martes, 18 de septiembre de 2012

HASTA SIEMPRE SANTIAGO CARRILLO



Santiago José Carrillo Solares (Gijón, 18 de enero de 1915 - Madrid, 18 de septiembre de 2012) fue una de las figuras claves en el comunismo español desde la Segunda República Española hasta el final de la Transición. Fue secretario general del Partido Comunista de España (PCE) desde 1960 hasta 1982. Combatió en la Guerra Civil Española y fue figura relevante de la oposición al franquismo y de la Transición Española.

Infancia y juventud

Pasa su primera infancia en Asturias hasta que su padre, Wenceslao Carrillo Alonso Forjador, obrero fundidor y militante de Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y la Unión General de Trabajadores (UGT), adquiere en 1924 la condición de dirigente nacional de ambas organizaciones y la familia se ve obligada a trasladarse a Madrid. Se instalan en el barrio obrero de Cuatro Caminos donde vivirán sin abandonar las dificultades económicas, ya que las exiguas asignaciones que las organizaciones obreras destinaban a sus dirigentes difícilmente cubrían las necesidades de una familia con cinco hijos. Su madre fue María Rosalía Solares Martínez.
Santiago Carrillo llega a Madrid con una deficiente formación e ingresa en el Grupo Escolar Cervantes (ubicado en su barrio, Cuatro Caminos) dependiente de la Institución Libre de Enseñanza y dirigido por Ángel Llorca. Santiago Carrillo ha dicho en varias ocasiones que se educó en el mejor colegio de la España de la época. Completada la enseñanza primaria es seleccionado para cursar Bachillerato, pero no pudiendo la familia costear los derechos de examen, abandona los estudios, comenzando a trabajar como aprendiz en una imprenta. Poco después se afilia a las Juventudes Socialistas de España (JJ. SS.) y a la UGT.
En 1930, a los quince años, comienza a colaborar como periodista en El Socialista y el 14 de abril de 1931, proclamada la República, se le encarga la información parlamentaria. Carrillo se codea con los grandes periodistas encargados de la información parlamentaria de los otros periódicos: Víctor de la Serna (Informaciones), Wenceslao Fernández Flórez (ABC), Manuel Azaña (El Sol)...
En su militancia política, encuadrado desde un principio en la minoría revolucionaria del partido socialista (enfrentada a una mayoría reformista), pronto destaca por su capacidad de análisis y facilidad dialéctica. Desde la dirección de Renovación (la revista de las JJ.SS.), a la que accede en 1933, defiende su posición revolucionaria extendiéndola en el seno de las Juventudes.
En 1934, es nombrado secretario de las Juventudes Socialistas. Existen dos corrientes en el PSOE de la época. El grupo dominante en inicio será el de los reformistas, comandados por Besteiro y Prieto. El otro grupo, también numeroso, es el de los revolucionarios, cuyo líder era Largo Caballero (el «Lenin español»). Carrillo empieza a colaborar estrechamente con Largo Caballero. Pronto lograría el aprecio de éste, hasta el punto de llegar a ser considerado su "delfín". Partidario de la unificación de las juventudes obreras, intenta provocar la unidad de acción de las Juventudes Socialistas y Comunistas. Ambas organizaciones convocan manifestaciones y participan en mítines de forma unitaria. También intenta que Izquierda Comunista, organización de carácter trotskista, ingrese en el PSOE. Defiende la entrada del propio PSOE, una vez se haya impuesto el sector revolucionario, en la Internacional Comunista (IC).
Toma parte en el movimiento revolucionario conocido como Revolución de 1934, lo que le lleva a la cárcel hasta que, tras la victoria del Frente Popular en las elecciones del 16 de febrero de 1936, es puesto en libertad. Comparte cárcel con Largo Caballero, su propio padre y otros muchos dirigentes socialistas. Es durante este encierro cuando se distancia de las posturas políticas de Largo Caballero al considerarlas moderadas.
Al salir de la cárcel, los representantes de la Internacional Comunista en España le proponen y organizan un viaje a Moscú con las direcciones de las JJ.SS. y JJ.CC. para negociar su unificación. En Moscú, Santiago Carrillo se vio deslumbrado por la revolución triunfante. Las JJ.SS. y JJ.CC., muy cercanas ideológicamente, alcanzan acuerdos sobre la futura organización resultante, las Juventudes Socialistas Unificadas. La base organizativa sería la Federación de Juventudes Socialistas, que mantendría sus relaciones con el PSOE. Se acuerda la adhesión como “simpatizantes” a la Internacional Juvenil Comunista, se renuncia a cualquier relación con organizaciones trotskistas y se marca como objetivo la unificación de los partidos obreros, bajo la órbita de Moscú.
A su regreso a España, aun con la oposición de Hernández Zarzalejo (presidente de las JJ.SS.) y otros miembros de la dirección, la unificación no tarda en imponerse, y en este proceso experimenta un espectacular crecimiento hasta alcanzar los 200.000 afiliados.

La Guerra Civil

La sublevación militar del 18 de julio sorprende a Santiago Carrillo en París. Regresa inmediatamente a España cruzando la frontera por Irún y, ya en San Sebastián, se incorpora al ejército republicano, participa en el asalto a un hotel ocupado por rebeldes y sale con una columna dirección a Aguilar de Campoo con la intención de avanzar hacia Madrid. Sin conseguir su objetivo, combate varias semanas en los montes de Ubide (cerca de Bilbao), regresa nuevamente a Francia para entrar por la frontera catalana y así regresar a Madrid donde, con el grado de capitán, lucha en el frente de la sierra.
Tras estas primeras semanas de guerra, habiendo sido interrumpido el proceso de unificación de las juventudes comunistas y socialistas, los dirigentes de ambas organizaciones se reagrupan. Se abandona la idea de convocar un congreso y el 20 de septiembre se nombra una ejecutiva formada por siete socialistas y siete comunistas, con Santiago Carrillo a la cabeza como Secretario General. Desde estos primeros momentos, las Juventudes Socialistas Unificadas se muestran especialmente activas estando presentes en todas las unidades y en todos los frentes, numerosos jóvenes se encuadran en sus filas para luchar contra la sublevación.

Defensa de Madrid y fusilamientos de Paracuellos

Durante el mes de octubre, las fuerzas rebeldes avanzan hacia Madrid y el 6 de noviembre se encuentran a las puertas de la capital. El gobierno da por perdida la ciudad y se traslada a Valencia precipitadamente, sólo con tiempo para entregar dos sobres. Uno al General Miaja con instrucciones para que organice la defensa de Madrid. Otro al general Pozas para que traslade el cuartel general del ejército lejos de una ciudad que, prevén, puede pasar a manos del enemigo. Ese mismo día Santiago Carrillo se afilia al Partido Comunista de España.
Inmediatamente, se forma la Junta de Defensa de Madrid. Queda reunida hasta altas horas de la noche para tratar de impedir que las tropas rebeldes, parapetadas en la Casa de Campo, entren en la ciudad. Santiago Carrillo es nombrado Consejero de Orden Público. La Junta desconoce con qué fuerzas se cuenta, aunque se sabe que son insuficientes y mal pertrechadas. Tiene que reclutar gente y organizarla, mantener la estructura de la ciudad (desbordada por los numerosos campesinos que se han refugiado en ella huyendo del avance rebelde) y mantener la moral de su población que ya sabe que el gobierno ha abandonado la ciudad (este episodio bélico se conoce como batalla de Madrid). También valora que hay que impedir, en lo posible, que con la caída de la ciudad el ejército rebelde aumente su potencial ofensivo. Entre otras medidas, se decide evacuar a los presos de las cárceles (Modelo, Porlier, Ventas y otras), militares y civiles simpatizantes de los rebeldes.
A la mañana siguiente, el 7 de noviembre, Madrid sufre los bombardeos de la aviación y la artillería, en la Ciudad Universitaria y la Casa de Campo se combate cuerpo a cuerpo y, al otro lado de la ciudad, un convoy de autobuses que traslada a los presos con destino a otras cárceles fuera de la ciudad se desvía o es desviado hacia el municipio de Paracuellos de Jarama, allí los presos son fusilados. Los sucesos se repiten dos días después, esta vez en el municipio de Torrejón de Ardoz. Hasta el 4 de diciembre no todos los convoyes llegarían a su destino. En total, entre 2.396 y 5.000 presos, civiles y militares fueron fusilados y sus cuerpos enterrados en fosas comunes.
Más de 20 años después, a raíz de que Carrillo fuese nombrado Secretario General del PCE, el régimen franquista responsabilizaría directamente a Carrillo de estas matanzas, acusándole de haberlas permitido o amparado en su calidad de Consejero de Orden Público. La polémica entre los historiadores sigue aún en la actualidad (véase La responsabilidad de Santiago Carrillo en las matanzas de Paracuellos), existiendo cierto consenso acerca de que Carrillo, en su condición de Consejero de Orden Público, difícilmente pudo haber ignorado, al menos desde el 7 de noviembre, que las matanzas estaban teniendo lugar, sin que hubiese hecho nada por evitarlo. Un grupo de autores, encabezado por César Vidal, va más allá y le responsabiliza directamente de la organización y ejecución de las matanzas, sin que las pruebas esgrimidas sean consideradas concluyentes (y en algunos casos falsas) por otros autores como Ian Gibson o Ángel Viñas. Carrillo ha negado siempre su participación o responsabilidad en la matanza.
El 24 de diciembre de 1936, Santiago Carrillo abandona la JDM, cuando el frente en Madrid se había estabilizado, y centra todos sus esfuerzos en la dirección política de las JSU, organización que se mostró especialmente combativa durante toda la guerra, con una mayoría de sus afiliados (más de 200.000) integrados en el ejército republicano. En 1937 pasa a formar parte del buró político del PCE, como miembro suplente.
Carrillo, desde su entrada en el PCE, acató con disciplina todas las posiciones de la dirección del partido durante la guerra. No planteó ninguna discrepancia de importancia y asumió todas las consignas de la Internacional Comunista.

Exilio y clandestinidad

La lucha desde París

Al final de la guerra sale a Francia por la frontera catalana, donde se encontraba participando en los últimos combates. En ese tiempo tiene una compañera, Chon, y una hija que intentan salir de España por el puerto de Alicante. Chon y su hija son detenidas y encerradas en el campo de concentración de Albatera. Sin que los nacionales supieran que se trataba de la compañera de Santiago Carrillo, es localizada desde Francia y consiguen pasarla a través de los Pirineos. Su hija moriría a consecuencia de enfermedades contraídas en campo de Albareta y, un tiempo después, Santiago y Chon se separarían.
Desde París viaja a Bélgica donde la IC le prepara un viaje para llegar a Moscú. Viaja por diferentes países para organizar la IJC. A la muerte del secretario general del PCE, José Díaz, desde Cuba, declara que la única capaz de asumir la máxima responsabilidad del PCE es Dolores Ibárruri, Pasionaria. Poco después, Dolores Ibárruri es nombrada Secretario General contra todo pronostico, desbancando al más claro candidato, Vicente Uribe. Está en Argel cuando es nombrado miembro del Buró político y se le encarga la más alta responsabilidad organizativa del partido en esos momentos: la organización del PCE en España. Desde allí viaja a París como polizón en un barco de guerra francés. En París, en 1944, decide detener la invasión del Valle de Arán. Carrillo consideró que aquella invasión era un disparate en la que habrían muerto la mayoría de los guerrilleros participantes. Ordena que se retiren y organiza los “maquis” hasta su disolución en 1949.
En 1948, Carrillo visita a Tito con la petición de armas para la guerrilla; poco tiempo después, la dirección del partido, con la asistencia de Santiago Carrillo, se entrevista con Stalin a petición de éste. Stalin, ante los esfuerzos estériles de la guerrilla, aconseja la infiltración en los Sindicatos Verticales, considerándolos una organización de masas legal que los comunistas deben utilizar para combatir el franquismo. La dirección del PCE no está convencida de que deban infiltrase en una organización tan desprestigiada entre los trabajadores, pero salen de la entrevista dispuestos a seguir las recomendaciones de Stalin. Junto a la decisión de infiltrarse en los sindicatos verticales, aunque no fuese sugerido por Stalin, la dirección del partido decide liquidar la lucha armada. Se le encarga a Carrillo que presente la nueva estrategia, algo que hace en la revista comunista Nuestra Bandera.
En 1949, en París, se casa con Carmen Menéndez Menéndez (n. 1923),con la que tendrá tres hijos, Santiago, José (Pepe) y Jorge. La familia Carrillo vive con una falsa identidad francesa, Santiago justifica sus largas ausencias con una supuesta profesión de viajante de comercio. Sus propios hijos, durante su primera infancia, desconocerán su verdadera identidad; y todo el peso de la familia “Giscard” recaerá sobre Carmen, que es el sostén económico de la familia, se encarga de la educación de los hijos, los cuidados de la casa y compatibiliza el trabajo con sus actividades como militante del PCE.

Ascenso a la secretaría general

En los años cincuenta, las relaciones entre la Pasionaria y Carrillo se enfrían por diferencias respecto a la organización del partido en París. Carrillo señala la mala gestión de Uribe (el número dos del PCE en esos momentos), máximo responsable de la organización en Francia. Con anterioridad, otro dirigente, Antón, planteó iguales críticas siendo apartado de la dirección y enviado a Varsovia.
En el V Congreso del PCE, celebrado en Checoslovaquia en 1954, Carrillo plantea la democratización del partido.
En 1955 España entra en la ONU a propuesta de Estados Unidos y con el voto favorable de la URSS. Stalin había muerto en 1953 y se iniciaba un proceso de distensión. Estados Unidos y la URSS habían propuesto, cada uno, la entrada de diferentes países que el otro aprobaría. Santiago Carrillo desde París publica un artículo en Nuestra Bandera aprobando la entrada y plantea la "política de reconciliación nacional". La dirección del PCE, sin conocer la existencia del artículo, hace declaraciones en contra. Carrillo se entera de esas declaraciones cuando el artículo todavía está en la imprenta sin hacer nada por retirarlo. A consecuencia de esta situación Santiago Carrillo estuvo a punto de ser expulsado del partido.
El conflicto planteado por Santiago Carrillo era grave. Santiago Carrillo era el máximo responsable político de la organización del PCE en España, controlaba esa organización. La dirección no podía permitir que todo ese poder estuviese en manos de alguien que escapaba a su control y su actitud fue considerada como alta traición.
En esas fechas se celebró el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) donde se excluye a Carrillo de la delegación del partido comunista con la excusa de ser imprescindible en París. Entre sesiones, la dirección del PCE, con Pasionaria a la cabeza, se juramentaba contra Carrillo. Todo indicaba que Carrillo sería expulsado del partido por "fraccionario" cuando Pasionaria llegó a conocer el contenido del informe secreto de Nikita Jrushchov, informe para uso interno del PCUS en el que condenaba las prácticas estalinistas y revisaba la estructura del PCUS. Pasionaria entendió que los tiempos habían cambiado, e hizo que el resto de la dirección reconsiderara su postura.
Poco después Santiago Carrillo viaja a Budapest, convocado por la dirección del partido. Carrillo viaja convencido de que será expulsado del partido. Sin embargo, regresa a París como virtual Secretario General, ya que Dolores Ibárruri delegó desde entonces todas sus responsabilidades en él. En el VI Congreso del PCE Carrillo accede oficialmente a la Secretaría General al tiempo que Pasionaria es promovida a la Presidencia.
Bajo la dirección de Carrillo, el PCE se convirtió en la organización más beligerante de la oposición al franquismo. Cuando Carrillo adquiere protagonismo en el PCE, con el titular «La Matanza de Paracuellos», el franquismo puso en marcha su maquinaria propagandista para responsabilizarle de esas muertes.
Con la ascensión de Carrillo a la Secretaría General, las prácticas estalinistas no desaparecen, sólo se suavizan. En 1964 las diferencias de Fernando Claudín y Jorge Semprún son solventadas acusándolos de fraccionarios y expulsándolos del partido. Santiago Carrillo ejerció la Secretaría General con autoridad. Claudín comentaría que en una ocasión planteó en el Comité Central la siguiente cuestión: «Camaradas, ¿no es anormal que después de ocho años, desde que Santiago dirige el trabajo, no hayamos adoptado ninguna resolución contraria a sus posiciones?» Claudín cuenta que tras un silencio Mije dijo: «Sí, una vez, cuando Santiago propuso ir clandestinamente a Asturias rechazamos su postura». El Partido Comunista no logró resolver sus problemas de democracia interna durante el periodo en que Carrillo se mantuvo en su dirección, las disensiones nunca se aceptaron con naturalidad y en la mayoría de los casos se resolvieron con la salida del partido de la posición minoritaria.
A partir de 1968, tras sus críticas a la invasión soviética de Checoslovaquia, comienza su distanciamiento de la tutela de la URSS y su acercamiento, junto al líder comunista italiano Enrico Berlinguer, y al francés Georges Marchais, a la línea independiente con respecto a Moscú conocida como eurocomunismo.

La transición democrática

En 1976, tras la muerte de Franco, regresa en secreto a España y es detenido, en una acción provocada por él mismo con objeto de poner al gobierno frente a la tesitura de tener que reconocer la existencia y fuerza del partido, así como los esfuerzos desarrollados en el periodo de clandestinidad en la lucha por las libertades.
Antes de este retorno ya había mantenido conversaciones, a través de terceros, con el gobierno de Adolfo Suárez. Carrillo había ofrecido garantías de moderación de sus militantes, así como la aceptación del régimen monárquico y de la bandera nacional, adelantándose en esto al propio partido socialista. Sus actividades y mentalidad, más abierta y cautelosa que la de muchos miembros del partido, han hecho que haya sido considerado por algunos historiadores como una de las personalidades que posibilitó el éxito de la transición política a la democracia en España.
Será definitivamente con el atentado de la Matanza de Atocha el 24 de enero de 1977, donde mueren tiroteados por un grupo de extrema derecha cuatro abogados afiliados al PCE, cuando muchos estiman que Carrillo consigue el apoyo definitivo de parte de la sociedad española y de Suárez. Un día después se sucede la primera gran manifestación multitudinaria de la izquierda desde la Segunda República, seguida semanas después de decenas de paros y manifestaciones pacíficas, en solidaridad con lo ocurrido y el partido comunista.
El 27 de enero, Carrillo se encuentra con Suárez y se compromete a que el PCE renuncie a reivendicar la república, a cambio de la legalización.El 2 de marzo, en una reunión celebrada en Madrid con la asistencia de Marchais y Berlinguer, Carrillo presenta de forma oficial el movimiento eurocomunista. El 9 de abril, el PCE es legalizado por el gobierno de Suárez, lo que provoca no pocas tensiones en su seno y cierto ruido de sables, con la dimisión inmediata del Ministro de Marina. La declaración de Santiago Carrillo tras conocer la noticia fue:
Acabo de conocer la legalización del PCE. La noticia me produce la misma satisfacción que van a sentir millones de trabajadores y demócratas en España. Es un acto que da credibilidad y fortaleza al proceso de marcha hacia la democracia. Ahora lo indispensable es que los demás partidos sean también legalizados y que se llegue a una auténtica libertad sindical. La clase obrera y los trabajadores de la cultura van a poder hablar, por fin, en nuestro país, con su auténtica voz. Yo no creo que el presidente Suárez sea un amigo de los comunistas. Le considero más bien un anticomunista, pero un anticomunista inteligente que ha comprendido que las ideas no se destruyen con represión e ilegalizaciones. Y que está dispuesto a enfrentar a las nuestras, las suyas. Bien, ése es el terreno en el que deben dirimirse las divergencias. Y que el pueblo, con su voto, decida. Para ello hace falta que la legalización de los partidos esté acompañada de auténticas libertades y de un trato no discriminatorio en los medios de comunicación estatales.

Periodo democrático

El 15 de junio tienen lugar las primeras elecciones democráticas en las que Carrillo es elegido diputado al Congreso por Madrid, formando después parte como tal en el proceso de elaboración de la nueva Constitución.

La debacle y su expulsión

Su elección se vería renovada en las sucesivas convocatorias electorales de 1979 y 1982. No obstante, los resultados electorales no eran buenos y comienza a producirse una serie de abandonos de personalidades pertenecientes al denominado sector renovador. Esto lo llevaría a dejar la secretaría general en manos de Gerardo Iglesias, el 6 de noviembre de 1982. Iglesias era mucho más joven y pertenecía a dicho sector crítico, con él no tardó en tener fuertes enfrentamientos que culminaron el 15 de abril de 1985 con la expulsión del partido de Carrillo y sus seguidores.
El año siguiente forma un nuevo partido denominado Partido de los Trabajadores de España-Unidad Comunista (PTE-UC), el cual no tardó en mostrarse incapaz de atraer a los votantes, por lo que termina integrándose en el PSOE junto con sus dirigentes, excepto Carrillo que no acepta el ingreso en el Partido Socialista debido a sus muchos años como militante comunista.

En segundo plano, los últimos años

El 20 de octubre de 2005 fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Madrid. La ceremonia estuvo marcada por la actuación violenta de un grupo reducido de personas que acudió a la concentración de protesta. Entre ellos, algunos irrumpieron en la sala con banderas franquistas y profirieron improperios contra Carrillo, llamándole "asesino" y "genocida".Unos meses antes, el 16 de abril, ya habían intentado agredirle miembros de extrema derecha, durante una tertulia en una librería de Madrid,durante la presentación del libro Historias de las dos Españas del escritor Santos Juliá. Un suceso similar también se repitió el 23 de febrero de 2006, cuando varias personas insultaron a Santiago Carrillo durante un acto sobre el 25º aniversario del golpe de estado del 23-F en la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.
En sus últimos años siguió colaborando habitualmente con varios medios de comunicación como El País y la Cadena SER.

Fallecimiento

El 18 de septiembre de 2012, a los 97 años, Santiago Carrillo falleció en su casa mientras dormía la siesta, según informó su familia, pocos meses depués de que llegara a ser ingresado en un hospital madrileño por problemas de riego sanguíneo . Unas 25.000 personas despidieron a Santiago Carrillo en su capilla ardiente en el Auditorio Marcelino Camacho de CCOO el miércoles 19 de septiembre desde las 10 horas. 

Obras

  • «¿Adónde va el Partido Socialista? (Prieto contra los socialistas del interior)» (1959).
  • «Después de Franco, ¿qué?» (1965).
  • «Eurocomunismo y Estado» (1977).
  • «El año de la Constitución» (1978).
  • «Memoria de la transición: la vida política española y el PCE» (1983).
  • «Problemas de la transición: las condiciones de la revolución socialista» (1985).
  • «El año de la peluca» (1987).
  • «Problemas del Partido: el centralismo democrático» (1988).
  • «Memorias» (1993), Reeditado en 2007 con nueva introducción y epílogo del autor.
  • «La gran transición: ¿cómo reconstruir la izquierda?» (1995).
  • «Un joven del 36» (1996).
  • «Juez y parte: 15 retratos españoles» (1998).
  • «La Segunda República: recuerdos y reflexiones» (1999).
  • «¿Ha muerto el comunismo? Ayer y hoy de un movimiento clave para entender la convulsa historia del siglo XX» (2000).
  • «La memoria en retazos: recuerdos de nuestra historia más reciente» (2004).
  • «¿Se vive mejor en la república?» (2005).
  • «Dolores Ibárruri: Pasionaria, una fuerza de la naturaleza» (2008).
  • «La crispación en España. De la Guerra Civil a nuestros días» (2008).
  • «Los viejos camaradas» (2010).
  • «La difícil reconciliación de los españoles» (2011).
  • «Nadando a contracorriente» (2012). (E-book con una selección de artículos escritos a lo largo de 35 años para El País).

Hace ya dos años que nos dejó Labordeta, hoy nos ha dejado Carrillo... se nos van los mejores
os echaremos de menos, siempre,
Anina

La banca como problema y los referéndums como parte de la solución (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 18 de septiembre de 2012

Este artículo señala las limitaciones de las reformas bancarias propuestas en Bruselas por el Consejo Europeo y en Madrid por el gobierno del PP, reformas que no resolverán el enorme problema del crédito y de la falta de demanda responsables de la gran recesión. El artículo hace una llamada a la necesidad de movilizarse, exigiendo referéndums que permitan a la población participar en (aceptar o rechazar) las medidas que tanto el partido gobernante español como el catalán están imponiendo sin que tengan un mandato para ello, incluyendo la reforma bancaria que ambos partidos han aprobado.

Es importante que a la ciudadanía se le informe (y los mayores medios de información no lo están haciendo) de que el poder del capital financiero y su excesiva influencia en el Consejo Europeo, en la Comisión Europea y en el Banco Central Europeo (BCE), así como en el Fondo Monetario Internacional (FMI) (lo que se conoce como la troika), está retrasando enormemente la recuperación económica. Tal poder está dictando las prioridades de la Unión Europea, en general, y de la Eurozona, en particular, en el desarrollo de políticas públicas destinadas a resolver la crisis enorme que sus países están sufriendo. Veamos la evidencia de lo que digo.

Las decisiones más importantes que se han tomado por las autoridades de la Eurozona han sido las que fueron aprobadas en la reunión del 28 de junio de este año 2012 en Bruselas. Frente a la enorme crisis que la Eurozona está sufriendo, con escaso, o incluso negativo crecimiento económico (que ha disparado el nivel de desempleo a niveles no conocidos antes en los últimos treinta años), tales autoridades pusieron como prioridad de su acción colectiva salvar a los bancos y al sistema bancario europeo. De ahí que se hicieran propuestas, todavía no aprobadas, de que hubiera un sistema bancario único, con un Banco Central que lo supervisara. Tal Banco Central será el Banco Central Europeo (BCE), que tendrá también la responsabilidad de proveer liquidez a los bancos en dificultades. En realidad, tal BCE ya ha proveído un billón de euros desde diciembre de 2011 a los bancos europeos. La mitad de esta cantidad ha ido a los bancos españoles e italianos. De ahí que los bancos europeos, incluyendo los españoles, no tengan –en contra de lo que se dice- falta de liquidez, es decir, de dinero. En realidad, los bancos europeos tienen mucho, mucho dinero. Lo que ocurre es que gran parte de este dinero lo tienen depositado, es decir, guardado en las arcas del propio BCE. Ahí está, guardado bajo llave, beneficiándose de la seguridad que ofrece el BCE y sus unidades satélites, los Bancos Centrales de cada país. A la ciudadanía tendría que informársele (y los mayores medios de información tampoco lo están haciendo) de que el problema de la falta de crédito no es que los bancos no tengan dinero. Lo tienen. Están llenos de dinero. El problema es que no lo prestan, ni lo circulan. Está depositado o está invertido en actividades especulativas. En un interesante artículo, Paul de Grauwe analiza las enormes consecuencias negativas que tiene tal comportamiento bancario (”The ECB, the OMT and Austerity”. Social Europe Journal. 14.09.12). Los bancos han estado mimados por los poderes públicos todos estos años. Han recibido millones de euros. Repito, los españoles y los italianos medio billón desde diciembre de 2011.

Pero, por si ello no fuera suficiente, ahora se ha creado un fondo común, llamado European Financial Stability Facility (EFSF), que prestará dinero a los bancos que estén en dificultades, dinero que tendrá que avalar y garantizar el Estado donde esté ubicado el banco ayudado. En realidad, el dinero se le dará al banco a través del Estado, de manera que será tal Estado el que se responsabilice de pagar a los bancos y devolver el dinero al EFSF aumentando con ello la deuda pública. España ya ha pedido ayuda y están a su disposición 100.000 millones de euros para ello, cantidad prestada al Estado con el objetivo de que éste se lo preste a la banca.

Estas decisiones, sin embargo, tendrán poco impacto sobre la crisis. Y la evidencia de ello es robusta. EEUU tiene ya un Banco Central (el Federal Reserve Board –elFRB-) que está haciendo todo (y mucho más) lo que ahora las autoridades de la Eurozona están proponiendo que haga el BCE. El Federal Reserve Board en EEUU supervisa a los bancos en EEUU y les ayuda en caso de dificultades. Y ha dado préstamos a intereses bajísimos a los bancos, proveyéndoles mucho dinero. Es menos permisivo, sin embargo, que el BCE con los depósitos de los bancos. El FRB facilita la circulación del dinero, desincentivando que los bancos lo depositen en el FRB, como ahora los bancos europeos están haciendo en el BCE.
Pero, a pesar de que el sistema financiero estadounidense ya tiene un modus operandi semejante a las propuestas que se están ahora haciendo referente a la ayuda del Banco Central a los bancos supervisados por él, la economía estadounidense, aunque no tan estancada como la europea, tiene una tasa de crecimiento menor de lo esperado. Y ello a pesar de que los intereses bancarios son ya muy bajos, más bajos que los intereses bancarios europeos.

¿Qué es lo que debería hacerse?

Lo que debería ser prioritario no es ayudar a los bancos privados (que hasta ahora no están proveyendo crédito, a pesar de tener mucho dinero), sino ayudar a los Estados y a las personas y empresas endeudadas. Un paso positivo sería que el BCE comprara deuda pública de sus Estados en el mercado primario y a largo plazo (diez años), tal como ya hace el FRB en EEUU, una intervención de gran importancia y que el BCE no hace. Tal compra protegería la deuda pública de los Estados de la Eurozona (incluida España) de la especulación por parte de los mercados financieros. Los pasos que el BCE acaba de indicar que estaría dispuesto a hacer (comprar deuda pública a corto plazo, a un máximo de 3 años, y en el mercado secundario) son pasos insuficientes para salir de la recesión (ver mi artículo “Por qué la decisión del BCE es una golosina envenenada”, publicado enPublico.es, 13.09.12, y en mi blog www.vnavarro.org). Pero además de insuficientes, las condiciones que el BCE pone para que se compren los bonos cortos es que se sigan las condiciones que impongan los talibanes neoliberales de la Comisión Europea y el FMI, los mismos personajes institucionales que acaban de imponer a Grecia medidas extremas, como que la semana laboral sea de seis días, además de más recortes, tanto de salarios como de gasto público. No hay duda de que estas últimas medidas acentuarán todavía más la recesión.

Lo que se requiere con gran urgencia para salir de la crisis es precisamente lo opuesto, es decir, que se desarrollen políticas públicas expansivas orientándolas a crear empleo y aumentar la demanda doméstica. El mayor problema económico (además de humano y social) en la Eurozona es el desempleo, realidad ignorada por las autoridades públicas de la Eurozona. El mayor crecimiento de EEUU se debe precisamente al estímulo expansivo que, aún siendo insuficiente para cubrir el enorme agujero creado por la explosión de la burbuja inmobiliaria de aquel país, ha facilitado un mayor crecimiento económico y mayor producción de empleo. Y precisamente este énfasis en políticas expansivas, de creación de empleo, es lo que se necesita (tal como está proponiendo la Federación Europea de Sindicatos), propuestas marginadas en las estructuras de poder de la Eurozona, consecuencia del excesivo dominio de la banca en la gobernanza de tal grupo de países.

La necesidad de rebelarse

Una última observación. Como si no fuera suficiente la enorme cantidad de ayuda pública que ha recibido el sistema financiero español, influida la banca, la tercera reforma financiera aprobada por el PP, con el apoyo de CiU, refuerza esta ayuda con el consiguiente argumento “de que tal ayuda dará confianza a los mercados financieros”, el argumento que se ha utilizado por ambas formaciones políticas para aprobar toda una serie de leyes que han beneficiado a los poderes financieros a costa de los intereses de las clases populares. En tal reforma no hay ninguna provisión directa que ayude a los usuarios de la banca endeudados hasta la médula ni a los medianos y pequeños empresarios, también profundamente endeudados. Una vez más, los nacionalistas conservadores y neoliberales a ambos lados del  Estado (los españoles y los catalanes) que argumentan enfrentarse en defensa de sus naciones, coinciden en la defensa de los intereses de clase, que la agitación de banderas intenta ocultar. Ni que decir tiene que en Cataluña los medios de información y persuasión públicos, controlados, y abusivamente instrumentalizados por CiU, mantendrán un silencio ensordecedor sobre tal alianza.

Como también está guardando un silencio ensordecedor sobre la enorme contradicción del Presidente Mas cuando pide, por una parte, que se respete la demanda popular de hacer un referéndum sobre la independencia de Cataluña, basado en un principio democrático, indicando que lo que diga el pueblo catalán debe hacerse, y por otra parte, llevar a cabo políticas totalmente opuestas a lo que prometió en su oferta electoral, tal como también ha estado haciendo el gobierno PP. Me parece bien (y así lo pedí antes de que CiU así lo pidiera) que el pueblo catalán pueda ejercer el derecho de autodeterminación. Pero me parece muy mal que los gobernantes hagan lo contrario a lo que prometieron, desoyendo al electorado que les eligió. Las críticas que se están haciendo al gobierno Rajoy por faltar a sus promesas aplican también al gobierno Mas. Sería interesante que el referéndum que se estaba pidiendo en España en las movilizaciones de Madrid también se pidiera en Cataluña: un referéndum que consultara al pueblo catalán si está o no de acuerdo en que se lleven a cabo tales recortes, recortes para los cuales no hay ningún mandato. Y podría añadirse en este referéndum si están también de acuerdo con los votos de CiU en las Cortes Españolas de apoyo a las políticas económicas y sociales del PP (que tampoco estaban en su programa electoral) y la reforma fiscal del PP (que tampoco estaba en su programa electoral), medidas todas ellas que afectarán negativamente a la calidad de vida y bienestar de las clases populares de Cataluña y de España.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Por qué el BCE tomó la decisión que tomó (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 14 de septiembre de 2012

Este artículo analiza el contexto político de la decisión tomada por el Banco Central Europeo de comprar deuda pública a corto plazo en el mercado secundario. El artículo analiza la situación en Alemania y los conflictos existentes en aquel país entre el capital financiero por un lado y el sector exportador por el otro así como el malestar creciente entre las clases populares de aquel país.

Los establishments (la palabra que se utiliza en la literatura anglosajona para definir a los que mandan) financieros, económicos, mediáticos y políticos de un país, siempre intentan hacer creer a la mayoría de la población que son ellos los que representan al país y que sus intereses son los intereses de toda la población. Existe todo un aparato ideológico-mediático para promover esta percepción. Lo vimos ya en España cuando los mayores medios de información indicaron que Estados Unidos (EEUU) invadió Irak o que España apoyó tal invasión, olvidando que no fue EEUU (con sus 300 millones de habitantes) quien invadió Irak, sino las tropas estadounidenses, enviadas por el gobierno de EEUU, elegido por sólo el 24% de la población adulta, la cual, según las encuestas, se oponía a tal invasión. Y olvidando también que España (40 millones de españoles) no apoyó la invasión de Irak, sino el Gobierno Aznar, de nuevo elegido por sólo el 30% de la población mayor de edad, y que tuvo que enfrentarse a millones de españoles en las calles que se oponían a tal invasión. En realidad, las encuestas mostraban que la mayoría de españoles estaba en contra de tal intervención.

Tal observación viene a la luz de la percepción generalizada de que “Alemania está ayudando a los países de la periferia del euro, ayuda que está siendo impopular en aquel país”.A lo largo de estas últimas cuatro semanas he leído nada menos que dieciocho artículos en que tal frase, o parecida, aparecía en el texto. Alemania, sin embargo, tiene clases sociales que tienen intereses diferentes y en muchas ocasiones contrapuestos, como ocurre también en España. El establishment está centrado en la burguesía financiera (que controla el Bundesbank, el Banco Central alemán) y la burguesía industrial (centrada en el sector exportador). Estas burguesías tienen toda una serie de instituciones a su servicio, todas puestas a disposición de la optimización de sus intereses. Y entre ellos está la permanencia del euro.

Lo que se olvida en los artículos que constantemente ponen el acento en la llamada “ayuda” alemana a los países periféricos es que el euro ha beneficiado enormemente a los dos componentes más importantes de tal establishment alemán. Y no sólo la existencia del euro les ha beneficiado, sino que la mal llamada “crisis del euro” ha sido también muy beneficiosa para tales establishments. Debido a esta última (la supuesta crisis del euro), ha habido un enorme flujo de capitales de los países periféricos a Alemania (una enorme ayuda de estos últimos a Alemania), que ha determinado, entre otras consecuencias, que el Estado federal alemán (enormemente influenciado por tal establishment alemán) haya conseguido un beneficio de 80.000 millones de euros, resultado de tener unos intereses tan bajos en sus bonos públicos (resultado del citado flujo de capitales). En otras palabras, además de la ayuda a la banca privada por parte de los inversores de los países periféricos (que se calcula de más de 160.000 millones de euros), tales países periféricos ayudan al Estado alemán con un regalo de 80.000 millones.
Pero además de esta ayuda de la periferia al centro (debido a la mal llamada “crisis del euro”) existe la ayuda estructural que se debe al sistema de gobierno del euro, dominado por el establishment alemán. La manera como se estructuró el euro fue resultado de un diseño encaminado a garantizar el dominio del sistema financiero y económico de la Eurozona por parte de aquel establishment alemán (ver mi artículo “El euro no tiene problemas; las clases populares sí que los tienen”. ‘Social Europe Journal’. 17.08.12 en www.vnavarro.org).

Repito que es muy importante subrayar que fue resultado de un diseño y no, como se critica frecuente y frívolamente, resultado de una incompetencia o de un error. Fue un diseño que explica que el euro haya beneficiado enormemente al establishment alemán aunque no necesariamente a las clases populares alemanas. En realidad, el euro fue establecido para promover el “modelo económico alemán” basado en las exportaciones. La famosa “Agenda 2010”, impuesta por el canciller alemán Schröder, incluyó toda una serie de medidas que afectaron muy negativamente al nivel de vida de la clase trabajadora alemana. Fue un ataque frontal al mundo del trabajo y al Estado del Bienestar alemán. Y su objetivo era disminuir la demanda doméstica (bajando los salarios en relación a su productividad, y reduciendo los derechos sociales y laborales) a fin de promover las exportaciones, las cuales se convirtieron en el motor de la economía alemana. El debate Schröder (a favor del modelo exportador) versus Oskar Lafontaine (a favor del modelo de demanda doméstica), que he descrito con detalle en el artículo citado anteriormente, tuvo una enorme importancia para Alemania (y para la Eurozona). La victoria de Schröder y Merkel (que mantuvo sus políticas) significó el deterioro del mercado de trabajo alemán con gran aumento de los beneficios empresariales a costa de las rentas de los trabajadores. Estos enormes beneficios empresariales fueron la génesis de una enorme acumulación de euros y, por lo tanto, de una enorme expansión del capital financiero que invirtió, no en la economía productiva, sino en las áreas especulativas (financiando, por ejemplo, la burbuja inmobiliaria española).

En el conflicto capital-trabajo (lo que solía llamarse lucha de clases, término prohibido y prácticamente vetado en los medios del establishment), las burguesías financieras e industriales han ido ganando y la clase trabajadora alemana ha ido perdiendo. A fin de enmascarar tal conflicto, el establishment alemán hizo lo que siempre hace en estas situaciones: movilizó los sentimientos nacionalistas, creando un “victimismo” según el cual Alemania estaba ayudando a unos señores vagos, poco disciplinados del sur de Europa, que con sus excesos estaban creando un problema grave, abusando de la generosidad alemana. La mayoría de la prensa alemana alimentó tal mensaje que, en parte, caló en la población. El enfado del obrero alemán hacia el obrero griego, español, portugués o italiano, era esencial para que el enfado no se desviara a la propia burguesía alemana. Este victimismo chauvinista ha sido esencial para ocultar el verdadero conflicto de clases dentro de la propia Alemania.

EL CONFLICTO DENTRO DEL ESTABLISHMENT ALEMÁN

Ahora bien, las políticas de austeridad, cuyo primer objetivo era forzar el pago a los bancos alemanes de lo que éstos habían prestado a los países periféricos, estaban también creando un problema a las exportaciones alemanas pues parte de estas iban a los países del sur de Europa. Tal austeridad había alcanzado un nivel que afectaba a la capacidad importadora de tales países, disminuyendo así las exportaciones alemanas. Y es en este conflicto que tuvo lugar la decisión de Draghi de comprar deuda pública. El sector industrial, próximo al Ministro de Exteriores alemán, estaba preocupado. Y como tal Ministro, el Sr. Guido Westerwelle, indicó recientemente, el euro ha significado un enorme beneficio para la economía alemana. A esta burguesía industrial ha comenzado a preocuparle que las políticas de austeridad promovidas por el establishment financiero alemán hayan ido demasiado lejos. Y de ahí su desacuerdo con las políticas del Bundesbank. Las tensiones en el establishment alemán sobre la decisión del Banco Central Europeo (BCE) (de comprar o no deuda pública de España e Italia) reflejaban el conflicto entre la burguesía industrial, que quería que Draghi decidiera a favor de la compra de la deuda pública, y la burguesía financiera (cuyo portavoz es el Bundesbank), que no quería. Por primera vez, el BCE hacía algo que no estaba aprobado por el Bundesbank, del cual hasta ahora había sido un mero apéndice. Pero el riesgo de que toda la Eurozona entrara en recesión hizo que las voces de alarma se dispararan y forzaran que el BCE comprara bonos públicos.

La decisión de Draghi de comprar bonos no es, sin embargo, lo que la Eurozona necesita. Lo que debería haber hecho el BCE era lo que se asigna al fondo europeo EFSF, es decir, comprar bonos de largo periodo de vencimiento, y directamente al Estado (lo que se llama mercado primario). En su lugar comprará bonos públicos a corto plazo, tres años como máximo, lo cual es muy insuficiente (pues los grandes proyectos de un país requieren préstamos a largo plazo) y en el mercado secundario, permitiendo así que los bancos continúen forrándose. Es más, el BCE comprará bonos sólo en el caso de que los Estados pidan ayuda y se sometan a la disciplina de la troika, que acaba de exigirle a Grecia que recupere el calendario laboral de trabajar seis días a la semana, medida acompañada por una gran bajada de salarios y enormes recortes de gasto público, que deprimirán todavía más la economía de tal país.

jueves, 13 de septiembre de 2012

El asesinato de Natalia Estemirova sigue impune - AMNISTÍA INTERNACIONAL -

“No es casualidad que no hayáis oído hablar de Chechenia últimamente. El gobierno quiere que el mundo crea que el conflicto ha terminado.”
Así se refería la defensora rusa de derechos humanos, Natalia Estemirova, a la política del  gobierno de su país (ver VÍDEO). Poco después, el 15 de julio de 2009, era secuestrada y asesinada con un disparo a quemarropa.
Tres años después, el crímen no ha sido resuelto.
Natalia Estemirova fue una de las pocas personas que se atrevió a publicar información sobre violaciones de derechos humanos, incluidos secuestros y ejecuciones extrajudiciales, en las que podrían estar implicadas autoridades gubernamentales.


Su asesinato, y la impunidad de la que gozan sus asesinos, es un claro aviso para otras personas que, como Natalia, se atrevan a contar la verdad sobre violaciones de derechos humanos.
El riesgo extremo que sufren los activistas de derechos humanos  sólo será neutralizado si  todos y todas nos unimos para exigir al gobierno ruso el fin de la impunidad. Por favor, firma aquí para exigir al presidente Vladimir Putin justicia por el asesinato de Natalia Estemirova.

No demos la espalda a los defensores y defensoras de derechos humanos en Chechenia.

Agradeciéndote tu rechazo a la indiferencia, recibe un sincero abrazo.

Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional - Sección Española (@amnistiaespana)

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Se va el verano (ISMAEL SERRANO)

Es septiembre y apenas sé nada de la vida.
He nadado en el mar primigenio,
aquel del que escaparon los primeros fugitivos
que treparon al árbol del pecado.
He percibido radiación de fondo,
sombras de la primera explosión,
en lo oscuro de un cuarto a las 4 de la tarde.
Todos los otoños son los primeros
cuando las hojas amarillas se apartan de tu paso,
cuando todos los misterios dibujan de nuevo
un interrogante alado en la arena de mis playas.
Es verdad que el tiempo me ha enseñado
que no todas las derrotas son hermosas,
que no todos los borrachos son hombres sabios
con polvo estelar en sus zapatos,
pero no por eso he perdido la costumbre
de buscar amaneceres que nos nombren.

Como quien busca a tientas la salida
o el interruptor, en lo oscuro 
de una casa sin relojes ni bombillas,
como quien recibe cartas de un extraño,
factura de promesas que incumpliste,
lloramos cansados y perdidos.
Velamos al verano. Ya se han muerto
los días del espejismo en que juramos
tendidos en la playa: no regreso,
que vengan a buscarme. No regreso.

Y aquí estamos. 
Reconociendo mi ignorancia ante la vida,
buscando algún refugio en los poemas,
en la cama deshecha por tu insomnio,
en las pecas de tu rostro que se alejan
como aves migratorias que prometen
regresar cuando el invierno nos de tregua.

Arde septiembre como los bosques de un verano
descalzo, maltratado y aturdido.
Y en su luz curamos el jet lag,
y yo, que apenas sé nada de la vida,
intuyo que ésta, la vida digo, nos espera
luminosa y escondida allí, en tu vientre,
hablando el idioma de las caracolas
nombrándome en la noche mientras duermo.

Por qué la decisión del BCE es una golosina envenenada (VICENÇ NAVARRO)


Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 13 de septiembre de 2012

Este artículo critica la euforia que se ha creado en círculos financieros y políticos de España acerca de la última decisión del Banco Central Europeo, aceptando la compra de bonos públicos a corto plazo en los mercados secundarios. El artículo señala los costes que tal compra puedan significar para el Estado español.

El pasado jueves el Sr. Draghi informó de que a partir de ahora el Banco Central Europeo (BCE) compararía bonos públicos de los Estados que lo solicitaran (en cantidades ilimitadas) asegurándose así de que los Estados no colapsen bajo el peso de tener que pagar precios prohibitivos por los intereses de su deuda pública. Ante este hecho, la gran mayoría de creadores de opinión lanzaron las campanas al vuelo, asumiendo que lo que erróneamente se llamaba “el problema de la deuda pública” por fin se había resuelto. Y con ello se permitía ahora que los Estados pudieran conseguir dinero prestado a intereses más bajos, permitiendo que su deuda pública como porcentaje del PIB disminuyera.

Pero tal optimismo ignora varios hechos. Uno de ellos es que los bonos públicos que el BCE está dispuesto a comprar son bonos públicos a corto plazo, es decir, que el préstamo que supone la venta del bono público debe retornarse en un periodo no más largo de tres años, lo cual limita en gran manera lo que un Estado puede hacer. La mayoría de proyectos que un Estado realiza, tanto en infraestructura social como física, requiere inversiones a largo plazo. De ahí que el periodo de préstamo sea muy importante para definir los usos a los cuales el préstamo puede asignarse.

El segundo problema es que comprar tales bonos en los mercados secundarios facilita el existente parasitismo de lo público por parte de lo privado. Es un subsidio a la banca privada a costa del sector público. Hoy nos encontramos en una situación en la que el BCE está estimulando el mercado secundario, donde el BCE presta dinero a la banca privada (pero no al Estado) con unos intereses bajísimos (menos de un 1%) y, con ello, ésta compra bonos públicos (a unos intereses tres o cuatro veces superiores). La decisión del BCE prioriza el mercado secundario donde se realiza tal transacción. Si en realidad el BCE quisiera ayudar a los Estados, podría haberle prestado dinero al Estado (comprándole deuda pública directamente en el mercado primario, en lugar de hacerlo a través de la banca privada).

Pero el mayor problema (la parte envenenada de la golosina) es que la compra de bonos públicos se hace con la condición de que el Estado pida ayuda a EFSF/ESM (los fondos públicos establecidos por las autoridades de la Eurozona para ayudar a los estados) la cual sí que podrá comprar bonos públicos a largo plazo (es decir, de los bonos más importantes) y en el mercado primario. Ahora bien, el EFSF/ESM pondrá criterios muy austeros para hacer tal tipo de compra. Es decir, antes de que el pobre Estado sediento pueda beber el vaso de agua, tendrá que sudar mucho más. Y las  condiciones las pondrán los talibanes neoliberales (que controlarán aquellos fondos mal llamados de ayuda y que acaban de exigir a Grecia que recupere la semana laboral de seis días). Estas condiciones incluirán imponer todavía más y más austeridad, empeorando más y más la situación económica. En toda la euforia que se ha creado a partir de la decisión del BCE, se olvida que el mayor problema que tiene la Eurozona es la falta de demanda, acentuada por los recortes y por la bajada de salarios. Este es el mayor problema que los talibanes neoliberales están y estarán provocando. A no ser que se anulen las medidas de austeridad y, como están pidiendo los sindicatos en la UE, sean sustituidas por políticas expansivas, la Eurozona no saldrá del hoyo en el que se encuentra.

martes, 11 de septiembre de 2012

La polarización social en el sistema educativo (VICENÇ NAVARRO)


Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 11 de septiembre de 2012

Este artículo señala como el sistema educativo reproduce la polarización social a través de la transmisión de valores que cambian según las distintas clases sociales del país.

Una de las características del sistema educativo de los países del sur de Europa (que en muchos aspectos se parece más al latinoamericano que al europeo) es su polarización por clase social. Los hijos de las familias de renta mediana alta y alta (lo que solía llamarse burguesía, pequeña burguesía y clase media  profesional) van por lo general a escuelas privadas y los hijos de las familias de las clases populares (clase trabajadora y clases medias de renta mediana y baja) tienden a ir a las escuelas públicas. El sistema educativo sirve así una función importantísima en la reproducción de la estructura social de tales países. Un caso claro de ello es la situación en España.
Son estos países del Sur de Europa, por cierto, los que han tenido menor movilidad social ascendente en la Unió Europea (UE), siendo su sistema escolar un elemento importante en el establecimiento de una sociedad de clases en que el mejor predictor de la clase social a la que una persona pertenece continúa siendo la clase social a la cual pertenecen sus padres.
Ni que decir tiene que todas las sociedades, incluidas las más avanzadas política y socialmente, como son las sociedades escandinavas, tienen escuelas privadas que, en general, educan a los hijos de las  elites financieras, económicas, mediáticas y políticas. Pero en ninguno de estos países, el fenómeno de estratificación social es tan acentuado y masivo como en los países del sur de Europa. Y, dentro de ellos, España es uno de los países donde tal estratificación social es más acentuada. Paradójicamente, gran parte de estas escuelas privadas que educan a la infancia y juventud de las familias de mayores ingresos son escuelas de la Iglesia Católica. Y digo paradójicamente porque en sus postulados tal institución se autoidentifica como servidora de los sectores sociales más necesitados, humildes y con menos ingresos. Esta relación preferencial de tales escuelas confesionales con las clases más pudientes responde a la identificación de las instituciones religiosas con las estructuras de poder, un hecho históricamente evidente en España con la Iglesia Católica, una de la máxima valedora de tal estructura.
¿Cuáles son los valores que se transmiten en tales escuelas?
Como he indicado antes, la existencia de dos tipos de escuelas (privada y pública), sirviendo sectores sociales según clase social, aunque es particularmente acentuada en España, existe en prácticamente todos los países. En EEUU (donde hay un porcentaje mayor de niños y adolescentes en escuelas públicas que en España), se ha hecho un estudio de los valores que se reproducen en los distintos sectores de la población, a través de toda una serie de instituciones que van desde la familia hasta las escuelas. Este estudio, realizado por los profesores Paul K. Piff, Daniel M. Stancato, Stephane Cote y Rodolfo Mendoza de la Universidad de California y por el Profesor Dacher Keltner de la Universidad de Toronto, financiado por la institución científica de mayor prestigio de EEUU, (The National Science Foundation) ha tenido gran impacto en aquel país.
Los resultados de este estudio son preocupantes pues muestran que las sociedades  con mayor nivel de desarrollo económico están lejos de ser cohesionadas, transmitiendo valores a través, entre otras instituciones, de las educativas, que subrayan autoridad, mando y jerarquía a unos sectores de la población  que gozan de mayores rentas y riquezas, a la vez que enfatizan docilidad, obediencia, y resignación, cuando no pasividad, a los mayores constituyentes de las clases populares. Es también importante señalar que la propia realidad cotidiana que las clases sociales experimentan en su vida, marca y deja huella profunda en la adquisición de tales valores. El estudio citado anteriormente muestra, por ejemplo, que valores de solidaridad, atención a las personas con mayores dependencias y vulnerabilidades, son más comunes entre las clases populares (por haber experimentado situaciones que requerían tales acciones de solidaridad y apoyo de otras personas) que entre las personas más pudientes que se caracterizaron por sostener valores más individualistas, más centrados en uno mismo, y menos sensibles a las necesidades de otros. Actitudes de tolerancia hacia actitudes incívicas –tales como “hacer lo que te dé la gana”- eran mucho más comunes entre adolescentes de clases pudientes que entre los pertenecientes a las clases populares.
Un estudio semejante no se ha hecho en España. En nuestro país, las instituciones científicas de mayor prestigio, profundamente conservadoras, no tocan temas que puedan incomodar a las estructuras de poder. Pero es más que probable que si tal estudio se realizara en España, el resultado sería casi idéntico o incluso peor. Y digo peor porque existe evidencia de que las clases pudientes de España son más insolidarias que sus homólogas en otros países. Ejemplos hay varios. Uno de ellos lo vimos recientemente, cuando los súper ricos en Francia y Alemania indicaron su voluntad de pagar más impuestos como acto de solidaridad con el resto de la población en un momento de crisis. Conocidos súper ricos en España, representativos de los puntos de vista de las clases más adineradas del país, se distanciaron claramente del apoyo a tal medida, expresando su profundo desacuerdo. En realidad, tales clases pudientes evitan el fisco (incluso con medidas ilegales mediante el fraude fiscal) en proporciones mucho más elevadas que sus homólogos en otros países. Las  causas de esta mayor insolidaridad de tales clases se debe a su propia historia. Ganaron una guerra enormemente sangrienta y establecieron una dictadura enormemente represiva en defensa de sus intereses. Su arrogancia, intolerancia, hostilidad a la diversidad y pluralidad, y comportamiento incívico (donde el insulto sistemáticamente sustituye al argumento y debate) son síntomas de una clase que se considera a sí misma como la clase dirigente (bien por derecho natural o divino) y que se expresa a través de aquellas instituciones mediáticas y políticas que controlan o tienen mayor influencia.

lunes, 10 de septiembre de 2012

El dogma económico de la “austeridad expansiva” (VICENÇ NAVARRO)


Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 10 de septiembre de 2012

Este artículo analiza la génesis, reproducción y promoción del dogma de la “austeridad expansiva” que domina la cultura académica, económica y mediática, así como política, de España y que está dañando enormemente la calidad de vida de la mayoría de la ciudadanía española.

Por definición, dogma es un sistema de creencias basadas en la fe y no en la evidencia científica. Y mientras que hay conciencia de las consecuencias, muchas de ellas negativas, que los dogmas religiosos han tenido a lo largo de la historia, hay poca percatación de los impactos sumamente negativos que los dogmas económicos han tenido en nuestra realidad, como lo demuestra la aplicación del dogma neoliberal en la situación presente. La aplicación de las políticas derivadas de tal dogma está llevando a España, a Europa y al mundo a un desastre. Y la evidencia científica de que esto es así es robusta y abrumadora, lo cual no es un obstáculo para que tales políticas continúen promocionándose en los medios y aplicándose por las autoridades públicas.
Un principio básico de tal dogma neoliberal es lo que éste define como “austeridad expansiva” (en inglés, Expansionary Austerity). Los generadores de tal principio son dos profesores de la Harvard University, Alberto Alesina y Silvia Ardagna que, a través de sus escritos sostienen que las políticas de austeridad (la manera como definen los recortes de gasto público y muy en especial del gasto público social, así como las medidas orientadas a reducir los salarios) estimulan el crecimiento económico, pues, según ellos, tales políticas de rectitud fiscal y ortodoxia económica dan confianza a los mercados financieros, que son los que en definitiva juegan un papel clave en la provisión de fondos invertidos en un país. Que la deuda pública de un país tenga unos intereses altos o bajos depende primordialmente –según tales autores- de la famosa confianza de los mercados financieros (que quiere decir de la Banca, de las compañías de seguros, de los capitales de alto riesgo y de otras entidades financieras) en la capacidad de los Estados de poder pagar los intereses de su deuda pública.
Y la reducción de los salarios es –de nuevo, según ellos- buena, pues facilita la competitividad y las exportaciones, que son el motor de la economía. Esta bajada de salarios (facilitada por las reformas laborales, cuyo objetivo, casi nunca explicitado en sus propuestas, es precisamente bajar los salarios) y la eliminación o reducción de la protección social y del Estado del Bienestar, que protege primordialmente a las clases populares, incluyendo a los trabajadores, es parte de lo que se llama la devaluación doméstica. Al no poder reducir el precio de los productos mediante la devaluación de la moneda, los países de la Eurozona tienen que conseguir la reducción de los precios de los productos y servicios que produce, a fin de hacerlos más competitivos, a base del descenso de los salarios.
Hasta aquí el dogma. Y las políticas que del dogma se derivan (recortes de gasto público y bajada de salarios) se han implementado en los países de la Eurozona durante estos años de crisis bajo el supuesto de que, a más recortes, habrá mayor crecimiento económico y, a más reducción de los salarios, habrá más crecimiento de las exportaciones y más estímulo y crecimiento económico. Este dogma tiene sus sacerdotes –los economistas que gozan de gran proyección mediática, algunos con llamativas chaquetas que ayudan a dar visibilidad a tales argumentos, otros con la pomposidad de autodefinirse como los guardianes de la ortodoxia económica-. Todos ellos gozan, no sólo de amplias cajas de resonancia en los medios, sino de amplio apoyo financiero de la banca y de las grandes empresas en el país. Existe así toda una retahíla de centros llamados de investigación económica (FEDEA, IESE, y centros de estudios del BBVA y del Banco de España, entre otros) financiados o próximos a la banca que promueven el dogma.
El hecho de que, a pesar de que la evidencia científica muestra lo erróneo de sus supuestos, se continúe promoviendo es porque, como todo dogma, sirve a unos intereses financieros y económicos: la banca y la gran patronal, que lo financian y promueven. La gran mayoría de medios de información están profundamente endeudados y son dependientes de la banca. De ahí la gran visibilidad mediática de tales economistas, visibilidad que se debe a su función apologética del poder financiero y empresarial y no a su fortaleza argumentativa que es escasa, cuando no nula.
Hoy la Eurozona está en una crisis profunda, muy acentuada en los países GIPSI (Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia). Tras cuatro años de aplicación de tales políticas, ¿dónde está la expansión económica prometida? En realidad, no está, pues el dogma es profundamente erróneo. Estos recortes han contribuido a crear la recesión. Han creado un problema gravísimo de falta de demanda. El enorme endeudamiento de las familias (endeudamiento que benefició a la banca) limita las posibilidades de reavivar la economía, problema agravado todavía más con la reducción salarial. En estos momentos, el único sector que puede reavivar la economía es el público, que precisamente está siendo también recortado, creando la enorme recesión (ver “El euro no tiene problemas; las clases populares sí que los tienen”. Social Europe Journal. 17.08.12, en www.vnavarro.org).
Lo que estamos viendo es un ataque frontal al mundo del trabajo (la mayoría de la población) por parte del mundo del capital especulativo (una minoría de la población) que controla las instituciones europeas, incluyendo el BCE, que no protege a los Estados frente a la especulación de los mercados. Es la lucha de clases, no sólo de la burguesía frente al mundo obrero (que existe y continúa), sino de una minoría frente a la gran mayoría de la población.
Una última observación. En 2010, veinte economistas escribieron una carta en el Sunday Times de apoyo a las propuestas de austeridad del Ministro de Economía del gobierno conservador, el Sr.George Osborne (medidas llevadas a cabo al poco de proponerse), indicando la urgencia y necesidad de que se tomaran tales medidas para reavivar la economía de Gran Bretaña. Tales economistas eran economistas de universidades europeas de gran prestigio o miembros de grandes empresas financieras. Este Agosto, más de dos años después, y en la economía británica casi en recesión, la revista semanario News Statesman les ha entrevistado preguntándoles si, a la luz del fracaso de tales políticas de austeridad, cambiarían de opinión (“Even the economists who endorsed the Chancellor are abandoning him” New Statement. 20.08.12). La revista ha publicado algunas de las respuestas. Y es interesante que algunos (como el profesor Danny Quah, de la London School of Economics, y el economista de Capital Economics, el Sr. Roger Bootle) tienen ahora dudas de la utilidad de tales medidas.
Los economistas españoles firmantes de la carta mostrando la intensidad de su fe en el dogma vigente, no admiten ningún error ni ninguna duda. La mayoría, sin embargo, sí que manifiestan reservas. Está claro que se encuentran incómodos.
Es una lástima que ningún diario o semanario español haya hecho la misma pregunta a los casi cien economistas, la mayoría académicos, que firmaron la carta, promovida por Fedea, pidiendo políticas de austeridad (que incluiría las reformas del mercado laboral) a fin de –según su discurso- facilitar la creación de empleo y disminución del desempleo. A la luz del fracaso de tales medidas, uno esperaría un mínimo de autocrítica. Pues no, aunque ninguna revista española les ha preguntado si se arrepienten de su firma, es predecible que la respuesta sería un rotundo no, afirmando que llevaban y continúan llevando razón. En realidad, la gran mayoría de firmantes continúan promoviendo tales políticas. Los dogmas en España, sean religiosos o económicos, siempre han dominado la vida política, económica y cultural del país. Y así nos va.

Gastos ineludibles del gobierno español para no provocar un colapso financiero (JUAN TORRES LÓPEZ)

El Boletín del Estado del pasado 8 de septiembre incluía un Real Decreto para conceder un crédito extraordinario de 1.782 millones de euros en el presupuesto del Ministerio de Defensa para atender el pago de obligaciones por entregas ya realizadas.
Una de las razones que da el Real Decreto para aprobar el crédito es que si no se concede se producirá un “Colapso financiero de los programas internacionales y consecuente deterioro de la imagen de España”.
¡Dios mío!, si es por eso, ¡adelante! ¡No podemos consentir que por culpa de los prejuicios antimilitaristas de unos cuantos perroflautas hagamos que se hundan de nuevo las finanzas internacionales.  ¡Evitemos otro colapso!
Ahora en serio: el Decreto demuestra claramente quién tiene prioridad y quién no a la hora de recortar gastos y derechos. Las armas primeros, las personas después. A continuación va el detalle de los gastos ineludibles:

Hundirán a Portugal como hicieron con Grecia (JUAN TORRES LÓPEZ)

Siguen aplicando recortes en Portugal (como en España) a pesar de que no funcionan y de que producen (como advertimos los economistas críticos) el efecto contrario del que predicen las autoridades neoliberales. Impusieron subidas brutales del IVA asegurando que al subir la recaudación aumentarían casi un 12% los ingresos públicos en 2012. Los críticos advirtieron (como advertimos en España) que eso no funcionaría así y lo cierto es que a finales de julio habían bajado un 1,1%. Ahora en nuestro país vecino aplican nuevos recortes de salarios diciendo que son imprescindibles para recuperar su economía (como harán dentro de muy poco aquí) pero tengan por seguro que su efecto será el contrario: se destruirá más actividad y empleo y la economía irá a peor.
La razón de por qué se empeñan en aplicar medidas que todo el mundo puede comprobar que no funcionan es clara: no pretenden solucionar los problemas económicos ni hacer que la economía y la sociedad funcionen mejor. Si fuese así no seguirían aplicando las que están empeorándolos al aumentar el cierre de empresas, el paro, la pobreza y la mortalidad (ésta ha subido un 20% en Portugal sobre todo porque hay muchas personas mayores que han dejado de ser atendidas al encarecerse los servicios médicos y de transporte). Lo que buscan es otra cosa: simplemente, que los grupos sociales ya más ricos y poderosos aumenten aún más su riqueza y poder y se queden con todo. Unos lo llaman expolio. Yo veo en ello a la vieja lucha de clases, esa que algunos dicen que es un invento que ya no existe.

domingo, 9 de septiembre de 2012

UN DÍA EN LEÓN CON MIS PADRES





Ayer vine a León con mis padres, que tenían boda aquí. Durmieron en casa y hoy desayunamos en casa unos muffins muy ricos que hice yo misma ¡que nadie lo dice! (ya lo digo yo, jajaja!) fuimos al mercadillo (compramos alguna cosilla), a visitar San Isidoro, el museo del Instituto Bíblico y oriental, luego fuimos al Húmedo a tomar algo y a comer fuimos a "El Besugo" y comimos de maravilla ¡todo muy rico! (las fotos son robadas de mis padres, jajaja).
Anina

sábado, 8 de septiembre de 2012

FUEGO EN LOMBILLO



Así quedaron nuestros montes vecinos... que horror
Anina

CONCIERTO EL PESCAO Y HOMBRES G (Auditorio Municipal de Ponferrada)

Este ha sido el único concierto que he ido a ver en las Fiestas de La Encina (me perdí el de Marea, mecachis! que rabia!).Fuimos Bea, Vega, Enci y su amiga Dalia.
Se me hizo un poco pesado el concierto de El Pescao (que no lo había escuchado nunca y ¡no me gusta nada!) y la verdad que ahora Hombres G ya no me dice mucho, pero cuando era una enana ¡me encantaba! ¡jajaja! (recuerdo que vinieron de aquella a Zona 5 e hice a mis padres llevarme a verlos! jajaja! la de años que van de eso!). Así que lo pasamos bien y recordamos las viejas canciones, y sobre todo ¡pasamos un rato juntas que cada vez es más difícil juntarnos!
Anina

viernes, 7 de septiembre de 2012

Ahora, más que nunca, se necesitan políticas de pleno empleo (VICENÇ NAVARRO)


Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 7 de septiembre de 2012

Este artículo subraya que el problema económico, además de social y humano más importante que España tiene es el desempleo, requiriéndose políticas públicas orientadas explícitamente a la creación de empleo a través de inversiones públicas tanto en las infraestructuras sociales como físicas del país, mostrando ejemplos del tipo de intervenciones que deberían realizarse.

En un momento en que el desempleo es la mayor característica de los mercados laborales de la mayoría de países a los dos lados del Atlántico Norte, es sorprendente (aunque predecible) que nadie hable de la necesidad de desarrollar políticas de pleno empleo. Parece como si la crisis económica y financiera hubiera eliminado completamente cualquier inquietud sobre la necesidad de que el Estado (que incluye tanto el central como el autonómico y el municipal) intervenga en la economía para producir ocupación y alcanzar el pleno empleo. Nadie habla, ni en los círculos financieros y económicos ni en los mayores fórums mediáticos y políticos del país, de la necesidad de políticas que produzcan pleno empleo. De lo que sí se habla, en cambio, es de facilitar la destrucción de empleo a partir de reformas laborales que permiten mayor flexibilidad laboral y facilitan el despido. De esta manera, el Estado está aprobando leyes que facilitan tal despido, a la vez que está destruyendo empleo público (en teoría para reducir el gasto público y con ello reducir el déficit público).
Esta situación, repito de nuevo, es predecible. Aclaro esto porque en los debates de política económica se habla con excesiva frecuencia de que los resultados de la aplicación de tales políticas públicas, que están logrando resultados opuestos a lo que en teoría persiguen (todas las reformas laborales realizadas durante la crisis se presentaron retóricamente como necesarias para disminuir el desempleo), se deben a la incompetencia de las autoridades públicas o a su insuficiencia, argumento este último repetido por los economistas neoliberales que dominan los medios de mayor difusión en España, que proponen reformas y recortes todavía más radicales.
No es incompetencia (sin negar que ella también exista), sino diseño. Estas políticas estaban destinadas a incrementar el desempleo, en parte para forzar el descenso del salario. Y así lo han estado consiguiendo. Lo último que tales autoridades públicas desean es crear empleo y todavía menos alcanzar pleno empleo. Uno de los economistas más brillantes que hubo en el siglo XX, Michal Kalecki, lo escribió muy claro en un libro que significativamente lleva el título de ‘Aspectos Políticos del Pleno Empleo’. Fue de los pocos economistas que analizó las políticas económicas dentro del contexto político que las determinan. La ausencia de este tipo de análisis explica que hoy se centre el debate en Europa sobre la viabilidad del euro, asumiendo que el euro puede desaparecer por propia lógica económica, sin percatarse de que la creación, existencia y mantenimiento de tal moneda respondieron a las coordenadas de poder existentes en Europa y, muy en especial, al capital financiero alemán, para el cual el euro le está siendo sumamente beneficioso, utilizando sus instrumentos, como el Banco Central Europeo, para alcanzar sus objetivos (ver mi artículo “El euro no tiene problemas, las clases populares sí”. Público 24.08.12). Y uno de sus objetivos ha sido controlar la inflación, a costa del crecimiento de desempleo. El elevado desempleo existe porque así ha estado diseñado en un proyecto altamente exitoso pues están consiguiendo lo que querían.
Y el hecho de que no se hable de políticas de pleno empleo en los mayores círculos mediáticos del país (y por lo tanto tampoco en los mayores fórums políticos) se debe precisamente al enorme poder que el capital financiero (la Banca, las compañías de seguros y las empresas financieras de alto riesgo, entre otras, definidas y analizadas por Juan Torres y por mí en nuestro libro “Los Amos del Mundo” de próxima publicación) tiene sobre las instituciones llamadas representativas. El control de la inflación a través de las políticas de austeridad, incluyendo reducción de salarios y gasto público, creación de desempleo (disminuyendo así la demanda y el crecimiento económico) es el objetivo del proyecto neoliberal presentado como el único posible. De ahí que el desempleo aumentara y el crecimiento de la economía productiva disminuyera en el promedio de los países de la Eurozona, a partir del establecimiento del euro. El único crecimiento era el facilitado por las burbujas financieras especulativas, como pasó en España.
A aquellos lectores que duden de la existencia de tal proyecto, les aconsejo que miren los datos. El crecimiento español se debió a las burbujas estimuladas por el capital financiero alemán y español (que empobreció enormemente al país, absorbiendo recursos que deberían haberse invertido en actividades más productivas y necesarias), creando empleo de bajo coste y baja productividad. Y todo ello ocurrió con la participación y complicidad de las estructuras de gobierno de la Eurozona (incluido el Banco Central Europeo, el Consejo Europeo y la Comisión Europea) y de los sucesivos gobiernos españoles. Detrás de este entramado político estaban los amos del mundo, es decir, el capital financiero.

¿QUÉ DEBERÍA HACERSE?

En realidad, la respuesta es muy fácil. Recuperar las políticas de pleno empleo, mediante (como ocurrió en situaciones históricas anteriores en países en depresión) la creación de empleo financiado públicamente en infraestructuras sociales (sólo un adulto de cada diez trabaja en los servicios públicos del Estado del Bienestar en España, comparado con uno de cada cuatro, en el caso de Suecia), creando cinco millones de nuevos puestos de trabajo, en muchas áreas productivas como los sectores verdes -tanto en mantenimiento como en creación de nuevas formas de energía- con lo que deberían crearse otros nuevos cinco millones de puestos de trabajo.
Estos gastos podrían financiarse fácilmente, asegurándose de que los ingresos al Estado alcancen los porcentajes del PIB que tienen los países más avanzados económica y socialmente, como los países nórdicos de Europa (en España es el 35%, en Suecia es el 51%), sin que el mayor incremento impositivo recayera en la ciudadanía normal y corriente. En realidad, la mayor aportación debería venir del causante de la crisis actual, es decir, el capital financiero. No es cierto que la Banca no tenga liquidez. La tiene, y mucha. Lo que ocurre es que la tiene guardada, entre otros lugares, en el Banco Central Europeo. El BCE ha prestado desde finales del año pasado a unos intereses bajísimos (menos del 1%) un billón de euros (sí, ha leído bien, un billón de euros) a la Banca europea. De esta cantidad, la mitad (500.000 millones de euros) a la Banca española e italiana. Y la Banca española depositó gran parte de estos fondos en el BCE, sin utilizarlos para cumplir su función social, que es la provisión de crédito. Hoy la Banca española es enormemente parasitaria: está absorbiendo dinero público tanto del BCE como del Estado español, sin que ello se refleje en incremento del crédito.
Sería, por lo tanto, lógico que el Estado nacionalizara la Banca y/o permitiera la existencia de la Banca privada sólo con la condición de que ofreciera crédito a unos intereses regulados públicamente que garantizaran su accesibilidad y disponibilidad. Y, sobre todo, que se gravara masivamente, intentando reducir su tamaño y eliminar su comportamiento especulativo, centrándose en su función social, que es la única que justifica su existencia.
Mi amigo Robert Pollin, Catedrático de Economía de la Universidad de Massachussets, acaba de publicar un libro, ‘Back to Full Employment’, de la editorial MIT, que detalla como la inversión en actividades productivas de los fondos depositados por la banca privada en el Banco Central Estadounidense, el Federal Reserve Board, (1,6 billones de dólares) podría convertirse en uno de los mayores fondos para crear empleo. También recomienda que los préstamos del Estado Federal a la Banca se condicionen a la capacidad productiva de empleo por parte de sus actividades financieras. Y debería también gravarse masivamente todas las transacciones financieras que conducen a actividades especulativas. Incluso Gran Bretaña, sede de la City, grava los bonos públicos (0.155) y los derivados (0.005). Todo ello podría y debería ocurrir sin que se requiriera gran inversión pública, pues sería forzar a la Banca a que pagara a la sociedad, compensando por el enorme daño que ha creado. Que no se consideren estas propuestas razonables se debe al excesivo poder que los ”amos del mundo” tienen sobre el BCE y sobre las autoridades públicas.

Ni Eurovegas ni Barcelona World son fruto de la casualidad (JUAN TORRES LÓPEZ)

La instalación de Eurovegas en Madrid para hacer grandes negocios con la prostitución y el juego o la respuesta de la Generalitat catalana promoviendo el complejo Barcelona World, que albergaría seis parques temáticos, no son fruto de la casualidad.
En mi artículo Contra el pacto del euro: democracial real en Europa ¡Ya! , de junio de 2011, afirmaba textualmente que el capital europeo va buscando convertir a Europa en un gran parque de atracciones. Concretamente escribí lo siguiente:
“En lugar de hacer que Europa sea más competitiva, el Pacto del Euro convertirá a Europa en una especie de gran parque de atracciones de bajo costo del que solo se aprovecharán, como hemos dicho, las grandes empresas europeas que tienen mercados cautivos dentro y fuera de Europa y que son verdaderamente las que han impulsado este pacto y obligado a los gobiernos a firmarlo” (resto del artículo aquí).
La realidad va confirmando que llevaba razón y que no se trataba de una simple figura literaria. Es realmente lo más que puede ofrecer hoy día un capitalismo vetusto y fracasado, ajeno a la insatisfacción de millones de personas, especulador, inmoral y simplemente depredador de seres humanos y de naturaleza.
¿Qué proyecto económico hay en la cabeza de políticos que lo único que se le ocurre promover para crear actividad económica son casinos, prostíbulos o montañas rusas? ¿Qué tipo de sociedad pueden traer consigo “empresarios” -entre comillas bien grandes- cuyo único objetivo es dar grandes pelotazos con la complicidad corrupta de las administraciones públicas?
¡Ni el capitalismo es ya el sistema innovador que fuera ni el empresariado se merece ese nombre! De la mano de estos políticos neoliberales obsesionados por echar abajo las estructuras del bienestar para ayudar mejor al capital parásito, la economía capitalista se está convirtiendo en una cloaca que nos consume. Hay que acabar con ella.
Como trato de mostrar en mi libro Contra la crisis otra economía y otro modo de vivir cada vez es más necesario romper con un sistema podrido de producir y consumir encontrando fórmulas que nos permitan humanizar las relaciones económicas y garantizar la satisfacción integral y en armonía con la naturaleza de nuestras necesidades.
Cuando unas 40.000 personas mueren de hambre al día en el mundo y cuando casi una de cada siete en España tiene dificultades serias para satisfacer necesidades básicas, dedicarse a promover con recursos públicos este tipo de negocios me parece que es una verdadera ignominia.