No podía irme sin visitar la maravillosa playa de Calblanque, de la que tanto me han hablado, y sin darme un relajante baño para dejar todooo en el mar, ¡fue maravilloso! Y así me despido con un agradable sentimiento de paz y de libertad!
Hoy he acabado esta estupenda experiencia laboral en la Refinería de Petróleo de Cartagena, con Imasa. Como ya se está haciendo habitual, acabo con cierta sensación de pena y nostalgia, y a la vez contenta con todo lo que he aprendido y todo lo que he vivido aquí. Y esperando que mi andadura no acabe aquí.
Día de descanso después de tanto trabajo, nos fuimos Juanma y yo a cenar al Restaurante El Patio en nuestro pueblo de acogida aquí (Los Alcázares), siguiendo recomendaciones de compañeros de trabajo. Cenamos muy bien. Nos gustó mucho.
Juanma y yo cumplimos los años casi el mismo día, así que decidimos celebrarlo cenando en un Restaurante Nepalí, que nunca habíamos probado este tipo de comida y como mis padres estuvieron hace poquito en Nepal pues nos entró la curiosidad (aunque ellos no nos lo recomendaron, jejeje). A mi me gustó un montón. Y era un sitio muy chuli. Anina.