jueves, 9 de agosto de 2012

Los jornaleros andaluces y la significativas diferencias de sensibilidad ante el robo (JUAN TORRES LÓPEZ)

A ninguna persona nos gusta que nos quiten lo que es nuestro. Tanto es así que desde tiempo inmemorial los seres humanos nos hemos dado normas e instituciones para evitarlo y para castigar a quien lo haga.
Comprendo, por tanto, el enojo de los propietarios de los supermercados donde un grupo de jornaleros andaluces han sustraído comida. Aunque el objetivo sea noble, ya he dicho que a nadie le gusta que le quiten lo suyo y entiendo, pues, que hayan dado parte a las autoridades.
Incluso entiendo que éstas se hayan movilizado enseguida y que los dirigentes de algunos partidos hayan pedido rápidamente que se castigue a los culpables. Es lo que ha hecho el portavoz adjunto del Partido Popular en el Congreso, Rafael Hernando, quien afirmó que espera que el diputado de Izquierda Unida, Juan Manuel Sánchez Gordillo, sea denunciado por robo porque, según ha dicho, “las leyes se tienen que cumplir y tiene que tener conductas ejemplares. Esta forma de protestas me parecen lamentables y espero que la Justicia tome cartas en el asunto”.
Ya digo que me parece normal. Pero lo que, sin embargo, no me parece tan normal es que estas autoridades y los políticos que se han escandalizado tanto por el hurto de los jornaleros sean tan poco sensibles a otros robos mucho más grandes que ocurren a diario en nuestro país. Es decir, que se enrabien tanto por un hurto de poca monta y no persigan los grandes robos y estafas.

Veamos:
Supongamos que los jornaleros llenaron cada uno de los carros con comida por valor de 300 euros cada uno (lo que significaría, por cierto, que la cantidad total hurtada es muy pequeña para Carrefour y Mercadona, pues entre ambas empresa obtuvieron 845 millones de euros de beneficios en 2011, y si suponemos que recogieron 25 carros de comida resulta que con ese beneficio se podrían llenar 2,8 millones de carros con comida por valor de 300 euros cada uno).
Comparemos ahora este hurto con otros tres robos de los que se han producido o se producen día a día en España:

a) Robo de las compañías eléctricas.
El ingeniero Antonio Moreno ha demostrado que “cada día que pasa sin que el Gobierno apruebe la normativa oficial que defina en qué consiste “la adecuada renovación y actualización del parque de contadores”, las compañías eléctricas cobran ilegalmente las siguientes cantidades (incluido el IVA):
- Más de 600.000 euros por un servicio (“la adecuada renovación y actualización del parque de contadores”) que no prestan porque el Gobierno aún no ha definido en qué consiste dicho servicio.
- Entre 196.000 y 342.000 euros por el error positivo que tiene el 80% de los contadores debido a que no han sido verificados periódicamente porque el Gobierno aún no ha publicado la correspondiente normativa”.
Es decir que las compañía eléctricas (solo por cobrar un servicio de renovación y actualización de contadores que no prestan) roban cada día a los españoles el equivalente a 2.000 carros de supermercado con comida por valor de 300 euros cada uno, lo que representa unos 730.000 carros al cabo del año.
Como puede verse en la web de Antonio Moreno (http://www.estafaluz.com) si se suman los demás conceptos de la estafa continua de estas empresas, resultaría que nos están robando el equivalente a muchísimos más carros.

b) Robo de las preferentes.
Como es sabido, un buen número de bancos engañó a miles de ahorradores españoles colocándoles “participaciones preferentes” como si fueran depósitos, sin informarles de que en realidad son una especie de acciones sin derecho a voto y cuyo efectivo solo se podría recuperar en condiciones muy leoninas (Un reportaje de Tele5 sobre este tema aquí).
Como consecuencia de ese engaño de los bancos alrededor de un millón de personas han perdido la inmensa mayoría de sus ahorros, calculándose que esas pérdidas, un verdadero robo, pueden tener un valor de entre 10.000 y 30.000 millones de euros.
Si aceptamos la estimación más baja (10.000 millones), resulta que los bancos han robado a un millón de españoles, y solo por el concepto de participaciones preferentes, el equivalente a 33 millones de carros de supermercado cargados con comida por valor de 300 euros cada uno.

c) Fraude fiscal.
Según los técnicos del Ministerio de Hacienda el 72% del fraude fiscal (que es de unos 89.000 millones de euros en total), lo realizan las grades fortunas y grandes corporaciones empresariales, lo que significa que éstas dejan de pagar a Hacienda unos 64.000 millones de euros al año.
Si aceptamos que evadir el pago de impuestos al que estamos obligados es un robo a la sociedad, resulta que las grandes fortunas y corporaciones roban a todos los españoles el equivalente a 213 millones de carros de supermercado cargados con comida por valor de 300 euros cada uno.
A estos robos podríamos añadir otros a gran escala, como el que han padecido las familias engañadas que contrataron con bancos créditos con cláusulas suelo fraudulentas (información aquí y aquí), los que practican las empresas farmacéuticas (información aquí), o el sinfín diario de malas prácticas de los bancos que cuestan miles de millones a todos los españoles (adicae). Por no hablar del robo global y de cantidades astronómicas que ha supuesto la crisis financiera, de el de los rescates bancarios, etc.
En conclusión: me podría parecer razonable que se quiera perseguir y condenar a los jornaleros que han hurtado unos cuantos carros de comida por valor de unos 7.500 euros y no en beneficio propio. Pero lo que me pregunto es otra cosa: ¿cómo es posible que los mismos jueces, fiscales, policías, autoridades… que están persiguiendo y que terminarán por encarcelar a los jornaleros responsables por el hurto de unos cuantos carros de comida no persigan con semejante celo a quienes nos están robando cantidades que son varios millones de veces más grandes?
No sé que piensan los lectores y lectoras pero, a la vista de este comportamiento tan contradictorio y de la falta de persecución efectiva que tienen esos robos multimillonarios, lo que yo creo es que criminalizan a los jornaleros no porque les preocupe el robo en sí sino por otra cosa: porque están tirando de la manta para que se vea la peor y más asquerosa vergüenza de nuestro mundo opulento: el hambre. Un sufrimiento, no lo olvidemos, que no es un accidente ni el resultado de la falta de recursos sino, como decía el anterior Relator de las Naciones Unidas para los Problemas de la Alimentación, Jean Ziegler, “un crimen organizado contra la Humanidad”. Y es por eso, creo yo, que los criminales que lo cometen o que ayudan a cometerlo no quieren que se hable de ello.
Así que no seamos hipócritas: Si las autoridades que tanto reclaman el respeto al orden y la propiedad fueran coherentes y acabaran con lo verdaderos ladrones que están robando a la inmensa mayoría de la sociedad no habría más jornaleros llevándose comida de los supermercados.

lunes, 6 de agosto de 2012

HASTA SIEMPRE, CHAVELA VARGAS

Dirán que este 5 de agosto ha muerto en Cuernavaca, Morelos, Isabel Vargas Lizano, nacida en 1919, natural de Costa Rica, referente de la canción mexicana, amiga de grandes artistas del siglo XX, cantante de oficio y dueña de un sentimiento que conquistó ambos lados del Atlántico. Pero la verdad es que Isabel Vargas Lizano, mejor conocida como Chavela Vargas, la voz que trascendió rancheras, boleros, corridos revolucionarios, tangos y canciones cubanas para forjar un estilo dulce y desgarrado, hondo y bravío, macho y femenino… la verdad es que no ha muerto, solo ha comenzado esta noche de agosto su balada inmortal.
Chavela era como los toreros, siempre se despedía y siempre regresaba. No se le dio la gana morirse en su último viaje a España, cuando el 12 de julio fue ingresada en el hospital por agotamiento. Los peores augurios tuvieron que esperar. Pisaría de nuevo México. Todo fue aterrizar para que comenzara el canto chavelesco: “Ya vine de donde andaba, se me concedió volver. A mí se me figuraba, que no les volvería a ver”. La letra de El Ausente fue el saludo que pusieron sus amigos en la cuenta de Twitter abierta a nombre de la Vargas. “México lindo y querido, qué bello es volver, qué bello es respirar tu aire y ver la luna junto al Chalchi. México creo en ti”. Del Chalchi, su escarpada montaña de Tepoztlán, se despediría el 30 de julio, cuando se la llevaron al hospital donde dejó de respirar a los 93 años.
No la venció el alcohol ni el olvido. No se perdió en la fama ni en los recuerdos. Mostraba la misma pasión por los grandes que por las simples cosas. Le aburría que le preguntaran por Frida Kahlo, pero le divertía recordar, de buenas a primeras, lo que vivió con la pintora y con Diego Rivera al poco de haber llegado a México.
“Me invitaron a una fiesta en su casa. Y ya me quedé, me invitaron a quedarme con ellos a vivir y aprendí todos los secretos de la pintura de Frida y Diego. Secretos muy interesantes que nunca desvelaré, jamás. Y éramos felices todos. Éramos una gente que vivía día con día, sin un centavo, tal vez sin qué comer, pero muertos de la risa. Todo el tiempo. Me fui acostumbrando a ellos, acostumbrándome a sus costumbres”, le dijo Chavela a Pablo Ordaz, de EL PAÍS, en abril de 2009, fecha en que celebró sus primeros noventa años.

Cuando ya nadie creía que podía cantar dio un recital en el Teatro de la Ciudad en 2009. Cuando ya todos se resignaban a la eternidad de clásicos como La Macorina o Piensa en Mí, produjo el año pasado el disco La Luna Grande. Cuando pocos creían que podría viajar, regresó la primera semana de julio a Madrid, donde la muerte le coqueteó sin éxito. Murió viviendo. Con su última gira todavía fresca, como los grandes, sin importar la edad, activa como siempre desde que descubrió su destino y no supo hacer más nada que cantar y amar. “Las personas, simplemente, aman o no aman. Los que aman, lo harán siempre a todas horas, intensa y apasionadamente. Los que no aman, jamás se elevarán ni un centímetro del suelo. Hombres y mujeres grises, sin sangre”, dijo alguna vez.
El calendario de la vida de Chavela está hecho de saltos y leyendas que incluso confunden la fecha misma de su nacimiento (se enojaba cuando intentaban corregirle la mentira sobre su edad). De recuerdos amargos de Costa Rica, país que dejó a los 14 o a los 17 años, la fecha que gusten es buena, y al que regresó al arrancar el siglo XXI para confirmar, siete meses después, que ella era de México, pero ya no de la capital, con sus fríos, sus chubascos traicioneros y sus madrugadas de fiesta. Para amanecer en sus últimos años eligió Tepoztlán, un pueblo de clima templado donde ella amanecía dialogando con El Chalchi, su monte-chamán.
“El Chalchi me habla y se queda callado de una estrella a la otra, se queda de un silencio armonioso, es muy bello, y como sabe que yo detesto el invierno, que vienen los fríos, las noches de Agustín Lara. En esta noche de frío/ de duro cierzo invernal/ llegan hasta el cuarto mío/ las quejas del arrabal…”, así contestaba una pregunta de EL PAÍS en noviembre pasado, mitad hablando, mitad canción que salía incontenible.

“A comienzos de los años cincuenta, en un momento que resultó decisivo para la historia de la música en aquel país, se cruzaron las trayectorias del compositor que llevó la canción mexicana hacia lo más alto y la cantante que la puso boca abajo, que le dio la vuelta para mirar a lo más hondo”, dice Enrique Helguera de la Villa, en el prólogo Dos vidas necesito: las verdades de Chavela, volumen editado en España por la propia cantante y su coautora y amiga María Corina.
El arrabal reivindicado. Hoy que escuchar rancheras puede ser hasta chic. Hoy que mujeres vestidas de hombre son cool. Hoy que ser lesbiana es por fin y poco a poco reconocido como lo que siempre fue, una condición que no admite adjetivos, hoy el tamaño de Chavela solo ha crecido, pues vivió cada etapa sin pedir permiso, sin rogar perdón. “Yo nací así. Desde que abrí los ojos al mundo. Yo nunca me he acostado con un señor. Nunca. Fíjate qué pureza, yo no tengo de qué avergonzarme... Mis dioses me hicieron así”, dice Chavela, citada en el documento que el gobierno mexicano sometió en la primavera al premio Príncipe de Asturias al hacer de la cantante su candidata para el galardón de las artes.
En ese mismo dossier, Carlos Monsiváis explica: “Cuando Chavela Vargas empezó a cantar a finales de los cincuenta, sorprendió por su actitud desafiante y su apuesta radical. No sólo fue su apariencia la que se saltaba las reglas establecidas, sino que musicalmente prescindió del mariachi, con lo que eliminó de las rancheras su carácter de fiesta y mostró al desnudo su profunda desolación”.

El recientemente fallecido Carlos Fuentes dijo que “oír a Chavela es saber que no somos parte del rebaño, parte del montón. La oímos y sabemos que canta para nosotros, y sentimos que nos quiere, que nos aprecia, que nos necesita”. Quizá eso pasaba por la honestidad de la cantante: “jamás ensayé, jamás preparé nada. Era la espontaneidad. Era entrar en una cosa sagrada, cada canción, y así las iba cantando, a veces conciertos de horas, y no me daba cuenta”, dijo Chavela a este reportero en su casa de Tepoztlán en noviembre pasado.
Las décadas pasaron y ella se quedó sola. Murieron sus compositores y amigos José Alfredo, Álvaro Carrillo, Tomás Méndez, Tata Nacho, Cuco Sánchez, Manuel Esperón. Se volvieron mito Pedro Infante, Diego Rivera, Frida Kahlo y Trotsky. Desaparecieron escenarios como El Patio y otros entraron en letargo, como El Blanquita. El México de los años setenta se hundió en la crisis económica y Chavela en el alcohol. Pero ella resurgió. En 1991, cantó en Coyoacán y volvió a convivir con los grandes, para empezar con Werner Herzog, que la invitó a El grito de piedra. Quince años de retiro que no hicieron mella: “se me abrieron las puertas: esperaban que yo volviera”.
El año siguiente ya era un triunfo en España, donde en 1992 recibió la medalla de Oro de la Universidad Complutense de Madrid. Participa en Kika (1992) La flor de mi secreto (1995) y Carne Trémula (1997), cintas de su “alma gemela” Pedro Almodóvar. El Olympia de París le programa en 1994, el Carnigie Hall en 2003. Los discos suman 80 y son variadas sus participaciones en películas, entre ellas Frida (2002) de Julie Taymor y Babel (2006), de Alejandro González Iñárritu.
“Yo quiero que algún día se entienda que mi mensaje ya no es de la garganta, ya no es de disco, ya no es de concierto: es la voz inmensa del individuo humano que está callada, que no tiene nombre, que no puede llamársele de ninguna manera. Eso es lo que yo siento, eso es lo que no me deja morir hasta que la gente sepa que mi canto no es canto, que es algo más allá del dolor, más allá de la angustia, más allá del saber, más allá de todo, del arte en sí mismo”, dijo en una entrevista realizada en Madrid y publicada en la revista Letras Libres en septiembre de 2003.
“Me voy. Les dejo de herencia mi libertad, que es lo más preciado del ser humano”, dice en esa charla. Pero estuvo nueve años más de un lado a otro, y visitó en julio sus “madriles”, y volvió a la Residencia de Estudiantes de Madrid para evocar a Lorca y brindarle La Luna Grande, y ya rumbo a México el 26 de julio mandó decir en Twitter: “Mil gracias por todo España. Recogí mi alma, pero volví a dejar mi corazón en Madrid y para siempre...". Su alma solo esperó a llegar a Tepoztlán para empezar a tenderse sobre todos los que alguna vez han llorado, gritado y amado, como y con Chavela Vargas.



Quién pudiera reír como llora ella (JOAQUIN SABINA)

 Andaba dibujando en un cuadernito, una costumbre que recién adquirí, cuando vi por la televisión, encendida sin sonido, la imagen de Chavela. Di voz al aparato. Se nos fue, escuché. Y me cogió un llanto irreparable. Lo que nunca me había sucedido. Siempre me culpé por no ser capaz de llorar con la muerte de mis padres, pero esta vez me venció el desconsuelo. Yo nunca me tomé copas con mis ídolos: Bob Dylan, Leonard Cohen o Brassens. Y sí, con Chavela, con la que he cantado, nos hemos abrazado y reído hasta hartarnos. Todas esas veces cuentan y contarán siempre entre las más grandes cosas que me han sucedido en la vida.
Será difícil, por ejemplo, olvidar cómo la conocí. Fue una noche de hace unos veinte años, en Madrid, en la sala Morasol. Dijo: “Yo vivo en el bulevar de los sueños rotos”. Y yo tuve que escribirle una canción con esa frase. Ya se había recuperado de su alcoholismo. Calculaba que había bebido algo así como 1,8 millones de botellas de tequila y solía decirme cuando me veía beberlo a mí: “Joaquín, ese tequila tuyo es muy malo; el bueno de verdad ya nos lo bebimos José Alfredo Jiménez y yo”. Al conocer la triste noticia, que todos veníamos anticipando, he sentido la necesidad de bajar al bar a tomar uno a su salud, aunque el brebaje sin ella siempre será de los malos.
Aquella primera vez, pedí a Pedro Almodóvar que nos presentara. Al acercarme, escuché cómo él le contaba quién era yo, pues Chavela no tenía la menor idea. “La admiro desde niño”, le dije. “Yo también le admiro mucho a usted”, contestó. Ante la mentira, exclamé. “Vete a la mierda”. Nos fundimos en un largo abrazo que nunca aflojamos hasta ayer mismo, incluso aunque no pudiéramos vernos en su última visita a España, un viaje que quizá no debió hacer, pues no estaba en condiciones. Entonces, yo estaba de gira y a ella la ingresaron en un hospital.
Con su desaparición, se pierde una manera de cantar llorando, un quejío inigualable, una expresividad fuera de lo común. Unos cojones y unos ovarios nunca vistos en la música popular desde la muerte de Roberto Goyeneche. Ella no vendía una voz, vendía un estilo. Era una maestra en perder la primera al tiempo que ganaba lo segundo. Algo en lo que yo, sin duda, tengo mucho que aprender. En estos momentos de pérdida me digo, como en la canción: ¡Quién pudiera reír como llora Chavela! Y recuerdo estas palabras de Almodóvar: “Desde Jesucristo, nadie ha abierto los brazos como ella”.


Adiós volcán (PEDRO ALMODÓVAR)

Durante veinte años la busqué en sus escenarios habituales y desde que la encontré en el diminuto backstage de la madrileña Sala Caracol llevo otros veinte años despidiéndome de ella, hasta esta larguísima despedida, bajo el sol abrasivo del agosto madrileño.
Chavela Vargas hizo del abandono y la desolación una catedral en la que cabíamos todos y de la que se salía reconciliado con los propios errores, y dispuesto a seguir cometiéndolos, a intentarlo de nuevo.
El gran escritor Carlos Monsiváis dijo “Chavela Vargas ha sabido expresar la desolación de las rancheras con la radical desnudez del blues”. Según el mismo escritor, al prescindir del mariachi Chavela eliminó el carácter festivo de las rancheras, mostrando en toda su desnudez el dolor y la derrota de sus letras. En el caso de Piensa en mí, (eso lo digo yo) una especie de danzón de Agustín Lara, Chavela cambió hasta tal punto el compás original que de una canción pizpireta y bailable se convirtió en un fado o una nana dolorida.
Ningún ser vivo cantó con el debido desgarro al genial José Alfredo Jiménez como lo hizo Chavela. “Y si quieren saber de mi pasado, es preciso decir otra mentira. Les diré que llegué de un mundo raro, que no sé del dolor, que triunfé en el amor y que nunca (YO NUNCA, cantaba ella) he llorado”. Chavela creó con el énfasis de los finales de sus canciones un nuevo género que debería llevar su nombre. Las canciones de José Alfredo nacen en los márgenes de la sociedad y hablan de derrotas y abandonos, Chavela añadía una amargura irónica que se sobreponía a la hipocresía del mundo que le había tocado vivir y al que le cantó siempre desafiante. Se regodeaba en los finales, convertía el lamento en himno, te escupía el final a la cara. Como espectador era una experiencia que me desbordaba, uno no está acostrumbrado a que te pongan un espejo tan cerca de los ojos, el desgarro con tirón final, literalmente me desgarraba. No exagero. Supongo que habrá alguien por ahí que le pasara lo mismo que a mí.
En su segunda vida, cuando ya tenía más de setenta años, el tiempo y Chavela caminaron de la mano, en España encontró una complicidad que Méjico le negó. Y en el seno de esta complicidad Chavela alcanzó una plenitud serena, sus canciones ganaron en dulzura, y desarrolló todo el amor que también anidaba en su repertorio. “Oye, quiero la estrella de eterno fulgor, quiero la copa más fina de cristal para brindar la noche de mi amor. Quiero la alegría de un barco volviendo, y mil campanas de gloria tañendo para brindar la noche de mi amor.” A lo largo de los años noventa y parte de este siglo, Chavela vivió esta noche de amor, eterna y feliz con nuestro país, y como cada espectador, siento que esa noche de amor la vivió exclusivamente conmigo. Chavela te cantaba solo a tí, al oído, y cuando el torrente de su voz fue menos potente, (no hablo de declive, ella no lo conoció, hizo y cantó lo que quiso y como quiso) Chavela se volvió más íntima. Las mejores versiones de La llorona las interpretó en sus últimos conciertos. Abordaba la canción con un murmullo, y en ese tono continuaba, recitando palabra por palabra, hasta llegar al épico final. Cantar lo que se dice cantar solo cantaba la última estrofa, de un modo ascendente hasta gritar su última y breve palabra. “Si como te quiero quieres llorona, quieres que te quiera más. Si ya te he dado la vida, llorona, qué más quieres. ¡Quieres MÁS!" Estremecía escuchar la palabra “más” gritada por Chavela.
La presenté en decenas de ciudades, recuerdo cada una de ellas, los minutos previos al concierto en los camerinos, ella había dejado el alcohol y yo el tabaco y en esos instantes éramos como dos síndromes de abstinencia juntos, ella me comentaba lo bien que le vendría una copita de tequila, para calentar la voz, y yo le decía que me comería un paquete de cigarrillos para combatir la ansiedad, y acabábamos riéndonos, cogidos de la mano, besándonos. Nos hemos besado mucho, conozco muy bien su piel.
Los años de apoteosis española hicieron posible que Chavela debutara en el Olympia de París, una gesta que solo había conseguido la gran Lola Beltrán antes que ella. En el patio de butacas tenía a mi lado a Jeanne Moreau, a veces le traducía alguna estrofa de la canción hasta que Moreau me murmuró “no hace falta, Pedro, la entiendo perfectamente” y no porque supiera español.
Y con su deslumbrante actuación en el Olympia parisino consiguió, por fin, abrir las puertas que más férreamente se le habían cerrado, las del Teatro Bellas Artes de Méjico DF, otro de sus sueños. Antes de la presentación en París un periodista mejicano me agradeció mi generosidad con Chavela. Yo le respondí que lo mío no era generosidad, sino egoísmo, recibía mucho más que daba. También le dije que aunque no creía en la generosidad sí creía en la mezquindad, y me refería justamente al país de cuya cultura Chavela era la embajadora más ardiente. Es cierto que desde que empezara a cantar en los años cincuenta en pequeños antros (¡lo que hubiera dado por conocer El Alacrán, donde debutó con la bailarina exótica Tongolele!) Chavela Vargas fue una diosa, pero una diosa marginal. Me contó que nunca se le permitió cantar en televisión o en un teatro. Después del Olympia su situación cambió radicalmente. Aquella noche, la del Bellas Artes del D.F., también tuve el privilegio de presentarla, Chavela había alcanzado otro de sus sueños y fuimos a celebrarlo y a compartirlo con la persona que más lo merecía, José Alfredo Jiménez, en el bar Tenampa de la Plaza de Garibaldi. Sentados debajo de uno de los murales dedicados al inconmensurable José Alfredo bebimos y cantamos hasta el amanecer (ella no, solo bebió agua aunque al día siguiente los diarios locales titulaban en su portada “Chavela vuelve al trago”). Cantamos hasta el delirio todos los que tuvimos la suerte de acompañarla esa noche, pero sobre todo cantó Chavela, con uno de los mariachis que alquilamos para la ocasión. Era la primera vez que la escuchábamos acompañada por la formación original y típica de las rancheras. Y fue un milagro, de los tantos que he vivido a su lado.
En su última visita a Madrid, en una comida íntima con Elena Benarroch, Mariana Gyalui y Fernando Iglesias, tres días antes de su presentación en la Residencia de Estudiantes, Elena le preguntó si nunca olvidaba las letras de sus canciones. Chavela le respondió: “a veces, pero siempre acabo donde debo”. Me tatuaría esa frase en su honor. ¡Cuántas veces la he visto terminar donde debe! Aquella noche en el indescriptible bar Tenampa, Chavela terminó la noche donde debía, bajo la efigie de su querido compañero de farras José Alfredo, y acompañada de un mariachi. Las canciones que ella desagarró en el pasado, acompañada por dos guitarras, volvieron a sonar lúdicas y festivas, donde y como debía ser. El último trago fue aquella noche un delicioso himno a la alegría de haberse bebido todo, de haber amado sin freno y de seguir viva para cantarlo. El abandono se convertía en fiesta.
Hace cuatro años fui a conocer el lugar de Tepoztlán donde vivía, frente a un cerro de nombre impronunciable, el cerro de Chalchitépetl. En esos valles y cerros se rodó Los siete magníficos, que a su vez era la versión americana de Los siete samuráis de Kurosawa. Chavela me cuenta que la leyenda dice que el cerro abrirá sus puertas cuando llegue el próximo Apocalipsis y solo se salvarán los que acierten a entrar en su seno. Me señaló el lugar concreto de la ladera del cerro donde parecían estar dibujadas dichas puertas.
Circulan muchas leyendas, orgánicas, espirituales, vegetales, siderales, en esta zona de Morelos. Además de los cerros, con más roca que tierra, Chavela también convive con un volcán de nombre rotundo, Popocatépetl. Un volcán vivo, con un pasado de amante humano, rendido ante el cuerpo sin vida de su amada. Tomo nota de los nombres en el mismo momento en que salen de los labios de Chavela y le confieso mis dificultades para la pronunciación de las “ptl” finales. Me comenta que durante una época las mujeres tenían prohibido pronunciar estas letras. ¿Por qué? Por el mero hecho de ser mujeres, me responde. Una de las formas más irracionales (todas lo son) de machismo, en un país que no se avergüenza de ello.
En aquella visita también me dijo “estoy tranquila”, y me lo volvió a repetir en Madrid, en sus labios la palabra tranquila cobra todo su significado, está serena, sin miedo, sin angustias, sin expectativas (o con todas, pero eso no se puede explicar), tranquila. También me dijo “una noche me detendré”, y la palabra “detendré” cayó con peso y a la vez ligera, definitiva y a la vez casual. “Poco a poco”, continuó, “sola, y lo disfrutaré”. Eso dijo.
Adiós Chavela, adiós volcán.
Tu esposo, en este mundo, como te gustaba llamarme,
Pedro Almodóvar.



sábado, 4 de agosto de 2012

No al patrocinio de empresas con las manos manchadas de sangre - AMNISTÍA INTERNACIONAL -

En 1984, un escape de gas en una planta de pesticidas en Bhopal (India) provocó la muerte de 10.000 personas.  Miles más fallecieron en los meses y años posteriores. Casi tres décadas después, más de 100.000 personas sufren graves problemas de salud y no reciben atención sanitaria apropiada. La zona aún no ha sido limpiada y las víctimas no han recibido la reparación adecuada.

La empresa que provocó la tragedia se llama Union Carbide y fue comprada por Dow Chemical, patrocinadora de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, quien considera que no tiene responsabilidad por el escape.

Lejos de condenar la inacción de Dow Chemical en el desastre de Bophal, el Comité Organizador de Londres 2012 sigue defendiendo su “buena gobernanza empresarial”. Los supervivientes de la tragedia continúan hoy en día exigiendo sin éxito que esta compañía asuma su responsabilidad.

En Amnistía Internacional, no podemos tolerar que una cita internacional que dice vincularse a valores como el juego limpio, la superación y la competición pacífica entre los pueblos sea cómplice del sufrimiento de decenas de miles de víctimas de la tragedia en Bophal.

Por eso, te pedimos que te sumes a nosotros al pedirle al Presidente del Comité Organizador de Londres 2012 que deje de defender a Dow Chemical y pida perdón a los sobrevivientes del desastre de Bophal.

Por favor, firma ahora. Y recuerda que reeviando este mensaje a tus contactos contribuyes todavía más al éxito de esta acción.

Un saludo agradecido por tu compromiso.

Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional - Sección Española (@amnistiaespana)

jueves, 2 de agosto de 2012

DÚO DE GUITARRA Y VIOLÍN (Bodega del Palacio del Castillo de los Templarios, Ponferrada)


Fuimos Elena, mis padres y yo a ver este concierto de violín y guitarra, ambos son profes de la Escuela de Música de la que es alumno mi padre.Ya me había dicho mi padre que Carlos tiene una bonita forma de tocar y que lo hace muy bien, y la verdad que me gustó mucho, los solos de guitarra fueron muy bonitos.




Después del concierto fuimos a cenar unas tapinas a la Taberna San Andrés. Había ido hace poco con Cami a cenar allí, y me encantaron los postres, ¡riquísimos!, así que allí les llevé, tomamos unas tapitas y unos postres riquísimos! todo caserito! buenísimo! 
Anina


Exijamos la igualdad de derechos de las mujeres en Arabia Saudí - AMNISTÍA INTERNACIONAL -

La inauguración de los Juegos Olímpicos de hace unos días fue un jornada importante en Arabia Saudí. Sarah Attar y Wodjan Ali Seraj Abdulrahim Shahrkhani se convirtieron en las dos primeras mujeres de este país en participar en unos Juegos Olímpicos. Ha costado 116 años que esto suceda, pero todavía es absolutamente insuficiente.

La mujeres saudíes sufren uno de los niveles de discriminación de género más altos del mundo. Si quieren casarse, trabajar, ir a la escuela, tomar un medio de transporte público, ir al doctor, tienen que pedir permiso a su “guardián”, un hombre de su familia. Si los Juegos se celebrasen en Arabia Saudí, las dos atletas que compiten en Londres no lo podrían hacer.


Arabia Saudí todavía recoge intolerables violaciones de los derechos de las mujeres, como la prohibición de conducir. Negar este derecho es, al fin y al cabo, negar a las mujeres el derecho a la libertad de movimiento.

Además, el castigo por saltarse la prohibición es inhumano. Hace unos meses, una mujer saudí fue condenada a 10 latigazos por rechazar esta restricción.

¿Queremos dejarlas solas? Firmando esta acción las podemos ayudar. Nuestro apoyo es la mejor garantía para conseguir la igualdad entre mujeres y hombres en Arabia Saudí, y en el mundo.

Por favor, reenvía este mensaje a tus contactos, puede que vean los Juegos Olímpicos con otros ojos.

Saludos.

Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional - Sección Española (@amnistiaespana)

miércoles, 1 de agosto de 2012

La crisis era predecible (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro, 1 de agosto de 2012

Este artículo indica que, en contra de lo que dijeron la mayoría de financieros en su presentación a las Cortes españolas, la crisis financiera era predecible.

Lo que es sorprendente de las declaraciones hechas a las Cortes Españolas de algunos de los mayores responsables de las políticas financieras del país es su admisión de que la crisis cogió a todos por sorpresa y que no podía haberse prevenido. Considero estas declaraciones muy preocupantes pues era fácil de prever que habría una crisis muy grave. En realidad, algunos de nosotros la predijimos. No era difícil verla venir.
Veamos por partes. Y analicemos primero cómo se detecta una burbuja como, por ejemplo, una burbuja inmobiliaria. Se mira, en primer lugar, la evolución de los precios del producto sujeto de la burbuja, en este caso, la vivienda. Y se ve rápidamente que estos precios suben enormemente. En sí este gran crecimiento no es indicador de una burbuja. Sí que lo es, sin embargo, cuando todos los demás precios, comenzando por el precio del trabajo –es decir los salarios- no suben. Entonces sí que hay una burbuja. Los salarios y el número de asalariados son, en cualquier país, uno de los factores más importantes para conocer el nivel de demanda de un producto de consumo popular. Pues bien, esto es lo que ocurrió en España desde 1998 a 2007. El precio de las viviendas subía y subía y en cambio el precio de los alquileres, por ejemplo, casi no subía. En realidad estaba estancado. Si la causa del crecimiento de los precios de la vivienda y de la construcción era el crecimiento demográfico ¿cómo podría explicarse que el precio del alquiler no subiera también?
A riesgo de parecer repetitivo, hay que subrayar que una de las variables más importantes para detectar una burbuja es la diferencia entre el precio de un producto y el nivel de capacidad adquisitiva de la mayoría de la población, es decir, de las clases populares, que viene dado por lo que se llama masa salarial, que son los salarios de todos los trabajadores. El nivel salarial y el número de gente asalariada configuran una variable clave para entender la capacidad adquisitiva de la población, la gran mayoría de la cual son las clases populares.
Como esta capacidad adquisitiva no subía, y el precio de la vivienda sí que subía, la población tuvo que pedir prestado mucho, mucho dinero. Y esta es la raíz del enorme endeudamiento de las familias españolas. Esta realidad apenas ha sido citada en los medios de mayor difusión del país, que explican el endeudamiento por el fácil acceso al crédito. Es cierto que la entrada de España en la Eurozona facilitó el acceso al crédito. Pero ello no es razón suficiente para explicar el enorme endeudamiento, pues otros países de la Eurozona también tenían fácil acceso al crédito y su nivel de endeudamiento nunca alcanzó los niveles que alcanzó el de España. Ahora bien, mientras el crédito continuara fluyendo, todo parecía normal.
Pero un analista crítico de la realidad podría haber visto que tanto crédito era insostenible y podía crear un problema mayor, como así fue. Cuando la banca alemana, que era la mayor fuente de crédito, así como la francesa, se paralizaron (llenas de pánico porque descubrieron que estaban contaminadas por productos tóxicos procedentes de la banca estadounidense) todo el sistema colapsó, es decir, la enorme burbuja inmobiliaria explotó, arrastrando con ello el 10% del PIB español en cuestión de meses. Fue un tsunami financiero, resultado, en gran parte, de la enorme avaricia de los especuladores –la banca y el sector inmobiliario- y la complicidad, además de la incompetencia, del equipo directivo del Banco de España que es, en teoría, el regulador de la banca y la agencia responsable de prevenir esta catástrofe. La enorme irresponsabilidad de tales dirigentes fue desoír las voces críticas que estábamos alertando del problema, incluidas las de técnicos del Banco de España.
Es imposible rellenar este vacío de un 10% del PIB substituyéndolo por otras actividades con las políticas de austeridad (recortes y más recortes) que se están siguiendo en España. También lo dijimos al principio de la crisis unos pocos sin que nos hicieran caso. Es obvio que estas políticas son suicidas económicamente porque cuando el sector privado está tan endeudado como lo está el español, el único que puede estimular la economía es el sector público ¡Y lo están recortando! Esto es un indicador del dogmatismo de los economistas neoliberales (que dominan la cultura económica del país) que, a pesar de la enorme evidencia de que las políticas de austeridad están llevando al país a un gigantesco desastre, continúan promoviendo y llevando a cabo tales políticas, insistiendo miles de veces en que tales medidas son necesarias para recuperar la famosa confianza de los mercados, ignorando que el que marca los intereses de la deuda pública es el Banco Central Europeo, que como he dicho muchas veces, no es un Banco Central, sino un lobby de la banca alemana y del Banco Central alemán.
Es importante señalar que algunos de estos neoliberales añaden que las políticas de austeridad son insuficientes y hay que complementarlas con políticas de crecimiento, desconociendo que estas últimas no serán eficaces a no ser que se eliminen las primeras. Como todo dogma, la causa de que se reproduzca, a pesar de su obvia falsedad, es porque sirve intereses económicos y financieros que se benefician de tales políticas. He documentado y publicado una larga lista de beneficiarios de la reproducción de dicho dogma neoliberal, que van desde la gran banca y gran patronal alemana a la gran banca y gran patronal española. La banca alemana se beneficia del enorme flujo de capitales de la periferia (incluyendo España) al centro (Alemania) y la gran patronal alemana se beneficia de los relativamente bajos salarios de los trabajadores alemanes (en relación con su productividad) y de la imposibilidad de los países periféricos (incluida España) de devaluar la moneda para poder competir con sus productos: la gran banca española, porque se está reestructurando el sistema financiero en términos muy favorables a ella y con gran apoyo de fondos públicos, y la gran patronal española (que genera su propio crédito) porque está consiguiendo lo que siempre ha deseado, bajar los salarios y debilitar a los sindicatos, y eliminar el Estado del Bienestar.
Ahora bien, existen alternativas (ver Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España y Lo que España necesita. Una réplica con propuestas alternativas a la política de recortes del PP, de Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón). España tiene los recursos para salir de la crisis. Sólo un dato: si España tuviera los mismos ingresos al Estado que Suecia, el Estado español ingresaría 200.000 millones de euros más, con lo cual se podrían crear cinco millones de puestos de trabajo, eliminándose el desempleo que es el problema humano, social y económico más grave que tiene España. El hecho de que ello no ocurra se debe, no a causas económicas y/o financieras, sino políticas, es decir, al enorme poder que las fuerzas conservadoras tienen sobre el Estado español. Así de claro.

¡Adivina!...hay coral donde Shell va a perforar


Shell se defiende diciendo que sabía que los corales estaban ahí, en declaraciones al Washington Post afirma que los corales constituyen casi el 4% de la vida marina en el fondo del mar de Chukchi.

Enviado por: John Hocevar, equipo campaña Océanos de Greenpeace USA, a bordo del Esperanza,
Saludos desde el Mar de Chukchi, muy al norte, en el Ártico de Alaska. Aquí un equipo a bordo de nuestro barco Esperanza está utilizando un pequeño submarino para estudiar el fondo del mar, en el lugar donde la empresa Shell quiere extraer petróleo este mismo verano. Durante, lo que creemos han sido las primeras investigaciones submarinas en el mar de Chukchi, nos ha sorprendido descubrir la gran cantidad de corales precisamente en medio del lugar de perforación propuesto por Shell.

Shell se defiende diciendo que sabía que los corales estaban ahí, en declaraciones al Washington Post afirma que los corales constituyen casi el 4% de la vida marina en el fondo del mar de Chukchi. Para poner esto en contexto, hay que recordar que los arrecifes del sur de Florida y que atraen a buzos del mundo entero, tienen una densidad y frecuencia en la zona del 4%. Personalmente pensamos que Shell no se esperaba que los corales fueran una de las tres especies más comúnmente descubiertas en nuestra inmersiones en el Ártico, junto a varias otras especies de estrellas de mar.

Los corales organismo de crecimiento lento, larga vida, y muy vulnerable a las perturbaciones. Ellos proporcionan un hábitat para muchos peces y otras especies marinas, y a menudo sirven como zonas de cría de larvas o juveniles. Tanto las Naciones Unidas como el Gobierno de los EE.UU. han reconocido la importancia de proteger los corales.

Todo esto plantea serias preguntas. Por ejemplo, por qué no hay mención a estos corales de Chukchi en la declaración de impacto ambiental dentro de los planes de perforación de Shell. Los expertos de coral en la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration) no parecen haber sido consultados. El público no fue informado. Se podría pensar que el Departamento de Interior, que supervisa la concesión de permisos de perforación mar adentro, algo habría aprendido del desastre Horizon de BP en el Golfo de México en 2010. Pero parece que han vuelto a caer en sus errores, como los cometidos en la evaluación del Golfo, donde se hablaba de morsas y otras especies del Ártico. Desgraciadamente nada ha cambiado. Las declaraciones de impacto ambiental siguen siendo tratadas como simples requisitos burocráticos donde estampar un sello de caucho y dar a las grandes petroleras permiso de hacer lo que deseen.

La administración Obama todavía tiene tiempo de reflexionar, poner freno y no permitir a Shell perforar en el Ártico. Ni siquiera saben lo que está en riesgo, porque la mayoría de la zona aún no se ha explorado. Y como hemos descubierto, Shell sabe que no ha dicho  la verdad y dado toda la información para que el Departamento de Interior de los EEUU y el público en general puedan saber lo que realmente nos jugamos si permitimos sus operaciones en el Ártico.

Todavía hay tiempo para salvar el Ártico, únete a www.salvaelartico.es

John Hocevar, equipo campaña Océanos de Greenpeace USA, a bordo del Esperanza
Imagen: Especie de coral blando conocido como la frambuesa Mar (Gersemia sp.) © Jiri Rezac / Greenpeace

ENTRE TODOS Y TODAS PODEMOS - AMNISTÍA INTERNACIONAL -

Más tarde o más temprano, el trabajo de Amnistía Internacional por los derechos humanos en todo el mundo recoge sus frutos. Y esto, te recuerdo, sería imposible sin tu ayuda desinteresada.
Este julio hemos tenido muy buenas noticias y las queremos compartir contigo. La lapidación de Intisar Sharif Abdallah ha sido revocada y ella puesta en libertad. También hemos recibido, con satisfacción, la condena de los expresidentes argentinos, Videla y Bignone, por la sustracción de menores durante la dictadura. Y en la primera condena de su historia, la Corte Penal Internacional ha impuesto 14 años de prisión por el reclutamiento de niños y niñas soldado al señor de la guerra congoleño, Lubunga Dyilo.

Estos ejemplos demuestran que la lucha por la dignidad de todas las personas y en todo el mundo tiene sentido. Pequeños compromisos cotidianos: firmar una acción, hacer un donativo, comprar en nuestra tienda solidaria … son imprescindibles para luchar por todas las personas perseguidas y condenadas injustamente.
Aún queda mucho por hacer. Permíteme pues, que te invite a asociarte a Amnistía Internacional. Y conscientes de la dificultades del momento, te informo que lo puedes hacer adaptando la aportación a tu situación económica.

La crisis no puede hacernos bajar la guardia. Recuerda, nuestro esfuerzo salva vidas y es garantía de justicia.
Gracias por tu obstinada negativa a la indiferencia.
Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional – Sección Española (@amnistaespana)

martes, 31 de julio de 2012

Draghi debería ser procesado (JUAN TORRES LÓPEZ)

Publicado en Público.es el 31 de julio de 2012

Los medios de comunicación han festejado que una sola frase de Draghi (“Haré lo que sea necesario para salvar el euro, y será suficiente”) haya bastado para salvarnos, deteniendo la acelerada subida de la prima de riesgo española.
Lo muestran como un todopoderoso dios monetario capaz de paralizar de un solo golpe la furia de los especuladores, la “irresponsabilidad” de los mercados que el Ministro de Economía denunciaba días atrás, cuando sus ataques encarecían la venta de nuestra deuda hasta niveles prohibitivos.
Y lo es. Es el titular de un poder nuevo, pero de un poder no democrático y que, como este mismo caso demuestra claramente, no se ejerce en beneficio de los pueblos sino infligiéndole un sacrifico tan inhumano como innecesario y cruel.
Por eso me parece que lo noticioso no debería ser la acción todopoderosa de Draghi sino que no haya comparecido para explicar por qué no la llevó a cabo antes.
Si el Banco Central Europeo, como a nadie le cabe ya la menor duda y como acaba de ser de nuevo demostrado, puede evitar tan fácilmente el sobrecoste artificial que los mercados imponen a nuestra deuda, lo que tendríamos que preguntarnos es la razón del retraso en la acción salvadora, las causas de una omisión tan flagrante del deber de protección y auxilio económico que las instituciones tienen respecto a las economías y a los pueblos que las han creado.
No se trata de un hecho baladí. De una semana a otra se suceden subastas que al ir encareciéndose aumentan en miles de millones de euros la factura que pagan los estados, y si el Banco Central Europeo no hace nada, pudiéndolo hacer, para que no sea más elevada de lo necesario, lo que está provocando es un daño terrible a las naciones, a las personas y a las empresas concretas, a sus patrimonios y a su capacidad de creación de riqueza y empleo. Un daño, además, que se hace solamente en aras de permitir que los inversores se enriquezcan todavía más simplemente apostando en un casino en donde se juega a costa del bienestar y la paz de las naciones.
No es la primera vez que Draghi se ve inmerso en acciones de este tipo, que ocasionan un daño tan evidente y grave a las economías. Fue directivo de Goldman Sachs e inevitablemente corresponsable, si no responsable directo, de los engaños que el todopoderoso banco urdió en Grecia, y parece que también en Italia, para hacer negocio manipulando sus cifras de déficit. Y su presencia está vinculada igualmente a escándalos (que terminaron también beneficiando a Goldman) relacionados con la privatización de empresas públicas en Italia. Sabe bien lo que significa utilizar recursos públicos para beneficiar a los intereses privados.
Pero en este caso estamos hablando de algo mucho peor y más grave. Es cierto que el comportamiento del Banco Central Europeo y su falta de acciones determinantes para evitar que los problemas de liquidez de los estados se conviertan en uno muy dramático de solvencia viene dado por las restricciones de su estatuto (que lo consolida como un engendro que en realidad no responde a su nombre de banco central). Pero es que incluso en el macro de sus restringida capacidad de actuación puede hacer mucho más de lo que hace, y algo muy distinto a lo que viene haciendo, como el propio resultado de las palabras de Draghi acaba de mostrar.
Los pueblos no pueden continuar en silencio ante este tipo de hechos. Debemos pedir cuentas. El Banco Central Europeo actúa como un auténtico pirómano al servicio de la banca privada, que sin disimulo se ha encargado de poner a su cabeza a unos de sus representantes más conocidos y preeminentes, precisamente porque lo que está ocurriendo no es un accidente sino una estrategia bien urdida para consolidar el poder de los grandes grupos financieros y ocultar a la ciudadanía su responsabilidad criminal en el estallido de la crisis y en las consecuencias que trae consigo.
Estamos hablando de un auténtico crimen porque esa actuación (por activa cuando el Banco Central Europeo toma decisiones tan claramente beneficiosas solo para los bancos privados y por pasiva cuando no hace nada para evitar el daño) produce, como ya es mucho más que evidente, un sacrificio doloroso y cruel a las personas. Es un crimen económico de los que llamamos contra la Humanidad que se debe perseguir y castigarse de modo ejemplar.
Es imprescindible tipificarlos con rigor y crear los tribunales necesarios para que juzguen estos comportamientos evaluando el daño y precisando la responsabilidad concreta de quienes los llevan cabo, así como el grado de complicidad que se da en otras autoridades que asienten o que incluso reclaman que el BCE actúe de esta forma. Y por supuesto, es una exigencia democrática de primer orden que se desvele y difunda la naturaleza real del discurso que envuelve sus actuaciones, que se haga pedagogía y se muestre a la ciudadanía el engaño y la impostura con las que se reviste esta gigantesca operación de saqueo a los pueblos europeos, un crimen que ya se ha llevado a cabo con anterioridad en otras latitudes y cuyas consecuencias muy lesivas para los pueblos son, por tanto, perfectamente conocidas.

Cómo se comportan y cómo son los súper ricos (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro, 31 de julio de 2012

El artículo cuestiona los argumentos neoliberales que sostienen la necesidad de favorecer las rentas superiores, mostrando la falta de evidencia que los apoyen.

Uno de los argumentos más utilizados para no aumentar los impuestos de las personas con mayores rentas es que tales impuestos desincentivan el ahorro y la inversión productiva de tal ahorro, una inversión productiva que crea empleo. Este argumento se reproduce constantemente, una y otra vez, en la mayoría de medios de información y persuasión del país, subrayando que no hay que penalizar a los productores de riqueza y puestos de trabajo.
El problema con este argumento es que, por mucho que se repita, no tiene evidencia que lo avale. Un estudio reciente de una empresa de análisis de mercados (Market Watch) analizó recientemente qué hacen los súper ricos con su dinero (“Where the Rich are Keeping their Money”). Y aunque no es fácil encontrar esta información, algo sí que se pudo ver. Pues bien, la enorme cantidad de dinero que tienen los súper ricos no se invierte en lo que se llama economía productiva, es decir, donde se producen puestos de trabajo. El 90% estaba en compra y venta de propiedad inmobiliaria, en bonos del Estado, en cuentas personales y en otras actividades de uso personal o actividad especulativa. Sólo un 1% se invertía en el establecimiento de nuevas empresas que produjeran empleo. Otros estudios han llegado a conclusiones semejantes. En la encuesta Mendelsohn Affluent Survey alcanza un porcentaje sólo ligeramente superior, un 2%. En realidad, en un sorprendente momento de franqueza del medio más cercano al mundo financiero, el Wall Street Journal, indicó que el gran impacto positivo para las rentas superiores que supuso el gran recorte de impuestos para los súper ricos que aprobó la administración Bush “condujo al peor periodo de creación de empleo en la reciente historia del país” (citado en “Three Big Lies of the Super-Rich”, de Paul Buchheit).
De estos datos debería deducirse que una mejor manera de crear empleo hubiera sido gravar a los súper ricos y con este dinero el Estado debería crear puestos de trabajo, propuesta que, a pesar de ser razonable y justa, nunca se verá en los medios de mayor información y persuasión del país que transmiten la imagen de que hay que mimar a los súper ricos para que no se vayan a otros lugares.

¿Hay que estimular la aparición de grandes empresarios?

Otro argumento que también se reproduce constantemente en la cultura neoliberal, ampliamente dominante en los medios de información y persuasión de mayor difusión, es la necesidad de estimular la creatividad individual empresarial, enfatizando la gran importancia que tal esfuerzo individual ha tenido en el progreso de un país. Constantemente se cita a grandes emprendedores, como Bill Gates, para señalar la importancia de tal creatividad empresarial individual. Paul Buchheit señala, sin embargo, que la historia real difiere considerablemente de la imagen idealizada de tal emprendedor. Bill Gates adaptó con gran oportunismo el conocimiento generado por muchos ingenieros que le precedieron, copiando a otros expertos, sin que estos otros nombres aparecieran en su biografía. Lo que se considera un acto individual fue una producción de conocimiento colectivo, que en otro tipo de sociedad se hubiera reconocido y presentado como un esfuerzo de equipo y no cómo personal. La historia del mundo empresarial está llena casos como éste. Lo que se presenta como una iniciativa individual empresarial está basado en un esfuerzo colectivo, utilizado, manipulado (y a veces explotado) sólo por un individuo cuyo conocimiento deriva y/o está expropiado de otros. Buchheit también se refiere al caso del supuesto inventor del teléfono, Alexander Graham Bell, quien recibe todos los honores, cuando muchas otras personas habían contribuido y sabían como establecer el teléfono, pero no tenían el dinero para poder patentarlo antes que Bell.

La falsedad del concepto de capitalismo popular

Otro argumento que se ha estado promoviendo en defensa del sistema económico actual es que hoy estamos viviendo en la época del capitalismo popular, como consecuencia de que la mayoría de la ciudadanía tiene acciones en la Bolsa. En este argumento se asume que todo el mundo sigue con gran interés los vaivenes de la Bolsa, porque les afecta personalmente. Cuando la Bolsa se dispara se nos dice que todos nos beneficiamos.
De nuevo, la evidencia cuestiona tal argumento. La propiedad de las acciones está enormemente concentrada. Así, por ejemplo, en EEUU, sólo el 10% de propietarios de acciones tiene más del 80% de todas ellas. La gran mayoría de accionistas tiene un número muy menor de acciones. Es más, los grandes cambios de la Bolsa afectan primordialmente al 5% de los accionistas que ganan más de 500.000 euros al año. Al resto, tales variaciones les afectan mucho menos. Y últimamente, los cambios fiscales han beneficiado enormemente a estos grupos minoritarios. En general, pagan en impuestos sólo el 15% de su renta derivada de la propiedad de las acciones, lo cual ha facilitado que en sólo seis años (2001-2007) doblaran sus ingresos. Mientras, el trabajador promedio (que cobra 34.500 dólares al año) paga en impuestos un 32%. Una consecuencia de este hecho es que las desigualdades de renta se han disparado.

¿Son los súper ricos los mejores?

Todo ello lleva a otro argumento que los neoliberales sostienen: que aquellos que están en las cúspides superiores de poder –los súper ricos- están ahí porque son mejores que los demás. El mérito es lo que les ha llevado a donde están (ver mi artículo “El fin de la mal llamada meritocracia”, publicado en El Plural, 28.07.12, y colgado en mi blog www.vnavarro.org).  Pues bien, l a evidencia no avala tal postura. En realidad, la evidencia científica muestra que los súper ricos son gente menos ética, menos solidaria y menos considerada hacia otras personas, y más inclinada a sostener comportamientos incívicos que la mayoría de la ciudadanía. En lugar de la imagen que se promueve, de que las élites tienen mayor calidad y valor humano, la evidencia muestra claramente lo contrario.
En un artículo en Scientific American, Daisy Grewal cita los trabajos de dos psicólogos, Paul Piff y Dacher Keltner, que muestran que los súper ricos muestran comportamientos menos solidarios, menos compasivos, más egoístas y más propensos a saltarse las normas y reglas que las clases populares. Las clases populares han desarrollado unas culturas de solidaridad que se encuentran ausentes entre las élites ricas y súper ricas (Daisy Grewal, “How Wealth Reduces Compassion”, Scientific American, 10.04.12).
Una conclusión semejante se ha publicado por la Asociación para la Psicología Científica (Press Release, 08.02.12) en la que señala la cultura egocéntrica existente entre las personas de rentas superiores y su menor capacidad emotiva hacia otras personas con  necesidad de apoyo o solidaridad. La famosa frase de “nobleza obliga”, simplificando que los de arriba sienten la necesidad de cuidar de los otros no existe ya (en caso de que hubiera existido). Es cierto que personas muy ricas dan mecenazgo, pero son siempre las excepciones. A resultados parecidos han llegado estudiosos de la cultura empresarial, como la famosa Bloomberg Newsletter. Así, tal revista publica los hallazgos del citado Paul Piff, de la Universidad de California, publicados también en la Academia de Ciencias de EEUU, que muestra como los ricos y súper ricos obedecen menos las leyes de tráfico y las normas de conducta aprobadas por la sociedad, son más egoístas y piensan menos en otras personas, son menos capaces de  expresar solidaridad o compasión y se saltan otros tipos de leyes con mayor frecuencia. Por cierto, tales comportamientos poco solidarios aparecen también con mayor frecuencia entre estudiantes de Economía y Empresariales en EEUU, los cuales indican que el egoísmo y egocentrismo son atributos favorables para la eficiencia económica, observación que ha motivado una demanda de cursos de ética y comportamiento cívico en las facultades de Economía. Sería interesante que estudios y análisis de esta naturaleza se hicieran también en España, pero hasta ahora no se han hecho. Teniendo en cuenta el enorme fraude fiscal de los súper ricos y su continua oposición a reformas que facilitaran el bienestar social de la ciudadanía y muy en especial de las clases populares, es casi seguro que los súper ricos españoles están entre los menos solidarios y más incívicos entre los súper ricos de los países semejantes por el nivel de desarrollo económico a España.

SANABRIA













El domingo Juanma tuvo el día libre ¡yuuupiiii! jajaja, así que pensamos un sitio no muy lejos al que ir, yo me acordé de Sanabria, que había estado de pequeña y me había gustado mucho, así que el sábado estuvimos preparando la comidita para llevar y comer por allí de campo. Preparamos una empanada, ensaladilla, tortilla, pan ... ¡muy rico todo!
Visitamos la Casa del Parque Natural, que a mi siempre me gusta visitarla y enterarme un poco de todo lo que me puedo encontrar en un lugar. Hay un montón de rutas para hacer, que la verdad que nos gustaría volver y hacer alguna, para otra vez que descanse Juanma.
Subimos a la Laguna de los Peces, muy bonito, ¡nos encantó!.
Y para rematar me di un bañito en el lago, ¡genial!
¡¡día perfecto!!
Anina

sábado, 28 de julio de 2012

A las grandes empresas les interesa delinquir (JUAN TORRES LÓPEZ)

Hace unos días nos hemos enterado de que Barclays ha venido manipulando desde 2005 a 2009 los tipos de interés aplicables a las hipotecas que concedía y que ha aceptado una multa de 340 millones de euros por esa razón y para evitar penas mayores.
Parece mucho dinero pero en realidad supone una pequeñísima parte de los beneficios que ha obtenido en la  etapa en la que ha cometido esa irregularidad. Exactamente el 4,93% de los 9.124 millones de euros que ganó en ese mismo periodo. Le compensa, pues, haber sido descubierta y pagar la multa.
Y eso es lo que igualmente ocurre con un buen número de grandes empresas que han sido condenadas en los últimos años por cometer abusos o delitos de diferente naturaleza. Las autoridades les ponen multas pero son muy pequeñas en relación con el beneficio que obtienen y eso, en lugar de detener el crimen que económico que cometen, lo incentiva.
En una interesante web titulada Information Is Beautiful, editada por David McCandless, se presentan ejemplos de todo ello, mostrando que, salvos casos muy excepcionales, las penas impuestas son muy pequeñas en relación con los beneficios y, en definitiva, que a las grandes corporaciones les interesa delinquir.

JUEGOS OLÍMPICOS LONDON 2012



Ayer vi con Juanma la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos London 2012, ¡me gustó mucho en general! 
Aquí dejo los enlaces para seguir los Juegos:

http://www.london2012.com/
http://www.rtve.es/londres-2012/

MARRUECOS (NAHIKARI E IBON)

Postal de Nahikari e Ibon desde Marruecos

Muchas gracias chicos por acordaros de nosotros y mandarnos esta bonita postal, ¡nos hace mucha ilusión! espero que disfrutarais muchísimo del viaje, a ver si nos vemos pronto y nos contáis, un abrazo enoooome para los dos:
Juanma y Anina

CARACOL CLIMBS

http://www.caracolclimbs.com/

Esta es la web de mis amigos Paula y Milan, es una tienda on line de productos de escalada, 
Os deseo toda la suerte del mundo en este nuevo proyecto, que habéis conseguido con tanta ilusión y tanto cariño, os lo mereceis, un abrazo enoorme:
Anina

viernes, 27 de julio de 2012

ISMAEL SERRANO - TODO EMPIEZA Y TODO ACABA EN TI -

DESPIERTA
(A la ciudadanía que protagonizó el 15M despertando del letargo y trayendo la primavera a todas las plazas)

Sin querer, llegará abril pero oscuro y sin claveles
y tú mirarás los días como quien mira la nieve
caer sobre la ciudad, alunada y siempre hambrienta
y la crisis va llenando de dormidos las cunetas.
Y tú hibernando, ausente, exhausto y sin latido,
vencido por el miedo y la luz de los mercados,
cansado ya, quizá de estar perdido.

Cuando el trabajo te escupa cual carozo de cerza
rodarás pendiente abajo. No quedará quien proteja
a la virgen del dragón. Cuando suenen las alarmas
la marea habrá subido acorralándote en la cama.
Despertarás entonces, desarmado y cautivo.
Y como quien regresa a la casa en que fue niño
todo parecerá más pequeño, más oscuro:
el horizonte, la llama y el futuro.
Y entonces dime qué harás.

Despierta,
ya verás, que te están esperando,
paciendo en el portal una reata de pegasos
para cruzar el cielo tras la estrella del vencido
y hacerse las preguntas que exigen estar aún vivo.

Despierta, 
has de pintar nuevas constelaciones
para que navegantes extraviados en la noche
encuentren el camino que les acerca al mañana
en el que Prometeo burla al dios y trae la llama.

Que el destino no parió la miseria en la que duermes,
nació de las voluntades de mil hombres y mujeres,
que nada está escrito para siempre.

El invierno llegará, arañándote la espalda,
mirarás el telediario como quien lee un telegrama
que trae pésames y flores. Mientras mascas los silencios
te robarán la memoria nigromantes y usureros.
Aquellos que ahora bailan celebrando la hoguera,
en que arde tu futuro, herido de hipotecas,
de dulce mansedumbre y narcótica ceguera,
herido y desangrado, el futuro aún espera.

Despierta,
ya verás, que te están esperando,
paciendo en el portal una reata de pegasos
para cruzar el cielo tras la estrella del vencido
y hacerse las preguntas que exigen estar aún vivo.

Despierta, 
has de pintar nuevas constelaciones
para que navegantes extraviados en la noche
encuentren el camino que les acerca al mañana
en el que Prometeo burla al dios y trae la llama.



Precioso disco de Ismael Serrano, letras, música... ¡precioso! para mi especialmente esta canción.
Anina

El fin de la mal llamada meritocracia (VICENÇ NAVARRO)

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 28 de julio de 2012

Este artículo señala que la ideología existente en nuestras sociedades, que asume que el gradiente social está basado en el mérito, está siendo cuestionada ampliamente, con la aparición de movimientos tales como el 15M y el Occupy Wall Street que cuestionan el orden establecido.

Una de las consecuencias de la enorme crisis financiera y económica que estamos experimentando es la pérdida de confianza en las élites gobernantes, sean éstas financieras, económicas, mediáticas o políticas. La confianza que un sistema político democrático requiere que exista entre el establishment –las instituciones que gobiernan las distintas actividades financieras, económicas, mediáticas y políticas del país- por un lado, y las clases populares por el otro, se está perdiendo rápidamente. La gente normal y corriente, que solía creer que “los que mandan” son mejores y tienen más información sobre la cual toman decisiones, ya no cree en ello. Más y más gente cuestiona que las élites que están arriba mandando estén allí debido a su mérito. Según la última encuesta de valores realizada por la Pew Foundation, la mayoría de las poblaciones de los países en recesión incluyendo los países de la Eurozona, no confían en las élites gobernantes. Y ello explica que tales élites estén perdiendo no sólo la confianza sino su legitimidad para “mandar”, sea en el sector que sea.
Hay muchas consecuencias de este hecho, fácilmente evidenciables. Pero una de las más importantes es que además del esquema político derecha-izquierda hay que incluir otra línea divisoria que separa los que están arriba de todos los demás, que constituyen la gran mayoría de la población. Esta mayoría percibe que la línea ascendente en el gradiente social no la determina  el mérito, sino las conexiones y relaciones interpersonales determinadas en gran parte por el origen social del individuo, definido este por clase social y género. En realidad, la evidente incompetencia de los que están arriba (tanto en los sectores financieros como en los políticos), que aparece claramente en su continuo y persistente intento de seguir las políticas de austeridad que han conducido a estos países al desastre, muestra que el mérito tiene poco que ver con que estén donde están. Las conexiones y redes de intereses (que los sociólogos llaman capital social y la gente normal y corriente llama las conexiones y enchufes) que les permiten trepar, explica que estén arriba. Ésta es la percepción hoy generalizada.
Es lógico, pues, que la gran mayoría de la ciudadanía cuestione el sistema que permite a las élites existir, permanecer y reproducirse, sin ninguna justificación o responsabilidad frente a los demás (lo que en inglés se llama accountability). La meritocracia aparece como la ideología que las élites promueven en los medios que controlan para justificar su poder. La pérdida de credibilidad de esta ideología es clara y enorme. La gran mayoría de la población en la citada encuesta Pew, no cree que las élites gobernantes sean “mejores” que la gente normal y corriente. En realidad, comienza a verse lo contrario. Unos porcentajes que están creciendo son los de los que piensan que  la gente de arriba es más corrupta que la gente normal y corriente. Se han enriquecido, no a base de sus méritos, sino a base de sus contactos y conexiones (repito, el llamado capital social).
Esta toma de conciencia lleva a una situación que tiene un enorme potencial explosivo, pues el mayor grado de conocimiento y mayor exigencia que ello conlleva, conduce a una situación en que la falta de credibilidad de la ideología meritocrática provoca el deseo de cambiarla o eliminarla.    Y de ahí surgen los movimientos contestatarios: de la concienciación de que los que tienen gran poder en el país defienden, no los intereses generales de la población, sino los particulares que representan, careciendo de legitimidad para estar donde están y tener el poder que tienen.

Los movimientos contestatarios

No es, pues, por casualidad, que tales movimientos hayan surgido en países como España y como EEUU, donde hay mayor concentración del poder financiero, económico, mediático y político, y donde la relación existente entre estos diferentes establishments es más acentuada. La relación y conexión, por ejemplo, entre el establishment financiero, el mediático y el político alcanza dimensiones elevadas en España y en EEUU. De ahí el surgimiento del 15-M y del Occupy Wall Street. Son movimientos de denuncia de la gran concentración del poder y de las enormes limitaciones que ello determina en el sistema democrático de tal país. En ambos países las limitaciones del sistema democrático son enormes y evidentes. El “no nos representan” del movimiento 15M es ampliamente entendido y compartido por la mayoría de la ciudadanía, mayor en las personas de sensibilidad progresista, pero también presente en personas de sensibilidad conservadora.
Ello conlleva una distancia cada vez mayor entre los gobernantes y los gobernados, que incluye a los gobernados de distintas sensibilidades políticas. En ambos países, tales movimientos contestatarios actúan como conciencia colectiva de la mayoría de la población. Su gran poder deriva del gran apoyo popular que reciben. De ahí el enorme temor que tales establishments han mostrado,  aumentando la represión, que ha alcanzado en España y en Catalunya un nivel no visto desde tiempos de la dictadura.
Tales movimientos, en contra de una imagen intencionada y sesgada promovida por los medios conservadores, han sido altamente exitosos, pues han puesto en el centro del debate y de la visibilidad mediática las enormes falsedades en las que se apoya el sistema. En España, hay una escasísima representatividad del sistema político (“no nos representan”), una enorme corrupción de las estructuras políticas (“no hay pan para tanto chorizo”), una exigencia del cambio (“si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir”), y una larga lista de eslóganes que reflejan gráfica y simbólicamente los enormes déficits del sistema político-económico heredado de la transición inmodélica, hecha en términos muy desiguales con gran dominio de las fuerzas conservadoras en aquel proceso de transición, determinando una democracia muy incompleta, con un bienestar muy insuficiente (todavía hoy España tiene el gasto público social por habitante más bajo de la UE-15).
Estos movimientos, con su estrategia de ridiculizar al establishment (lo cual hacen con gran creatividad y humor) están mostrando que el rey está desnudo. La manera como los “yayo flautas”, un grupo de ciudadanos de edad avanzada, ridiculizan la pomposidad del poder es digna de aplauso y apoyo. Al poder hay que mostrarlo por lo que es: la mera defensa de intereses particulares para el enriquecimiento de élites que han trepado hasta arriba a costa de todos los demás.
No es su objetivo convertirse en un partido político sino denunciar los enormes déficits democráticos, y radicalizar a los instrumentos políticos y sociales que necesitan que se les agite para que sirvan mejor a la ciudadanía. Y lo están consiguiendo.
Una última observación. Este distanciamiento entre gobernantes y gobernados, resultado de las enormes insuficiencias del sistema democrático español, no debe llevar a un sentimiento antipolítico que conduce a un fascismo antidemocrático (Franco era el indicador máximo de la antipolítica) sino a un mayor nivel de exigencia democrática, pidiendo con toda contundencia, que se hagan las transformaciones profundas de lo que se llama democracia en España, para conseguir una democracia real y auténtica en la que sea la ciudadanía el origen de todo poder, expresado este, tanto en forma directa como indirecta, dentro de un sistema auténticamente proporcional el que cada ciudadano tenga la misma capacidad decisoria en el país, expresada a través de referéndums vinculantes (tanto a nivel central como autonómico y municipal) así como a través de instituciones auténticamente representativas. Y exigiendo también una pluralidad en los medios, hoy prácticamente inexistente en España, que represente la existente pluralidad que hay en la ciudadanía española.