reduciría la posibilidad de que colapse toda su deuda pública, con el caos internacional que ello conllevaría.
Ahora bien, según Dean Barker, el director del Center for Economic and Policy Research de Washington, D.C., ello no se debería hacer sin antes poner unas condiciones, totalmente diferentes y opuestas a las que ha estado exigiendo el Banco Central Europeo como condición para comprar bonos públicos italianos y españoles. Recientemente se ha informado de que el Sr. Trichet, cuando era gobernador del BCE, y el gobernador del Banco Central italiano, escribieron una carta al que era entonces el Presidente Berlusconi (y parece ser que otra casi idéntica al Presidente Zapatero de España, escrito por Trichet y Fernández Ordóñez, el gobernador del Banco de España), en la que se ponía como condición para comprar bonos estatales que tal Estado se comprometiera a desregular los mercados laborales, a reducir los salarios y a reducir la protección social. En otras palabras, tales personajes utilizaron el enorme poder del BCE para debilitar el mundo del trabajo a fin de conseguir unos mayores beneficios para el capital.
Dean Baker cree que esta condición establecida por el BCE a Italia y a España es un profundo error, pues debilitaría todavía más la demanda doméstica, que es el origen principal de la crisis económica. Lo que sí cree Dean Baker aconsejable es que el Federal Reserve Board ponga como condición para comprar los bonos públicos italianos (y españoles) que el Estado italiano (y el español) haga una reforma fiscal que permitiera unos mayores ingresos al Estado a base de eliminar el fraude fiscal y corregir la enorme regresividad de los impuestos. No es casualidad que los países donde hay mayores problemas de endeudamiento público (Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia) son aquéllos de la Eurozona que tienen unos salarios más bajos, una menor protección social y una menor progresividad fiscal.
Sería, pues, aconsejable que se exigiera a tales Estados que tomaran las medidas que les permitieran disminuir su endeudamiento. Que no se haga se debe al excesivo poder que la banca (y la gran patronal) tienen sobre el BCE y sobre los Estados italiano (y español). ¿Por qué las izquierdas europeas no están exigiendo al BCE que cambie las condiciones de comprar deuda pública?

jueves, 26 de enero de 2012

Alemania impone "reparaciones de guerra" al resto de Europa (JUAN TORRES LÓPEZ)

Publicado en Sistema Digital el 26 de enero de 2012 

Al acabar la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles de 1919 hizo responsable a Alemania de "todos los daños y pérdidas" causados como consecuencia del conflicto y en su virtud le obligó a hacer frente a "reparaciones" millonarias que, después de diversos aplazamientos y anulaciones, terminó de pagar en octubre de 2010.
Muchos economistas y políticos de la época, y entre ellos el más famoso de entonces, John Maynard Keynes, mostraron que era imposible que Alemania pudiera pagar esas reparaciones sin empobrecerse trágicamente y sin que así se ocasionasen problemas peores que los que se trataba de resolver. E hicieron ver que incluso sería mucho más útil para los propios aliados promover el desarrollo de la industria y el comercio en Alemania que obligarle a hacer frente a unas cantidades que estaban completamente fuera de su mermada capacidad de pago. Con dramática lucidez, el economista inglés advirtió en su libro Las consecuencias económicas de la paz, que "si nosotros aspiramos deliberadamente al empobrecimiento de la Europa central, la venganza, no dudo en predecirlo, no tardará”. Así fue.
Años más tarde, las cosas han cambiado mucho. La puesta en marcha del euro a pesar de que se sabía que la unión monetaria estaba mal diseñada, que no contaba con suficientes mecanismos e instituciones de compensación y reequilibrio y que las perturbaciones y los shocks asimétricos iban a ser constantes, inició una especie de guerra económica que esta vez ha ganado Alemania pero, al final, a costa de sufrir también las consecuencias negativas de todo tipo que siempre están asociados a los conflictos que provocan las estrategias de ocupación.
Desde que se creó, Alemania ha impuesto su norma como potencia de economía abierta al resto de los países y especialmente a los del sur europeo. A cambio de ayudas generosas que se venden a su población como si no tuviese contrapartidas, Alemania ha venido colonizando las economías periféricas, bien por la vía directa de la adquisición de activos,  convirtiéndolas en importadoras masivas de sus productos, o mediante la financiación del endeudamiento continuado que los déficits en los que necesariamente incurrían lógicamente provocaban.
Antes de la creación del euro, los países menos competitivos, como España, se defendían periódicamente de la agresión comercial de los más fuertes, o de su propia debilidad estructural, devaluando sus monedas y tomándose así un respiro que les permitía mantener mal que bien su tejido productivo y el equilibro exterior. Con la moneda única, y al carecer de esta estrategia defensiva, la potencia exportadora alemana ya no ha tenido barreras (al contrario que le ha ocurrido a los productos de la periferia en centroeuropa) lo que debilitó poco a poco la industria y, en general, la producción nacional en la periferia. Así se iba gestando un gran superávit en Alemania paralelo al déficit de los países periféricos.
De 2002 a 2010 este proceso generó un excedente de 1,62 billones de euros en Alemania, de los cuales solo 554.000 se aplicaron en su propio mercado interno para mejorar su dotación de capital o las condiciones de vida de su población. El resto, 1,07 billones se colocó fuera de Alemania, y de esta parte 356.000 en forma de préstamos y créditos para financiar un modelo productivo en la periferia que, lógicamente, no fuera el que pudiera competir con el alemán. La teoría y la historia económicas nos han enseñado que no podía ser de otra manera: la existencia de una potencia exportadora como la alemana de estos años solo es posible si al mismo tiempo que exporta financia. Tiene que ser así porque, en el marco ya cerrado de una economía como la europea (o del planeta si nos referimos al conjunto de la economía mundial) para que unos tengan superávit otros han de tener déficits y éstos han de financiarlos, evidentemente, quienes disponen de excedentes a su costa.
Este estado de cosas, esta "guerra", ha ido siendo claramente exitosa para las grandes corporaciones centroeuropeas que se han hecho con los mercados que antes les estaban vedados, para los exportadores alemanes, y para los bancos que han obtenido grandes beneficios financiando la deuda creciente de una periferia con cada vez menos capacidad de generar recursos endógenos, puesto que la potencia exportadora en realidad ha de fagocitarlos para poder seguir manteniendo su privilegio exportador.
A pesar de que este estado de cosas era muy claramente perjudicial para los intereses nacionales de países como España, Italia, Irlanda, Grecia... o incluso me atrevería a decir que de Francia, las élites respectivas lo aceptaron como punto de partida y lo han apoyado puesto que los grandes beneficios de las multinacionales que los estaban colonizando y de los bancos que nadaban en dinero gracias a la deuda gigantesca que se generaba producía un efecto "derrame" suficientemente cuantioso como para financiar generosamente a los partidos y a las oligarquías económicas locales y que gracias a ello se han ido así armando con un poder político cada vez más decisivo.
El problema que conlleva un equilibrio de esta naturaleza, tan asimétrico, es que antes o después termina cayendo porque se acaba la capacidad de endeudarse, porque el empobrecimiento efectivo y continuado es insostenible o porque se produzcan impactos externos que agudicen las asimetrías sin que haya, como ocurre en la Unión Europea, suficientes resortes de reequilibrio.
Así, lo que ahora tenemos sobre la mesa en Europa es un problema irresoluble sin cirugía mayor. Alemania ha financiado, en lugar de su propio desarrollo interno y el bienestar de sus ciudadanos o una integración más solidaria entre las economía europeas, un modelo productivo entre su "clientela" que no permite a ésta serlo indefinidamente. Cuando se ha producido un impacto externo como la crisis financiera, se ha reducido la demanda en la periferia, ha debido aumentar el déficit público a costa del privado, que en mayor parte ha de destinarse a financiarlo, reduciéndose entonces los déficit que engordan el superávit alemán y disminuyendo la capacidad de pago de la deuda contraída.
Alemania teme ahora haber financiado a unos clientes que al final puede resultar que no hagan frente a sus deudas y ese miedo le empuja a seguir por un camino terrible y claramente equivocado que es el que recuerda las reparaciones a las que ella misma tuvo que hacer frente durante tanto tiempo.
La derecha política alemana y sus grupos de poder económico se empecinan en hacer creer, y en creerse ellos mismos, que la causa de ese peligro es el mal comportamiento de sus socios a cuyos gobiernos tilda de manirrotos (a pesar de que, como en España, hayan incurrido en menos incumplimientos fiscales que la propia Alemania) y a cuyos ciudadanos acusa de haber vivido por encima de sus posibilidades. Y esa creencia le lleva a imponer las nuevas "reparaciones" en forma de programas de austeridad (mal llamados de austeridad, como ya he escrito en varias ocasiones porque solo se centran en recortar los gastos vinculados al bienestar social para abrir la puerta a la provisión privada) que, como ocurrió hace poco menos de un siglo, provocaron un efecto perverso del que quizá todavía estamos pagando sus consecuencias. No podrá ser de otro modo porque imponer el empobrecimiento y la recesión a los demás pueblos no podrá evitar, como dijo Keynes entonces, que antes o después se produzca la venganza. En el mejor de los casos, en forma de desintegración europea que igualmente pagará la propia Alemania. Y en el peor, más vale ni siquiera pensarlo.

lunes, 23 de enero de 2012

¿La Dama de Hierro o la sirviente dócil al establishment británico? (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 23 de enero de 2011

Este artículo explica las causas que se esté promocionando ahora la figura de Margaret Thatcher, fiel y dócil sirviente del establishment británico, que inició unas políticas neoliberales que han dañado enormemente el bienestar de las clases populares de la Gran Bretaña. El artículo muestra el lado de Thatcher ocultado en la película “La Dama de Hierro”, que se presenta como una imagen equilibrada de esta figura histórica cuando en realidad muestra una versión idealizada y profundamente errónea que no se corresponde con la realidad. El artículo señala que Margaret Thatcher fue, como Reagan, una de las figuras más reaccionarias que ha habido en el siglo XX.

¿Por qué la promoción a Margaret Thatcher ahora? Existe una percepción bastante generalizada en círculos conservadores de que lo que se necesita en estos momentos difíciles de crisis es un líder de un gobierno que se atreva a hacer los cambios necesarios, enfrentándose con grupos poderosos, responsables de la crisis. Entre éstos, se considera a los sindicatos como uno de los más culpables del elevado desempleo. En su supuesta “defensa egoísta” de sus propios intereses (atribuyéndoles una estrechez de miras al preocuparse exclusivamente de los trabajadores que ya tienen trabajo –los famosos “insiders”-), los sindicatos están dificultando la integración en el mercado de trabajo de los jóvenes, las mujeres y otros colectivos –conocidos como los “outsiders”-. Lo que se requiere –se nos dice- es que hay que debilitar a los sindicatos e implementar, entre otras medidas, la facilidad de despedir a los trabajadores con contrato fijo, haciendo más fácil que los “insiders” se conviertan en “outsiders”, lo cual, paradójicamente, facilitará -según ellos- el descenso del desempleo. En esta interpretación de los hechos, el elevado desempleo en España se atribuye al excesivo poder de los sindicatos con los cuales nadie se atreve. Lo que hace falta es alguien con bemoles que los ponga en cintura y, de paso, reduzca los derechos sociales y laborales adquiridos, desmontando el Estado del Bienestar pues, no sólo éste consume recursos que el país no tiene, sino que la disponibilidad de tantos beneficios sociales ablanda a la ciudadanía y le da excesiva seguridad, perdiendo su creatividad y actitud emprendedora. Se tiene que reducir la supuestamente excesiva protección social para fortalecer el espíritu emprendedor de la población. Competitividad y dinamismo tienen que sustituir a colaboración, solidaridad y seguridad.
Durante estos años de crisis hemos visto el dominio de este pensamiento en centros financieros, empresariales, mediáticos y políticos de países a los dos lados del Atlántico Norte. El deterioro de la situación económica que la aplicación de las políticas que derivan de este pensamiento conservador y neoliberal están creando, ha generado la llamada por parte de estos centros a una figura política (que solía llamarse Caudillo, y ahora se la define como “personalidad a quien no le tiemblen las manos”) para enfrentarse con los “poderosos”, como los sindicatos, los funcionarios públicos, las clases populares y una larga lista de sectores de la población que no se caracterizan precisamente por tener gran poder económico, financiero, mediático o político. En realidad, “valentía o machismo político” es atreverse a enfrentarse con los débiles, en representación de los poderosos.
Lo que la película no dice
Un ejemplo de este supuesto coraje político es la llamada Dama de Hierro, Margaret Thatcher, la figura política en Gran Bretaña que ha sido más dócil y servil hacia los grupos más poderosos de aquel país (desde la City, el centro financiero de aquel país, al gran mundo empresarial). Tal “líder” era un mero instrumento de tales poderes, realidad ocultada en la película “La Dama de Hierro”, (que idealiza tal figura hasta niveles hiperbólicos). Lejos de ser la figura anti-establishment británico como la película presenta, Margaret Thatcher fue un producto de tal establishment, promocionada por el mismo. Gran Bretaña (un país en el que viví durante varios años) es un país donde clase social adquiere una dimensión muy marcada en la vida cotidiana de la población. Tal establishment británico siempre se ha preocupado de la imagen que su instrumento político (el Partido Conservador) da cara a la población. La procedencia social de sus dirigentes da una imagen que preocupa al establishment. De ahí que, en un momento de gran agitación social, tal establishment necesitaba dirigentes que no procedieran de las clases dominantes, que rompieran esta imagen. Thatcher, hija de tenderos, y Major, hijo de un desempleado, fueron figuras elegidas para romper con aquella imagen que, a pesar de estos cambios, el Partido Conservador continúa teniendo (David Cameron es hijo de una familia con una gran fortuna).
Thatcher fue una figura promovida por el establishment con el objetivo de destruir a los sindicatos, cuyo grupo central y más radical, fue el sindicato de mineros. Redujo también la protección social, hasta tal punto, que la mortalidad en la mayoría de sectores populares (tal como ha documentado extensamente Richard G. Wilkinson en su libro Unhealthy Societies) creció durante su mandato, incluyendo las tasas de suicidio, homicidio, y alcoholismo, apareciendo de nuevo un problema que había desaparecido: el hambre, en especial entre los niños, y muy en particular en las regiones más pobres, como Yorkshire, Escocia, y el País de Gales (ver “The Iron Lady: the Margaret Thatcher Movie we don’t need”, de Laura Flanders. The Nation. 04.01.12). El film muestra a los sindicalistas como violentos, vociferadores e irracionales pero nunca explica porque las clases populares y los sindicatos se rebelaron contra las condiciones miserables que las políticas thatcherianas estaban imponiendo a la clase trabajadora de Gran Bretaña. Fue ella la que hizo famoso el dicho de que “creemos en la lucha de clases y venceremos”. Thatcher, como Reagan en EEUU, intentó crear una cultura en la que todas las víctimas del sistema darviniano que ella aspiraba a establecer, se sintieran responsables de su propia situación.
¿Thatcher como feminista?
Pero lo que alcanza niveles absurdos en la película es presentar a Margaret Thatcher como feminista, lo cual ha originado protestas generales en círculos feministas a los dos lados del Norte de América. Como ha indicado NOW (la mayor asociación feminista de EEUU), Thatcher fue la dirigente británica que recortó con mayor intensidad los derechos de las mujeres en Gran Bretaña. Su propio desprecio hacia las feministas y sus recortes en derechos laborales y sociales dañó extensamente a las mujeres británicas. Su profundo reaccionarismo la llevó también a apoyar a las dictaduras más reaccionarias existentes en el mundo, incluyendo la del General Pinochet, convirtiéndose en uno de sus máximos defensores. Y sus políticas neoliberales fueron la causa de la crisis que estamos viendo estos días en Europa.
Pero su cinismo llegó al extremo de crear una guerra (The Falklands War, la guerra de las Malvinas) para intentar recuperar su popularidad, punto que sí se reconoce en la película, y que sus promotores presentan como ejemplo de equilibrio en el análisis de tal figura. Pero tal presentación crítica (excepcional en la película) de Margaret Thatcher está muy poco desarrollada, pues no señala suficientemente el planteamiento oportunista en la programación de la guerra que Thatcher realizó, y que ha estado claramente documentado en los medios. Hoy, los establishments conservadores y neoliberales británicos, americanos o españoles, entre otros, añoran a la Sra. Thatcher, una de las figuras –como Ronald Reagan- más negativas y destructivas que ha existido en el siglo XX.
Una última nota. Ruego al lector que distribuya ampliamente este artículo.

domingo, 22 de enero de 2012

LA DAMA DE HIERRO (PHYLLIDA LLOYD, 2011)

La Dama de Hierro cuenta la apasionante historia de Margaret Thatcher, una mujer que rompió todas las barreras de género y clase para ser escuchada en un mundo dominado por hombres. La historia trata sobre el poder y el precio que se paga por él, en un retrato sorprendente e íntimo de una mujer extraordinaria y compleja. (FILMAFFINITY)

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"La impresión que deja es la de una anciana que apenas puede recordar lo que era y de una película que tampoco está segura de ello" (A. O. Scott: The New York Times)
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"¿Hay algo que no pueda hacer Meryl Streep como actriz? Sólo queda maravillarse ante su virtuosa interpretación como la británica Margaret Thatcher en 'The Iron Lady' (...) Puntuación: ***1/2 (sobre 4)" (Peter Travers: Rolling Stone)
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"La interpretación de Streep es tan auténtica y tan increíblemente exacta, tan llena y completa en su comprensión, que fascina durante cada segundo en que aparece en pantalla" (Mick LaSalle: San Francisco Chronicle)
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"Hay que tener mucho talento para trabajar con Meryl Streep. También ayuda el saber cómo utilizarla. 'The Iron Lady' falla en ambos aspectos (...) Puntuación: ** (sobre 4)" (Roger Ebert: Chicago Sun-Times)
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"La película destaca por una insuperable Meryl Streep, cuya habilidad para empatizar con sus personajes nunca ha sido tan gloriosamente vehemente como con esta titánica interpretación (...) Puntuación: ***1/2 (sobre 4)" (Kyle Smith: New York Post)
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"Aclarado mi admirativo pasmo ante la protagonista de La Dama de Hierro, el entusiasmo se limita a eso. El resto es indiferencia ante una historia y unos personajes cuyos problemas no logran implicarme." (Carlos Boyero: Diario El País)
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"No encontrarán aquí un análisis riguroso de la figura política de Thatcher, sino un encendido elogio de su empeño por destacar en un mundo de hombres (...) Sólo la interpretación de Meryl Streep compensa de alguna manera el precio que cuesta la entrada" (Sergi Sánchez: Diario La Razón)
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"Un buen autorretrato y, al tiempo, un buen paisaje neblinoso inglés. Lo que incita a ver esta película es lo que más esconde en el fondo: la interpretación de Meryl Streep y el hierro de Margaret Thatcher" (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)
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"La directora se concentra en el personaje (terrible, pero humano al fin y al cabo), explorando su ambición, su resentimiento de género y clase, sus contradicciones. El film quizá hace su trabajo demasiado bien (...) Puntuación: **** (sobre 5)" (Noel Ceballos: Fotogramas)
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"Despistado biopic, que pasa de puntillas por la política de la que fuera Primera Ministra inglesa (...) la película trata de que su sujeto parezca no solamente respetable sino hasta conmovedor y admirable (...) Puntuación: **1/2 (sobre 5)" (Nando Salvá: Cinemanía)
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Ayer nos fuimos Juanma y yo al cine a ver esta película, coincidimos los dos en que Meryl Streep lo borda, pero la película solo es eso... una interpretación brillante, ya que no cuenta demasiado de la vida de Margaret Thatcher, pinceladas de su vida sin ninguna explicación, sin contar nada. En eso falla la película, en nuestra opinión.
Anina

jueves, 19 de enero de 2012

Garzón y la Transición (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLICO, 19 de enero de 2012

Este artículo señala que el enjuiciamiento de Garzón por su intento de instruir al Estado español a que encontrara a los desparecidos, asesinados por los golpistas de 1936 y de la dictadura que establecieron, es un indicador más de lo inmodélica que fue la Transición de la dictadura a la democracia en España. El artículo concluye que tal enjuiciamiento es un insulto a todos los demócratas en este país.

Una de las concepciones más extendidas en los círculos políticos y mediáticos de mayor influencia y difusión en España es que la Transición de la dictadura a la democracia fue modélica. Liderada por el monarca, tal Transición dio como resultado –según esta versión– una democracia homologable a cualquier otra democracia existente en Europa, lo cual se consiguió sin mayores convulsiones en las instituciones políticas, económicas, financieras y mediáticas del país. El supuesto éxito de tal proceso explica que se haya querido incluso exportar este modelo de Transición a otras dictaduras que estaban bajo presión para que se transformaran en sistemas democráticos. Varias veces, el ministro de Asuntos Exteriores ha sugerido a dictaduras en declive, y a sus opositores democráticos, que tomaran la Transición española como punto de referencia.
La misma concepción que valora la Transición española como modélica (elemento fundamental de la sabiduría convencional existente en el país sobre aquel proceso), también considera ejemplar el compromiso adquirido por las fuerzas políticas mayoritarias de no hurgar en el pasado. Es decir, olvidarse de las enormes violaciones de los derechos humanos, predominantemente realizadas por las fuerzas golpistas en contra de un sistema democrático, olvido que se defendía y continúa defendiéndose como necesario para construir el futuro. Parte de este objetivo asumía que los definidos como los dos bandos del conflicto civil eran igualmente responsables de lo acaecido y que, por lo tanto, era mejor cerrar cuentas y olvidarse de lo ocurrido. De esta concepción deriva la Ley de Amnistía, en que todas las violaciones quedaron amnistiadas, ley que se considera determinante para que ocurriera la Transición, supuestamente modélica. Hay que señalar que, aun cuando las derechas fueron las que promovieron esta versión de la Transición, muchos elementos importantes fueron también asumidos por grandes sectores de las izquierdas, lo cual contribuyó a que tal percepción se reprodujera casi como un dogma.
Tal dogma, sin embargo se basó en una falsedad. La Transición no fue modélica como tampoco lo fue la democracia que estableció. Fue un proceso realizado bajo el dominio de las fuerzas conservadoras y por los aparatos heredados del régimen anterior, liderados por la monarquía, y claramente enquistados en el Estado español. No fue una Transición pactada entre iguales: antes al contrario. Las izquierdas acababan de salir de la cárcel o de la clandestinidad y del exilio.
Su peso procedía de las enormes movilizaciones de la clase trabajadora y otros elementos de las clases populares que presionaron para que terminara aquel régimen. De ahí que, aun cuando el dictador murió en la cama, la dictadura muriera en la calle. No obstante, las izquierdas no tenían el poder ni para romper con aquel Estado ni para negociar en bases de igualdad, dando lugar al enorme sesgo conservador que existe, no sólo en las estructuras del Estado, sino también en las instituciones financieras, económicas, culturales y mediáticas del país. Es este poder el que explica las enormes insuficiencias del Estado del bienestar español, que 33 años después de terminar la dictadura todavía tiene el gasto público social más bajo de la UE-15. La democracia incompleta ha conducido a un bienestar claramente insuficiente.
No hay un indicador mejor de lo inmodélica que fue la Transición y de las enormes limitaciones que tiene la democracia española que lo que ocurrirá esta próxima semana. El Tribunal Supremo juzgará al único juez que se ha atrevido a exigir al Estado que encuentre a los desaparecidos durante la brutal represión de los golpistas sublevados contra las fuerzas democráticas, honrándolos, a la vez que denunciando a los responsables. Esta situación cubre de vergüenza a toda España.
¿Cómo puede España presentarse como una sociedad democrática cuando ocurre este hecho que culmina un proceso que reproduce una de las mayores injusticias que ha ocurrido en el siglo XX en Europa? España es el país donde ha habido un número mayor de desaparecidos por causas políticas en Europa sin que se haya hecho nada sobre ello. Y cuando se quiere hacer algo, el Estado (nada menos que el Tribunal Supremo) quiere cerrar el caso y castigar al juez que osó mirar bajo la alfombra e intentar hacer algo de limpieza, reconociendo además a aquellos que fueron asesinados por su compromiso con la democracia. La comparación de lo que está ocurriendo en España con lo sucedido en otros países que sufrieron dictaduras fascistas o fascistoides semejantes es un indicador más del enorme subdesarrollo democrático de este país. En ningún otro país ha habido la ocultación de esta enorme represión, dejando indefensos a las víctimas y a sus familias, que no pueden ni siquiera honrar a sus muertos (que son los muertos de todos los demócratas) por no saber dónde se encuentran. El contraste entre el comportamiento del Estado español hacia las víctimas del terrorismo de ETA y el de las víctimas de las fuerzas golpistas y del Estado terrorista es bochornoso (no hay otra manera de definirlo).
Esta situación es indignante y vergonzosa. El Tribunal Supremo no es consciente del enorme desprestigio que el enjuiciamiento de Garzón por el caso de los desaparecidos significa para la Justicia española y para el Estado español. En el programa de humor de mayor audiencia en Estados Unidos se señalaba que, en la misma manera que Bolivia, sin mar, tiene Ministerio de Marina, España tenía Ministerio de Justicia. ¿No se dan cuenta de la vergüenza que están originando los miembros del Tribunal Supremo con su comportamiento, en el ámbito internacional? Por mera coherencia democrática debería haber manifestaciones a lo largo del territorio español en protesta por el insulto que el enjuiciamiento de Garzón supone a todas las fuerzas democráticas de España y del mundo.

miércoles, 18 de enero de 2012

El viejo café (ISMAEL SERRANO)

Volvimos al viejo café.
Era el grito despertando a Kavafis
con su mirada de óleo 
sobre viejos cárteles anunciando conciertos.
Ahora que preparo una nueva huida,
que afilo la cuchilla y la voz
mientras el incendio escala la montaña,
volvemos al viejo bar
donde siempre somos jóvenes.

Ella entraba por primera vez,
y no sé si sos tú o eres vos,
pero la tarde brillaba como un diamante perdido,
o como el océano cubierto por una pátina de aceite,
o como el desastre en el que me sumerjo si trasnocho,
o como tu llamada en la tarde
bajando la escalera hasta mi estudio,
ya estás aquí, salgo a abrirte.

Volvimos, aunque quizá nunca nos fuimos,
y la guitarra, tornado de madera, gira:
es la manta de lana que crepita,
llena de chispas, en la oscuridad
de una habitación. Fuera llueve.
Monotonía de crisis financiera
tras los cristales.

Despertamos y el dinosaurio sigue ahí,
con sus gafas de concha y el bigotito de antaño.
Que no se te olvide, 
aunque resuenen panegíricos
en blanco y negro,
la calle es nuestra.

Pero a lo que íbamos.
Volvimos. Y allí estabas.
Y la tarde era tan nuestra
que se marchó como sueles hacerlo tú:
silenciosa, sembrando jazmines, 
dejándonos huérfanos,
y la rara sensación
de fin de vacaciones
y el recuerdo del mar
mientras paras un taxi.

Ismael Serrano

lunes, 16 de enero de 2012

Lo que significó el discurso del Rey o la crisis de la legitimidad de la democracia española (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado en EL PLURAL por Vicenç Navarro. 16 de enero de 2012.

Este artículo analiza la escasa calidad democrática de las instituciones representativas españolas, tanto a nivel central como autonómico, que está creando un problema grave de legitimidad de tales instituciones. Entre ellas está no sólo la corrupción, sino incluso más importante la aplicación por parte de los partidos gobernantes de medidas impopulares que no constaban en sus programas electorales.

El aplauso de más de dos minutos de duración, de la mayoría de los parlamentarios de las Cortes españolas, a la figura del Rey en su entrada a tal cámara legislativa fue una muestra de agradecimiento al Monarca por haber intentado salvar la dignidad institucional de la Corona y de las Cortes –en teoría, los representantes de la ciudadanía española- al señalar en su discurso de Navidad, que nadie puede estar por encima de la ley. Su frase de que “todos son iguales ante la ley” intentaba dar el mensaje de que todos aquellos que abusan de su autoridad institucional en cualquier rama del Estado para enriquecimiento propio deben ser juzgados, incluyendo su yerno. Creo, por cierto, que los medios quisieron ver en el discurso del Rey una condena en la figura de su yerno más fuerte de lo que el Monarca intentó. Pero tanto los medios de información como la mayoría de los parlamentarios deseaban tan fervientemente que el Rey hiciera tal referencia al yerno, que oyeron lo que deseaban oír, aunque el Rey no hiciera ninguna referencia a su familiar, por mucho que los medios así lo desearan e interpretaran. De ahí la queja del Rey a los propios medios.
Pero tal aplauso puede significarle a las Cortes españolas también un elevado coste, contribuyendo a su desprestigio. Es más que probable que el famoso y esperado juicio al yerno –si es que se produce- quede en agua de borrajas. La Justicia en España es bien conocida internacionalmente por su lentitud además de por su conservadurismo y excesiva docilidad hacia los grupos poderosos. Véase, entre muchos otros ejemplos, el bochornoso caso Palau de Catalunya, todavía no resuelto, o el caso Garzón, el único Juez que se atrevió a cuestionar los crímenes del franquismo, que ha terminado siendo juzgado por el mismo Tribunal Supremo. Estos y muchos otros actos están desacreditando nacional e internacionalmente a la Justicia española. En el programa de humor de mayor audiencia en EEUU se comentaba que de la misma manera que Bolivia -que no tiene mar- tiene un Ministerio de Marina, España tiene un Ministerio de Justicia. Las fuerzas profundamente conservadoras que todavía controlan grandes aparatos del Estado están dando una imagen muy penosa de lo que es la Justicia en España. De ahí que la esperanza de que se haga justicia sea tan baja, y que la judicatura sea uno de los sectores del Estado más impopulares.
El descrédito de la democracia
El gran descrédito de las instituciones políticas y judiciales no se debe primordialmente a la corrupción en tales instituciones, por muy serio que sea este fenómeno. El eslogan de los Indignados de que “no hay pan para tanto chorizo” define bien el problema. Pero el eslogan más dañino para la clase política es el de “no nos representan”. Y la mayoría de los representantes se están ganando a pulso tal definición. El comportamiento escasamente democrático de las opciones políticas gobernantes alcanza unos niveles que requieren una condena y denuncia que no se ha dado en el establishment español. Baste comparar la respuesta del establishment británico a lo que ha ocurrido en Gran Bretaña con los recortes del gobierno Cameron, con el silencio ensordecedor del establishment español frente a los recortes del gobierno Mas en Catalunya y del gobierno Rajoy en España. En todos estos casos, los partidos gobernantes en sus campañas electorales habían prometido que no realizarían los recortes que ahora están haciendo. Prometieron repetidamente no hacerlos, lo cual no fue obstáculo para que, una vez elegidos, los hicieran con toda rapidez.
En Gran Bretaña hubo un gran revuelo dentro del establishment británico. Nada menos que el Arzobispo de Canterbury, líder espiritual de la Iglesia Anglicana, Rowan Williams, denunció al gobierno Cameron por no respetar el mandato popular y cínicamente ocultar sus intenciones reales. Definió tales medidas como legales, pero no legítimas. En Catalunya y en España, los recortes han sido sustanciales, actuando con el mismo cinismo. Un conocido dirigente de la coalición gobernante de Catalunya incluso aclaró que “si hubieran anunciado los recortes, la gente no nos habría votado”. El grado de cinismo y falta de sensibilidad democrática es enorme y explica el enorme descrédito de la clase política que, repito, no se debe primordialmente a la corrupción, sino a su falta de compromiso democrático. De ahí que la crítica “no nos representan” no proceda de un movimiento antidemocrático, sino al revés, procede de un movimiento (los indignados) auténticamente democrático, que exige que exista democracia en España.
El establishment, mientras tanto, ha mantenido un silencio ensordecedor. Es inimaginable que el Arzobispo y Cardenal Rouco Varela criticara al gobierno Rajoy, o el Abad de Montserrat o el Cardenal de Barcelona denunciaran al gobierno Mas por no cumplir sus promesas. Lo único que han hecho es enfatizar la necesidad de que se elimine el aborto. Este comportamiento dice mucho del sentido de la moralidad que entiende y tiene una institución que se define como la portadora de la moralidad pública.
Una situación un tanto semejante ocurre con los medios de mayor difusión que, salvo contadísimas excepciones, no han denunciado la falta de compromiso democrático de los partidos que realizan políticas que no estaban en sus programas y que violan las promesas hechas, práctica que se ha dado comúnmente durante todos estos años. Esto está llevando a una crisis de legitimidad enorme que el aplauso al discurso del Rey por parte de las Cortes españolas ni capta, ni entiende. Como bien dijo un Indignado de Terrassa en un acto reciente, “Se están cargando la democracia española y ni siquiera se enteran”.

domingo, 15 de enero de 2012

¡CÁSATE CONMIGO! (MICHAEL IAN BLACK, 2007)

Todo empieza cuando Anderson (Jason Biggs) provoca, literalmente, la muerte de su novia, debido a la impresión que le provoca que le pida matrimonio en un restaurante de moda. Después de un año sumido en la autocompasión, su mejor amigo le incita a abrirse de nuevo a las posibilidades de la vida. Siguiendo su consejo, propone matrimonio a la primera mujer que aparece ante sus ojos, Katie (Isla Fisher), una camarera que está trabajando en el café en el que se encuentran. Después de un flashback en el que la chica vuelve a vivir los hechos de las últimas 24 horas (incluida una propuesta de matrimonio de su actual novio), Katie acepta la propuesta de Anderson. A partir de aquí comienza una aventura descabellada que demuestra lo difícil que puede llegar a ser el amor, sobre todo cuando te casas con un extraño... (FILMAFFINITY)

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"Fallida comedia 'slapstick' (...) irritantemente farragosa" (Eddie Cockrell: Variety)
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"Especialmente indicada para todos aquellos que odien las comedias románticas. (...) divertimento ligero (...) hay algo en Jason Biggs que recuerda a los grandes cómicos melancólicos del cine mudo." (Jordi Costa: Diario El País)
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¿Pero yo por qué veo estas películas? puff, que malas, de verdad.
Anina

LA PROPOSICIÓN (ANNE FLETCHER, 2009)

Margaret (Sandra Bullock), una famosa e influyente editora de Nueva York, debido a un problema con su visado, está a punto de ser deportada a Canadá, su país natal. Para evitarlo, la astuta ejecutiva declara que está comprometida con su joven ayudante Andrew (Ryan Reynolds), al que, durante años ha sometido a todo tipo de humillaciones. Andrew está dispuesto a participar en la farsa, pero imponiendo algunas condiciones. Así, la pareja viaja a Alaska para que Margaret conozca a la peculiar familia de él; una vez allí, la prepotente ejecutiva se verá inmersa en situaciones tan surrealistas que desafían toda lógica. Mientras tanto, un agente de inmigración sigue sus pasos. (FILMAFFINITY)

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"La proposición es una película sobre una pareja que entre ellos comienzan odiándose y que acaban gustándose. Lo gracioso es que yo empecé odiando la película y terminó gustándome. (...) Puntuación: *** (sobre 4)." (Roger Ebert: Chicago Sun-Times)
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"Como la mayoría de las comedias románticas de hoy, 'The Proposal' trata básicamente de conseguir que una mujer se arrodille. (...) Bullock está sobresaliente interpretando a una valiente, a pesar de la incomodidad de su papel" (Manohla Dargis: The New York Times)
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"La última definición en cine para 'insípido' es 'The Proposal', una comedia romántica tan soporífera que se siente como la novocaína. (...) Sólo Betty White como la abuela rompe la inercia de la historia. (...) Puntuación: * (sobre 4)." (Peter Travers: Rolling Stone)
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"Encantadora y tradicional comedia romántica (...) La energía química entre Bullock y Reynolds es fresca e irresistible." (Lisa Schwarzbaum: Entertainment Weekly)
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"Sin ser como para tirar cohetes ni salirse en ningún momento de los esquemas y clichés habituales, sí que está bastante por encima de la media del género. (...) contiene varios momentos divertidos (...) Puntuación: ** (sobre 5)" (Alberto Luchini: Diario El Mundo)
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Fue nº1 en el Box Office USA, recaudando 34 millones de dólares y convirtiéndose en la apertura más taquillera de la filmografía de Sandra Bullock. (FILMAFFINITY)
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 Para pasar un rato, es demasiado típica.
Anina

viernes, 13 de enero de 2012

Salirse del euro como alternativa: el caso de Argentina (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 13 de enero de 2012

Este artículo explica como Argentina pudo salir de la crisis financiera mediante la rotura de la paridad en la moneda argentina con el dólar, rompiendo a la vez con el FMI que estaba imponiendo unas políticas de austeridad a Argentina, tal como lo está haciendo ahora con España.

Una teoría que ha sido promovida por círculos financieros importantes, como por ejemplo el Fondo Monetario Internacional (FMI), es la desarrollada por dos de sus economistas, Ken Rogoff y Carmen Reinhart, definidos sorprendentemente en un artículo reciente como “nuevos gurus de la economía”, que sostienen que las recesiones causadas por las crisis financieras tienen que resolverse lentamente tras muchos años de recuperación lenta y penosa. En sus escritos, tales autores subrayan los términos lenta y penosa. La promoción de esta teoría por parte del FMI y su aceptación en los medios financieros y económicos neoliberales se explica porque, en realidad, disculpa las políticas públicas responsables de la escasa recuperación de las economías europeas y, muy en especial, las de los países referidos desdeñosamente como PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España), cerdos en inglés.
El problema con esta teoría es que es fácilmente demostrable que es errónea. Es decir, existe evidencia que invalida su tesis. Veamos, por ejemplo, lo ocurrido en Argentina. Este país tenía una enorme crisis financiera, resultado en parte a que el valor de su moneda estaba fijado al euro (perdón, quería decir al dólar estadounidense). Esta paridad la había llevado a tener una deuda externa de 95.000 millones de dólares. Era el discípulo predilecto del FMI, llevando a cabo las recetas de tal institución, llegando a un nivel de endeudamiento imposible de sostener.
De ahí que, en contra de los deseos del FMI y con gran hostilidad por parte de esta institución, a finales del 2001, el gobierno argentino decidió abandonar la paridad con el dólar y no pagar la deuda pública al precio establecido por el FMI. El sistema financiero argentino se colapsó y todos los vaticinios pronosticaban que Argentina entraría en recesión –a niveles de depresión- por muchos, muchos años. Hasta aquí la teoría de Rogoff y Reinhart.
Los datos, sin embargo, muestran el error de tales autores. Es cierto que la economía argentina bajó durante la primera parte del año. Pero se recuperó pronto, y en tres años el nivel de actividad y crecimiento económico era ya idéntico al existente en el periodo de pre-recesión. Parte de la solución fue recuperar su propia moneda y su propia autonomía fiscal, garantizada por su propio Banco Central. Además, no pagó la deuda pública a los niveles exigidos, devaluándola considerablemente. Todo ello le permitió recuperarse rápidamente, alcanzando uno de los niveles de crecimiento económico más acentuados en América Latina, el doble de Brasil, por ejemplo.
Este crecimiento ha repercutido, a través de las políticas públicas redistributivas, en el mejoramiento del bienestar de las clases populares. La pobreza y la pobreza extrema se han reducido en dos tercios desde 2002. El gasto público social se ha triplicado durante este periodo 2002-2010. Y en 2009, desarrolló un programa de transferencias públicas a la infancia, que repercutió en 3.5 millones de niños, siendo el programa de reducción de la pobreza infantil más ambicioso de América Latina. Las desigualdades han disminuido. En 2001 los súper ricos (el 5% de renta superior) tenían 32 veces más renta que los pobres (el 5% de renta inferior). En 2010, era 17 veces.
Es cierto que la inflación es también elevada, incluso para los estándares de América Latina. Un 20-25% por año. Ahora bien, si los salarios suben más que la inflación (como está ocurriendo) y también la protección social, y se siguen reduciendo las desigualdades, el impacto de tal inflación es menos perjudicial de lo que aparenta. Es más, esa inflación puede y debe bajarse, pero no puede utilizarse para negar los grandes logros conseguidos por Argentina, que explica el gran apoyo popular por su gobierno, reelegido ampliamente en la última convocatoria electoral (The Argentina Success Story and its implication. Center for Economic and Policy Research. 2011)
Para evaluar la experiencia argentina hay que compararla con la que hubiera existió de no cambiar sus políticas. Tal como predecían Rogoff y Reinhart, hubieran estado durante mucho tiempo (diez o quince años) en una recuperación lenta y penosa. En lugar de ello, se recuperaron y crecieron rápidamente, distribuyendo más equitativamente el producto producido durante estos años.
España no es Argentina. Pero es importante estudiar la posible relevancia de aquella experiencia para España. Salir del euro no sería mi primera propuesta para salir de la crisis. Creo que es mejor salida transformar la arquitectura de la Unión Europea y de la Eurozona con establecimiento de un Banco Central (el Banco Central Europeo no es un Banco Central por paradójico que ello parezca: en realidad es un lobby de la banca), un Departamento del Tesoro y otra medidas, incluyendo la democratización de las instituciones de la Unión Europea encaminadas a la construcción de los Estados Unidos de Europa. Pero mucho me temo que el dominio neoliberal de las estructura de gobierno de la Eurozona y de la Unión Europea va a imposibilitar este desarrollo, en cuyo caso la situación insostenible actual se perpetuará (que es lo que desea el capital financiero). De ahí que debieran considerarse todas las alternativas, incluyendo la salida de España (y de Grecia, Portugal, Irlanda e incluso Italia, si así también lo desean) del euro. Su permanencia en el euro, en caso de no hacer las reformas apuntadas, significará la Gran Depresión para millones de ciudadanos de tales países. Es más, la discusión de esta posibilidad –salirse del euro- facilitaría la mano de España en la negociación con los gobiernos Merkel y Sarkozy, pues esta salida es lo último que desean tales gobiernos, ya que supondría el colapso de sus bancos. De todo ello se deriva la urgencia de que se inicie el debate sobre la salida de España del euro, pues la ausencia de este debate está empobreciendo nuestro país.

jueves, 12 de enero de 2012

¿Salirse del euro? (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLICO, 12 de enero de 2011

Este artículo analiza las causas de que se estén siguiendo las políticas neoliberales que están dañando extensamente el bienestar de las clases populares de los países de la Eurozona y muy en particular de los países periféricos de la Eurozona. Estas políticas están siendo impuestas por el Consejo Europeo, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional con el fin de debilitar al mundo del trabajo y al Estado del Bienestar. Debido al enorme dominio de tal pensamiento en las estructuras de la Eurozona, el artículo concluye con la necesidad de que se abra un debate en España sobre si no sería una alternativa mejor a la Recesión, y pronto Depresión resultado de las políticas neoliberales, la salida de España del euro.

Estamos viendo durante estos años de crisis el intento más intenso y masivo por parte de las autoridades de la eurozona –Banco Central Europeo (BCE), Consejo Europeo y Comisión Europea– así como del Fondo Monetario Internacional (FMI) de debilitar, en cada país de la zona euro, el mundo del trabajo, la protección social y el Estado del bienestar. La evidencia de ello es contundente. Recortes de derechos laborales y sociales y de gasto público social están ocurriendo a lo largo de los países de la eurozona, dándose con especial intensidad en los países de la periferia de la eurozona, conocidos como los PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España). No pasa día sin que noticias sobre recortes y reducción de derechos golpeen las páginas de los rotativos de mayor difusión. La generalización de tales medidas en la mayoría de países de la eurozona se presenta como un indicador de su inevitabilidad, es decir, de la necesidad de que se lleven a cabo para salir de la crisis.
La evidencia que se ha ido acumulando muestra, sin embargo, que tales medidas no sólo no están contribuyendo a la salida de la crisis y de la recesión, sino que la están empeorando. Los datos reflejan claramente que tales políticas están reduciendo todavía más la demanda necesaria para estimular la economía. Y puesto que la demanda generada en el sector privado está estancada (resultado en España del enorme agujero creado en la economía por el estallido de la burbuja inmobiliaria), el único sector que podría estimular la economía es el sector y el gasto público. De ahí que la reducción de tal gasto público sea un gran error, pues imposibilita la salida de la crisis. De nuevo, la evidencia de ello es abrumadora. Sólo los economistas y políticos neoliberales, que dominan los medios de mayor difusión, continúan repitiendo el dogma neoliberal que está ya profundamente desacreditado empíricamente.
¿Por qué entonces se están imponiendo tales políticas? Es más que dudoso que las autoridades de la eurozona y del Fondo Monetario Internacional no conozcan la abrumadora evidencia que muestra el fracaso de tales políticas. El hecho de que, a pesar de ser conscientes del daño de tales políticas al bienestar de la mayoría de la ciudadanía y a la propia economía, continúen imponiéndolas se debe a que están utilizando esta situación de enorme crisis (acentuándola incluso) a fin de forzar con mayor contundencia lo que los grupos dominantes en estas instituciones (el capital financiero, es decir, la banca y las grandes empresas transnacionales) siempre han deseado: debilitar al mundo del trabajo y al Estado del bienestar.
Más y más información se está haciendo pública mostrando el tipo de presiones que tales organizaciones (y, muy en especial, el BCE y el binomio Merkel-Sarkozy) han estado realizando para que los gobiernos reciban “ayudas” (lo pongo entre comillas porque un porcentaje de tales transferencias está encaminado a que los estados receptores puedan pagar sus deudas públicas a los bancos alemanes y franceses, entre otros). El Banco Central Europeo supedita estas ayudas –en forma de compra de deuda pública– a que hagan reformas que claramente debiliten el mundo del trabajo (tales como eliminar la indexación de los salarios o la descentralización de los convenios colectivos) y reduzcan sus estados del bienestar (tales como la privatización de las pensiones o de los servicios sanitarios), todas ellas medidas que tienen muy poco que ver con la génesis de la crisis o con la salida de ella. El argumento que utilizan para justificar la imposición de tales políticas es que aumentarán la competitividad de la economía de los países PIIGS y con ello aumentarán las exportaciones, que debieran ser el motor del crecimiento económico y la salida de la crisis.
De nuevo, la evidencia existente (que es también bastante abrumadora) cuestiona que los países PIIGS puedan salir de la crisis a base de tales políticas, pues el mayor problema que tienen estos países no es ni su inexistente elevado gasto público, incluido el social (que es de los más bajos de la UE), ni la falta de competitividad (las exportaciones han continuado creciendo en España durante la crisis), sino su escasísima demanda. Pero el hecho de que la evidencia muestre que este argumento es erróneo o falso no les frena para que continúen imponiendo tales políticas, admitiendo, como hacen los economistas Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart, muy influyentes en el FMI, que el impacto de tales políticas supuestamente positivas no se verá por mucho tiempo, de diez a quince años a partir de ahora.
Esta situación es insostenible e intolerable. Condena a varias generaciones a un futuro miserable. De ahí que debiera considerarse lo hasta ahora impensable: la salida de España del euro. No hay duda de que sería un paso difícil, pero no necesariamente peor que lo que se predice para los próximos diez y quince años. Alternativas, en contra de lo que dicen Rogoff y Reinhart, existen. Salvando las diferencias (que las hay) entre Argentina y España, el hecho es que Argentina en 2001, tras romper la paridad con el dólar y las políticas impuestas por el FMI, bajo el Gobierno Kirchner, recuperó su propio control del valor de la moneda y de su Banco Central, permitiéndole en tres años que su PIB fuera ya el que existía antes de la crisis, siendo a partir de entonces el país de América Latina que ha tenido mayor crecimiento económico. Letonia, en cambio, siguió las políticas que está imponiendo el FMI y hoy su PIB es un 20% inferior al que tenía al iniciarse la crisis. Es importante que para el bien de las clases populares se inicie un debate en España sobre los excesivos costes de pertenecer al euro, y de los que la población parece ser ya consciente. Según una reciente encuesta, el 70% de la población española tiene mayores reservas hacia el euro. ¿Cuándo se iniciará tal debate en España?

miércoles, 11 de enero de 2012

BIENVENIDA, SARA!!!

¡¡BIENVENIDA PEQUEÑA SARA!!

¡SALO Y MARIO! ¡FELICIDADES POR VUESTRA PRECIOSA NIÑA!
ESPERO VEROS PRONTO,
UN ABRAZO ENOORME PARA LOS 3!!

Anina

Año nuevo. Nuevo horizonte (ISMAEL SERRANO)

Comienza un nuevo año. No llueve y sobre Madrid crece una nube bruna que araña las ventanas y enreda el vuelo de las palomas. Nuevo Gobierno con Presidente ausente, presa del pánico escénico. Más recortes. Las cosas cambian para que todo siga igual. Madrid perezoso, bosteza. Y uno no sabe si el dolor de cabeza es por el hambre o por el ruido.
          El 2012 me saluda mientras grabo un nuevo disco. Un disco de estudio con 12 nuevas canciones. 12+1. Hay que sumar una vieja melodía rescatada de aquellos primeros bares que habitamos, días azules, sol de la adolescencia. Jugábamos a la rayuela en el suelo de aquel café, cubierto de serrín y colillas. Recuerdos del barrio de las Letras, iniciales para nombrarte y tu rostro eterno, inconcluso. Todo era relámpago en nuestras miradas.
          Produzco el disco junto con Jacob Sureda. Viejo compañero de armas, es arreglista también de los temas. Hemos compartido largas charlas y algunas referencias, y viajes de  ida que nos llevaron a penínsulas deshabitadas y viajes de vuelta cargados de melodías doradas como pieles en verano. Me gusta mucho cómo está quedando el disco.
Creo que va a ser el mejor. Sin desmerecer todo mi trabajo anterior. Un disco es un estado de ánimo. Y quizá por eso creo haber dado con el título.
          Como en mi primer disco es el título de una de las canciones. Maldita sea no sé sintetizar. Quizá por eso siempre me gustaron los títulos largos.
          Comienza un nuevo año. Y cada comienzo trae un horizonte, con líneas en fuga sobre las que crecen edificios que nunca habitaremos, que observaremos curiosos adivinando las curvas que visten la ropa tendida. Horizontes con chimeneas escupiendo el gris de los versos quemados, con una hilera de árboles cada vez más pequeñas, con mirlos blancos y bandadas de escandalosas cotorras burlándose de nosotros. Horizontes con bancos sobre los que olvidar un libro, ladridos de perro retumbando en el atardecer, un niño en bicicleta tarareando una canción, un candil, a lo lejos, temblando entre la nada.
          Nuevos horizontes para un nuevo disco.

lunes, 9 de enero de 2012

VUELVO A TENER TRABAJO!!

Que alegría!! 
Empiezo el año con trabajo de nuevo! vuelvo a Seralia otra temporadita más, así se va escribiendo la historia, jajaja. ¡Estoy muy contenta!
Anina

El error que el presidente Rajoy también reproduce y profundiza (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 9 de enero de 2011

Este artículo critica el supuesto que se reproduce en las políticas del gobierno Rajoy que considera que el Estado (central, autonómico y local) debe equilibrar sus cuentas como (erróneamente) asume que hacen las familias y empresas privadas. El artículo señala que las economías familiares y empresariales no podrían progresar sin endeudarse y tuvieran que equilibrar sus cuentas, señalando además, que el Estado tiene otros instrumentos que no están disponibles para las familias y para las empresas para resolver su deuda pública.

Una de las posturas más generalizadas en los círculos donde se reproduce la sabiduría convencional en el pensamiento económico es la que subraya que el Estado (central, autonómico y local) debe equilibrar sus cuentas –es decir, que los gastos sean igual a los ingresos- tal “como hacen las familias y las empresas en el sector privado”. Esta postura ha alcanzado la dimensión de dogma en el nuevo gobierno presidido por el Sr. Mariano Rajoy. Una revisión rápida de las veces que el Presidente del Partido Popular ha repetido tal postura durante la campaña electoral, muestra que es de las más repetidas en sus discursos políticos y/o entrevistas en los medios. Es un indicador de la escasa actitud crítica de los medios de mayor difusión del país, que casi ninguno de los periodistas que le han entrevistado o han informado sobre su pensamiento económico haya hecho una observación correctora, señalándole que el gran supuesto que reproduce su postura –el de que las familias y las empresas equilibran sus cuentas- es erróneo, siendo fácil de demostrar que los datos no lo sostienen.
En realidad, ni las familias ni las empresas podrían progresar sin que los gastos fueran mayores que sus ingresos. Veamos los datos. Cuando una familia normal y corriente compra una casa, tiene que pedir prestado dinero porque la mayoría de familias no tiene el dinero para pagar el coste de la propiedad que están comprando, en el momento de la compra. Lo mismo cuando compran coches u otros bienes de elevado coste. La gran mayoría de las familias se endeudan y por lo tanto gastan más de lo que tienen Y esto les permite progresar y aumentar su nivel de vida. En realidad, este endeudamiento es necesario para asegurarse un futuro mejor. Cuando la familia pide prestado dinero para invertirlo en la educación de sus hijos, está invirtiendo en su futuro. No hay nada atípico o malo en el endeudamiento. Antes al contrario, es bueno para la familia, siempre y cuando ésta pueda pagar lo que debe (lo cual depende del tamaño de la deuda en relación a sus ingresos, y también del gasto hecho que causa la deuda). Si la deuda es elevada pero la rentabilidad de la inversión conseguida a través de préstamos es mayor y crece más rápido que el tamaño de la deuda, entonces el endeudado no tiene ningún problema.
En España, sin embargo, la mayor causa del gran crecimiento de la deuda familiar se debe al descenso de la capacidad adquisitiva de las familias, lo cual ha alcanzado un nivel oneroso que está repercutiendo en un descenso de la demanda de bienes y consumos. La gente compra menos porque está muy endeudada y tiene miedo a no poder pagar su deuda. La solución a este problema no es –como los neoliberales y el gobierno PP dicen- reducir el crédito (es decir la posibilidad de endeudarse), sino aumentar la capacidad adquisitiva de la población, incrementando, por ejemplo, los salarios (en lugar de reducirlos, tal como la congelación del salario mínimo del gobierno Rajoy intenta conseguir).
Mientras, la única alternativa disponible de las familias españolas es continuar endeudadas. Y así es como están. La deuda familiar en España es aproximadamente el 87% del PIB (según los datos del Banco de España. Diciembre, 2011).
El endeudamiento de las empresas
El Sr. Rajoy y sus asesores económicos parecen también desconocer que las empresas no funcionarían, ni progresarían si estuvieran obligadas a equilibrar sus cuentas. El propietario de la tienda de la esquina ha tenido que pedir prestado dinero para comprar los productos que venden en la tienda, esperando poder pagar su deuda (y conseguir beneficios) en la medida que vaya vendiéndolos. Si debiera vender basándose sólo en lo que tiene, tendría dificultades serias en poder mantenerse y expandir el negocio. Pues bien, las empresas en España están endeudadas alcanzando un 127% del PIB. De estas cifras se desprende que cuando el Sr. Rajoy subrayaba en la entrevista que el Estado tiene que comportarse como las familias y las empresas, el periodista le tendría que haber preguntado: ¿Está usted, pues, sugiriendo que la deuda del Estado español debería ser de un 87% del PIB como las familias o de un 127% del PIB como las empresas? Por desgracia, ningún periodista le hizo tal pregunta.
La realidad es que ni las familias ni las empresas equilibran sus cuentas. Antes al contrario. Están profundamente endeudadas, mucho más que el Estado, cuya deuda pública es un 66%. Intentar que el Estado elimine su déficit es lo mismo que negarle la posibilidad de que las familias y las empresas mejoren. El caso actual es un caso claro. La economía no está creciendo debido a una gran escasez de la demanda, consecuencia de la disminución de la capacidad adquisitiva de la población (disminución que las medidas del PP están agravando) y consiguiente crecimiento del endeudamiento.
El único que puede estimular la demanda es el crecimiento del gasto público (y muy en especial con la creación empleo). El sector privado no puede hacerlo. Por lo tanto, al disminuir el gasto público, además de incrementar el desempleo se contribuirá a la recesión y a la disminución del crecimiento económico, aumentando el déficit y la deuda pública que se están intentando reducir. Es un suicidio. Y sino, esperen y verán.
Pero hay una gran diferencia entre el Estado y las familias y las empresas. Y es que el Estado puede imprimir moneda, y por lo tanto puede crear dinero con el cual pagar sus gastos. El lector admitirá que esta es una gran diferencia. Los Estados estadounidense, británico, sueco, noruego, japonés y muchos otros, imprimen dinero (millones de sus monedas) y con ello estimulan la economía a base de incrementar el gasto público. Los economistas neoliberales se echarán las manos a la cabeza diciendo que esto es un disparate, pues aumentará la inflación. Pero tales exclamaciones ignoran que el mayor problema que existe en la Unión Europea no es la inflación sino lo opuesto, la deflación, tal como ha reconocido el propio Presidente del Banco Central Europeo, el Sr. Mario Draghi.
Soy consciente de que más de un lector me dirá: pero profesor Navarro, el Estado español hoy no puede imprimir dinero. Lo cual es correcto hasta cierto punto. El Estado español, junto con los otros Estados de la Eurozona, nombra a los gobernadores del BCE el cual, en teoría, es el Banco Central de todos estos países, incluido España. Si los Estados quisieran, el BCE podría imprimir dinero y transferirlo a los Estados. El que no lo haga (transfiriéndolo en cambio a los bancos privados) es una decisión política, y como tal puede revertirse (como lo muestra la medida excepcional de compra de la deuda pública). Para que ello pase se requiere que los Estados lo deseen. El que no lo deseen se debe al enorme poder de la banca sobre tales Estados, poder que se ha acentuado todavía más con el gobierno PP, en el cual el nuevo Ministro de Economía era nada menos que el que fue Presidente de Lehman Brothers en España y Portugal. Y así nos va y nos irá.

sábado, 7 de enero de 2012

CENA DE REYES EN LA CASONA





Como todos los años por estas fechas, vamos a cenar mis padres, Antonio, Fina y yo, para celebrar "Los Reyes Magos", ¡que vinieron cargaditos! ¡que chuli todo! ¡me encantó!. Esta vez fuimos a "La Casona", aún mantenían el Menú de las Jornadas Gastronómicas y la verdad que estaba todo riquísimo. Lo pasamos muy bien, como siempre que nos juntamos :-)
Anina

viernes, 6 de enero de 2012

REYES

Roscón de Reyes antes de hornear!

Roscón de Reyes (caserito)

Mini flan de turrón

Flan de turrón
Hoy hemos comido en casina con los padres de Juanma, Mari y Manolo. Mari hizo un arroz con bogavante que estaba riquísimo, y también trajeron Roscón de Reyes (comprado) por si fallaba el mío artesanal, jajaja! todos coinciden en que de sabor mucho más rico el mío pero le falta esponjosidad, ¡y no lo consigo! ¡mecachis! en fin...
También preparé mini flanes de turrón y uno grandote (como veis en la foto), que como no nos los comimos allí, los traje para casa de mis padres y dicen que está ¡estupendo! 
Y así se han ido pasando estas fiestas Navideñas, ¡hasta otra!
Anina 

LONDON (TANYA Y NEIL)

Primines!!
Gracias por acordaros de nosotros en vuestra Luna de Miel, ¡espero que disfrutarais muchísimo del viaje! y ¡del momento!
Un abrazo
Anina